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domingo, 17 de marzo de 2019

Wrangel, el último de los blancos. 1920. Revolución Rusa 52

Prólogo.
En octubre de 1919 Denikin llegó a tener medio millón de soldados y controlaba un área enorme, en 1920 Wrangel controlaba Crimea, los bolches ni siquiera intentaron avanzar, pensaron, con exceso de optimismo, que el ejército blanco remanente desaparecería solo. A principios de 1920 el principal enemigo del soviet era Polonia.
Además los británicos ya no querían seguirlos bancando, les proponían alguna clase de rendición, mientras los blancos notaban que las mejores tropas rojas se preparaban para luchar contra los polacos.
Wrangel estaba al tanto de todo cuando asumió como, último, dictador blanco el 4 de abril de 1920. Desde el comienzo esperaban un milagro pero preferían eso al exilio. Wrangel les hizo firmar un papelito a sus generales en donde afirmaba que su acción estaba destinada a negociar buenas condiciones con los rojos no a buscar una victoria que ya no era posible.

La ofensiva de junio 1920.
La reorganización ordenada por Wrangel dejó las cosas más o menos como las tenía Denikin. Al mando del estado mayor quedó un tal Shatilov que era amigo de Wrangel y que terminó siendo odiado, pero tal vez no era culpa de él, las derrotas ponen a todo el mundo contra todo el mundo. Al mando del principal cuerpo de ejército, los “voluntarios”, renombrado 1er cuerpo, quedó Kutepov un tipo famoso por lo sanguinario. El líder militar del “ejército de Crimea”, el segundo cuerpo, era Slashchev, un chiflado que se hacia acompañar por un cuervo, era hincha de San Lorenzo, y que hacía colgar a los que le caían mal. Usaba, como la mayor parte de los jefecitos blancos, el alcohol para subir y la morfina para bajar, o, quien sabe, era al revés. Al primer y segundo cuerpo se le sumaban 2 más, un cuerpo de cosacos del Don y uno de cosacos del Kuban que era muy débil.
Los blancos, aun en la derrota, seguían teniendo muchos caciques y pocos indios, contaban con 150 mil hombres de los cuales estaban en las trincheras 25 mil. Los rojos intentaron una ofensiva el día 13 de abril que fracasó totalmente, Wrangel tenía 24 tanques y aviones modernos.
A principios de mayo consiguieron caballos para los cosacos del Don, el 28 de mayo armaron la conscripción con las clases 1900 y 1901. En junio Wrangel tenía 40 mil soldados. En ese momento los soviets estaban en guerra con Polonia y los blancos tenían superioridad. Entre abril y mayo recibieron carbón desde Constantinopla y pusieron a andar la flota con 10 cruceros y hasta un acorazado. Era un ejército blanco regular sin tantos cosacos, probablemente eran el mejor ejército de la guerra civil.
Kiev cayó en manos de los polacos el 6 de mayo. No solamente eso, los franceses estaban comprometidos con los polacos de modo que el ejército blanco podía esperar ayuda por ese lado. Los blancos pasaron a la ofensiva, el día 6 de junio Slashchev desembarcó a las espaldas del 13avo ejército rojo y los rojos tuvieron que retirarse. En una semana de campaña los blancos tomaron 8 mil prisioneros, 2 trenes blindados y 30 cañones. El territorio de Wrangel se duplicó, ahora tenían caballos para los cosacos y suficiente grano para mantenerse y aun para exportar. A fines de junio un cuerpo de caballería soviético que intentaba contraatacar fue eliminado.

