cris

cris
Con Cristina.
Mostrando entradas con la etiqueta 1920. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1920. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de marzo de 2020

Bertrand Russell en la república socialista. 1920. Revolución Rusa 53.

1_ Quien es Bertrand Russell
Primero, por las dudas, quien fue Bertrand Russell: un señorito inglés, marques o duque o conde de algo, de los tiempos en los que los señores de clase alta se copaban con la ciencia y se dedicaban a estudiar, a pensar y a hacer cosas razonablemente útiles. Era un matemático brillante y un filosofo interesante, además un defensor de causas perdidas, crítico del Imperio, estuvo preso por pacifista en la primera guerra mundial y, ya viejito, terminó siendo un opositor a la guerra de Vietnam, que de ahí lo conoce mi generación. Fue, planteó y escribió, muchísimas cosas más, que vamos a dejar libradas a la curiosidad de los lectores.
Lo que nos importa es su descripción honesta e implacable de lo que vio en su viaje a la República Socialista en 1920. El que critica, corre siempre el peligro de ser criticado.

2_ Opiniones.
Para empezar a Russell le gusta la idea del comunismo pero no los métodos de los bolcheviques, considera que todo el movimiento es una gran ilusión de felicidad para una era distante, considera eso una tragedia. Las esperanzas revolucionarias le parecen como el "sermón de la montaña" a partir del cual los cristianos no aprendieron a poner la otra mejilla sino a crear la inquisición. Para él, el bolchevismo es producto de la guerra mundial y de la desesperanza que generó. Opina que el capitalismo está condenado, las injusticias se han vuelto demasiado visibles, incluso con el surgimiento de los States, el sistema va a tender a debilitarse. El nuevo orden puede ser el socialismo o alguna clase de reversión a la barbarie. Si la única alternativa al capitalismo son los bolches, ningún socialismo es posible. Sin embargo los miembros del Partido Comunista, que decide todo en Rusia, aun tienen esperanza en un futuro mejor para las próximas generaciones. Muchos visitantes explican las condiciones de vida durísimas de los ciudadanos soviéticos por el bloqueo y la guerra. La situación en Rusia es similar a la de los otros países que perdieron la 1ra guerra mundial, Alemania y Austria-Hungría. Particularmente la escasez de alimentos. También sorprende el desorden y el despilfarro, tanto alemanes como americanos son muy superiores, aunque tiene que reconocer que los bolches son los hombres más capaces con que cuenta Rusia. Considera a la intolerancia y la falta de libertad como características de los rusos, un gobierno comunista en Gran Bretaña tendría una oposición más responsable y el gobierno sería más tolerante. Señala algo interesante que es cierto que muchos de los problemas terribles que enfrentaba el soviet eran a causa de la guerra pero que la propia actitud beligerante del soviet había causado la agresión, la invasión de Rusia había sido causada por la mala onda de los rusos.
Lo que no parece comprender es que la república soviética fue invadida, entre otras cosas, porque los aliados querían que siguieran en la guerra, de algún modo el Soviet fue castigado por lo mismo que fue castigado BR.
Por pacifista.

Russell entró en la República soviética el 11 de mayo de 1920. Lo aceptaron como parte de una delegación laborista británica. Fueron tratados como reyes, viajan en tren de lujo y reciben homenajes y saludos de soldados, multitudes y personajes varios. Nuestro filósofo logró escapar de las celebraciones y siempre con ingleses o americanos que le traducían habó con gente por la calle. Les dieron completa libertad, incluso para entrevistar a políticos opositores.
Imagínense que llegas a BA y querés saber lo que pasa y, para eso, tenés, de traductores, a señores yanquis o ingleses ¿No sería ese un punto de vista tendencioso, ya de movida?

