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lunes, 23 de marzo de 2020

Bertrand Russell en la república socialista. 1920. Revolución Rusa 53.

1_ Quien es Bertrand Russell
Primero, por las dudas, quien fue Bertrand Russell: un señorito inglés, marques o duque o conde de algo, de los tiempos en los que los señores de clase alta se copaban con la ciencia y se dedicaban a estudiar, a pensar y a hacer cosas razonablemente útiles. Era un matemático brillante y un filosofo interesante, además un defensor de causas perdidas, crítico del Imperio, estuvo preso por pacifista en la primera guerra mundial y, ya viejito, terminó siendo un opositor a la guerra de Vietnam, que de ahí lo conoce mi generación. Fue, planteó y escribió, muchísimas cosas más, que vamos a dejar libradas a la curiosidad de los lectores.
Lo que nos importa es su descripción honesta e implacable de lo que vio en su viaje a la República Socialista en 1920. El que critica, corre siempre el peligro de ser criticado.

2_ Opiniones.
Para empezar a Russell le gusta la idea del comunismo pero no los métodos de los bolcheviques, considera que todo el movimiento es una gran ilusión de felicidad para una era distante, considera eso una tragedia. Las esperanzas revolucionarias le parecen como el "sermón de la montaña" a partir del cual los cristianos no aprendieron a poner la otra mejilla sino a crear la inquisición. Para él, el bolchevismo es producto de la guerra mundial y de la desesperanza que generó. Opina que el capitalismo está condenado, las injusticias se han vuelto demasiado visibles, incluso con el surgimiento de los States, el sistema va a tender a debilitarse. El nuevo orden puede ser el socialismo o alguna clase de reversión a la barbarie. Si la única alternativa al capitalismo son los bolches, ningún socialismo es posible. Sin embargo los miembros del Partido Comunista, que decide todo en Rusia, aun tienen esperanza en un futuro mejor para las próximas generaciones. Muchos visitantes explican las condiciones de vida durísimas de los ciudadanos soviéticos por el bloqueo y la guerra. La situación en Rusia es similar a la de los otros países que perdieron la 1ra guerra mundial, Alemania y Austria-Hungría. Particularmente la escasez de alimentos. También sorprende el desorden y el despilfarro, tanto alemanes como americanos son muy superiores, aunque tiene que reconocer que los bolches son los hombres más capaces con que cuenta Rusia. Considera a la intolerancia y la falta de libertad como características de los rusos, un gobierno comunista en Gran Bretaña tendría una oposición más responsable y el gobierno sería más tolerante. Señala algo interesante que es cierto que muchos de los problemas terribles que enfrentaba el soviet eran a causa de la guerra pero que la propia actitud beligerante del soviet había causado la agresión, la invasión de Rusia había sido causada por la mala onda de los rusos.
Lo que no parece comprender es que la república soviética fue invadida, entre otras cosas, porque los aliados querían que siguieran en la guerra, de algún modo el Soviet fue castigado por lo mismo que fue castigado BR.
Por pacifista.

Russell entró en la República soviética el 11 de mayo de 1920. Lo aceptaron como parte de una delegación laborista británica. Fueron tratados como reyes, viajan en tren de lujo y reciben homenajes y saludos de soldados, multitudes y personajes varios. Nuestro filósofo logró escapar de las celebraciones y siempre con ingleses o americanos que le traducían habó con gente por la calle. Les dieron completa libertad, incluso para entrevistar a políticos opositores.
Imagínense que llegas a BA y querés saber lo que pasa y, para eso, tenés, de traductores, a señores yanquis o ingleses ¿No sería ese un punto de vista tendencioso, ya de movida?

Nos cuenta que cuando un europeo habla de "dictadura del proletariado" no piensa en una autentica dictadura y que ve al proletariado como la masa del pueblo, en cambio, los rusos ven a la dictadura como tal y al proletariado como la "vanguardia conciente".
Proletario puede ser un Lenin, de origen burgués, y no un trabajador que no tenga la opinión correcta.
Los comunistas de verdad son descriptos como guerreros espartanos, capaces de trabajar 16 horas por día sin cobrar, capaces de tener el control de bienes materiales pero para distribuirlos, sin aprovecharse. Lo mismo que lo hace austero lo hace despiadado. De modo que la oposición es aplastada sin misericordia.
BR nos habla de la tolerancia británica, lamentándose de que los británicos no la apliquen fuera de Inglaterra. Compara a los bolches con los soldados puritanos de Cromwell, no me voy a poner a hablar de eso justo ahora pero Cromwell es el equivalente a la revolución francesa de los ingleses, le cortaron la cabeza al rey y todo. El paralelo es interesante así como Lenin cerró la asamblea constituyente, Cromwell clausuró el parlamento. Después compara al soviet con la república de Platón. Los bolches tienen todas las virtudes y los defectos de una aristocracia naciente: corajudos, energéticos y capaces, son dictatoriales y carecen de consideración por los plebeyos. Tienen ventajas sobre los ciudadanos de a pie, pueden acceder a automóviles y teléfonos.
La visión del mundo de los soviéticos es que todos los países deben hacer su revolución y que esta debe ser violenta, en el caso de los británicos, Lenin quería que los laboristas accedieran al poder pacíficamente para demostrar la futilidad de ese proceso.
Adivinen quien tenía razón.
Por eso la tercera internacional es una organización para promover la revolución en todas partes. No es que BR crea que el capitalismo es bueno pero el socialismo tampoco es tan bueno. Para hacer una revolución hay que hacer la guerra, para hacer la guerra hay que concentrar el poder. En un enfrentamiento de ese tipo bien puede pasar que la destrucción arrase con la civilización, en el caso de un solo país eso podría ser aliviado por la ayuda externa pero si la revolución es mundial entonces no existiría esa última posibilidad.
A BR no le tocó vivir en la época del calentamiento global, por eso no considera la posibilidad de que el capitalismo destruya todo, sin que haya ninguna revolución.
A pesar de que Lenin es claramente un internacionalista, a partir de las intervenciones extranjeras, ha crecido el sentimiento nacionalista, cita su encuentro con Trotsky, al parecer, en su momento militar, ovacionado en un teatro, como un ejemplo de nacionalismo.

3_ Con Lenin.
En Moscú se entrevista con Lenin, que habla muy bien el inglés, la oficina de Lenin contiene solamente un par de sillones viejos, un escritorio y una biblioteca, cosa que parece sorprenderlo. Lenin se ríe todo el tiempo, lo que parece simpático al comienzo pero termina por resultarle siniestro.
Le pregunta cómo cree posible establecer el comunismo en un país atrasado, de campesinos, Lenin reconoce que les están pagando el grano con papeles sin valor, espera cambiar el país por medio de la electrificación, ni más ni menos que industrializar el campo. La idea de que la propaganda bolchevique donde se divide a los campesinos ricos de los pobres, a Russell, le parece que va generar violencia, a Lenin le hace gracia. Lenin dice que bajo el gobierno bolche los campesinos han comido mejor que antes y aun así se oponen. La última pregunta es acerca de los peligros de comerciar con el capitalismo, Lenin opinó que era mejor que la guerra, reconoce que la revolución ha sobrevivido gracias a las disensiones en los países imperialistas.
Nuestro filósofo reconoce que le cuesta creer que alguien tan dogmático y ortodoxo pueda ser un gran líder. La fuerza de Lenin parece venir de su honestidad, coraje y fe inconmovible. Esa fe explica la falta de libertad y Russell valora el “escepticismo de los occidentales”.
Mucho más que por Lenin está impresionado por Trotsky, que, al parecer, tiene facha, carisma y sentido de humor.