El gabinete de Wrangel.
El ministro del exterior de Wrangel se llamaba Struve, este Struve había sido uno de los pioneros del socialismo en Rusia, con los años, había terminado con Wrangel, si le hubieran dado más tiempo quien sabe adonde hubiera llegado. Struve decía que, el nuevo gobierno blanco, debía hacer “política de izquierda con la mano derecha”. Lo de la “mano derecha” no lo duda nadie. Wrangel y su general Slashchev pertenecían a la guardia del Zar, en la argentina del hoy, sería como decir que eran alumnos del “Cardenal Newman”. El nuevo gobierno blanco puso al frente a reconocidos funcionarios zaristas. Al menos en una ocasión, el 2 de junio en una proclama que acompañaba la ofensiva, Wrangel reconoció que su objetivo era restaurar la monarquía. A partir de entonces descubrió que, lo suyo, no era andar haciendo declaraciones. En esta historia siempre hay uno un poco más a la derecha, algunos intrigantes le quisieron dar un golpe de estado al Barón. Un príncipe tuvo que salir al exilio. Por lo demás Wrangel era, si cabe, más dictador que Denikin, porque Denikin admitía alguna clase de mando autónomo cosaco.
Para abril anunció la formación de su gabinete, la derecha siempre tiene un gabinete, es un modo de repartir la torta entre los amigos, los cómplices y los testaferros. Un tal Krivoshein fue nombrado primer ministro, este tipo era un antiguo y encumbrado funcionario zarista, demoró 2 meses en llegar a Crimea, era un hombre de los franceses, a su vez los franchutes conservaban la ilusión de ser un gran Imperio. El gabinete se reunía un par de veces por semana, uno espera, por el bien de esta gente, que no se lo tomaran en serio y que las reuniones fueran con alcohol, violinistas y algunas trolas. Pero con la derecha nunca se sabe. Los líderes provinciales empezaron a discutir, como lo hicieron durante toda la guerra civil, la autonomía regional, como de costumbre, nada salió de eso. Excepto una nueva ley electoral, la obsesión con las elecciones suele ser una demostración de que no hay nada que votar, la nueva ley daba derecho a voto nada más que a los propietarios. Por aquel entonces todavía no habían descubierto que se podía lograr que los pobres votaran las mismas ridiculeces que los parásitos que los explotan. Aun así, las legislaturas locales no eran lo suficientemente retrógradas. La ley excluía, bien por ellos, a la clase media, maestros, doctores y chupatintas.

Ninguna dictadura está completa sin la libertad de prensa.
La ley electoral fue proclamada el 28 de julio.
No fueron los órganos electos los que gobernaban sino los comandantes del ejército. Para el final de mayo Wrangel estableció una serie de limitaciones para las requisiciones, el problema era crónico, los campesinos llamaban a los blancos: “el ejército del saqueo”. Sin embargo, en general, los jefes militares dejaban pasar los choreos como un modo de “recompensar” a los soldados. Wrangel llegó a ordenar la ejecución sumaria de los militares ladrones. En esa tónica de “mano dura”, sostuvo a Kutepov que se caracterizaba por ejecutar más gente que nadie, en abril, los padres, se negaban a mandar a sus hijos a la escuela, para que no vieran una enorme cantidad de cadáveres colgando. Los testimonios, ningunos zurdos, por cierto, hablan de ejecuciones de perejiles perfectamente inocentes. La diferencia entre Slashchev y Kutepov es que Kutepov no era un ladrón. El jefe de “inteligencia” de Slashchev, un tal Sharov, no era más que un chorro y un delincuente. Sin embargo, Sharov cometió un error: hizo colgar a un coronel y terminó bajo el árbol, él también.
Siguiendo con el rubro asesinos y torturadores, Wrangel tenía a un tal Klimovich, este muchacho era famoso desde 1907 por haber sido un represor brutal, hasta el punto que en 1917 el gobierno provisional lo mandó preso, es el único caso así que he visto. La cárcel estaba llena “por las dudas” incluso fueron en cana jueces que se habían negado a colaborar con los bolcheviques cuando estos gobernaban la región. Pero eso funcionaba en las ciudades, en al campo los verdes seguían activos. Wrangel era el jefe blanco más capacitado, hablaba bien, cuando no se le escapaba una declaración monárquica, y aparecía confiado y seguro, se dice que podía frenar el pánico con sus discursos. De algún modo los blancos inventaron el periodismo moderno, aun con pocos recursos el gobierno importaba papel y se lo entregaba a sus protegidos, no inventaron nuevos periódicos sino que usaron los que ya estaban. Al parecer los periodistas de raza se pelaban entre si para publicar a favor del gobierno blanco. También, en medio de la hambruna, tenían recursos para subsidiar publicaciones blancas en el extranjero. Uno que recibía guita de Wangel era Bursev, a quien vamos a volver a mencionar. A mitad de julio crearon escuelas de agitadores, una de las principales herramientas de propaganda era el antisemitismo.