Nos cuenta que cuando un europeo habla de "dictadura del proletariado" no piensa en una autentica dictadura y que ve al proletariado como la masa del pueblo, en cambio, los rusos ven a la dictadura como tal y al proletariado como la "vanguardia conciente".
Proletario puede ser un Lenin, de origen burgués, y no un trabajador que no tenga la opinión correcta.
Los comunistas de verdad son descriptos como guerreros espartanos, capaces de trabajar 16 horas por día sin cobrar, capaces de tener el control de bienes materiales pero para distribuirlos, sin aprovecharse. Lo mismo que lo hace austero lo hace despiadado. De modo que la oposición es aplastada sin misericordia.
BR nos habla de la tolerancia británica, lamentándose de que los británicos no la apliquen fuera de Inglaterra. Compara a los bolches con los soldados puritanos de Cromwell, no me voy a poner a hablar de eso justo ahora pero Cromwell es el equivalente a la revolución francesa de los ingleses, le cortaron la cabeza al rey y todo. El paralelo es interesante así como Lenin cerró la asamblea constituyente, Cromwell clausuró el parlamento. Después compara al soviet con la república de Platón. Los bolches tienen todas las virtudes y los defectos de una aristocracia naciente: corajudos, energéticos y capaces, son dictatoriales y carecen de consideración por los plebeyos. Tienen ventajas sobre los ciudadanos de a pie, pueden acceder a automóviles y teléfonos.
La visión del mundo de los soviéticos es que todos los países deben hacer su revolución y que esta debe ser violenta, en el caso de los británicos, Lenin quería que los laboristas accedieran al poder pacíficamente para demostrar la futilidad de ese proceso.
Adivinen quien tenía razón.
Por eso la tercera internacional es una organización para promover la revolución en todas partes. No es que BR crea que el capitalismo es bueno pero el socialismo tampoco es tan bueno. Para hacer una revolución hay que hacer la guerra, para hacer la guerra hay que concentrar el poder. En un enfrentamiento de ese tipo bien puede pasar que la destrucción arrase con la civilización, en el caso de un solo país eso podría ser aliviado por la ayuda externa pero si la revolución es mundial entonces no existiría esa última posibilidad.
A BR no le tocó vivir en la época del calentamiento global, por eso no considera la posibilidad de que el capitalismo destruya todo, sin que haya ninguna revolución.
A pesar de que Lenin es claramente un internacionalista, a partir de las intervenciones extranjeras, ha crecido el sentimiento nacionalista, cita su encuentro con Trotsky, al parecer, en su momento militar, ovacionado en un teatro, como un ejemplo de nacionalismo.

3_ Con Lenin.
En Moscú se entrevista con Lenin, que habla muy bien el inglés, la oficina de Lenin contiene solamente un par de sillones viejos, un escritorio y una biblioteca, cosa que parece sorprenderlo. Lenin se ríe todo el tiempo, lo que parece simpático al comienzo pero termina por resultarle siniestro.
Le pregunta cómo cree posible establecer el comunismo en un país atrasado, de campesinos, Lenin reconoce que les están pagando el grano con papeles sin valor, espera cambiar el país por medio de la electrificación, ni más ni menos que industrializar el campo. La idea de que la propaganda bolchevique donde se divide a los campesinos ricos de los pobres, a Russell, le parece que va generar violencia, a Lenin le hace gracia. Lenin dice que bajo el gobierno bolche los campesinos han comido mejor que antes y aun así se oponen. La última pregunta es acerca de los peligros de comerciar con el capitalismo, Lenin opinó que era mejor que la guerra, reconoce que la revolución ha sobrevivido gracias a las disensiones en los países imperialistas.
Nuestro filósofo reconoce que le cuesta creer que alguien tan dogmático y ortodoxo pueda ser un gran líder. La fuerza de Lenin parece venir de su honestidad, coraje y fe inconmovible. Esa fe explica la falta de libertad y Russell valora el “escepticismo de los occidentales”.
Mucho más que por Lenin está impresionado por Trotsky, que, al parecer, tiene facha, carisma y sentido de humor.

4_ Arte.
En cuanto a las manifestaciones artísticas el mérito de los bolcheviques ha sido preservar todo, en todos los campos, incluso cuando se tratara de partidarios del antiguo régimen. El teatro es particularmente vital, el nivel es el de Londres o Paris, y, básicamente, se siguen representando las antiguas obras. Muchos bolcheviques piensan que proteger y promover ese tipo de teatro y de cultura es erróneo, que solamente se debería fomentar el arte que tuviera un contenido propagandístico, de hecho el único poeta genuinamente popular es uno que escribe canciones, comparables a la “poesía patriótica” de la época de guerra en Inglaterra. Unas cuantas páginas están dedicadas al arte, lo que no es el tema de este artículo, Russell parece especialmente interesado en un desfile histórico efectuado para presentar el congreso de la 3ra internacional en Petrogrado, lo que recuerda a mis tiempos de la década del 70 donde los compañeros escuchaban discos donde, lo principal, era que, los cantantes, hablaban sobre la revolución. Lo que Russell describe es un espectáculo de teatro gigante con 14 o 15 mil tipos en un atardecer de verano en Petrogrado. El tema es la comuna de Paris, la primera guerra mundial y, finalmente, octubre y la guerra civil.
Una de las preocupaciones que tiene Russell es sobre la diferencia entre las escuelas de avanzada que hay en las grandes ciudades en comparación con la desaparición de escuelas en el campo, la otra es sobre la necesidad de formar obreros industriales y, por último, la rigidez de la enseñanza del dogma comunista. El "dogma" se usa para enseñarles a leer y a escribir a los analfabetos que son la inmensa mayoría en las provincias.
En ese sentido compara el desarrollo de la Rusia socialista con el del far west americano.