4_ Arte.
En cuanto a las manifestaciones artísticas el mérito de los bolcheviques ha sido preservar todo, en todos los campos, incluso cuando se tratara de partidarios del antiguo régimen. El teatro es particularmente vital, el nivel es el de Londres o Paris, y, básicamente, se siguen representando las antiguas obras. Muchos bolcheviques piensan que proteger y promover ese tipo de teatro y de cultura es erróneo, que solamente se debería fomentar el arte que tuviera un contenido propagandístico, de hecho el único poeta genuinamente popular es uno que escribe canciones, comparables a la “poesía patriótica” de la época de guerra en Inglaterra. Unas cuantas páginas están dedicadas al arte, lo que no es el tema de este artículo, Russell parece especialmente interesado en un desfile histórico efectuado para presentar el congreso de la 3ra internacional en Petrogrado, lo que recuerda a mis tiempos de la década del 70 donde los compañeros escuchaban discos donde, lo principal, era que, los cantantes, hablaban sobre la revolución. Lo que Russell describe es un espectáculo de teatro gigante con 14 o 15 mil tipos en un atardecer de verano en Petrogrado. El tema es la comuna de Paris, la primera guerra mundial y, finalmente, octubre y la guerra civil.
Una de las preocupaciones que tiene Russell es sobre la diferencia entre las escuelas de avanzada que hay en las grandes ciudades en comparación con la desaparición de escuelas en el campo, la otra es sobre la necesidad de formar obreros industriales y, por último, la rigidez de la enseñanza del dogma comunista. El "dogma" se usa para enseñarles a leer y a escribir a los analfabetos que son la inmensa mayoría en las provincias.
En ese sentido compara el desarrollo de la Rusia socialista con el del far west americano.

5_ Soviet.
Un punto importante de la visita del filósofo es averiguar si el soviet es superior al parlamentarismo. Encuentra al sistema de elección de los soviets “moribundo”. Eso podría ser cierto, en el párrafo siguiente agrega que ningún sistema eleccionario podría darles la mayoría a los comunistas, lo que, de nuevo, podría ser cierto. El problema es que lo que hace que las elecciones del soviet sean, digamos, “arregladas” son:
1_ que se vota a mano alzada, es decir el voto no es secreto.
2_ solamente los candidatos del estado pueden disponer de una imprenta, que es lo mismo que pasa ahora en la argentina con Clarín y parece, será de dios, que van a perder igual.
3_ los opositores no se pueden reunir porque todos los locales son del estado.
Aun así los mencheviques lograron hacer elegir 40 diputados sobre los 1500 del soviet de Moscú, detalle interesante porque son votos obreros, uno sospecha, por experiencias vistas, muchos años después, muy lejos de Moscú, que la aristocracia obrera parece estar tomando distancia del soviet. Este soviet se reúne raramente, incluso el comité ejecutivo, que debería reunirse una vez por semana, tampoco lo hace.
De esos 1500 delegados se producen unas 30 revocaciones de mandato por mes, las principales causas son alcoholismo, partir al frente de combate y desoír el mandato de los electores. En las provincias los obreros están sobre representados en una inmensa proporción. El soviet de toda Rusia el organismo ante el cual deben responder los comisarios del pueblo, se reúne raramente y es crecientemente formal.
Russell nos dice que la suma del poder recae en el Partido Comunista que cuenta con no menos de 600 mil miembros.
Mi opinión es que 600 mil sobre unos 120 millones de Rusia eso es una representación popular, sin ser el ideal, mucho mayor que la de las democracias occidentales donde el poder reside en unas pocas familias.
Pero no me hagan caso, soy un terrorista.

Para nuestro filósofo, las razones por las cuales, entre los campesinos, hay oposición al régimen son “inadecuadas”. Se reconoce que los campesinos nunca estuvieron mejor y a nadie han visto desnutrido. Los terratenientes han sido expropiados y los campesinos están ganando plata. También es cierto que un rublo zarista vale 10 veces más que uno del soviet.
Cualquier cosa parecida a algún país latinoamericano del siglo XXI es pura coincidencia.
Al parecer una buena parte de los campesinos ignora la guerra y el bloqueo y quisieran que sus poblados sean independientes de cualquier gobierno.
Por su parte los comunistas están divididos en facciones y solamente la presión externa los mantiene unidos. El amigo distingue entre 3 clases de burócratas: los viejos militantes del partido, creyentes y despiadados contra los corruptos y los viciosos, los arribistas que están con el que va ganando, ahí encontramos a tipos que sirvieron con el antiguo régimen, entre estos Russell señala a miembros de CHEKA, cosa que no se corresponde con lo que escriben otros autores. La tercera clase es la de los que, simplemente, son tipos capaces que han encontrado un laburo.
El 9no congreso del PC de marzo-abril de 1920 habla, entre otros desastres, del colapso de los ferrocarriles, las fábricas solamente producen armas y uniformes para las tropas. Ya antes de la llegada del poder soviético, el principal rasgo de la industria del Imperio Ruso, era su dependencia del extranjero. De los especialistas rusos que quedaron, durante la primera época del soviet, muchos se dedicaron al sabotaje. Los ferrocarriles están paralizándose por falta de repuestos. La falta de productos manufacturados genera problemas en la distribución de alimentos, a su vez la falta de alimentos genera parálisis en las industrias. Otro problema grave es la falta de combustible, antes Rusia importaba carbón de Polonia y de la cuenca del Don, Polonia se independizó y las minas de carbón de la cuenca del Don fueron destrozadas por Denikin. La tecnología de las destilerías de petróleo es de origen inglés. La falta de combustible hace que, los caños que llevaban el agua a las viviendas de Petrogrado, hayan quedado destrozados en el invierno. Por cierto que eso explica porque la ciudad perdió las 2/3 partes de la población.
Nuestro filósofo nos cuenta que hay un problema de ineficiencia, cosa en la que seguro tiene razón, acto seguido esboza un plan para abastecer a las grandes ciudades del soviet usando caballos, afirma haber visto muchos en el Volga.
Uno sospecha que el plan es igual a los sueños utópicos que les atribuye a los comunistas.
Moscú está rodeado de tierra cultivable, no deberían tener problema en vivir de lo que se cosecha en su entorno, es una idea de una increíble perspicacia que recién se está empezando a usar en el siglo XXI.
Los obreros de las ciudades intentan huirle al hambre mudándose al campo, eso esta prohibido, se publica una lista de “desertores” y son condenados a rehabilitación. El 9no congreso decide: “(…) la movilización del proletariado industrial, el trabajo compulsivo, la militarización de la producción y el uso de fuerzas militares para necesidades económicas”. La situación es tan desesperada que Russell no ve nada criticable en estas iniciativas. Con estas y otras medidas similares considera posible que la república socialista consiga desarrollarse sin apoyo externo pero el costo promete ser altísimo. Y termina por reconocer que las leyes tan severas se deben, al menos en parte, por la guerra y el bloqueo de los países aliados.

