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Lo escribo porque esto no lo leí en ningún lado y parece que es como que no existiera. Parece que fuera una información confidencial y valiosa. No creo en los secretos, más bien creo que los que te jedi ocultan información, muchas veces la ocultan a plena luz del día. La verdad es que todos mis amigos y amigas, a partir de ahora hagan de cuenta que me refiero a ambos sexos, son del palo, entre todos no tenemos un mango, aunque somos de clase media, tenemos una casa y un auto, y eso es todo. Pero no todos los conocidos son así, entre los conocidos tenemos gente de clase media, que está un poquito más allá. Sin ir más lejos conozco unos criollos que tienen un negocio, un negocio que trabajaba bien, hasta que ganó lo que ellos votaron y las ventas cayeron un 40 %, todavía ganan pero van para abajo, además ya se avivaron y saben que las cosas van a ir peor, esto recién empieza, todavía no están con la lengua afuera. La cuestión es que, cuando las papas queman, la clase media alta se mete sus ideales en el toor. Saben que soy de los tipos, muchos en realidad pero escasos en el entorno de pequeño burgueses enriquecidos, que saben lo que está pasando. En el 2015 les dije que, no solo no invirtieran un mango, ni siquiera en mercadería, sino que vendieran todo. El negocio de estos tipos valía fortunas en el 2015 y, además, no faltaba la gilada que estaba ansiosa de invertir porque venían tiempos maravillosos. Bueno, ahora el boliche, en realidad son más de uno, pero qué más da, vale la mitad, aunque todavía se puede vender. Esa es, por así decirlo, una parte de la ecuación, la otra parte es que esta gente no empezó a ganar guita ahora. Para hacerla corta compraron departamentos en zona norte cuando valían en pesos y había créditos inmobiliarios, créditos de verdad, no UVA ni pindongas por el estilo. Esos departamentos, todavía, están enormemente sobrevaluados. Porque, con una mano en el corazón ¿Puede ser que un departamento, en una ciudad de mierda del tercer mundo, valga como en Paris? En parte hay una terrible, absurda, burbuja inmobiliaria, por ahora, en parte, el dólar, si mis queridos, todavía esta subvaluado. Ustedes se preguntaran quien mierda dispone de medio palo verde para comprar esos deptos, realmente no tengo la menor idea, tipos que son narcos, o cosas así, y que necesitan lavar, tipos que tienen dólares y que no saben qué hacer con ellos, tipos que liquidan las empresas que tenían, ricachones del primer mundo que quieren armar partuzas en la reina del plata donde la frula es barata y las trolas aún más baratas. Lo otro, que nadie les está contando, es que, sin bien los alquileres están por las nubes, eso es así para piojillos como nosotros, en realidad no es cierto, todavía, todavía, las propiedades se tazan en dólares y se alquilan en pesos. Un depto del carajo, todavía, se alquila por 30 lucas, que son mil dólares, que es lo que sale un ambiente, hecho mierda, 6 pisos por escalera en la banlieue de Paris. Los conocidos, que aún conservan un depto de la gran puta en zona norte, me preguntaron que podían hacer para no hundirse del todo. Como los lectores sagaces estarán pensando que carajo de sabiduría puedo aportarles yo que apenas me mantengo a flote, por eso recurrí a otros conocidos, de hace muchos años que se dedican a la transa inmobiliaria. Los inmobiliarios me dijeron que lo que había que hacer era vender, y con los dólares, pónganle que es medio millón, si, ya se, una cantidad fuera de toda medida para tipos que ganamos 35 lucas por mes, se compraran un depto en, pónganle, Miami. Con medio palo accedes a un buen depto en no sé dónde, se lo alquilas a un señor yanqui, con la ley yanqui, por la cual si te haces el pistola viene, no sé, el FBI, Bin Laden o quien sea y te dan una patada en el culo. No sé pero, sé que te dan el doble, dos veces y media o el triple, en dólares, con la cara de Franklin, sin devaluación, sin impuestos raros, sin jodas y sin una mierda. Bueno eso, o trastadas similares, es lo que está haciendo la clase media para defenderse. Ustedes dirán que con esas maniobras, el poco capital que hay, se está yendo a la mierda. Sí, eso lo sabemos todos, que todo se está yendo a la mierda. Los pequeño burgueses que liquidan todo nos están cagando, es cierto, pero tampoco es que hayas muchas alternativas. Si me preguntan a mí, mientras pudieron invertir, o mientras invertir era razonable, invirtieron. La otra cuestión es que carajo va a pasar en el futuro con todos esos rentistas con propiedades en el primer mundo. Va a pasar lo que tiene que pasar, que el primer mundo se va a cansar de tener parásitos importados y les van a enchufar un impuesto que los haga cagar, de cualquier manera eso, todavía, no está pasando. Y una cosa más, está empezando a joderse gente que, en el 2001, se cagaba de la risa. | |
cris
Con Cristina.
