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domingo, 31 de marzo de 2013

De cómo fumarse una revolución, 1917 Marzo. Revolución rusa 10.

Este capítulo podría llamarse "la casa está en orden, felices pascuas". Pero hay cosas nuevas bajo el sol, o en la noche para el caso.
1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos..
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
9.la revolución de febrero
Sigue este magnificó camino al desastre y a la tragédia ¿Por qué nos parece mejor este desastre que muchas historias felices entonces?

«¿Qué da la revolución a los desheredados? Después de haber alcanzado, en un principio, ciertos éxitos, el movimiento resulta, a la postre, vencido; le faltan siempre conocimientos, habilidad, medios, armas, jefes, un plan de acción fijo, y cae, indefenso, ante los conspiradores, que disponen de experiencia, habilidad y astucia.»
Marat, citado por Trotsky.

Cuestión militar
Lo primero que pretendía, ya desde un comienzo, el nuevo gobierno parlamentario era restaurar la disciplina militar y el orden en el ejército. El 1ro de marzo el Soviet emitió la orden nro 1. La orden dice que los soldados deberán formar comités y enviar delegados para que discutan con los oficiales. Digamos que no lo dice explícitamente pero tampoco lo niega. La orden reconoce que a partir de ahora los soldados obedecen al soviet. Es el primer paso hacia octubre. Los zaristas volvieron su mirada sobre los ejércitos del frente. También lo hicieron los dos nuevos gobiernos (el provisional y el del Soviet) que se habían formado en el palacio Tauride. El único ejército realmente en pie era el del frente sureste al mando de Brusilov al que lo último que le pasaba por la cabeza era volverse hacia su propio país para restaurar a Nicky el sanguinario. Era el tercer año de guerra para un país que, en el mejor de los casos, estaba preparado para una campaña de 6 meses. Prácticamente todos los oficiales juraron por el nuevo gobierno, por uno de los dos nuevos gobiernos habría que decir, una traición similar a la que ocurrió casi un siglo después cuando pelafustanes que habían sido generales, coroneles, que-se-yo-que de la Unión Soviética juraron por Rusia, le cambiaron el escudito al uniforme y siguieron adelante.

Locales
Para el 28 de febrero el comité ejecutivo del soviet prohibió las publicaciones monárquicas. Hubo protestas Unos días después empezó el debate. El 5 de marzo el comité clausuró las publicaciones de extrema derecha. Para el día 10 se levantó la clausura. Después del primer momento, en el que distintas organizaciones ocuparon locales que en general pertenecían a catrascas zaristas, empezó una serie interminable de "juicios" y protestas de parte de los antiguos propietarios que eran aristócratas y caraduras.