5_ Soviet.
Un punto importante de la visita del filósofo es averiguar si el soviet es superior al parlamentarismo. Encuentra al sistema de elección de los soviets “moribundo”. Eso podría ser cierto, en el párrafo siguiente agrega que ningún sistema eleccionario podría darles la mayoría a los comunistas, lo que, de nuevo, podría ser cierto. El problema es que lo que hace que las elecciones del soviet sean, digamos, “arregladas” son:
1_ que se vota a mano alzada, es decir el voto no es secreto.
2_ solamente los candidatos del estado pueden disponer de una imprenta, que es lo mismo que pasa ahora en la argentina con Clarín y parece, será de dios, que van a perder igual.
3_ los opositores no se pueden reunir porque todos los locales son del estado.
Aun así los mencheviques lograron hacer elegir 40 diputados sobre los 1500 del soviet de Moscú, detalle interesante porque son votos obreros, uno sospecha, por experiencias vistas, muchos años después, muy lejos de Moscú, que la aristocracia obrera parece estar tomando distancia del soviet. Este soviet se reúne raramente, incluso el comité ejecutivo, que debería reunirse una vez por semana, tampoco lo hace.
De esos 1500 delegados se producen unas 30 revocaciones de mandato por mes, las principales causas son alcoholismo, partir al frente de combate y desoír el mandato de los electores. En las provincias los obreros están sobre representados en una inmensa proporción. El soviet de toda Rusia el organismo ante el cual deben responder los comisarios del pueblo, se reúne raramente y es crecientemente formal.
Russell nos dice que la suma del poder recae en el Partido Comunista que cuenta con no menos de 600 mil miembros.
Mi opinión es que 600 mil sobre unos 120 millones de Rusia eso es una representación popular, sin ser el ideal, mucho mayor que la de las democracias occidentales donde el poder reside en unas pocas familias.
Pero no me hagan caso, soy un terrorista.

Para nuestro filósofo, las razones por las cuales, entre los campesinos, hay oposición al régimen son “inadecuadas”. Se reconoce que los campesinos nunca estuvieron mejor y a nadie han visto desnutrido. Los terratenientes han sido expropiados y los campesinos están ganando plata. También es cierto que un rublo zarista vale 10 veces más que uno del soviet.
Cualquier cosa parecida a algún país latinoamericano del siglo XXI es pura coincidencia.
Al parecer una buena parte de los campesinos ignora la guerra y el bloqueo y quisieran que sus poblados sean independientes de cualquier gobierno.
Por su parte los comunistas están divididos en facciones y solamente la presión externa los mantiene unidos. El amigo distingue entre 3 clases de burócratas: los viejos militantes del partido, creyentes y despiadados contra los corruptos y los viciosos, los arribistas que están con el que va ganando, ahí encontramos a tipos que sirvieron con el antiguo régimen, entre estos Russell señala a miembros de CHEKA, cosa que no se corresponde con lo que escriben otros autores. La tercera clase es la de los que, simplemente, son tipos capaces que han encontrado un laburo.
El 9no congreso del PC de marzo-abril de 1920 habla, entre otros desastres, del colapso de los ferrocarriles, las fábricas solamente producen armas y uniformes para las tropas. Ya antes de la llegada del poder soviético, el principal rasgo de la industria del Imperio Ruso, era su dependencia del extranjero. De los especialistas rusos que quedaron, durante la primera época del soviet, muchos se dedicaron al sabotaje. Los ferrocarriles están paralizándose por falta de repuestos. La falta de productos manufacturados genera problemas en la distribución de alimentos, a su vez la falta de alimentos genera parálisis en las industrias. Otro problema grave es la falta de combustible, antes Rusia importaba carbón de Polonia y de la cuenca del Don, Polonia se independizó y las minas de carbón de la cuenca del Don fueron destrozadas por Denikin. La tecnología de las destilerías de petróleo es de origen inglés. La falta de combustible hace que, los caños que llevaban el agua a las viviendas de Petrogrado, hayan quedado destrozados en el invierno. Por cierto que eso explica porque la ciudad perdió las 2/3 partes de la población.
Nuestro filósofo nos cuenta que hay un problema de ineficiencia, cosa en la que seguro tiene razón, acto seguido esboza un plan para abastecer a las grandes ciudades del soviet usando caballos, afirma haber visto muchos en el Volga.
Uno sospecha que el plan es igual a los sueños utópicos que les atribuye a los comunistas.
Moscú está rodeado de tierra cultivable, no deberían tener problema en vivir de lo que se cosecha en su entorno, es una idea de una increíble perspicacia que recién se está empezando a usar en el siglo XXI.
Los obreros de las ciudades intentan huirle al hambre mudándose al campo, eso esta prohibido, se publica una lista de “desertores” y son condenados a rehabilitación. El 9no congreso decide: “(…) la movilización del proletariado industrial, el trabajo compulsivo, la militarización de la producción y el uso de fuerzas militares para necesidades económicas”. La situación es tan desesperada que Russell no ve nada criticable en estas iniciativas. Con estas y otras medidas similares considera posible que la república socialista consiga desarrollarse sin apoyo externo pero el costo promete ser altísimo. Y termina por reconocer que las leyes tan severas se deben, al menos en parte, por la guerra y el bloqueo de los países aliados.