sábado, 14 de julio de 2018
Lo que hace la clase media alta para mantenerse. Develando el gran misterio.
viernes, 9 de mayo de 2014
5 años en 5 minutos, exilio en un país lluvioso. Suecia(1981).
Si me preguntan, no creo que Edipo se haya arrancado los ojos y menos todavía lo de la madre, yo creo que Edipo era un grieguito que estaba en el exilio, se divorció y no se bancó quedarse solo. Por que, los griegos, no escribían tragedias más realistas, no sé, supongo que no estaba de moda. Conocí a Edgar en un hotel que había en un cruce de rutas, el lugar se llamaba Logan, yo no vivía ahí, desgraciadamente porque en el hotelito se estaba muy bien, sino en un campamento en un pueblito, que habría que buscarlo con esa cosa del google, que se llamaba Moheda, era, por si no se dieron cuenta, el sur de Suecia. Edgar venía de la JG de Córdoba, tenía historias de militancia parecidas a las mías pero con más fierros, siempre es mejor con más fierros. Había mucha gente alrededor en el hotelito, Edgar hacia reír a todo el mundo, y eso tomando en cuenta que estábamos con exilados recién llegados que, en no pocos casos, venían de la cárcel, y de cosas peores. Después de estar en el campamento, yo me fui a vivir a otro pueblito llamado Ljungby y no tengo un recuerdo exacto, de cuando lo fui a ver, si ya estando en el pueblito o desde el campamento. Viajar era caro y, en aquellos tiempos, nos desplazábamos a dedo. Edgar vivía en, todavía, otro pueblito llamado Ronneby, creo que el bueno de Robin Hood vivía por ahí pero era un Ronneby de Inglaterra, en fin, es lo mismo. Tiene que haber sido en septiembre/octubre porque llovía todo el tiempo. En Ronneby tienen la mejor playa del mundo frente al Báltico, es la mejor playa salvo que llueve, nieva y hay tormentas más o menos todo el año. Edgar tenía una familia, la mujer se llamaba Marta y era una adolescente, tenía 2 hijos, una nena y un bebé recién nacido. No recuerdo haberles preguntado cuando nació el bebé y en que circunstancias, es probable que el chiquito haya nacido en el pueblo de Robin Hood. En suecia a los menores de 21 años no se les puede vender alcohol pero andaban por ahí unos cuantos latinoamericanos que nos consiguieron de todo, probé la bebida tradicional de los suecos llamada Renat, un brebaje con gusto a madera. En esos días, estábamos seguros de que, el PRT, iba a reorganizarse en el exilio y volver estilo Fidel en el Granma, aunque creo que ya se estaban insinuando los problemas con la fracción que seguía a Gorriaran. Edgar no había estado ni secuestrado, ni en cana, de modo que estaba mucho más seguro, de ese final feliz, que yo. Él pensaba trasladarse a Estocolmo, no recuerdo que hubiera algún motivo práctico para eso, era para estar cerca de los compañeros, que se estaban juntando. Yo me demoré más de un año en llegar a la capital sueca, viví en el sur, de pupilo en una escuela de curas suecos, algún día van los detalles de eso, me llevaba bien con el PRT de, no intenten pronunciarlo, un pueblo, un poco más grande, llamado Växjö, en realidad, decidí partir hacia la gran ciudad porque quería hacer un secundario para adultos. Un día, debe haber sido en enero, en medio de la nieve, hice un bulto con una frazada, como los compañeros linyeras y me fui a vivir con Edgar y su familia. Si yo hubiese pensado en algo que no fuera, la escuela, divertirme y las curvas de una señorita a la que le decíamos “la Cleopatra”, me hubiera dado cuenta de que Edgar y todo lo que tenía que ver con él, se estaba deteriorando. Hay gente a la que les hace mal tener un auto, como tienen un auto, necesitan siempre estar yendo de aquí para allá, Edgar no podía parar, yo lo acompañaba bastante seguido pero, el lunes, digamos, tenía que volver a la realidad. Nunca entendí como la cana sueca no le sacó el auto que, para los estándares de los gringos, era