figurettis
Los primeros días de la revolución de febrero deben haber sido los mejores, la mayor parte de los charlatanes y figurettis de la revolución se encontraban o bien en el exilio, estos eran, claro, los más conspicuos charletas o bien de vacaciones en Siberia. El líder bolchevique en Petrogrado se llamaba Shliapnikov era un sindicalista. Lo que suele ser, que Lula nos perdone!, una garantía de mediocridad en política. El resto de los socialistas y afines de Petrogrado se parecen, sospechosamente, a los izquierdistas que conocemos en estos tiempos. Indecisos, indefinidos, analistas políticos parecidos a periodistas. Los desconocidos de siempre. Cuando estos aparecieron se puede decir que la segunda revolución ha terminado. Pero eso no es todo. Frente a una multitud de obreros y de soldados el Soviet de Petrogrado se constituyó la dirección nacional , la dirección quedó en manos de una coalición, maomeno, con 6 mencheviques, 2 bolcheviques, 2 Socialistas Revolucionarios y 5 intelectuales sueltos. Los SR no tenían peso en las ciudades y estaban más con los campesinos. Después 600 diputados fueron electos por los obreros y los soldados, eso fortaleció al ala derecha que quería mantener al Soviet lo más alejado del poder que fuera posible. Básicamente los soldados les pasaron por encima a los obreros que ya en aquel momento eran víctimas de la infiltración bolchevique. Con los soldados el soviet gana en "peso de masas" y representatividad y pierde en orientación política. Hay mucha gente que se queja porque, definitivamente, una asamblea de proletarios no se parece en nada a un parlamento con boludos de corbata que dicen: "Señor presidente!" y piden la palabra. La presencia de los proletarios es una especie de testimonio y las decisiones las toman los 4 que estuvieron en política, en cana o en alguna revolución. Pronto el soviet estuvo dirigido por intelectuales socialistas que más o menos entendían para donde iban los soldados y los obreros. Hasta que el intelecto de los intelectuales les empezó a fallar. El otro gobierno, el provisional, discutía en ese momento si había que emparchar la legalidad perdida con la caída del Zar, lo que quería el ala derecha al mando del liberal Miliukov, o si había que apoyarse en los soldados y obreros en la calle, es decir crear una nueva legalidad, que era lo que querían los socialistas conciliadores. Tal vez si se hubieran dejado estar un poco más el gobierno provisional no hubiera existido y el gobierno hubiese caído directamente en manos del soviet. Pero eso no era lo que Kerenski, el único que era tanto miembro del parlamento zarista como del soviet, y otros socialistas de derecha querían. Eso sin contar con que en aquellos primeros días de marzo aun se creía que los generales zaristas les iban a mandar tropas del frente a las que suponían con la moral en alto y el ferviente deseo de restaurar al Zar. El otro problema que, aparentemente, veían muy grave era el de la anarquía, que los soldados aburridos se emborracharan, la emprendieran a los tiros y el mundo se viniera abajo. Que, para ser sinceros, no es ninguna mala idea. Pero el universo no funciona de ese modo. El programa del gobierno provisional establece todo tipo de libertades civiles, igualdad ante la ley y derechos individuales. Amnistía, libertad de expresión, voto universal para los consejos regionales etc. Cesan las discriminaciones raciales, culturales o religiosas.

Leyes importantes
El tema de la distribución de alimentos en la Petrogrado quedó en manos de el comité. Que adoptó medidas de "socialismo de guerra", requisa de reservas de trigo, control del estado sobre la producción, intercambio regular con el campo. Nada de eso fue puesto en práctica. En principio el soviet decidió que no habría jornada de 8 horas en la nueva Rusia. Los mencheviques argumentaron, habilmente, que el proletariado no podía enfrentar a la reacción y a los capitalistas al mismo tiempo. Los obreros, guiados por ya-saben-quien, decidieron irse a casa después de 8 horas y de ese modo se implantó. Para luchar contra las 8 horas los periódicos liberales iniciaron una campaña, esas campañas que en la Argentina no han ocurrido nunca, para enfrentar a los obreros, vagos que quieren trabajar solo 8 horas, con los soldados, ¿Acaso los soldados cuentan las horas en sus trincheras? Los obreros organizaron "visitas guiadas" de soldados a las fábricas. La verdad terminó por matar a la "investigación periodística".

Stalin vuelve
El día 12 Stalin y Kamenev regresan de siberia. Stalin es bien recibido, no así Kamenev que desde 1915 está en falta con el partido. La orientación, que en un principio era más de izquierda, retrocede hasta los puntos de vista del partido en 1916 que eran los de la socialdemocracia. Stalin forma parte tanto de ejecutivo del soviet como de la redacción de Pravda. El día 14 Stalin escribe que los campesinos no esperen la asamblea constituyente ni ninguna otra movida que deben tomar la tierra ahora.
Mientras el soviet hace un llamado "al pueblo de todo el mundo" por una paz sin anexiones el gobierno provisional prohíbe a polacos y finlandeses independizarse.
Para el final de marzo los americanos entran a la guerra mundial. En Petrogrado rinden homenaje a los mártires de la revolución desde el barrio reo de Vyborg llevan más de 50 ataúdes rojos.

¿Para cuándo un video rap con Nelson “Sra. Presidente” Castro? Los tics que hace cuando se le tuerce la boca son una manifestación coreográfica rutilante, parece estar en ebullición, cada vez más enojado, ignorante e incoherente. No es bueno que, improvisados que ni siquiera apoyaron un poquito el culo en los bancos de una escuela de periodismo, ejerzan sin papeles. Volvé a la cirugía o lo que sea aquello para lo cual te formaste Nelson, te lo digo de onda.