Las huelgas.
También descubrieron que, algún pedazo de tierra, tenían que prometerles a los campesinos. Uno de los generales le mandó un memorándum a Wrangel donde hablaba de limitar la cantidad de tierra que un propietario pudiera poseer y de repartir el resto. El problema es que no había guita para pagarles la tierra a los dueños. El 20 de abril se reunió en Yalta un consejo, casi todos jerarcas zaristas, para discutir la ley. La noticia fue difundida por los periódicos. El consejo se abocó a grandes discusiones. Salió una ley que no cambiaba nada, por supuesto. Wrangel puso un nuevo consejo, la ley fue publicada el 7 de junio, al final favorecía a los campesinos ricos y era enormemente complicada, por supuesto. El folleto explicando la ley se vendía, para septiembre advirtieron que nadie quería participar. Los campesinos por su parte se dedicaron a esperar la llegada del soviet, como hacen siempre.
Eso sin contar con lo que siempre hacen los empresarios: apoyaban el régimen blanco pero no invirtieron ni se ocuparon de hacer andar las industrias. Incluso los gobiernos imperialistas preferían, ya en aquel momento, hacer negocios con los rojos que perder plata con los blancos. La conquista de la Taurida en junio les permitió alimentar a la Crimea blanca. Los empresarios compraban todo el grano, y lo que fuera, que podían, lo vendían en Europa y se iban con los bolsillos llenos. Esas son las convicciones de la burguesía democrática. Para darles crédito, los franceses le exigieron a Wrangel el reconocimiento de la deuda a pagar con intereses del 6.5 %, increíblemente leoninos para alguien que no es argentino, tenían que cederle a los franchutes el ferrocarril, los puertos y el grano exportable de Ucrania, ceder el petróleo, el carbón y así por es estilo. Para compensar el enorme déficit crearon una serie de impuestos indirectos que, perdón por lo obvio, perjudicaban a los pobres. Además se dedicaron a emitir billetes, 176 mil millones de rublos, a un ritmo colosal. Los especuladores arrasaban con todo, los periódicos están llenos de noticias sobre especuladores presos.
Las principales víctimas del régimen blanco eran los trabajadores, tampoco es que había tantos en Crimea, pero en 1920 el precio del pan se multiplicó por 80, el del azúcar por 220 y el de la papa por 100. En junio los portuarios fueron a la huelga, los reprimieron brutalmente y ahí se acabó la lucha obrera.

Movidas militares.
A pesar de todo a Wrangel todavía le quedan cosacos, pero están debilitados y sus asambleas se someten por completo al mando blanco. Los generales cosacos sueñan con volver al Don y al Kuban que es su territorio. Los generales cosacos van a sufrir, todavía otra humillación. Los cosacos tienen un diarito, la línea es favorable al antiguo gobierno provisional, a un estado federal y a la revolución de febrero, a nadie le importó hasta que se enteró Kutepov, a fines de abril el periódico fue clausurado y su jefe de redacción fue preso y trató de suicidarse. El jefe, el Ataman, de los cosacos del Kuban se opuso todo lo que pudo a integrarse al grueso del ejército blanco, Wrangel lo puso en arresto domiciliario hasta que aceptó dirigir el ataque al Kuban. El 4 de mayo, lo que quedaba de los cosacos en el Kuban, fue evacuado sin poder llevarse caballos y equipos, el Ataman renunció. El nuevo jefe del Kuban quería aliarse con el gobierno de Georgia pero fue obligado a reconocer a Wrangel con poder absoluto a cambio de alguna clase de participación de los cosacos en su gobierno. El 4 de agosto se firmó el acuerdo que supuso el alejamiento de los cosacos pro Georgia. Todo eso era a propósito de la invasión blanca del Kuban. Uno hubiera pensado que debían dirigirse a Ucrania, pero la zona estaba repleta de grupos guerrilleros y no era seguro que los blancos tuvieran apoyo ahí, aun así, habían enviado una delegación a entrevistarse con Makhno, Makhno mató a toda la delegación. Los “nazionalistas” ucranianos de Petliura tampoco estaban interesados. Los cosacos del Kuban, obviamente, estaban entusiasmados por volver a sus pagos, al punto que llevaron a sus familias con ellos.
Además las perspectivas no podían ser mejores, los bolcheviques se habían dedicado a las famosas “requisiciones”, había hambre y descontento, al menos eso era lo que los blancos creían, un jefe cosaco, un tal Fostikov había escapado, en la derrota de los blancos, se había refugiado en las montañas, en la frontera con Georgia, y contaban con entre 15 y 30 mil cosacos en armas. En julio Wrangel lanzó 2 pequeños desembarcos como operaciones de distracción, el primer grupo fue destruido al toque, pero al segundo grupo le fue bien y fue derrotado por 3 divisiones de los rojos. A mitad de agosto 3 grupos desembarcaron en el Kuban 1500 en Novorossisk, 2900 en la península de Taman, el grupo principal eran 8 mil y atacaron en un lugar llamado Primorsko. Los rojos tenían un ejército pero el país era cosaco y se lo suponía hostil, se suponía que el ataque daría lugar a un levantamiento a gran escala, y que los invasores establecerían contacto con Fostikov. En otros momentos los blancos habían hecho campañas triunfales con muchísimo menos.
Los rojos atacaron en agosto desde el oeste, la división letona construyó puentes en el río Dniéper en un lugar llamado Kakhovka, ahí tuvieron lugar batallas con trincheras del estilo de la 1ra guerra mundial.