una ruina, supongo que un tipo dando explicaciones, en sueco, con acento cordobés, debe ser demasiado, aun para la implacable policía del primer mundo. Latinoamérica con sus genialidades, su atraso y su vitalidad estaba toda en ese departamento, venía gente de otros rincones de Europa a hacer vaya-uno-a-saber-que y siempre conseguíamos el chupi y después nos íbamos a dar vueltas por la ciudad y habían muchas peñas con artistas de verdad o locos que tocaban la guitarra y circulaba la revista humor, que la mayoría de los que la escribían terminaron siendo unos gorilas. El PRT ya se había peleado con el grupo de Gorriarán, Gorriarán tenía razón, al fin y al cabo era mejor mudarse a Nicaragua y jugársela que seguir en Europa, de cualquier manera, al grupo de Gorriarán tampoco le fue demasiado bien. A mi ya me habían echado del PRT, cosa en la que tenían toda la razón, por supuesto. A Edgar la situación que yo, que lamentablemente ya había madurado, consideraba una trivialidad, le parecía terrible. Yo ya sabía que no había PRT que valga y que no iba a haber un Granma y que íbamos a volver solos, por la nuestra, en bolas, sin Cleopatra y sin ninguna revolución a la vista. En aquellos tiempos y en aquella, casi incompresiblemente, lejana tierra nórdica era, poco menos que, imposible estar mucho tiempo sin trabajo, había una oficina, piensen en el ANSES del siglo XXII, donde te conseguían laburo, Edgar se las rebuscaba para que los laburos le duraran 15 días. Un clásico de exilio era que las parejas que salían de Latinoamérica se rompían después de unos meses, a lo sumo un par de años. La suecia de aquellos tiempos se parece un poco al BA de hoy, la prosperidad hace que el amor se convierta en otra “commodity”. En la década del 70 los tipos teníamos que parar la olla y el grueso de las minas estaba educada para ser amas de casa, aunque muchos de los exilados se creían modernos y liberados, venían con esa misma cultura. Después hay otras cosas más, imponderables que suceden, las finlandesas están buenazas, señores, los finlandeses tienen fama de ser malos maridos, bebedores, golpeadores, compadritos que-se-yo-que. Además puede ser que el secreto de la felicidad conyugal sea no hablar el mismo idioma ¿A quien carajo le importa que lo puteén en finlandés, después de todo? Después están los sabios que descubren que las parejas crecen en distintas direcciones. Como si esto fuera poco las chicas se cansan de criar hijos sin un mango y con maridos que se escapan en auto. También dicen que Edgar andaba con muchas muchachas, jóvenes guerreras y aventureras, me lo han preguntado muchas veces y la verdad es que no me consta. Por esas cosas más o menos inexplicables de estar exilado en Suecia me dejaron un departamento, enorme, todo amoblado para mi solo. Me acuerdo que se había formado una barra de latinos que jugábamos al truco, comíamos carne, bebíamos y recordábamos aventuras en la América irredenta, los viernes a la noche, Edgar nunca estaba con nosotros. Lo veía de vez en cuando, si realmente tenía la cara que le recuerdo ahora, medio barbudo, cansado, arrugado antes de tiempo y con los ojos fijos, debería haberme alarmado. Se estaba separando, pero, la verdad, como ya les conté, todo el mundo se estaba separando. Debería haber sabido muchas cosas, debería haberme dado cuenta pero, la última vez, no diría que lo eché, no caigamos en los griegos, le dije que habláramos al día siguiente. Para ese entonces Edgar ya había hecho un intento pero nadie me lo dijo. Los suecos se suicidan al llegar la primavera, la explicación es que cuando ven que la primavera, a la que esperaban radiante y cálida, resulta ser oscura y lluviosa, les agarra la ansiedad mezclada con depresión y les hace reventar el chip. Edgar lo hizo en septiembre. No tengo ningún tabú particular con la muerte pero no voy a velorios, después nos pasamos horas discutiendo la placa que le íbamos a llevar y terminamos en que nadie tenía guita. También me dijeron, esto se supo después de que se mató, que tenía 2 hermanos desaparecidos, pasó el tiempo y, pronto, fui a parar muy lejos, de la gente que lo conoció, de modo que nunca pude confirmarlo. |