6_ Vida cotidiana.
La vida cotidiana en Moscú dista mucho de ser como los horrores que inventan los medios de la época. No hay desórdenes, se cometen pocos crímenes. Todo el mundo trabaja duro y los mejor educados ya tienen algún cargo en el estado. El teatro, la ópera y el ballet siguen como siempre y los sindicatos reparten entradas gratis. La prostitución es casi inexistente y en ninguna parte del mundo las mujeres pueden andar con tanta tranquilidad. Por otro lado la vida es muy difícil a causa de la escasez de alimentos. Russell nota que la gente trabaja más horas que en Inglaterra.
Que eso sucede porque los ingleses tienen a los hindúes, y a la argentina, es algo imposible de concebir para Russell, como si dijéramos lo que piensa un pez acerca del agua.
Se puede ver a los trabajadores en andrajos, buscando agua con una cantimplora. Tomarse unas vacaciones es imposible, para poder viajar se necesita un permiso que puede demorar semanas, las colas en el ferrocarril son normales en Moscú, puede llevar días conseguir un asiento, los trenes van repletos, con gente viajando en el techo. La gente viaja al campo todo lo que puede porque en el campo hay alimentos. Los obreros de las ciudades siempre tienen familiares en el campo. La policía controla los trenes en busca de especuladores, estos resultan ser gente que vende comida. Todo el mundo viola las leyes diariamente. Los diarios son exhibidos en lugares públicos, nadie los compra. No hay vida social, en parte por la falta de alimentos, en parte por miedo a la represión policial. En el momento en que nuestro filósofo está en Moscú un grupo de presos anarquistas y Socialrevolucionarios están de huelga de hambre, el rumor dice que, después de 8 días, fueron a juicio y que, en muchos casos, fueron exonerados. Las huelgas son ilegales, aun así, ocurren. La disciplina es mayor que en la peor explotación capitalista. No hay una regla respecto a los pacifistas que se niegan a ser reclutados, hay casos de fusilamientos, por cierto que las mismas leyes que tienen los aliados, y hay casos de acuerdos y el objetor de conciencia se va a su casa. La religión es, todavía, muy importante, la gente “se hace cruces” lo que debe querer decir que los ortodoxos hacen como los católicos y se santiguan. En teoría los trabajadores deberían sentirse felices de haberse librado de la dominación capitalista, eso es cierto para los comunistas convencidos pero no para la mayoría que se siente “esclava del gobierno”.
Por lo que uno ha visto de esas cosas, no solamente los “convencidos” podrían llegar a estar felices del fin del capitalismo, muchos, muchísimos no-tan-convencidos bailarían con gusto sobre la tumba de los chupasangre.
Y esto lo digo como axioma: trabajar para el estado es mucho menos opresivo que hacerlo para privados que joden todo el día.

En principio, todo el mundo recibe una ración de comida que debería ser suficiente para vivir, pero no lo es, en algunos casos dicen que no se distribuyen como deberían, en otros, simplemente, no bastan para estar alimentado, de ese modo, todos tienen que comprar en el mercado negro, los precios son 15 veces los fijados por el estado. Para rebúscaselas muchos van “de visita” al campo y vuelven con bolsas de harina, lo que es ilegal, pero que puede hacerse, o bien sobornado a los inspectores o por medio de la viveza criolla, importada para la ocasión. El gobierno parece no saber qué hacer para cortar esa cadena de especulación. Si los campesinos pagaran un impuesto en especie sería fácil alimentar a las ciudades pero a los campesinos no les interesa, solamente quieren intercambiarlo por bienes.
En los peores momentos el ejército rojo se ocupo de "expropiar" el grano por la fuerza, eso ya no es así pero el intercambio de comida por unos billetes desvalorizados no es popular, si se permitiera el "libre intercambio", si un gobierno votado por la mayoría de los campesinos se impusiera, la gente de las ciudades perecería de inanición. Russell deduce que la república soviética no va a ser vencida, los rusos pueden seguir adelante en condiciones intolerables para los occidentales. La lucha por defenderse va a terminar en un contraataque. Ve los trenes soviéticos viajar en el Turquestán. La Política de intervención militar de los aliados siempre fue criminal pero ahora también es contraproducente. Una declaración de Lenin en el congreso de la 3ra internacional que llama a los revolucionarios a pactar con la burguesía del 3er mundo. Dice que esa política es un ataque directo contra el Imperio Británico. Entre los bolcheviques describe 3 tendencias respecto a la política exterior, los "pragmáticos" partidarios de hacer la paz con el imperialismo, comerciar y desarrollar el país, los que sueñan con exportar la revolución al occidente y los que pretenden la liberación nacional en el oriente. Considera al bolchevismo como una religión y a la religión como fuente de todos los males, en contraposición con el saber científico fuente de toda bondad. Con religión nos quiere decir una serie de dogmas que gobiernan la vida. El comunismo entre los rusos le parece similar al Islam entre los árabes. Por último los métodos brutales del soviet son razonables en un país atrasado como era Rusia pero no en el mundo desarrollado. Los bolcheviques no son ángeles a los cuales rezarles ni demonios para ser exterminados sino hombres temerarios, capaces y con gran determinación, intentando lo imposible.


En el próximo capítulo: Kronstadt.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
1919
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La gran esperanza blanca.
49.Las aventuras británicas en la revolució rusa.
50.La inimaginable victoria.
51.El holocausto antes del holocausto.
52. El último blanco pero no el último contrarrevolucionario. La revolución nunca se termina y esta serie tampoco!!

viernes, 5 de julio de 2019

La serie rusa sobre Trotsky no parece hecha por los rusos.

En el primer capítulo, creo, aparece el carcelero llamado Trotsky que le da nombre a nuestro héroe, se sientan a jugar al ajedrez, parece que van a decir algo super interesante pero nada sucede, tiene más mensaje la película del hombre araña.

Después Trotsky se va a Europa, en realidad se escapa de Siberia y deja ¡en Siberia! A su mujer y sus hijos, eso no lo muestran mucho, sin embargo. En Europa, Trotsky conoce a un alemán, digamos que intrigante que le ofrece guita para “perjudicar” a Rusia, la serie no nos ahorra que el tipo es judío.

Después Trotsky habla con Freud y tampoco habla de nada o a lo mejor si pero no llegamos a darnos cuenta.

Después aparece una curiosa interpretación del papel de Trotsky en la revolución de 1905, parece ser que mucha gente lo seguía y que hay una provocación para matar a los manifestantes, no sé qué puede haber de cierto en eso, en 1905 Trotsky era presidente del soviet de petrogrado que era como ser jefe de una asamblea del 2001 en BA.

Después se encuentra con Lenin que es un rusito loco, eso es más o menos cierto, que amenaza con tirarse de un edificio, lo que es una pavada.

Después, ya en México, se coje a Frida Kahlo que es una Frida rusa que habla en ruso, mamita, eso es por lejos lo único interesante de la serie. Ahí aparece ese tal Ramón Mercader que se hace pasar por periodista yanqui, según la serie Trotsky sabe que es un stalinista pero se deja romper la cabeza no sabemos bien porque.