6_ Vida cotidiana.
La vida cotidiana en Moscú dista mucho de ser como los horrores que inventan los medios de la época. No hay desórdenes, se cometen pocos crímenes. Todo el mundo trabaja duro y los mejor educados ya tienen algún cargo en el estado. El teatro, la ópera y el ballet siguen como siempre y los sindicatos reparten entradas gratis. La prostitución es casi inexistente y en ninguna parte del mundo las mujeres pueden andar con tanta tranquilidad. Por otro lado la vida es muy difícil a causa de la escasez de alimentos. Russell nota que la gente trabaja más horas que en Inglaterra.
Que eso sucede porque los ingleses tienen a los hindúes, y a la argentina, es algo imposible de concebir para Russell, como si dijéramos lo que piensa un pez acerca del agua.
Se puede ver a los trabajadores en andrajos, buscando agua con una cantimplora. Tomarse unas vacaciones es imposible, para poder viajar se necesita un permiso que puede demorar semanas, las colas en el ferrocarril son normales en Moscú, puede llevar días conseguir un asiento, los trenes van repletos, con gente viajando en el techo. La gente viaja al campo todo lo que puede porque en el campo hay alimentos. Los obreros de las ciudades siempre tienen familiares en el campo. La policía controla los trenes en busca de especuladores, estos resultan ser gente que vende comida. Todo el mundo viola las leyes diariamente. Los diarios son exhibidos en lugares públicos, nadie los compra. No hay vida social, en parte por la falta de alimentos, en parte por miedo a la represión policial. En el momento en que nuestro filósofo está en Moscú un grupo de presos anarquistas y Socialrevolucionarios están de huelga de hambre, el rumor dice que, después de 8 días, fueron a juicio y que, en muchos casos, fueron exonerados. Las huelgas son ilegales, aun así, ocurren. La disciplina es mayor que en la peor explotación capitalista. No hay una regla respecto a los pacifistas que se niegan a ser reclutados, hay casos de fusilamientos, por cierto que las mismas leyes que tienen los aliados, y hay casos de acuerdos y el objetor de conciencia se va a su casa. La religión es, todavía, muy importante, la gente “se hace cruces” lo que debe querer decir que los ortodoxos hacen como los católicos y se santiguan. En teoría los trabajadores deberían sentirse felices de haberse librado de la dominación capitalista, eso es cierto para los comunistas convencidos pero no para la mayoría que se siente “esclava del gobierno”.
Por lo que uno ha visto de esas cosas, no solamente los “convencidos” podrían llegar a estar felices del fin del capitalismo, muchos, muchísimos no-tan-convencidos bailarían con gusto sobre la tumba de los chupasangre.
Y esto lo digo como axioma: trabajar para el estado es mucho menos opresivo que hacerlo para privados que joden todo el día.