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miércoles, 12 de enero de 2011
Los náufragos del retorno. (Estocolmo, 1983)
Si esto, dios no lo permita, fuera una especie de cuento debería empezar por contar que nos encontrábamos en casa un día de vacaciones nublado donde no podíamos ni tomar sol, ni ir a la pileta. Con mi compañera, mis hijas y la perra y la gata. No se porque me acordé de una novia que tuve hace 27 años. Se llamaba Graciela. El hermano era mi amigo, mi mujer lo señaló como "hermano entregador". Eran uruguayos. El pibe estaba obsesionado por volver a sus pagos. Bueno no se si la palabra "obsesión" es la correcta. Supongo que "obsesión" es cuando te pones de culo con alguna boludez. En este caso, el pibe tenía un objetivo razonable pero era incapaz de darse los medios para concretarlo. O algo así. Por aquella época el regreso de los exilados se puso de moda. Alguna de las cosas terribles de la vida la gente se las busca por si misma. La idea de, dios se me fue el nombre del pibe, era volver al Uruguay, tocar la guitarra y estar con la gente. Pero la vida no es así. La vida es una lucha, como dijera Carlin Calvo. El hermano de mi futura ex se consiguió una muchacha, también yorugua, que quería lo mismo que él, ya saben, volver, tocar la guitarra y etc. Mi mujer me interrumpió para decirme que ella, mi mujer, llevaba 8 años en la misma empresa y, aun así, no estaba segura de conservar su empleo este año. La cosa es que, según supe después, se fueron a Montevideo, tocaron la guitarra, se recagaron de hambre y, al cabo de unos meses, estaban de regreso en Estocolmo. Los que vi regresar, regresaron así: por las suyas. Nadie regresó con un partido, una agrupación cualquiera o un mísero sindicato. Los que estaban más organizados…bueno no se que les pasó. Me acuerdo que los partidarios, del PRT, de Gorriarán se iban para Nicaragua. Ojo porque dicen que la hicieron bien allá y que los nicas los tenían en alta estima. No se que fue de la vida de los que siguieron al pelado. No se si se quedaron allá con los nicas o si regresaron para participar de La Tablada o si volvieron y ahora están igual que yo, tomando mate en un día nublado del verano. O si terminaron volviéndosenos a Europa, tierra de promisión. Si lo pienso, en realidad prefiero no hacerlo, pero si lo pienso me pasaron cosas parecidas en el retorno. Estoy convencido de que estos pibes, los que naufragaron en el regreso, eran mejores personas que yo, lo que tampoco es un gran merito, pero, al menos en este caso, lo que hacía falta no era gente tan buena. Hay otro factor más a tener en cuenta: "nada es gratis". Todos esos años de bienestar, seguro social y buenos sueldos se pagan. Tengo un amigo que volvió de allá y, con el paso de los años, se fue a Suecia de vacaciones y para ver a sus hermanos. El único que hablaba castellano fluido era el hijo de él, obviamente criado en estos pagos, los primos de allá hablaban champurreado. Para colmo con el paso de los años la situación allá ha ido deteriorándose y acá han empezado a ir mejor, cuestión de que la brecha se ha ido achicando, excepto para los indigentes que están muchísimo mejor allá. Pero tiempo al tiempo. La novia que tenía me sacó cagando cuando vio que de veras estaba para volver. Con el tiempo me contaron que había hecho el viaje al Uruguay pero no pudo adaptarse y tuvo que quedarse en Estocolmo, supongo que para siempre. | |
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¿Se acuerdan cuando Cobos ya era presidente?