A mí no me llaman la atención las cosas que se ven en la serie, sino las que no se ven. No se muestra la primera guerra mundial. La esencia, el sentido último, de la revolución rusa no es la transformación social, es la guerra.

La guerra, la primera guerra mundial para Rusia en particular, es como la suma de las cosas terribles que el imperialismo les impone a nuestros países, la deuda externa, el hambre planificado, el atraso, la catástrofe del tercer mundo en general.

Lo que lleva a la revolución al triunfo es negarse a seguir una guerra pérdida. No es raro que ante la carencia de verosimilitud, la perdés cuando dejás de lado la guerra, se muestran monstruos, fantasmas y bultos que se menean.

Hablemos de la simple verdad histórica, en 1914 en zar, y la oligarquía, le declaran la guerra al imperio austrohúngaro y a los alemanes, les había agarrado la locura nazi de expandirse y conquistar países para evitar que la gente se diera cuenta de que se vivía como el culo. Los rusos fueron masacrados por un ejército superior, los aliados, los imperios francés, inglés y yanqui deciden que van a pelear hasta el último ruso. El imperialismo siempre tiene a alguien a quien mandar a pelear, en Vietnam perdieron cuando empezaron a llegar los pibes yanquis dentro de bolsas de consorcio.

Cuando empezaron a sospechar que el zar podía darse vuelta, los alemanes se estaban comiendo media Rusia europea, había hambre y legiones de desertores llevándose lo que podían, los liberales aprovecharon la revuelta por el hambre en Petrogrado y derrocaron al zar. Lenin entendió que lo habían hecho para seguir la guerra.

Kerensky también aparece en la serie, era un liberal mentiroso y vivía drogado pero se lo muestra como un pobre tipo, incluso aparece ese tal Kornilov, un nazi del orto que aparece como un patriota.

A Trotsky le toca ir a Brest-litovsk, ya saben la famosa “paz de mierda”, coherentemente Trotsky hace, en la vida real, un papel de mierda, se va sin firmar y los alemanes se fuman Ucrania, en la serie aparece un general que acusa a los bolches de haber “desmoralizado” al ejército, una boludez, lo que terminó de destrozar al, ya muy golpeado, ejército ruso fue la ofensiva de Kerensky de julio de 1917.

Y ¿saben qué? Después de 100 años está claro que Rusia les sigue molestando aunque ya no sea ni la sombra de la URSS.

La guerra civil es una guerra de liberación nacional, por eso el soviet recluta militares zaristas, millones de campesinos y pequeño burgueses como Trotsky.

Que los rojos son responsables de la guerra civil es simplemente una mentira, de hecho la insurrección de octubre tuvo pocos muertos, casi todos en Moscú, los bolcheviques toman el poder ganando las elecciones de los soviets, los militares blancos y lo aliados les declararon la guerra. Es absurdo tener que repetir esto.

Los liberales que le enmiendan la plana a Trotsky son mostrados como profesores e intelectuales impecables, tal vez lo fueran, salvo por la salvajada en que terminó el ejército blanco.

Porque los liberales democráticos y republicanos del imperialismo siempre terminan en el crimen, el desastre y el campo de exterminio.

La serie es medio siniestra, gira alrededor de la muerte y está llena de elementos de terror, como Boris Karloff no como el terror rojo, por cierto. En una parte el tren de Trotsky se queda sin carbón y los rojos se llevan las cruces de madera de un cementerio, entonces irrumpe un grupo de campesinos indignados, por algún motivo los rojos los cagan a tiros, la elección ideológica de los guionistas es bien clara: prefieren a los muertos antes que a los vivos.

En cuanto al antisemitismo que muchos ven en la serie, que puedo decir, que un ruso sea antisemita es más o menos igual de estúpido que, que un argentino lo sea, en nuestro país tenemos más o menos una mitad que está compuesta por latinoamericanos de los países limítrofes, pueblos originarios y mezclas diversas, la otra mitad somos de, presunta, ascendencia europea, de los “argentinos blancos” más de la mitad tenemos sangre judía, la otra mitad tiene sangre árabe, que, en nombre del sentido común racista, también deberían ser abarcados por el antisemitismo. Argentinito/rusito rubio que andáis por el mundo si queres ver un judío: mirate al espejo.

No tengo leída la biografía de Trotsky en profundidad, aparecen detalles donde, siempre arriba del famoso tren, que es el leitmotiv de la serie y no está mal, el tipo hace cagar a un líder de la marina del Báltico que le era incondicional, bastante execrable. Eso, fíjense como son las cosas, podría ser cierto y también la pose troskiana de “líder revolucionario”. Detrás de eso está la verdad última de Trotsky: un intelectual de lo más grande y un pésimo hombre político.

Tuvo sus buenos momentos en octubre con la insurrección, con el ejército rojo al principio de la guerra civil, con Frida Kahlo en la cama, escribió buenos libros y eso es todo.

Un detalle más es que una buena parte de la serie transcurre en el exilio mexicano, no se muestra que los mexicanos progres que lo recibieron se le ponen en contra, hay 3 motivos para eso, el primero es claro, la forma en que Trotsky maltrata a la gente, el discurso, más preocupado en atacar a la URSS que a Stalin y, esto es una sospecha que no es universalmente aceptada y, una vez más, no figura en la serie, los contactos con los yanquis.

El guion de la serie Trotsky no es contra Trotsky, ni contra el soviet, es contra Rusia.


Acá va la serie de la revolución rusa. Que sigue la semana que viene. Tovarichs


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
1919
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La gran esperanza blanca.
49.Las aventuras británicas en la revolució rusa.
50.La inimaginable victoria.
51.El holocausto antes del holocausto.
52.El último blanco, extracto de blanco.
La revolución es la verdadera vida privada.

jueves, 18 de mayo de 2017

1919 Un inglés en la Republica Socialista. Revolución Rusa 44


Arthur Ransome nació en 1884, era un tipo normal, un poquitin bohemio, de clase media alta, lo bastante para dedicarse a ser escritor, tuvo, ¿Quién no?, un primer matrimonio desastroso y se quedó de periodista, para el “Daily News” en Rusia, conoció a los líderes bolcheviques, en esos años compartía departamento con Karl Radek, un aventurero internacionalista alemán que terminó en el pelotón en el año 38. Simpatizaba con la revolución rusa, el servicio de inteligencia de su majestad lo tuvo preso un tiempo y ¿Por qué no? Se sospecha que trabajó para los mismos servicios. Se volvió para Manchester donde se dedicó a escribir libros para chicos, cuestión que no lo volvieran a joder. Terminó casado con la secretaria de Trotsky, lo que explica que era lo que le interesaba de la revolución. La secretaria llevaba joyas sacadas de Rusia de contrabando y esa guita, cosa de volverse loco, sirvió para financiar la revolución.