La última batalla de los blancos.

El 12 de octubre de 1920 el Soviet firmó la paz con Polonia.
En septiembre los rojos crearon un nuevo grupo de ejércitos sur, con Mijail Frunze al mando. El comandante rojo Kamenev llamó a Budenny el 23 de septiembre pero el avance de la caballería fue lento con unidades desmoralizadas que ejecutaron pogroms. Para fines de octubre la Taurida estaba cercada. Budenny con su ejército de caballería partió de Kakhovka hacia la línea ferrea que unía a los blancos con Crimea. Los blancos perdieron 100 cañones, 7 trenes blindados y el 60% de su ejército pero lograron retirarse a Crimea. El estrecho que une a Crimea con el continente tiene menos de 6 Km. de ancho, estaba defendido por fortificaciones. Aparentemente era inexpugnable, a un costado de las fortificaciones había una marisma era necesario que, en parte, se congelara y que los vientos fueran favorables, será de dios que eso fue lo que pasó y en un día 7 de noviembre, aniversario de la revolución, los rojos cruzaron la marisma a pie. Los blancos se retiraron pero fueron atacados por los letones y una división que venía desde Siberia. Incluso los chicos de Makhno participaron pero sin jugársela. Frunze calculaba que la campaña había dejado 10 mil bajas.
El 11 de noviembre Frunze telegrafió las condiciones de la rendición, les ofrecieron a todos los blancos amnistía por los crímenes y el derecho a emigrar, si se rendían de inmediato. En vez de eso, los blancos, optaron por embarcar a todas sus tropas y a sus seguidores, 146 mil se subieron a los barcos, el tiempo fue bueno e incluso barcos pequeños pudieron llegar a Constantinopla. Aun así, alrededor de 300 mil blancos quedaron en manos de los rojos, Bela Kun se tomó venganza, por el soviet de Hungría, matando decenas de miles, uno sospecha que darse ese gusto le terminó costando la vida a Kun más adelante.

“Hoy nuestras unidades entraron en Sebastopol. Con un poderoso rugido los regimientos rojos, finalmente han aplastado a la contrarrevolución en el sur de Rusia. El país martirizado ahora tiene la chance de curar las heridas inflingidas por el imperialismo y la guerra civil” Frunze, 15 de noviembre 1920.


Que la revolución te acompañe.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
1919
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La gran esperanza blanca.
49.Las aventuras británicas en la revolució rusa.
50.La inimaginable victoria.
51.El holocausto antes del holocausto.
¿Esconderse de la revolución? ¿Cómo? ¿En dónde?

jueves, 27 de noviembre de 2014

Ucrania, ese país latinoamericano perdido en la estepa.

Hacia tiempo que quería escribir sobre ese país, en parte porque es una de las nacionalidades que embellecen nuestra pampa y en parte porque la situación geopolítica de esa nación, grande no solo por su cultura y su historia, podría ser, también, un llamado de atención.

En diciembre del año 2013 la oposición perdió las elecciones, hubo protestas de fraude pero también dijeron que “no habían tenido tiempo de ocuparse de la elección” porque estaban en las calles. Pensaban repetir el golpe, llamado “revolución naranja”, del 2004. El ganador de la elección fue el “partido regional” de Yanukovich, Yanukovich no estaba en contra de las “reformas” liberales pero no estaba a favor de incorporar a Ucrania a la NATO. Las manifestaciones estuvieron, en gran medida, protagonizadas por uno de esos típicos partidos de extrema derecha europeos llamado “Svoboda”, libertad.