El camino de la Dra. Carrió parece cada vez más largo ¿Llegará a presentarse a las elecciones de octubre?
viernes, 27 de noviembre de 2009
Últimos días en Estocolmo. Suecia X
Donde nos dedicamos, descaradamente, a la nostálgia. Pasamos una luna de miel en Estocolmo, lo que no es poca cosa. Bebemos bebida fina. Y descubrimos que no hay nada mejor que un paraiso perdido. Es cierto que Suecia es un país imperialista pero, ojo, que acá votan por Macri. |
suecia Isuecia IIsuecia IIIsuecia IVsuecia Vsuecia VIsuecia VIIsuecia VIIIsuecia IX En el articulo anterior hablamos de lo que había en BA cuando regresé. Del gobierno alfonsinista, del MAS, de los retornos, de Gorriaran, de cómo la izquierda saludó al doblar una curva y jamás la volvimos a ver. Todavía estamos en el '83 y ninguna de esas desgracias tremendas ha sucedido.Los suecos entendieron rápido que los argentinos, al menos algunos, estábamos dispuestos a volver, con la frente marchita, eso si. Organizaron reuniones con nosotros. Cuando escribo esto, ni yo mismo lo puedo creer, pero nos ofrecieron créditos, en la categoría "te regalamos la guita", para llevarte, no se, autos o una camioneta o un taller completo. Y cosas así. Además uno de los pocos que traducían era un servidor. Hablé con un tipo que era como el "secretario de estado". ¿Cuánta gente inició los trámites esos? Ni idea.Lo que puedo decir de mi es que volví sin aceptar nada, volvía a mi país para hacer la revolución. Y eso no es lo peor de todo, las quijotadas me siguen gustando, si me vienen a buscar los cubanos me voy con ellos. Además me di el gusto de rechazar la ciudadanía sueca. Algo que nunca vi hacer a nadie. Dios sabrá todos los beneficios que perdí haciendo eso pero verle la cara de asombro y espanto de la funcionaria, una señora mayor muy simpática, valió la pena. Supongo que uno vive para hacer estupideces gloriosas como esa. Háganme caso, ni se les ocurra hacer algo igual. Me llamaron de un diario, me hicieron un reportaje, Suecia es un país chico y ordenado donde ni siquiera tienen asesinatos, pobre gente, el reportaje salió, con una foto tamaño catástrofe en la tapa. Había una foto mía, si, en la tapa del diario, con una foto del obelisco detrás y un epígrafe que decía, no me acuerdo, "los argentinos regresan" o algo así. Una de las consecuencias que, más o menos inmediatas, que tuvo la tapa del diario fue que la novia que tenía me colgó la galleta. Bien por ella. Creo que fue más o menos por ese entonces que conocí a la que pudo haber sido el amor de mi vida. Y no era ni sueca, ni latina, era una chica yanqui criada en Suecia, el padre era uno de esos desertores de la guerra de Vietnam. Es la única mujer que conocí en mi vida capaz de darte la razón si discutías. Me da la impresión de que muchos gringos le huían porque era negra. Eso es lo bueno que tiene el racismo, los que no somos racistas tenemos más chicas disponibles. Nunca pasó nada y la dejé de ver. Me venían a visitar cumpas, que no conocía, para advertirme de las cosas terribles que pasaban en BA. En algunos casos era gente que la había pasado mal, pero mal en serio, la secuestraron, le mataron a la familia, le quemaron los gobelinos con la picana y los tuvieron presos en una cárcel de máxima seguridad, y no eran ni rambo, ni papillón. Después de ese tratamiento, era imposible pedirles que contemplaran juiciosamente la realidad objetiva. Lo que pensaban, muchos, era que, en cuanto bajaras del avión, te iban a cagar matando. También había gente que estaba podrida, no sin razón, de la fascinante historia latinoamericana del siglo XX y les convenía asustar a los demás para que no los jodieran. Por último algunos se creían la reencarnación del Che Guevara y les molestaba que un nabo, como es uno, volviera, a comer asado con los pibes, que es lo que uno hace en BA, en vez de quedarse viendo caer la nieve en los lagos congelados. Son cosas de ellos. Con un pie en BA, me fui a vivir con un amigo que no me dejaba pagar el alquiler. Además el depto era como una especie de local, todo el día lleno de gente que, entre otras cosas, venía para ver al loco que se iba. Recuerdo esa noche, estábamos en una peña, creo que había música para bailar pero, con el vino berreta que tomábamos, nos costaba levantarnos de la silla. A la sueca que apareció al lado mío, lo primero que le dije fue que en unas cuantas semanas me volvía para mi casa. Lejos de disuadirla eso pareció llamarle la atención. En ese momento no lo pensé pero, los suecos, también se quieren ir de Suecia. Esa es la herencia de la humanidad, del otro lado, siempre hay algo mejor en alguna otra parte.La verdad, fuera de los muchachos del laburo, casi no había tenido contacto con los nativos. Estaba metido en el gueto y no me interesó salir, incluso los suecos progres me provocaban un aburrimiento inenarrable. La cultura de los tipos es, muy, contrapuesta a la nuestra. Los porteños somos dispersos, improvisadores y hedonistas y los nórdicos son unidimensionales, organizados y ascéticos. Si te haces