En principio, todo el mundo recibe una ración de comida que debería ser suficiente para vivir, pero no lo es, en algunos casos dicen que no se distribuyen como deberían, en otros, simplemente, no bastan para estar alimentado, de ese modo, todos tienen que comprar en el mercado negro, los precios son 15 veces los fijados por el estado. Para rebúscaselas muchos van “de visita” al campo y vuelven con bolsas de harina, lo que es ilegal, pero que puede hacerse, o bien sobornado a los inspectores o por medio de la viveza criolla, importada para la ocasión. El gobierno parece no saber qué hacer para cortar esa cadena de especulación. Si los campesinos pagaran un impuesto en especie sería fácil alimentar a las ciudades pero a los campesinos no les interesa, solamente quieren intercambiarlo por bienes.
En los peores momentos el ejército rojo se ocupo de "expropiar" el grano por la fuerza, eso ya no es así pero el intercambio de comida por unos billetes desvalorizados no es popular, si se permitiera el "libre intercambio", si un gobierno votado por la mayoría de los campesinos se impusiera, la gente de las ciudades perecería de inanición. Russell deduce que la república soviética no va a ser vencida, los rusos pueden seguir adelante en condiciones intolerables para los occidentales. La lucha por defenderse va a terminar en un contraataque. Ve los trenes soviéticos viajar en el Turquestán. La Política de intervención militar de los aliados siempre fue criminal pero ahora también es contraproducente. Una declaración de Lenin en el congreso de la 3ra internacional que llama a los revolucionarios a pactar con la burguesía del 3er mundo. Dice que esa política es un ataque directo contra el Imperio Británico. Entre los bolcheviques describe 3 tendencias respecto a la política exterior, los "pragmáticos" partidarios de hacer la paz con el imperialismo, comerciar y desarrollar el país, los que sueñan con exportar la revolución al occidente y los que pretenden la liberación nacional en el oriente. Considera al bolchevismo como una religión y a la religión como fuente de todos los males, en contraposición con el saber científico fuente de toda bondad. Con religión nos quiere decir una serie de dogmas que gobiernan la vida. El comunismo entre los rusos le parece similar al Islam entre los árabes. Por último los métodos brutales del soviet son razonables en un país atrasado como era Rusia pero no en el mundo desarrollado. Los bolcheviques no son ángeles a los cuales rezarles ni demonios para ser exterminados sino hombres temerarios, capaces y con gran determinación, intentando lo imposible.


En el próximo capítulo: Kronstadt.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
1919
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La gran esperanza blanca.
49.Las aventuras británicas en la revolució rusa.
50.La inimaginable victoria.
51.El holocausto antes del holocausto.
52. El último blanco pero no el último contrarrevolucionario. La revolución nunca se termina y esta serie tampoco!!

domingo, 17 de marzo de 2019

Wrangel, el último de los blancos. 1920. Revolución Rusa 52

Prólogo.
En octubre de 1919 Denikin llegó a tener medio millón de soldados y controlaba un área enorme, en 1920 Wrangel controlaba Crimea, los bolches ni siquiera intentaron avanzar, pensaron, con exceso de optimismo, que el ejército blanco remanente desaparecería solo. A principios de 1920 el principal enemigo del soviet era Polonia.
Además los británicos ya no querían seguirlos bancando, les proponían alguna clase de rendición, mientras los blancos notaban que las mejores tropas rojas se preparaban para luchar contra los polacos.
Wrangel estaba al tanto de todo cuando asumió como, último, dictador blanco el 4 de abril de 1920. Desde el comienzo esperaban un milagro pero preferían eso al exilio. Wrangel les hizo firmar un papelito a sus generales en donde afirmaba que su acción estaba destinada a negociar buenas condiciones con los rojos no a buscar una victoria que ya no era posible.

La ofensiva de junio 1920.
La reorganización ordenada por Wrangel dejó las cosas más o menos como las tenía Denikin. Al mando del estado mayor quedó un tal Shatilov que era amigo de Wrangel y que terminó siendo odiado, pero tal vez no era culpa de él, las derrotas ponen a todo el mundo contra todo el mundo. Al mando del principal cuerpo de ejército, los “voluntarios”, renombrado 1er cuerpo, quedó Kutepov un tipo famoso por lo sanguinario. El líder militar del “ejército de Crimea”, el segundo cuerpo, era Slashchev, un chiflado que se hacia acompañar por un cuervo, era hincha de San Lorenzo, y que hacía colgar a los que le caían mal. Usaba, como la mayor parte de los jefecitos blancos, el alcohol para subir y la morfina para bajar, o, quien sabe, era al revés. Al primer y segundo cuerpo se le sumaban 2 más, un cuerpo de cosacos del Don y uno de cosacos del Kuban que era muy débil.
Los blancos, aun en la derrota, seguían teniendo muchos caciques y pocos indios, contaban con 150 mil hombres de los cuales estaban en las trincheras 25 mil. Los rojos intentaron una ofensiva el día 13 de abril que fracasó totalmente, Wrangel tenía 24 tanques y aviones modernos.
A principios de mayo consiguieron caballos para los cosacos del Don, el 28 de mayo armaron la conscripción con las clases 1900 y 1901. En junio Wrangel tenía 40 mil soldados. En ese momento los soviets estaban en guerra con Polonia y los blancos tenían superioridad. Entre abril y mayo recibieron carbón desde Constantinopla y pusieron a andar la flota con 10 cruceros y hasta un acorazado. Era un ejército blanco regular sin tantos cosacos, probablemente eran el mejor ejército de la guerra civil.
Kiev cayó en manos de los polacos el 6 de mayo. No solamente eso, los franceses estaban comprometidos con los polacos de modo que el ejército blanco podía esperar ayuda por ese lado. Los blancos pasaron a la ofensiva, el día 6 de junio Slashchev desembarcó a las espaldas del 13avo ejército rojo y los rojos tuvieron que retirarse. En una semana de campaña los blancos tomaron 8 mil prisioneros, 2 trenes blindados y 30 cañones. El territorio de Wrangel se duplicó, ahora tenían caballos para los cosacos y suficiente grano para mantenerse y aun para exportar. A fines de junio un cuerpo de caballería soviético que intentaba contraatacar fue eliminado.

