El otro día, a propósito de una película de Jorge Polaco que estrenaron, algún crítico mencionó a Batato Barea. Yo los vi en el paracultural, creo que en el viejo que quedaba en la calle venezuela, corríjanme si me equivoco, Batato actuaba con el pibe que está con la negra Vernazzi y con un actor impresionante del que hace rato que no tengo noticias Urdanpilleta o algo así. Me acuerdo que el paracultural, había mucho menos gente de la que se supone que debería haber habido, era una especie de galpón abandonado con unas mesas de madera tipo los picapiedras y que los muchachos rompían botellas y gritaban: "¡Viva el Partido Anarquista Argentino!". Viva. Ese lugar tenía magia, se daba cuenta cualquiera, incluso yo que habitualmente soy inmune a todo lo que no sea concreto. Además de Batato y los otros chiflados había un par de pibes que eran como dos seres unidos tipo Viaje a las estrellas y, tal vez, alguno de los que unos años después hicieron no chachacha sino algo que estuvo antes, que puede haberse llamado "de la cabeza". Fui a ver a los redondos cuando actuaron en Latex que, creo, quedaba en palermo y, la sala estaba llena, había 20 personas y, supongo que era la mítica negra Poli, había una muchacha que cantaba "Si no te gusta mi amor... ¡Andate con tu mamá!". Dicen que rifaban mujeres pero, justo, ese día yo no estuve. También fui a ver a los redondos a cemento, estaba Chaban en la puerta y definía según sabrá-dios-que-criterios a los que podían entrar sin pagar. Ahí me lo crucé a Luca Prodan, "Nice to meet you!", le dije y el pelado me devolvió el saludo, después se subió al escenario para cantar "Criminal Mambo" y sanatear en italiano. Yo estaba con amigos y con mi sueca, comimos choripan y bebimos unos vinitos. La revista "El Porteño" estaba de moda, decía lo que nadie decía porque, meterse con la dictadura y sus alrededores, no figuraba en la agenda de los medios y del argentino "normal", ni a palos en esos años. Vivíamos en la polvareda que había dejado la dictadura para ocultarse. Me acuerdo haber ido a una reunión y de como empezamos a hablar en serio y yo decía, agrandado como sorete en kerosén, que había estado preso con los milicos, poco menos que salieron todos corriendo. Tenían miedo. Y no dejaban de tener razón en estar cagados, si uno revisaba las cosas encontrabas a los mismos tipos en los mismos lugares. Fui a buscar un certificado a un colegio y el tipo que me echó del colegio y llamó a la policía en 1976 estaba ahí y me saludaba. La televisión repetía y repetía informes de cementerios clandestinos y de restos hallados aquí y allá. Los peronistas de siempre se la jugaban defendiendo un eventual y presuntamente exitosísimo gobierno de Luder-Bittel. Encabezaba la resistencia Saul Ubaldini, mientras organizaban paro tras paro, creo que pedían paritarias, la UOM tenía cada vez menos afiliados pero eso a Lorenzo no le iba ni le venía. Una vez, no se porque, estuve en una reunión de las Juventudes Políticas, era para repudiar la deuda externa, en el medio estaba una joven Pato Bullrich, ya entonces me pareció que Pato era realmente una farsa. Estuve, también, reunido con un político al que no voy a nombrar porque merece respeto, hay gente que lo merece aunque, a veces, uno no lo crea, estaba tan abrumado por la desaparición de su hijo que no podía pensar y así no nos servía. Del Porteño ese salió la Cerdos y Peces, en la tapa aparecía no se si un travesti o un puto cualquiera que le daba un besito al Papa que venía de visita. Señal de que he vivido demasiado porque supongo que su santidad va volver en cualquier momento. La cerdos tenía los editoriales alucinados de E. Symms, no se si ya se habrá muerto, ese tipo era lo más. La cerdos predicaba el despertar de la "mente reactiva" por medio de la falopa y decía que, en lugar de los extraterrestres de Posadas, los drogones iban a hacer la revolución. Pero, en vez de eso, los drogones se cagaron muriendo y no vino la revolución. Y ya nadie escribe esa clase de boludeces y se las extraña. Ahora Levinas, en vez del Porteño, cobra de Clarín. Debe haber una vergüenza más grande que esa pero no se me ocurre cual pueda ser. En esa época, un poco después, creo que Luca ya había estirado la pata, supongo que es un acontecimiento como la muerte de Gardel para los amigos tangueros, apareció Página 12. Desde el comienzo los 4 que más o menos entendían algo, decían que la línea de página era derechista, disimulada por la diagramación y los titulares chistosos. Los 4 de siempre decían que Larrata era un ladrón que andaba en autos caros y concheteando y merqueando en las discos de Punta del Este. Y después dijeron que la mujer lo había dejado por puto. Si, como escucharon, y no me digan que no disfrutan de este no-tan-rumor prácticamente confirmado, a Larrata la mujer lo dejó por manducarse el bizcochito. Jejeje. A Batato lo volví a ver, es un decir, en la puerta de Babilonia, me acuerdo que daban algo del "Periferico de Objetos" y que eran un grupo de teatro donde los tipos hacían drama con una muñeca, no me pregunten como era, le hablaban a una muñeca. O pudo haber sido en un baile de carnaval, porque también me acuerdo que en Babilonia, era en el abasto y creo que todavía estaba el mercado o casi, había bailes. Ahí apareció Batato, llevaba puesta una minifalda, buenas piernas, yo lo vi y le dije "Batato, poeta!". Batato me sonrió. Recuerdo muchas cosas más de los 80 pero ¿Saben qué? Dejémoslo así. Nota aclaratoria: Posadas era un líder troskoide, sin embargo era de los troskos progresistas no de líneas derechistas como el PST-MAS su ruta o el PO, Posadas decía que los tripulantes de los platos voladores, después de todo como vas a construir un plato volador si no tenes una sociedad socialista, iban a traer, no se bien de que modo, tal vez al estilo de “El día que paralizaron la Tierra”, el socialismo. Posadas fue ridiculizado por los platos voladores pero los derechistas, más ridículos que Posadas e incapaces de imaginarse nada que no sea salir en TN, no. | |
cris
Con Cristina.
viernes, 27 de septiembre de 2013
De regreso a BA, nos acordamos de Batato, Symms, Pato y hasta de Larrata (1984).
sábado, 23 de julio de 2011
El auténtico Gran Hermano. Orwell, 1984 y quienes son los totalitarios.