amigo de un gringo al que le gusta la literatura, no le hables de fútbol, ni de hacer un asado, ni de ir a jugar a la pelota, al tipo le gusta la literatura. Seguro que se leyó todo, eso si. Me acuerdo que, después de la peña, fuimos, con un par de amigos, a la casa de la piba sueca a desayunar. Desayunar es muy importante para ellos, nada de unos mates con bizcochos, hacen un jamón frito, caviar trucho, sándwiches y no-se-que-más. Era un departamento de clase media baja allá, nunca he visto nada parecido en BA, pero supongo que debe ser el nivel de Puerto Madero. El barrio me era por completo desconocido. Eran monoblocks pero finos. El depto tenía parque que lo rodeaba y chimenea.La sueca vivía con la madre que era empleada de farmacia y la hermana. Me gustó la hermana de la chica porque me miró con cara de culo, desde el momento en que me vio. A veces extraño la capacidad que tenía de joven para hacerme odiar. No es cierto que los gringos carezcan de sentido de humor. Mi futura ex-mujer y mi futura ex-suegra se divertían imaginándose las cosas que les iba a contar a mis compatriotas sobre ellos. No se, por ejemplo cuando llega el otoño, agosto más o menos, los suecos se van al bosque y juntan hongos para comer. Tienen una serie de métodos "infalibles" para saber si son venenosos. Cuando vi que le echaban hongos a la comida les dije que me pidieran una pizza. Me sirvieron uno de los platos más exóticos que he probado en mi vida un guiso de carne de reno, era parecido al vitel thoné o como se llame eso que hacen para fin de año.Yo les llevaba botellas de vodka, lo que ningún novio sueco haría por miedo a que lo señalen como choborra. No todas son iguales pero aquella sueca bebía como un cosaco. En BA tomaba vino pero creo que nunca se acostumbró. Hablando de alcohol, el último día que trabajé en la planta eléctrica llevé un par de botellas de mi bebida favorita Calvados, se consigue en BA, si tienen plata pruébenla, y lo bebimos en el taller. Los gringos no lo podían creer, para empezar es una de las peores transgresiones que se puedan imaginar, como para que te metan en cana por años. Acuérdense del tabú que tienen con el trago. Ese día me saludaron tipos que no me habían hablado nunca, porque los gringos son lacónicos. El tornero comunista me decía que no me fuera, que me iba a cagar de hambre, mientras el delegado socialdemócrata estaba convencido de que yo era de una familia de guita. Pragmático hasta el fin. Esos gringos ya no deben estar de este lado, si hay un cielo para los suecos no puede ser el de los cristianos tiene que ser el Valhalla, pero, los más jóvenes, todavía deben contarle a los recién llegados del argentino que una vez llevó el chupi al taller. |
Esos últimos días me quedé de luna de miel en Estocolmo. Nos fuimos en un barquito a la isla de Gotland, se supone que de ahí salieron los godos que destruyeron el Imperio Romano, no se | ![]() |
para que dejaron la isla. Tiene las mejores playas que vi en Suecia. Una ciudad con una muralla que debe tener mil años. Nos alquilamos una bici en tándem y anduvimos por ahí. En la isla tienen unos bolichitos improvisados con techo de lona, algo que uno no espera encontrar en el primer mundo. |
Nos dedicamos a vivir el presente, lo mismo que hago ahora que ya me estoy viniendo peligrosamente viejo. Nunca se me ocurrió pensar seriamente que la sueca vendría a verme y que pasaríamos varios años juntos en BA. Si me lo hubieran contado no lo hubiera creído. Nos dedicamos a recorrer los lugares que nos gustaban de Estocolmo, que eran más o menos los mismos para los dos. Vimos "Roma" de Fellini. Por aquel tiempo habían empezado a difundirse las pizzerías en los barrios, aunque seguían siendo una novedad, y creo que fuimos a todas. Y fuimos a ver el concierto de una banda punk en un lugar que era, como si dijéramos, el Parque Lezama. La gente se subía al escenario y cantaba con los músicos. Al final los músicos, si es que se les puede decir así, estaban mezclados con cientos y cientos de tipos.Cuando hice mis valijas, bueno, no tenía valijas, tenía un par de cajas con el equipo de música. Deje toda la ropa de invierno, el abrigo de cuero grueso negro que me llegaba hasta las rodillas, las botas para la nieve, el gorro estilo "ejército rojo". Me llevé un pullover de Islandia, se lo presté a un boludo que nunca me lo devolvió. Al pibe que me llevó al aeropuerto no lo conocía, recuerdo que él estaba muy nervioso y casi asustado. Los amigos vinieron pero, claro, ya no había mucho que decir. Me habían despedido varias veces a falta de una. Lo último que vi de Suecia es a aquella piba, la sueca con que había estado saliendo, que lloraba a moco tendido. |
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Cumpa Edukator, la verdad es que no recordaba haber leído los comentarios pero si, seguro que saqué cosas de ahí. Mande nomás sugerencias, comentarios y links que son bienvenidos. La verdad es que estos humildes post me dan mucho trabajo y todo ayuda. Desde ya agradecido por la atención.