El gabinete de Wrangel.
El ministro del exterior de Wrangel se llamaba Struve, este Struve había sido uno de los pioneros del socialismo en Rusia, con los años, había terminado con Wrangel, si le hubieran dado más tiempo quien sabe adonde hubiera llegado. Struve decía que, el nuevo gobierno blanco, debía hacer “política de izquierda con la mano derecha”. Lo de la “mano derecha” no lo duda nadie. Wrangel y su general Slashchev pertenecían a la guardia del Zar, en la argentina del hoy, sería como decir que eran alumnos del “Cardenal Newman”. El nuevo gobierno blanco puso al frente a reconocidos funcionarios zaristas. Al menos en una ocasión, el 2 de junio en una proclama que acompañaba la ofensiva, Wrangel reconoció que su objetivo era restaurar la monarquía. A partir de entonces descubrió que, lo suyo, no era andar haciendo declaraciones. En esta historia siempre hay uno un poco más a la derecha, algunos intrigantes le quisieron dar un golpe de estado al Barón. Un príncipe tuvo que salir al exilio. Por lo demás Wrangel era, si cabe, más dictador que Denikin, porque Denikin admitía alguna clase de mando autónomo cosaco.
Para abril anunció la formación de su gabinete, la derecha siempre tiene un gabinete, es un modo de repartir la torta entre los amigos, los cómplices y los testaferros. Un tal Krivoshein fue nombrado primer ministro, este tipo era un antiguo y encumbrado funcionario zarista, demoró 2 meses en llegar a Crimea, era un hombre de los franceses, a su vez los franchutes conservaban la ilusión de ser un gran Imperio. El gabinete se reunía un par de veces por semana, uno espera, por el bien de esta gente, que no se lo tomaran en serio y que las reuniones fueran con alcohol, violinistas y algunas trolas. Pero con la derecha nunca se sabe. Los líderes provinciales empezaron a discutir, como lo hicieron durante toda la guerra civil, la autonomía regional, como de costumbre, nada salió de eso. Excepto una nueva ley electoral, la obsesión con las elecciones suele ser una demostración de que no hay nada que votar, la nueva ley daba derecho a voto nada más que a los propietarios. Por aquel entonces todavía no habían descubierto que se podía lograr que los pobres votaran las mismas ridiculeces que los parásitos que los explotan. Aun así, las legislaturas locales no eran lo suficientemente retrógradas. La ley excluía, bien por ellos, a la clase media, maestros, doctores y chupatintas.

Ninguna dictadura está completa sin la libertad de prensa.
La ley electoral fue proclamada el 28 de julio.
No fueron los órganos electos los que gobernaban sino los comandantes del ejército. Para el final de mayo Wrangel estableció una serie de limitaciones para las requisiciones, el problema era crónico, los campesinos llamaban a los blancos: “el ejército del saqueo”. Sin embargo, en general, los jefes militares dejaban pasar los choreos como un modo de “recompensar” a los soldados. Wrangel llegó a ordenar la ejecución sumaria de los militares ladrones. En esa tónica de “mano dura”, sostuvo a Kutepov que se caracterizaba por ejecutar más gente que nadie, en abril, los padres, se negaban a mandar a sus hijos a la escuela, para que no vieran una enorme cantidad de cadáveres colgando. Los testimonios, ningunos zurdos, por cierto, hablan de ejecuciones de perejiles perfectamente inocentes. La diferencia entre Slashchev y Kutepov es que Kutepov no era un ladrón. El jefe de “inteligencia” de Slashchev, un tal Sharov, no era más que un chorro y un delincuente. Sin embargo, Sharov cometió un error: hizo colgar a un coronel y terminó bajo el árbol, él también.
Siguiendo con el rubro asesinos y torturadores, Wrangel tenía a un tal Klimovich, este muchacho era famoso desde 1907 por haber sido un represor brutal, hasta el punto que en 1917 el gobierno provisional lo mandó preso, es el único caso así que he visto. La cárcel estaba llena “por las dudas” incluso fueron en cana jueces que se habían negado a colaborar con los bolcheviques cuando estos gobernaban la región. Pero eso funcionaba en las ciudades, en al campo los verdes seguían activos. Wrangel era el jefe blanco más capacitado, hablaba bien, cuando no se le escapaba una declaración monárquica, y aparecía confiado y seguro, se dice que podía frenar el pánico con sus discursos. De algún modo los blancos inventaron el periodismo moderno, aun con pocos recursos el gobierno importaba papel y se lo entregaba a sus protegidos, no inventaron nuevos periódicos sino que usaron los que ya estaban. Al parecer los periodistas de raza se pelaban entre si para publicar a favor del gobierno blanco. También, en medio de la hambruna, tenían recursos para subsidiar publicaciones blancas en el extranjero. Uno que recibía guita de Wangel era Bursev, a quien vamos a volver a mencionar. A mitad de julio crearon escuelas de agitadores, una de las principales herramientas de propaganda era el antisemitismo.