Petrogrado enero 1919.
Ransome ingresó, junto a unos periodistas escandinavos y un par de diplomáticos del soviet expulsados de Suecia, a fines de enero de 1919. Pasa varios días en la frontera, no a causa de los soviets sino de los finlandeses que no están muy seguros de que está pasando en Petrogrado. Cruzan la frontera por un puente, del lado finlandés ya hay una terminal nueva, del lado del soviet una terminal hecha pedazos, no hay que comer, ni comodidades. Lo saludan los soldados de la nueva república llevan escudos con la hoz y el martillo.
El tren no tiene calefacción ni comida pero los viajeros que van a la República del Soviet se dan calor cantando y bailando.
Se hospeda en el Astoria de Petrogrado, a aquel hotel de lujo, de lujo no le queda nada, salvo que está limpio.
Para enero de 1919 la ciudad de Petrogrado, hambrienta y con las fábricas cerradas, esta quedándose casi vacía. Cuando los obreros vuelven a las provincias suelen llevar las ideas revolucionarias, también muchos están en el ejército rojo. Pero, de hecho, en la ciudad no se ven armas por ningún lado.
En el legendario Smolni, Ransome tiene un almuerzo, una sopa y un pedazo de pan, con Zinoviev, se dice que Zinoviev no las tiene todas consigo, los asesinatos de Volodarsky y Uritzky, de unos meses antes, todavía lo tienen mal.
El ingles viaja a Moscú en un tren, le toca la cama de arriba del compartimiento, debajo de él viaja una multitud de mujeres, bebes y bolcheviques. La gente se queja de los precios de la comida. Un pasajero cuenta como en la lejana Archangel los aliados fusilaban soldados rusos que se negaban a combatir.

Moscú.
En Moscú cae la nieve, todos se mueven en trineos, pero los tranvías aun funcionan, los caballos reciben una ración igual para todos, como los humanos, los negocios están todos cerrados excepto algunos como empresas del estado, tienen un cartel que dice que el negocio es del soviet de Moscú. El “negocio” le “vende“, por ejemplo, ropa a quien más lo necesita. Las viviendas se han repartido según la necesidad, un inglés amigo de Ransome, que administra una empresa, comparte su casa con los obreros, el inglés, tal vez cagado en las patas, tal vez influido por el clima de época, dice que está todo bien.
En Moscú le toca un hotel que está bajo la armada roja, el hotel está hecho pedazos, solamente el teléfono funciona, en la ciudad hay nuevas esculturas revolucionarias y pinturas futuristas creadas para festejar el primer aniversario de la revolución en noviembre. Al anochecer se encuentra con un tal Reinstein un militante del partido socialista de los trabajadores de América, dice que cuando, el soviet, tiene maíz no tiene locomotoras para llevarlo a las ciudades y que eso va a tener repercusiones políticas, tarde o temprano.
Habla con la señora que le limpia la habitación y que le dice algo inesperado, que bajo el soviet no hay mucho que comer pero que hay libertad, en esos primeros días recibió un ticket donde se le garantizaba una comida, nada de lujo pero aceptable, al día siguiente, averiguando descubrió que ese mismo ticket se lo daban a todos. También existía la posibilidad de comprar, a precios disparatados, comida de los especuladores. El pan a 1 rublo con 20 en el estado y a 20 con los especuladores. A pesar de todo, no hay duda de que hay hambre, al día siguiente ve pasar a un trineo cargado con restos de carne de caballo, el conductor del trineo intenta alejar a la multitud usando un látigo pero la multitud hambrienta parece no notarlo, las palomas han desaparecido. Pero no el frío de Moscú, los empleados del Kremlin trabajan con abrigos de piel y botas.
Ransome, a fin de cuentas, es un agente oficioso del gobierno británico, eso no es ningún problema para el gobierno bolchevique sino, más bien, lo contrario, le hacen llegar, estamos a 10 de febrero, una serie de propuestas de paz para ser llevadas a la conferencia sobre Rusia a celebrarse en una isla llamada Prinkipo, las propuestas se parecen a las paz de Brest-Litovsk. Reconocen a los aliados como el verdadero poder contra el que están luchando y se muestran dispuestos a negociar tanto los recursos de Rusia como el territorio. Todo excepto la existencia de la República Socialista. Ransome piensa que, cada vez más, los dirigentes soviéticos están menos interesados en comenzar una revolución mundial y más en darle de comer a la gente. Se encuentra con Kollontai, la divina madre bolchevique de todas las feministas, con Bujarin, de Bujarin tengo un libro entero preparense para conocerlo, siempre dispuesto a discutir de filosofía, con el líder del soviet de Vologda que había tenido un muy mal encuentro con el embajador francés, un tal Noulens, enemigo acérrimo de la República.
En el texto tienen su importancia los jefes de la diplomacia soviética, Chicherin un aristócrata, además de ser el bolchevique gay, que, al parecer, se caracterizaba por la cordialidad, que no es la virtud que uno relaciona con un dirigente soviético y también está Litvinov, uno de los muchos cuadros judíos del soviet que fue jefe de la diplomacia de la República hasta el año 39, porque Hitler difícilmente hubiera firmado un pacto de no agresión con un judío.
Ahora se encuentra nada menos que con Kamenev, el jefe del soviet de Moscú, los líderes discuten sobre la ineficiencia del gobierno del soviet, mencionan el jabón, aparentemente no hay jabón porque algún sabio piensa que mientras se hace el famoso “relevamiento” la industria debe permanecer paralizada. Para darle de comer a Moscú necesitan 100 vagones de tren con alimentos, por día, por ahora apenas llegan a 20. Muchas, demasiadas, escuelas permanecen cerradas, las escuelas son usadas por el ejército rojo como cuarteles. Las escuelas se las arreglan para darle de comer a los niños, alrededor de 180 mil pibes moscovitas reciben la sopa del soviet. La mala noticia es que los famosos cabarets de Moscú se han convertido en “clubes obreros” donde se leen libros y se hacen estupideces bolcheviques.
El soviet se reúne, Ransome dice que está más o menos como al principio de la revolución pero ahora hay muchos menos visitantes, llama la atención que tenga la palabra el delegado de los trabajadores chinos de Moscú.

Pymes y revolución.
Había una vez un ruso que poseía una fábrica de artículos de cuero, fundó, junto a otros burgueses un “soviet de propietarios” para luchar contra los obreros. Pasó Octubre, cuando leyó en los diarios la nacionalización de los bancos entendió que era el fin de los propietarios, en vez de suicidarse, se reunió con los obreros para formar una cooperativa, los obreros tenían que poner unos rublos que, por supuesto no tenían, de modo que el ex propietario puso la guita por ellos. Los pobres y la gente simple no tienen capacidad para odiar, o son demasiado inteligentes, ustedes elijan, eligieron al antiguo propietario como jefe de la cooperativa y decidieron pagarle decorosamente bien. Las revoluciones son así: salvajes. Pero llegaron los recaudadores de impuestos del soviet, apuesto a que esa no la tenían, que detuvieron al no-tan ex dueño, junto a él detuvieron a todos los burgueses. Al día siguiente aparecieron los obreros que pagaron una parte de los impuestos y consiguieron para el ex dueño un certificado que aseguraba que, justamente, ya no era propietario. La industria comenzó a crecer. La única preocupación del ex dueño es que los obreros lo siguen llamando “patrón”.

