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Con Cristina.
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miércoles, 17 de abril de 2019

No solamente hay un ajuste terrible, el gobierno macrista dilapida la guita y se la chorean.

Para empezar el ajuste cae sobre los sectores fundamentales de la vida de la gente, los remedios de los jubilados, los sueldos más bajos del sector público, los comedores de las escuelas. Hay ajuste, sub ejecución, incluso los presupuestos se falsean y reducen “gastos” de prepo. Pero al mismo tiempo que los pibes de las escuelas reciben almondigas de lentejas, por usar una denominación científica, la brigada veredita sigue su marcha, si, la máquina de hacer veredas innecesarias sigue y sigue.

Ante la mirada edulcorada o impasible del boludo a cuerda porteño, la brigada te sigue haciendo veredas o canteritos, llega la primavera macrista, o esos conos de mierda que les hacen ídem los autos a los pobres infelices que tienen que ir a hacer un trámite al centro.

Tenemos propagandas inmensas y carísimas que anuncian nuevas escuelas y, seguramente, revolucionarias escuelas inexistentes.

Después dicen que la crisis se siente en todos lados.

La ciudad gasta sumas absurdas en carteles a los que ya nadie les cree, o, tal vez, si, tal vez laburan para un público que vive, tan profundamente, dentro de una nube de pedos que se pueden poner carteles con esas escuelas que no están, que son galpones o baldíos, y ellos les creen, pronto van a poner una foto de una playa tipo Acapulco y los chiflados van a creer que está en la costanera, que se yo.

Así es, los campeones del ajuste y de las cuentas en orden y de lo que ustedes quieran, que achican los presupuestos de salud, de educación y de los comedores, después van y gastan en sombrillas y adornitos, muchas veces porquerías de mal gusto, compradas a “empresas” de “amigos”.

Yo cruzo la vía del sarmiento, el ferrocarril sarmiento, señora, el tren ese que viene de Moreno, lo que sea, Ramos Mejía y, 12 años después, no hay ningún paso a nivel entre Liniers y la avenida Donato Alvarez, son 10 kilómetros largos con un millón de habitantes y 2 millones de autos. No exagero, vayan a ver si no me creen, pierdo una hora de laburo por día. Al revés hay menos lugares para cruzar que antes, a algunas vías en calles chicas las sacaron, para que le vas a facilitar la vida a pequeños burgueses que viven en zona sur y trabajan en zona norte, el gobierno del soviet solamente se preocupa por el proletariado.

Al parecer, no hay recursos para tener pasos a nivel decentes, incluso barreras, no hay para subtes, ni pasos debajo de las autopistas, para eso no hay un mango, no, todo es carísimo, en cambio para el soterramiento del sarmiento hay 3 mil millones de dólares ¿saben cuántos kilómetros de subte son 3 mil palos verdes? 60 kilómetros, Paris, por decir algo.

La otra gran virtud de la administración macro-hadabuena-larreta es la transparencia. No te enteras de un carajo, para saber cuánto salieron esas olimpiadas del orto, no lo digo por los atletas que no tienen nada que ver en esto, tenés que tener un equipo de espías.

Por ejemplo no te enteras de por dónde va el soterramiento, cuanto se gastó, cuanto queda, si lo sigue haciendo Odebrecht, o como se llame, tampoco nos vamos a enterar nunca de para qué carajo sirve.

De lo que nadie tiene duda es de que hay gente que la está levantando en pala, que son funcionarios, o medio funcionarios, o socios, o amigos, o amantes o algo de esta gente.

Por ejemplo, las veredas son obra de un tipo que es socio de alguien alrededor de Larreta y que es un aportante del partido de gobierno, lo sabemos porque el tipo es tarado, se hace fotografiar con modelos, ahora les dicen así, y anda careteándola en la, aparentemente, interminable noche porteña.

Siguiendo con un par de ejemplos más.

¿Cuánto costó la alfombra esa de plástico que simula ser una pileta?

¿Cuánto costó la, perfectamente inútil, recreación de la “corrientes angosta”?