Todos los perros y demás animales artistas sabemos que existen los razzies que son un premio a las peores películas y a las peores performances. Yo gané uno con la película “El número de la bestia”, hacía de demonio perruno que le comía el coco a la gente a través de los celulares, pronto llega la remake.

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domingo, 3 de febrero de 2013

Donde empiezan los milagros.1917 Febrero. Revolución Rusa 9.

¿Para qué preocuparse por tener una ideología, una organización y coherencia si al final el pueblo hace la revolución "espontáneamente"? Lo único que hay que hacer es saber esperar. Unos 200 o 300 años, más o menos.
1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos..
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
El pueblo nunca aprende las lecciones, eso quiere decir que hay esperanza.

Los meses de enero y febrero del 17 vieron un ascenso imparable de huelgas. Informes de la policía zarista avisaban sobre el "ánimo revolucionario" de mujeres obreras que tenían a sus maridos en la guerra y que veían a sus hijos comer cada vez menos.

Cada vez había más huelgas y las huelgas eran cada vez más políticas.

Aun sin dirección y sin mayor contacto con los líderes en el exilio los partidos de izquierda empezaron a surgir. Los bolcheviques tenían en Petrogrado 2000 afiliados en febrero del 17. En tiempos normales no es nada, una gota en el océano. En tiempos de cambio es mucho.

El aire se cortaba con un cuchillo, los partidos socialistas armaron reuniones de los dirigentes que les quedaban, en algo estaban de acuerdo: no iba a pasar nada.

El día 9 de enero, el aniversario del "domingo sangriento", abrió el año con una huelga que abarcó más de 20 fábricas.

El día 14 de febrero el parlamento comenzó sus sesiones.

La empresa Putilov, con perdón de la palabra, la más grande de Rusia, y tal vez del mundo por aquella época, declaró un lockout entre el 19 y el 22 de febrero. El día 22 los obreros de Putilov intentaron marchar hacia el centro de la ciudad. Hasta dios pareció haber entendido lo que estaba pasando. El día 23 de febrero Petrogrado amaneció con un día tibio, para ser Rusia, y soleado. Ese día se celebraba el día de la mujer y las obreras, que no tenían mucho que festejar, salieron a pedir pan y el fin de la guerra.

Ya en julio de 1916 viudas de soldados habían aplastado a patadas símbolos del zarismo en plena región cosaca y los cosacos, lejos de reprimir, se habían hecho notoriamente los boludos.

El día 23 comenzó la segunda revolución y nadie se dio cuenta. Las obreras que celebraban, protestando, el día de la mujer fueron a las fábricas a sumar más gente. Al final del día 100 mil obreros estaban en la calle. Los metalúrgicos agregaron consignas políticas que cambiaron el eje de una simple protesta contra el hambre al derrocamiento del régimen. Incluso los señores de eterno traje, los pobres chupatinta, los empleaditos de los boliches y las señoras bienudas salen a protestar.

Superada la policía, Balk, el intendente de petrogrado, ordena a los cosacos dispersar a la multitud envalentonada.

Pero la historia ha cambiado, las cosas son diferentes.

Los cosacos cabalgan hacia la multitud, su paso se hace cada vez más lento y se frenan.

El día 24 a la mañana nadie trabaja, todas las fábricas se convierten en locales políticos, el pueblo intenta entender que carajo pasa. Las unidades militares enviadas a reprimir dudan y confraternizan con el "enemigo".

Un grupo de cosacos encuentra a la policía reprimiendo una manifestación. Entonces ocurrió lo que no puede ocurrir. Lo absurdo, lo impensable, lo imposible. La palabra que les falta a los poetas. La fecha que no conocen los historiadores. La inteligencia que los genios no poseen.

Los soldados levantan sus armas y disparan contra la policía.

El día 25 el pueblo todavía está en la calle.

Los representantes del establishment discuten ¿Puede sostenerse un gobierno que ya no tiene poder para reprimir? El único dirigente bolchevique de la ciudad, están todos presos en siberia o exilados, hace hincapié en la necesidad de ganarse a los soldados. Los dirigentes parlamentarios están desorientados, quieren cambios en el gobierno pero no la caída del zarismo. Desde su punto de vista la situación esta fuera de control. Y es cierto.