Cultura.
Ransome se encuentra con uno de esos bolcheviques liberales que se ocupan de la educación, el tipo dice que carecen de libros de texto para los alumnos, ni siquiera libros viejos, usados, dice que en unos pocos años el país entero va a quedar reducido a ruinas. En medio de la ruina, el hambre y las privaciones los teatros de Moscú están a toda máquina, mientras en Europa creen que los teatros están cerrados, hay ópera, ballet, shakespeare y lo que se les ocurra. Faltan, desgraciadamente, los grandes señores de frac con sus minitas, en lugar de eso hay soldados y señoras vestidas a la moda de las tribus tártaras. El teatro carece de calefacción, todos están con sus abrigos, incluso la orquesta, vestida en general con capas del ejército rojo, con la excepción del director que, “como un espécimen de otra era”, lleva un elegante sobretodo.
Hay una nueva clase de gente viendo la ópera, “rotosa pero inteligente”, a la salida, a la noche tarde, no se ve un solo guardia armado, las calles están llenas de gente. Ya nadie se pregunta si la revolución va a durar una o dos semanas.
En la mañana cristalina del invierno de Moscú, Ransome presencia una procesión religiosa, en la iglesia hay colgado un cartel que dice: “La religión es el opio de los pueblos”. Pero, por lo demás, iglesias y capillas están abiertas, como si gobernara aun el buen Zar. Después de recorrer Moscú, se encuentra con el jefe del comité de construcciones del estado, Pavlovitch, un revolucionario de la vieja guardia que fue parte del exilio europeo, dice que en Francia cuando mandaban a caballos en el tren los mandaban con la comida, con las herraduras y hasta los clavos, por el contrario en la Rusia revolucionaria mandan lo que pueden, que nunca alcanza, y que recibe telegramas con pedidos, de Trotsky específicamente, y que, obligados a cumplir, todo el trabajo de reconstrucción se retrasa. Sin embargo los ingenieros del soviet han ampliado los canales para acceder desde el báltico hasta el volga y que hicieron pasar una flota entera, es la flota que recuperó Kazan de manos de los blancos. Otra tarea ciclópea emprendida por los constructores soviéticos fue la construcción de una planta eléctrica para Petrogrado, inesperadamente la población de la zona se mostró contraria a la instalación de la planta, probablemente aconsejada por los blancos, este Pavlovitch, demuestra ser un buen cuadro, viajó y explicó las ventajas de tener luz en las casas, fue llevado en andas por los pobladores que enviaron telegramas a Lenin y a Zinoviev de agradecimiento. Pavlovitch habla de haber reparado no menos de 10 mil Km. de vías, dice que no pueden traer madera del norte porque el tren tiene que llevar soldados, trabajan en un ambiente a temperaturas bajo cero y terminan por enfermarse.
Ahí mismo, Ransome se encuentra con Sujanov, figura en esta serie como comentarista (menchevique progre) de la revolución de octubre, es amigo de Gorky y escribía en “Nueva Vida” la revista de este. Pavlovitch lo despide diciéndole que todo lo malo que quiera saber sobre los bolcheviques Sujanov se lo va a explicar con lujo de detalles. Pero Sujanov ya no es el mismo de octubre del 17, dice que la contra tiene apoyo de todas clases y que el pueblo de la república socialista cuenta solo con sus propios recursos. Sujanov piensa que Rusia podría ceder, por ejemplo, una parte de sus bosques interminables para importar las excavadoras y los ingenieros que necesita. Según Ransome los bolcheviques son incapaces de comprender la hostilidad de los gobernantes y de buena parte de los británicos.


La semana que viene la continuación.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36. El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS. Moscú, Hungría, su ruta.

domingo, 12 de junio de 2016

Donde concluye la saga del guerrillero anarquista Néstor Makhno. Revolución Rusa 39.

Para el verano de 1919, en el sur, los rojos habían sido vencidos en todas partes y la debacle era similar a la de 1918 ante la invasión de los países centrales. Makhno hizo regresar a todos los soldados que estuvieran con los rojos. En agosto en Elizabetgrad reorganizó sus tropas, tenía 15 mil soldados, artillería y 400 ametralladoras.


La victoria de Makhno.
Makhno decidió dar a conocer un código de conducta para su ejército. Declaraba que sus enemigos eran los ricos y la burguesía fueran de donde fueran, además incluía a los bolcheviques, cualquier bolche debía ser encarcelado o muerto. Los insurgentes debían renunciar a cualquier ganancia y al saqueo, en particular contra los judíos, debían tener orden y disciplina y no emborracharse, debían tener consideración por la población local.
Los insurgentes avanzaron hacia Odessa pero los blancos habían aprendido a cuidarse del ejército makhnovista, usaron un batallón de oficiales y al norte de Odessa los insurgentes fueron vencidos. Los chicos de Makhno se retiraron hacia el norte, mientras tenían continuos encuentros con patrullas de los blancos, las banderas de Makhno decía “Libertad o Muerte”. Junto con el ejército, como era habitual en la guerra civil rusa, venían los carromatos con las familias de los soldados y refugiados varios. Al final de septiembre los partisanos se encontraron con una fuerza importante de los nacionalistas de Petliura en un lugar llamado Peregonovka. En principio intentaron negociar con los petliuristas pero Makhno recibió información de que los nacionalistas negociaban con los blancos y estaban rodeados.

El 26 de septiembre de 1919 el ejército insurgente peleó una batalla épica, una de las más importantes de al guerra civil, los blancos perdieron 120 ametralladoras y tuvieron que retirarse, en cuestión de días los insurgentes capturaron casi todo el sur de Ucrania, el día 20 de octubre tomaron Ekaterinoslav.
Para ese momento los blancos intentaban llegar a Moscú y ganar la guerra, la retaguardia estaba apenas defendida, los insurgentes tomaron los cruces ferroviarios más importantes y recuperaron una enorme cantidad de pertrechos, los campesinos estaban con Makhno. Mientras el soviet pretendía que los campesinos pobres lucharan contra los acomodados los makhnovistas pensaban en los campesinos como un todo. El problema era que ahora, bajo la influencia del ejército insurgente, tenían varias ciudades, la idea de los anarquistas era que las ciudades habían quedado liberadas de cualquier clase de gobierno y de partido político, el ejército revolucionario solo funcionaría para dar consejo, cada ciudad, cada gremio debería organizarse como mejor le plazca. El intento más serio de organización se hizo en Aleksandrovsk, se hicieron dos conferencias de sindicatos pero en lugar de disfrutar de la libertad los obreros solo pensaban en cobrar su sueldo, y de eso los anarquistas tenían dos explicaciones, una era que los blancos estaban cerca y era difícil pensar en organizarse, la otra era que la novedad había dejado desconcertados a los trabajadores.