Svoboda es un partido pro-europeo (?), neonazi y antisemita, no obstante eso, que todo el mundo sabe, las demostraciones tuvieron el apoyo de los embajadores de la Unión Europea, a los que no les calienta lo fascista que sean sus aliados mientras puedan sacar tajada. Una de las organizaciones que financia la “revolución democrática” en Ucrania es una vieja conocida nuestra, es la NED (National endowment for democracy).

Muchos zurditos que protestan contra Milani y la megamineria han mantenido un prudente silencio. Y lo mismo hicieron los amigos sionistas, esos mismos que salen con los tapones de punta, a acusarte de antisemita, si tenes el atrevimiento de contar los muertos en la franja de Gaza. Detrás, o al costado, de los grupos neofascistas se encuentran los partidos liberales y conservadores.

En enero del 2014 el partido comunista llamó a crear grupos antifascistas. En febrero las demostraciones de los zurdos apuntaban contra la NATO y la comunidad europea. Para esas fechas el presidente de la confederación judía de Ucrania denunció una campaña de persecución contra judíos y ataques contra las sinagogas, siempre con Svoboda como responsable.

En febrero los demostrantes de la derecha intentaron un asalto contra el parlamento. Hubo tiros contra los opositores que acusaron al gobierno, igualito que en Venezuela en el 2002.

El golpe de estado del 22 de febrero que derrocó a Yanukovich es del tipo “institucional”. El día anterior Yanukovich y los opositores habían firmado un pacto, el presidente veía recortado su poder y se llamaba a nuevas elecciones, los “amigos de la libertad” de siempre tomaron edificios públicos y salieron a tirotear a los zurdos, la policía se retiró, a los diputados de Yanukovich y aliados no se les permitió asistir y el parlamento votó un gobierno de coalición entre los liberales y la extrema derecha. Julia Timoshenko, líder del partido liberal y presa por coimera fue puesta en libertad.

El nuevo gobierno comienza con amenazas de prohibición al partido comunista, los locales del partido fueron arrasados en las zonas donde Svoboda es fuerte. Para el final de febrero el país se encuentra en colapso, UE ofrece 20 mil millones de dólares para un “paquete radical de reformas”, un argentino diría que les ofrecen el “blindaje” con ajuste, recorte de subsidios y privatizaciones. Diversas organizaciones neonazis se ofrecen de voluntarios para “liberar” a Ucrania.

A principios de marzo, en el este del país, se alzan manifestaciones contra el nuevo gobierno, llevan banderas de la antigua Unión Soviética y de Rusia. Rusia no reconoce al nuevo gobierno y toma el control de Crimea, hay bases militares rusas en la región pero, incluso navíos y regimientos ucranianos, han alzado la bandera de Rusia. La región pasó a depender de Ucrania recién en 1954. Ya en 1992 se había declarado independiente y el plebiscito por la independencia es legal. Por supuesto que los caciques de la UE y de los yanquis no reconocen la anexión de Crimea a Rusia, simplemente porque no les conviene, todo lo demás es hipocresía.

Los países de la NATO propusieron un embargo de armas que no resultó, todos le quieren vender a Rusia. El pacto ruso-ucraniano consistía en dejarles la flota y las bases militares a Rusia a cambio de gas barato, sin el gas barato los ucranianos que, todavía, están bajo el gobierno de la derecha y sus aliados europeos van a pasar un invierno muy frío.

Para fines de marzo la “Ucrania libre” y la UE firmaron su famoso pacto, la declaración habla de “valores compartidos” y “el modo de vida europeo”. Yo les voy a decir que significa, descenso del nivel de vida para la mayoría y un gobierno mafioso-fascista, un gobierno de ocupación de la NATO.

En abril se suceden ataques de milicias derechistas de Svoboda contra ucranianos y/o rusos, anda a distinguir uno de otro, en las ciudades del este del país. También recorren el país, en misión de buena voluntad, por supuesto, militares de la NATO.