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O, por lo menos, es injusta. Para colmo uno ni siquiera escribe bien, como para golpear a un tipo y que se ponga loco. Pensándolo, la muerte es una mierda. No es la muerte de estos nazis lo que quiero. Lo que quiero, lo que de veras quiero, es que estos tipos estén muy tranquilos en su casa y que, cada vez que salgan a la calle, y que tengan que salir, la gente común, insignificante, como es uno, les grite. Que les grite: "Forros" y "Buchones" hasta quedarse afónica. Orwell no se llamaba Orwell, se llamaba Blair. Algunos incluso juegan con oponer a Orwell, que era un gran tipo a Blair que era un hijo de puta. Lo interesante es que la biografía de Orwell empieza en Birmania, Myanmar o Miramar que-se-yo, ahí escribió unas historias, en fin… ¿A que no saben a que se dedicaba Orwell en Birmania? Si, señores, acertaron, Orwell ese gran policía de la mente. El inventor del Gran Hermano e izquierdista troskistoide furioso, era policía. Policía colonial británico. En la historia humana no existe ningún imperio más opresor, racista y genocida que el británico. Los nazis aprendieron el arte del campo de exterminio, la aniquilación racial y la explotación sin límites de los británicos. A la vuelta de Birmania nos encontramos con un individuo bizarro que canaliza sus inquietudes sociales disfrazándose de mendigo para hacer reportajes. En el año 36, como periodista, nuestro muchacho desembarca en Barcelona. Se enlista con el partido troskistoide el POUM para combatir en Huesca, un frente de la guerra civil que no conoce nadie. Ahí tiene oportunidad de tirar algunos tiros. Recibe un oportuno corchazo de parte de un franquista. La guerra civil española es tema de post futuros pero podemos aclarar un par de tantos. En mayo del año 37 los anarquistas controlaban varias partes de la ciudad, entre ellas el edificio del correo que era considerado como el nudo de las comunicaciones de los ejércitos de la república en Cataluña. El gobierno Catalán, que estaba conducido por socialistas moderados, se pudrió de que la información se les escurriera al campo de los franquistas y decidió tomar el edificio. La resistencia de los anarquistas fue feroz y recibieron el apoyo del POUM. Hubo 500 muertos, los anarquistas se abrieron de la acción y permanecieron en el gobierno, el POUM quedó ilegalizado, o poco menos, en la república. De ese lado vienen las historias negras sobre los crímenes de Stalin en España. Varios dirigentes del POUM se convirtieron en propagandistas al servicio de la CIA en años posteriores. Un día hacemos una biografía comparada de ratas. Al regreso a las islas el libro sobre la aventura catalana no fue bien recibido, eso pasa cuando queres inventar un bardo y demasiada gente sabe lo que pasó. Pero el prestigio de Orwell como “izquierdista” y “rebelde” quedó asentado para la eternidad. Tal vez no tanto. En el año 1943 escribió el libro satírico “rebelión en la granja” donde la visión que tenían los policías del imperio sobre la revolución rusa es mostrada por medio de animalitos. El momento era particularmente inoportuno porque en el año 43 los soviéticos estaban en guerra contra los nazis. El momento de Orwell aun no había llegado. En el 45 estuvo haciendo reportajes en la Alemania recién liberada pero… ¿saben qué? En sus notas no dice nada de los campos de concentración en general ni de Auschwitz. Al final van a ver porque. El libro más celebre de Orwell, ni siquiera es de él, es un plagio del libro “Nosotros” de un tal Zematin, un ruso exilado de la revolución. No le busquen la vuelta, muchachos, el ruso también es un buchón. Es mentira que los editores británicos se hayan opuesto o hayan boicoteado la publicación de los libros de Orwell. En el caso del libro “Rebelión en la granja” fue traducido y distribuido por los servicios de inteligencia del Reino Unido (jamás será vencido). Pero uno puede tener la opinión que se le cante el culo en esta vida. Para que esta historia esté completa falta un toque de miseria. Debido a la fama de rebelde de Orwell muchos se le acercaban, escritores, artistas y celebridades varias. El viejo, no tan viejo, aprovechaba para hacer inteligencia. Orwell entregaba listas de “cripto comunistas”, “compañeros de ruta” y afines, para los servicios de inteligencia de su graciosa majestad. Un tipo mayor ya, famoso y, supuestamente, un intelectual de fuste pero que no podía con su genio, en el fondo de su corazoncito, seguía siendo policía colonial. No solamente eso sino que están marcados los judíos. Que buchonazo, el Gran Hermano. Nota: en muchas biografías de este héroe intelectual no figura su paso por los servicios de inteligencia. Si tienen dudas busquen en http://es.wikipedia.org/wiki/George_Orwell Y recuerden que la culpa de todos los crímenes del imperio británico y de que Orwell sea un alcahuete, la tienen Stalin, los rusos y JJ Lopez. | |