Anarquía y bolchevismo
Uno, que escribe después de 100 años, piensa que lo que tendrían que haber hecho es poner a los obreros a trabajar, para eso tendrían que haber requisado comida de los campesinos y, muy probablemente, haber creado las, odiadas, granjas estatales…¿cuál es la diferencia entre eso y el gobierno bolchevique? ¿El bigote? Es más, uno de los problemas que perseguía a los makhnovistas era la falta de armas y de municiones, cuando hablamos del ejército rojo decíamos que llevaban obreros que se las rebuscaban, ese es el heroísmo de la gente común, para reparar e incluso fabricar las armas. Cuando Makhno se encontró con los empleados del ferrocarril les aconsejó que le cobraran a los usuarios de sus servicios, dice la crónica que estoy leyendo que, finalmente, Makhno les tuvo que pagar a los ferroviarios. Los únicos que armaron algo razonable fueron los panaderos, debido a haber tenido influencia anarquista. Las aldeas de campesinos eran capaces de aguantar largos periodos sin recursos desde el exterior pero mantener a los obreros era otra cosa, incluso, para peor, los makhnovistas reconocieron todas las monedas que circulaban en Rusia con las maniobras de los especuladores de siempre la inflación dejó a los obreros peor que nunca.
Al final de octubre tuvo lugar una asamblea en Aleksandrovsk, para prevenir maniobras de los partidos, se prohibió hacer campaña. Se reunieron 300 delegados, según parece había 280 campesinos y 17 obreros. El tema principal fue el reclutamiento de tropas, se decidió la movilización general, el ejército se supliría de contribuciones voluntarias, de expropiaciones de los ricos y del botín de guerra. Un campesino preguntó quien iba a reparar un puente que estaba roto. Y nadie le contestó. Los makhnovistas cumplieron con dejar plena libertad de prensa, excepto en asuntos militares, todas las publicaciones debían seguir los comunicados de Makhno, existieron periódicos SR, SR de izquierda e incluso bolcheviques. De cualquier manera las organizaciones políticas estaban prohibidas, peor que en Sovdepia y los bolches pasaron a la clandestinidad. El objetivo de los comunistas era acelerar la división entre los campesinos pobres y los de clase media. La inteligencia de los makhnovistas descubrió la infiltración y los bolcheviques fueron fusilados.

La zona insurgente.
La capital de Ucrania y de los insurgentes en ese momento era Ekaterinoslav, el dominio de los makhnovistas era precario, los blancos los cañoneaban desde la otra ribera del río Dnieper, la ciudad estaba bajo el control del ejército y la autogestión nunca avanzó, para colmo la epidemia de tifus era terrible y más pensando en los escasos recursos, los pocos médicos y la ruina en general. Makhno también resultó contagiado y, cuando los ejércitos blancos empezaron a regresar derrotados desde el norte, los insurgentes se retiraron. De los anarquistas importantes solo Arshinov y Volin permanecieron en la zona insurgente, después de algunos meses, el resto encontró imposible conciliar la teoría anarquista con la guerrilla. Pero aun así aportaron a la calidad de los diarios y las publicaciones en Ucrania, también intentaron llevar adelante escuelas con pedagogía revolucionaria, no tengo información sobre como resultaron esos esfuerzos.
La acusación de antisemitismo contra Makhno carece de todo asidero, en Ucrania existía una minoría judía muy importante, la dirección makhnovista era, por supuesto, contraria a todo tipo de discriminación. Después hay 2 cosas: lo que pasaba por la base, es decir por los campesinos de a pie era distinto, el antisemitismo, herencia del atraso y del zarismo, existía, en algunos casos dirigentes que mostraban antisemitismo fueron fusilados por los insurgentes. Muchos de los comisarios soviéticos que le hacían la guerra a Makhno eran judíos y el ejército insurgente tenía la orientación de liquidarlos inmediatamente. Más adelante vamos a ocuparnos de los pogroms.

El ejército insurgente.
A fines de 1919 el ejército insurgente alcanzó su máximo de soldados alrededor de los 40 mil con, quizá, 10 mil de caballería y 5 mil de artillería. Los makhnovistas no reclutaron ex oficiales del zarismo, el sistema para elegir oficiales era una mezcla entre las decisiones de las asambleas y los nombramientos de Makhno, parece que Nestor Makhno no se equivocaba nunca en sus elecciones y que los oficiales eran más o menos 10 campesinos por cada obrero. Y predominaban los de Gulyai-Polye. La política general era la de liquidar prisioneros salvo que dieran muestras de querer sumarse al ejército insurgente. Los peores problemas de conducta de los insurgentes eran las borracheras y los saqueos, los castigos podían llegar hasta la ejecución. El origen de muchos desastres era que los campesinos veían a la ciudad como enemigo. La principales cualidades de los insurgentes eran
1º la velocidad, podían desplazarse en carros y conseguir siempre caballos frescos, la velocidad les permitía distraer al enemigo con tropas al frente, rodearlo y atacarlo por la espalda,
2º eran como “el pez en le agua”, si se encontraban rodeados podían, enterrar las armas y “desaparecer” entre los campesinos,
3º los campesinos les aportaban inteligencia y comunicaciones,
4º las tácticas, usaban uniformes del enemigo, aprovechaban el terreno y tendían emboscadas.
El punto débil de los makhnovistas eran los pertrechos, no tenían talleres ni obreros entrenados para reparaciones, recurrían a enterrar en secreto las armas capturadas. Los campesinos proveían comida y caballos pero a medida que a guerra civil se extendió los recursos empezaron a agotarse. Los historiadores bolcheviques afirman que la contrainteligencia de los insurgentes era más violenta y arbitraria que la Cheka y que las campañas del último periodo de los insurgentes son sanguinarias y vengativas. Pero nadie hace la guerra sin contrainteligencia.
Makhno se recuperó del tifus y volvió a ser el líder incansable de siempre, era un tipo humilde que compartía la vida con sus campesinos, también compartía el hábito de beber de más, hacia el final de sus campañas, al parecer, estaba siempre en curda. Un rasgo que a todo el mundo le cae bien es que Makhno y sus principales oficiales eran dados a la partuza, el lema revolucionario de “socializar a las mujeres” parece haberse vuelto realidad. No era raro que el tipo fuera tan popular. Los anarcos, Volin y Arshinov, se quejan de los “caprichos” del líder y de su escasa preparación. Uno piensa que es probable que, sin fábricas para abastecerse, Makhno intuía que no tenía futuro.
Al parecer era un borracho bastante malo, Volin lo describe como “… injusto, intratable y violento”, pero también es cierto que los intelectuales anarcos se quejan de todo.

Los rojos contra Makhno.
En diciembre de 1919 los rojos empezaron a expulsar a los blancos de Ucrania, los rojos y los makhnovistas tomaron contacto en Aleksandrovsk, al principio hubieron festejos pero unos días después los rojos le ordenaron al ejército insurgente partir hacia la frontera polaca, consideraciones militares, la guerra con Polonia estaba a punto de comenzar, había pero el objetivo era alejar a los insurgentes de sus bases. Los insurgentes, obviamente, se negaron, en enero de 1920 el comité central del Partido Comunista de Ucrania declaró al ejército insurgente fuera de la ley.
En febrero el soviet decidió repartir nuevas tierras entre los campesinos y reducir las, odiadas, granjas estatales a la mitad, la política seguía siendo dividir a los campesinos pobres de los acomodados. Los makhnovistas lanzaban ataques sorpresivos contra formaciones del ejército rojo aisladas. En la ocupación de las aldeas los rojos cazaban y ejecutaban a todos los makhnovistas, creaban un soviet, organizaban a los campesinos pobres y efectuaban las requisiciones, algunos milicianos quedaban en las aldeas para vigilar. Los campesinos, habría que ver si los pobres, se resistían a las requisiciones como de costumbre. La burguesía no puede darle de comer a la gente pero, para infiltrar un movimiento revolucionario, son unos genios, algunos de los líderes de los soviets bolcheviques resultaban ser kulaks. A veces esos mismos kulaks o bolcheviques de verdad resultaban muertos por bandas sueltas de makhnovistas. Recordemos por milésima vez que las requisiciones de granos habían sido dispuestas por el, extinto, Zar en 1916, no dejemos que los chicos de la derecha nos mientan así en la cara.
Los anarcos refieren una cifra de 200 mil muertos en la represión, lo que suena disparatado. Lo que si es cierto es que los makhnovistas mataban a cualquier activista del partido comunista que pudieran pescar. En el ejército rojo a nadie le gustaba la tarea de andar matando campesinos ucranianos, por eso recurrieron a soldados de Letonia o incluso a chinos.
Durante los meses de la guerra con Polonia la situación no cambió mucho, con los rojos persiguiéndolo y Makhno jugando al gato y al ratón. Pero la makhnovina se iba debilitando, a los campesinos ya no les hacía gracia cederle caballos a Makhno.