Las huelgas.
También descubrieron que, algún pedazo de tierra, tenían que prometerles a los campesinos. Uno de los generales le mandó un memorándum a Wrangel donde hablaba de limitar la cantidad de tierra que un propietario pudiera poseer y de repartir el resto. El problema es que no había guita para pagarles la tierra a los dueños. El 20 de abril se reunió en Yalta un consejo, casi todos jerarcas zaristas, para discutir la ley. La noticia fue difundida por los periódicos. El consejo se abocó a grandes discusiones. Salió una ley que no cambiaba nada, por supuesto. Wrangel puso un nuevo consejo, la ley fue publicada el 7 de junio, al final favorecía a los campesinos ricos y era enormemente complicada, por supuesto. El folleto explicando la ley se vendía, para septiembre advirtieron que nadie quería participar. Los campesinos por su parte se dedicaron a esperar la llegada del soviet, como hacen siempre.
Eso sin contar con lo que siempre hacen los empresarios: apoyaban el régimen blanco pero no invirtieron ni se ocuparon de hacer andar las industrias. Incluso los gobiernos imperialistas preferían, ya en aquel momento, hacer negocios con los rojos que perder plata con los blancos. La conquista de la Taurida en junio les permitió alimentar a la Crimea blanca. Los empresarios compraban todo el grano, y lo que fuera, que podían, lo vendían en Europa y se iban con los bolsillos llenos. Esas son las convicciones de la burguesía democrática. Para darles crédito, los franceses le exigieron a Wrangel el reconocimiento de la deuda a pagar con intereses del 6.5 %, increíblemente leoninos para alguien que no es argentino, tenían que cederle a los franchutes el ferrocarril, los puertos y el grano exportable de Ucrania, ceder el petróleo, el carbón y así por es estilo. Para compensar el enorme déficit crearon una serie de impuestos indirectos que, perdón por lo obvio, perjudicaban a los pobres. Además se dedicaron a emitir billetes, 176 mil millones de rublos, a un ritmo colosal. Los especuladores arrasaban con todo, los periódicos están llenos de noticias sobre especuladores presos.
Las principales víctimas del régimen blanco eran los trabajadores, tampoco es que había tantos en Crimea, pero en 1920 el precio del pan se multiplicó por 80, el del azúcar por 220 y el de la papa por 100. En junio los portuarios fueron a la huelga, los reprimieron brutalmente y ahí se acabó la lucha obrera.