No soy experto ni mucho menos pero tengo la impresión de que los "pibes chorros" no vienen de familias pobres, al menos no de familias en la indigencia, sino de la baja clase media. Es como una especie de "guerra civil" dentro de la clase media.
Esto es muy raro pero, hablando con cumpas de la villa, me decían que hay muchos chilenos ¿Por qué están acá si en Chile se vive bárbaro? ¿No pudre vivir entre tanta mentira barata?
martes, 22 de septiembre de 2009
Misterios Argentinos, hoy: El exilio en Suecia parte I

Mi primer contacto con los países nórdicos lo tuve en Río de Janeiro. Una señora mayor, creo que era la embajadora, me dio la bienvenida a Suecia y me dijo que, no me asustara con el idioma, porque me iba a resultar fácil. Me acuerdo que ese avión venía lleno con sudamericanos refugiados en Río. En el aeropuerto de Copenhague me encontré con otros sudacas. La gente alrededor nuestro se veía altísima, rubia y, así me pareció, con carita de orto. Lo que no sabía era que esos eran los daneses que son simpáticos, los suecos son todavía más cortados. Los daneses comen unos sándwiches de mariscos que deberían ser una exquisitez pero no lo son, ya están advertidos. Un avión chico nos llevó hasta un pueblo llamado Växsjö (no intenten pronunciar eso, no se puede). Yo creo que lo que se veía desde el avión era la aurora boreal. |
Nos llevaron a un "campo de refugiados". Es divertido porque uno piensa en Etiopia, resulta que las "chozas" tenían alfombras y tapetes, cuadros en las paredes y muebles de verdadera madera como nunca había visto en mi vida. En mi casa en BA teníamos una mesa de fórmica. Vi a un cumpa que tenía una heladera por primera vez en su vida y lloraba. Lo entiendo pero, para mí, el único uso razonable para una heladera es enfriar la cerveza.Compartíamos la casa, era una casa con vista a un parque, con una pareja de orientales, eran mayoría, llamados Chidoro y Charito. Tomábamos mate, el mate uruguayo es como los sándwiches de los daneses, debería ser bueno pero…Y yo les contaba historias de BA, la gente que viene de pueblos chicos no tiene historias para contar, por más que pinten su aldea y sean universales. Comíamos en un comedor. Los suecos desayunan con caviar. El caviar de verdad, el caro, debe ser espectacular pero el de los suecos se llama "Kalle Kaviar" (Kalle=Carlitos) y tiene gusto a pescado podrido ahumado. Puedo decir que en ese el comienzo de mi lucha para alimentarme en las heladas estepas nórdicas. En los cinco años que viví en Suecia nunca me acostumbre a la comida. Servían ravioles como de seso, un pescado con pimienta carente de gusto pero lleno de espinas, una sopa de garbanzos aguachenta, una especie de mejunje tipo tortilla de papas pero horrendo y, como si esto fuera poco, una especie de morcilla con un, inexplicable, montón de azúcar. Los muchachos vikingos estos, no tienen una cultura del morfi como la nuestra, en general, comen para alimentarse. Están obsesionados por las vitaminas y la higiene. Pero algo les falla, tal vez sea como debe ser, porque casi todos los suecos viven con dolor de estómago tomando unas pastillas que no me acuerdo como se llaman. |