Wrangel.
Pero resultó que los blancos no estaban vencidos del todo. Después de la derrota de 1919 un tal Wrangel se hizo cargo de los blancos en Crimea, en mayo de 1920 ordenó tomar contacto con Makhno y cualquier otro grupo que estuviera en contra de los bolcheviques. Los periódicos de la república soviética denunciaron la colaboración entre Makhno y Wrangel. El 18 de junio el cuartel general blanco mando un coronel y un capitán a negociar con Makhno. Los insurgentes estudiaron la propuesta el 9 de julio, la decisión fue meterle un tiro al coronel y colgar de un árbol al capitán con un cártel que decía: “Nunca hubo y nunca va a haber ninguna asociación de Makhno con la guardia blanca y si el mando blanco decide enviar más gente van a terminar igual que este…”. En seguida después de eso, los insurgentes se contactaron con los rojos para unir fuerzas contra Wrangel, los historiadores soviéticos opinan que los campesinos presionaron a Makhno. Primero es obvio que había que terminar con los blancos, por otra parte, los makhnovistas esperaban infiltrar a los rojos y ganarse a los soldados.
En septiembre los blancos de Wrangel habían tomado Ekaterinoslav, Gulyai-Polye y Aleksandrovsk. En octubre, dos delegados de Makhno se reunieron con los bolches en Kharkov, llegaron a un acuerdo militar: el ejército insurgente mantenía su cadena de mando, cesaría todas las acciones contra el poder soviético y las familias de los soldados makhnovistas tendrían los mismos derechos que los soldados rojos. El acuerdo político estableció una amnistía para anarquistas, libertad de expresión para los makhnovistas y los makhnovistas y anarquistas podrían participar en elecciones.
Los soviéticos declararon públicamente que Makhno jamás había tenido tratos con los blancos. Ambos bandos pensaban romper el acuerdo en cuanto los blancos estuvieran vencidos, lo que si es que los bolcheviques tenían un plan para todo y los makhnovistas no tenían ninguno.

El último combate.
En la última campaña Makhno no fue con sus soldados y se quedó en Gulyai-Polye. Para mediados de noviembre de 1920, estaba claro que Wrangel estaba vencido. Para el 23 de noviembre agentes de los bolcheviques fueron capturados en Gulyai-Polye, estaban para hacer un relevamiento. El 25, en Kharkov, Volin se entrevistó con Rakovsky que le prometió cumplir los acuerdos políticos, esa misma noche Volin fue arrestado. Frunze, un general rojo de máximo nivel, ordenó la integración de todos los insurgentes en el ejército rojo. Para la navidad el comandante de los insurgentes en Crimea fue capturado y fusilado. Los makhnovistas fueron cercados y solamente unos pocos pudieron escapar. El 26 de noviembre Gulyai-Polye fue atacado. Pero el ejército rojo resultó rodeado y derrotado. Unos días después Makhno derrotó dos divisiones rojas. Los dirigentes bolcheviques empezaron a preocuparse mientras en el comando makhnovista estaban optimistas. Dos veces los rojos cercaron a Makhno que escapó pero con grandes pérdidas. En el invierno ruso los makhnovistas tuvieron que abandonar su artillería en la nieve. En 1921 Makhno recorrió toda Ucrania, en marzo resultó herido y tuvo que seguir su campaña desde un carro. Todo el ejército rojo del frente sur lo perseguía. En esa campaña Makhno fue herido 6 veces, de los oficiales que tenía en 1920 no le quedaba ninguno. Dividió sus fuerzas en pequeñas unidades de las que, en general, nunca más se supo. En agosto de 1921 marchó hacia el oeste, fue cercado de nuevo y de nuevo escapó. El 26 de agosto, junto con 250 hombres, cruzó a Rumania.

La muerte.
Los rumanos lo ayudaron a escapar y los polacos lo detuvieron pero lo dejaron salir, ser antisoviético siempre paga. Fue detenido en Danzig acusado de haber matado colonos alemanes menonitas pero, mire usted, escapó.
Makno terminó exilado en Paris, con la salud quebrantada y en la pobreza porque parece que reventó el oro que se había llevado de Ucrania. Depresivo y peleado con todo el mundo terminó por agarrársela con Volin que era su biógrafo. Hubo alguna clase de debate entre Volin y Makhno que la muchachada anarquista seguramente disfrutará, en cualquier caso Volin no es nadie, estuvo 2 meses con Makhno y los bolcheviques lo capturaron, por cierto otro ejemplo más de que la Cheka, que no eran ningunos niños buenos, eran menos propensos a matar prisioneros que los “humanistas” anarcos. Nestor Makhno murió en 1934 y sus restos descansan en el cementerio donde están enterrados los mártires de la comuna de Paris. Entre los que despidieron a Makhno estaba Buenaventura Durruti. Los anarquistas tendrían su última gran oportunidad en España.

Hay muchos libros sobre Makhno y, los que me tocó ver, son panegíricos, si, por ejemplo, Makhno y sus chicos barrieron un montón de menonitas es porque los menonitas, una secta conocida por ser pacifista, se habían vuelto malos. Tampoco estuvo nada mal masacrar a todos los comisarios soviéticos que se encontraran.
Entiéndanmelo los únicos malos son los bolcheviques, todos, pero todos, los demás son buenitos y tiraban con alfajores de maizena.
No voy a ser yo quien ponga en duda una verdad tan grande.
Hay algo de lo cual no he leído en ningún lado pero acá va: los bolcheviques que estuvieron, por así decirlo, en contacto con Makhno son de lo peorcito, exceptuemos a Voroshilov y Frunze, casualmente 2 obreros venidos a generales del Ejército Rojo, pero haberse topado con Pyatakov, Rakovsky y el propio Trotsky, en fin.
Otra cosa que me llamó la atención es haber leído que, prácticamente, Makhno solo, solito con tres pistoleros, derrotó al ejército blanco de Denikin, se ve que esa propaganda esta hecha para gente que no leyó nada.
Bien ahí ¿Para qué enterarse? Si el pasado ya pasó ¿No es cierto?


En 15 días, maomeno, nuestra gira por el mundo soviético nos lleva a un lugar muy bonito: Siberia!


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36. El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
Saludos desde las estepas heladas.