Movidas militares.
A pesar de todo a Wrangel todavía le quedan cosacos, pero están debilitados y sus asambleas se someten por completo al mando blanco. Los generales cosacos sueñan con volver al Don y al Kuban que es su territorio. Los generales cosacos van a sufrir, todavía otra humillación. Los cosacos tienen un diarito, la línea es favorable al antiguo gobierno provisional, a un estado federal y a la revolución de febrero, a nadie le importó hasta que se enteró Kutepov, a fines de abril el periódico fue clausurado y su jefe de redacción fue preso y trató de suicidarse. El jefe, el Ataman, de los cosacos del Kuban se opuso todo lo que pudo a integrarse al grueso del ejército blanco, Wrangel lo puso en arresto domiciliario hasta que aceptó dirigir el ataque al Kuban. El 4 de mayo, lo que quedaba de los cosacos en el Kuban, fue evacuado sin poder llevarse caballos y equipos, el Ataman renunció. El nuevo jefe del Kuban quería aliarse con el gobierno de Georgia pero fue obligado a reconocer a Wrangel con poder absoluto a cambio de alguna clase de participación de los cosacos en su gobierno. El 4 de agosto se firmó el acuerdo que supuso el alejamiento de los cosacos pro Georgia. Todo eso era a propósito de la invasión blanca del Kuban. Uno hubiera pensado que debían dirigirse a Ucrania, pero la zona estaba repleta de grupos guerrilleros y no era seguro que los blancos tuvieran apoyo ahí, aun así, habían enviado una delegación a entrevistarse con Makhno, Makhno mató a toda la delegación. Los “nazionalistas” ucranianos de Petliura tampoco estaban interesados. Los cosacos del Kuban, obviamente, estaban entusiasmados por volver a sus pagos, al punto que llevaron a sus familias con ellos.
Además las perspectivas no podían ser mejores, los bolcheviques se habían dedicado a las famosas “requisiciones”, había hambre y descontento, al menos eso era lo que los blancos creían, un jefe cosaco, un tal Fostikov había escapado, en la derrota de los blancos, se había refugiado en las montañas, en la frontera con Georgia, y contaban con entre 15 y 30 mil cosacos en armas. En julio Wrangel lanzó 2 pequeños desembarcos como operaciones de distracción, el primer grupo fue destruido al toque, pero al segundo grupo le fue bien y fue derrotado por 3 divisiones de los rojos. A mitad de agosto 3 grupos desembarcaron en el Kuban 1500 en Novorossisk, 2900 en la península de Taman, el grupo principal eran 8 mil y atacaron en un lugar llamado Primorsko. Los rojos tenían un ejército pero el país era cosaco y se lo suponía hostil, se suponía que el ataque daría lugar a un levantamiento a gran escala, y que los invasores establecerían contacto con Fostikov. En otros momentos los blancos habían hecho campañas triunfales con muchísimo menos.
Los rojos atacaron en agosto desde el oeste, la división letona construyó puentes en el río Dniéper en un lugar llamado Kakhovka, ahí tuvieron lugar batallas con trincheras del estilo de la 1ra guerra mundial.

La última batalla de los blancos.

El 12 de octubre de 1920 el Soviet firmó la paz con Polonia.
En septiembre los rojos crearon un nuevo grupo de ejércitos sur, con Mijail Frunze al mando. El comandante rojo Kamenev llamó a Budenny el 23 de septiembre pero el avance de la caballería fue lento con unidades desmoralizadas que ejecutaron pogroms. Para fines de octubre la Taurida estaba cercada. Budenny con su ejército de caballería partió de Kakhovka hacia la línea ferrea que unía a los blancos con Crimea. Los blancos perdieron 100 cañones, 7 trenes blindados y el 60% de su ejército pero lograron retirarse a Crimea. El estrecho que une a Crimea con el continente tiene menos de 6 Km. de ancho, estaba defendido por fortificaciones. Aparentemente era inexpugnable, a un costado de las fortificaciones había una marisma era necesario que, en parte, se congelara y que los vientos fueran favorables, será de dios que eso fue lo que pasó y en un día 7 de noviembre, aniversario de la revolución, los rojos cruzaron la marisma a pie. Los blancos se retiraron pero fueron atacados por los letones y una división que venía desde Siberia. Incluso los chicos de Makhno participaron pero sin jugársela. Frunze calculaba que la campaña había dejado 10 mil bajas.
El 11 de noviembre Frunze telegrafió las condiciones de la rendición, les ofrecieron a todos los blancos amnistía por los crímenes y el derecho a emigrar, si se rendían de inmediato. En vez de eso, los blancos, optaron por embarcar a todas sus tropas y a sus seguidores, 146 mil se subieron a los barcos, el tiempo fue bueno e incluso barcos pequeños pudieron llegar a Constantinopla. Aun así, alrededor de 300 mil blancos quedaron en manos de los rojos, Bela Kun se tomó venganza, por el soviet de Hungría, matando decenas de miles, uno sospecha que darse ese gusto le terminó costando la vida a Kun más adelante.

“Hoy nuestras unidades entraron en Sebastopol. Con un poderoso rugido los regimientos rojos, finalmente han aplastado a la contrarrevolución en el sur de Rusia. El país martirizado ahora tiene la chance de curar las heridas inflingidas por el imperialismo y la guerra civil” Frunze, 15 de noviembre 1920.


Que la revolución te acompañe.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
1919
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La gran esperanza blanca.
49.Las aventuras británicas en la revolució rusa.
50.La inimaginable victoria.
51.El holocausto antes del holocausto.
¿Esconderse de la revolución? ¿Cómo? ¿En dónde?