En el campamento había material para escribir enciclopedias sobre las izquierdas latinoamericanas. Los cumpas chilenos eran bien de base, los argentinos todos de clase media radicalizada y los uruguayos un poco de cada cosa. Si uno se pone a pensar, puede que no sea recomendable, no se explica porque la izquierda de Chile que tenía tanto peso de clase obrera todavía no se pudo sacarse de encima a Pinocho (porque todavía no pudo). Y porque la izquierda argentina, de lejos la más débil, ha sido la que más avanzó. Supongo que, si uno más uno fueran dos, en política, tendríamos matemáticos gobernando como en las novelas de Asimov. Desde acá puedo oír como los peronistas se ríen de los marxistas. Los argentinos que veníamos del PRT, yo era de la JG, nos armamos la orga en seguida. La idea era volver al país cuanto antes, me acuerdo que leíamos los editoriales de "El Combatiente" o algo así, escritos por Luis Matini. Años después lo conocí a Matini y sabe de política menos que yo, lo que es mucho decir. Para volver al terruño nadie pensaba demasiado en una línea política o en una organización. Había que conseguir muchos fierros y volver a los tiros. Lo que era maravilloso, y más para mí que era un adolescente grandulón. Nos faltaban dos cosas, los argentinos no somos cubanos y además, en vez de a Fidel Castro, teníamos a Matini. |
Lo que hacíamos en el "campamento" además de hablar macanas, leer a Matini y añorar el asado, era estudiar una cierta cantidad de horas. En realidad los gringos te tenían en el "campamento" para que aprendieras lo básico y buscaras un laburo ¿Para que otra cosa ibas a estar ahí, después de todo? Así que después de, no me acuerdo cuantas, horas de estudio te ayudaban a buscar un empleo, a alquilar una vivienda y listo. Muchos latinos ya se deben haber jubilado de los laburos que consiguieron hace treinta años. Muchos cumpas se sentían cómodos en el ambiente medio de guardería que tenía el campamento y se pasaban años metidos ahí. Es angustioso de solo pensarlo. La orientación que tenían los empleados que nos cuidaban era que fueras a vivir a algún pueblito donde hubiera bastante trabajo. En la época, me parecía medio una mierda ¿Qué es eso de que te lleven a vivir a pueblitos de diez mil habitantes? Ahora veo que, también en eso, tenían razón. Me acuerdo que nos llevaron a uno de esos pueblitos, como una excursión del colegio, y que había unos muchachos que protestaban y que exigían que nos llevaran a ver a los pobres. En un país de esos no hay villeros, en realidad a los villeros medio que los liquidaron, o los echaron, a todos, en las hambrunas de fines del siglo XIX por eso tuvieron que traer a los cotures, y a nosotros, para que limpiáramos el piso. Cuando llega el invierno la temperatura baja, fácilmente, a 20 bajo cero y hay un metro de nieve. Así no hay villero que aguante. Eso no quiere decir que no haya pobres. Si nos ponemos a comparar entre un pobre que vive allá de la seguridad social y un cartonero de los nuestros. El cartonero tiene mejor calidad de vida y más libertad. Me encantó escribir esto. Casi puedo sentir el ruido de calabazas que se partieron. Siempre y cuando nuestro aguerrido cumpa cartonero sea joven y sano y no tenga 7 u 8 hijos. Los pobres de allá no pueden trabajar en negro, porque "no hay corrupción" de bichos chicos, claro. Al sueco pobre le cuentan las moneditas y lo vigilan para que no se zarpe. Lo vigilan dándole la guita justa para comer, ni tetra, ni choripan, ni fútbol gratis y lo vigilan inspeccionándole la casa. Y son unos rebuchonazos a niveles inimaginables en esta Pampa bárbara. Ahora, si tenes alguna discapacidad, bueno ahí si, son civilizados. A un cumpa que los milicos lo habían dejado paralítico le regalaron, directamente, un auto especial, que dios sabrá cuanto costaría. Un cumpa que tenía 7 hijos vivía sin trabajar porque le daban una guita por hijo que iba aumentando con la cantidad y porque le daban una casa gratis. Una maravilla. Habría que ver, después de un montón de años de gobiernos de derecha, si las cosas siguen siendo así. |
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