A principios de mayo, las bandas de la derecha, culminan su raid delictivo con un ataque incendiario contra la sede de los sindicatos en Odessa que mató a 46 personas. La junta de Kiev, como le llaman los zurdos al gobierno golpista, dispone de su propio ejército, porque no puede contar con el antiguo ejército que está plagado de rusos, a veces triunfa en combates contra civiles desarmados y a veces los rebeldes les dan una paliza, nunca se sabe.

El 9 de mayo los habitantes, al menos los habitantes zurdos, de la ciudad de Mariupol festejaban un aniversario de la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania Nazi. El jefe de policía decidió impedir la manifestación subversiva pero los policías estaban más para el festejo, el jefe llamó a los soldados mercenarios de la junta, la jefatura fue arrasada por blindados pero los paisanos les hicieron frente, murieron un montón de civiles, más de 200, pero los blindados de la junta tuvieron que retirarse. Las malas lenguas dicen que los mercenarios son yanquis.

Uno de los motivos del derrocamiento de Yanukovich era que el tipo pertenecía a la “oligarquía”, cosa que, por cierto, es innegable, resulta que el ganador de las, más que sospechosas, elecciones es un garconazo, magnate del chocolate, llamado Poroshenko. En julio el golpe de estado termina, en donde terminan, todos los golpes de estado: en un acuerdo de libre comercio y en el fondo monetario. Disminución de las pensiones, el gas aumentó un 50% gracias a una oportuna reducción de subsidios y miles de empleados públicos se sumaron a la creciente desocupación. Eso si, dólares, te venden los que quieras.

El 24 de julio, el gobierno de coalición derechista, se rompió. La economía se achicó en más de un 5 %, para solucionar estos problemas nada mejor que prohibir el partido comunista. Se difunde la información de la presencia de voluntarios nazis de toda Europa en el este del país.

El peor problema es que las regiones del este, la parte más industrializada del país, siguen sin reconocer a la junta. A fines de agosto Lugansk sigue bajo ataque de artillería. Hay miles de muertos.

En septiembre llovieron las denuncias de invasión rusa, ahora van a ver porque. El 5 de septiembre, el presidente Poroshenko, aceptó un alto el fuego en el este ¿Se ha vuelto el chocolatinero un pacifista dispuesto a reconocer la autonomía de las regiones y la volunta popular? Si, por supuesto, en Donetsk las malas lenguas de siempre reportan 12 mil soldados de la junta muertos, 19 mil heridos y 5 mil desaparecidos. Los soldados de la junta escapan a Rusia y dejan atrás un montón de equipo, que incluye tanques y cañones. Uno de los líderes de la protesta de la derecha, que se quejaba por el fracaso de la política de los golpistas, resultó abatido, bueno, más bien lo cagaron a balazos y las marchas de protesta de los ultraderechistas contra Poroshenko terminaron en un fiasco. 500 más murieron en ese enfrentamiento.

¿Por qué los rebeldes no derrocaron al chocolatinero? Porque no les da más que para defender su autonomía y sus regiones. Por lo que uno sabe de esas cosas, la junta está ganando tiempo para una intervención masiva, lo que deberían hacer los rebeldes es derrocar a la junta.

Después una cosa más, ustedes pensaran, no sin razón, que todo esto no es más que cháchara de zurdelis trasnochados y, horror, pro-rusos que luchan contra la democracia en el mundo. Hasta ahí todo es cierto. Pero resulta que a principios de octubre la CGT de los ingleses, insospechable de izquierdismo y, menos aun, de prorrusismo, se expidió a favor de los derechos sindicales, contra el fascismo, contra la intervención armada occidental y a favor de la paz. Cosa de no creer.

El golpe de estado lleva 9 meses y ya el fondo monetario les está prestando para cubrir lo que el fondo monetario les prestó a mitad de año. En BA llamamos a eso “el síndrome de Delarua”. Básicamente, la retirada de Rusia, con sus inversiones y hasta el turismo, no ha sido cubierta por occidente.

Parece que los “occidentales” destruyen los estados-nación y los dejan así, a eso lo estoy empezando a llamar “el modelo mexicano”.
Parece que los viejos partidos liberales y semejantes no tienen ningún escrúpulo en aliarse con los nazis.
Parece que los rebeldes o como sea que se llame a los que se oponen a la NATO se conforman con “autonomía” y que los dejen en paz, están en un error, en unos cuantos meses la NATO se fuma Ucrania y Putin le sigue.