Los únicos más o menos preparados para vivir sin el Zar son los miembros de la naciente coalición liberal-socialista.

La táctica del jefe militar de la región, un tal Khabalov, es dejar a los exaltados protestar y marchar hasta que se cansen con un mínimo de represión. Sin embargo el día 25 recibe un telegrama directamente del Zar ordenándole reprimir de inmediato. El país está en guerra, después de todo. El gobierno del Zar, lo que queda de él, decide encarcelar a todos los opositores que pueda esa misma noche y preparar un dispositivo de represión al día siguiente.

El 26 es un domingo de invierno templado, los soldados ocupan las calles. Cuando los manifestantes intentan llegar al centro de la ciudad son recibidos a balazos. En una plaza el regimiento Volynsky, al mando de un tal Lashkevich, empieza con sables y látigos, después con tiros al aire y, finalmente, las tropas reciben la orden de disparar contra la multitud. La policía se suma y desde los techos, a la policía del zar le gustan mucho los techos, disparan ametralladoras. Hay cientos de muertos ¿Es este el fin de la insurrección? Muchos de los soldados de Petrogrado son de Petrogrado. Están cagando a balazos a sus vecinos, sus amigos y hasta a papá y mamá.

Los soldados del regimiento Volynsky vuelven a sus cuarteles y se pasan la noche debatiendo que hacer. La mañana del día 27 de febrero de 1917 los soldados del regimiento se rebelan. El capitán Lashkevich recibe una suave lluvia de plomo mientras escapa. La vida es hermosa. Para los soldados se trata ahora de triunfar con la rebelión o morir intentándolo. Los del regimiento Volynsky van a todas partes, donde haya otro soldado, para convencerlos de que se unan. Durante el día los obreros, estudiantes y locos que estuvieron en la calle los días anteriores descubren que los soldados se están sumando a la insurrección. Al atardecer están todos juntos y el gobierno del Zar en Petrogrado ha cesado de existir.

El pueblo en rebeldía recibe aun otra señal maravillosa: desde el día 25 de febrero los diarios han dejado de salir.

Y desde ese mismo día comienzan a reunirse las asambleas obreras. Los zaristas, los de verdad, los de la primera hora, dieron todavía una última prueba de sus intenciones aquel día. Desde los techos disparaban a la multitud, a veces con ametralladoras y otras más en tren francotirador usando pólvora sin humo, evitando que los rebeldes identificaran la dirección de donde provenían los disparos. El saludo del ejército blanco.

Los soldados y los obreros toman el arsenal y se reparten más de 100 mil fusiles. Los símbolos del zarismo son destruidos. Líderes espontáneos y cuyo nombre no ha pasado a la historia conducen al pueblo a destruir sistemáticamente las comisarías. Mientras tanto en el "Palacio Táuride", sede del parlamento estaban reunidos los miembros del comité de empresas de guerra, líderes políticos y el establishment en general. Lo que pensaban, todavía, era arrancarle al Zar algunas concesiones y los más avanzados aspiraban a una monarquía constitucional. Eso era en un ala del palacio. En la otra se estaban reuniendo los socialistas moderados, entre ellos los mencheviques, del parlamento, algunos presos a los que la rebelión recién había sacado de la cárcel. A las 9 de la noche del, interminable, día 27 de febrero crearon el soviet provisional de Petrogrado. El 1ro de marzo el soviet pasó a llamarse "Soviet de trabajadores y soldados". La colaboración entre el soviet menchevique y el gobierno provisorio del parlamento no parece haber ofrecido problema. Lo único que veían como amenaza era el contraataque del Zar usando tropas traídas desde el frente. Sin embargo los ejércitos, eran varios, en la región marcharon en formación y con bandas militares haciendo bochinche en apoyo al nuevo gobierno. Cualquiera que este sea.

Es el fin.

Me dijo un muchacho que sabe que se viene el video hot de Luis Majul. Imperdible.

70 años de la victoria de la Unión Soviética en Stalingrado, acá (parte I, parte II, parte III, les contamos la batalla cañonazo a cañonazo.