¿Cuánto costaron esos faroles berretas, los conos y esas especies de adoquines de cemento que hay por todo el centro?

¿Y cuánto cuesta la cana? Se ven millones de canas, prefectos, gendarmes varios, hasta marines se pasean por nuestras calles.

Y el helicóptero, el bunker de Vidal y demás excentricidades.

De eso nos enteramos porque todavía existen algunos periodistas que laburan de eso, no es mucho lo que queda, yo conté 3 radios, un canal de cable y algunos portales de internet, muy poquitito.

En cambio del lado del curro y de la estafa tenés redes enteras, decenas de canales y lo que vos quieras.

En realidad estamos señalando los curritos, algunos que tenemos registrados, porque el verdadero curro es la deuda externa. La cantidad que se fugó es alucinante unos 100 mil millones de dólares, equivalente, perdón porque siempre digo lo mismo, a 16 centrales nucleares, tal vez más.

Es la estafa perfecta, pagando durante generaciones por una guita que nunca llegó.


Yo estuve por la Notre Dame y era un lugar maravilloso, incluso, no sé cuándo, escribí sobre eso. El destrozo me hace pensar, es un poco rebuscado, en las novelas de la “Fundación” de Asimov, el Imperio se extiende por la vía Láctea, llega la decadencia, no hay técnicos ni científicos capaces de reparar las antiguas máquinas, reparan mal una central nuclear, una bien grande, y hacen volar medio mundo. En este caso quisieron pichulear con la restauración, es lo mismo. Ya no tenes guita para obras de verdad y terminás haciendo cualquier cagada.

domingo, 4 de abril de 2010

Paris bien vale una misa (advertencia: este post no habla de política)

Estuve seis veces en Paris. Nunca me quedé más de 20 días. Iba de visita a pasar las fiestas de fin de año. Y también pasaba por Paris en el verano, camino al sol de España. Conocí a unos cuantos argentinos. Una amiga cantaba tangos en el subte acompañada por un muchacho

¿Cómo se les dice a los nativos de Madagascar? que tocaba, más o menos genialmente, un acordeón.


Un amigo había sido profesor de castellano y hacía de "bagayeur" o sea llevaba valijas en la estación de tren. El Negro, el único Negro que existe, trabajaba en un boliche de pornografía cerca de la place de Stalingrad. Me acuerdo haberlo visto leyendo el "Le monde" rodeado de montañas de revistas con nombres imaginativos como "Las pipeuses", "Las Salops" y, la mejor de todas, "Violada por un enano negro". Supongo que de haber sido este un blog de esos, el feliz enano de color debería haber sido yo pero, tal vez sea eso una gran desgracia, Bukovski me ha resultado indiferente.


A la vuelta del porno íbamos a comer a un boliche de "cous-cous", teníamos un amigo en BA que venía de Marruecos y que preparaba esa delicia al estilo marroquí pero no se donde anda y no se si ha vuelto a abrir su boliche, si saben algo avísenme. En Paris el cous-cous es al estilo argelino. Por cierto que las señoritas que más me impresionaron venían de esos pagos. Ese fue mi segundo gran error del exilio: no haber ido a Argelia. En Argelia tienen poca agua lo que suena ridículo e inentendible para un porteño pero es así. Tienen una guerrilla terrorista fundamentalista, y algunas cosas más, islámica. Y, para mi lo más importante de todo, tienen algunas de las mejores ruinas romanas, en algunos casos tienen acueductos funcionando.


Si me hubiera tocado vivir allá, era mi idea pero…, tal vez estaría montado en mi camello con alguna de esas muchachas de piel oscura, cabellos color miel y mucha personalidad que conocí en los barrios esos feos, tipo lugano 1 y 2, que hay en Paris.


Nunca subí a la torre Eiffel pero en una diagonal cerca hay una cervecería sensacional con no menos de 100 tipos distintos de birra, en particular un montón de marcas belgas. Conocí a un pintor argentino que vivía en una casa que parecía, seguramente era, de la época de los mosqueteros. Pintaba cucarachas disfrazadas de bailarinas.


Subí a la iglesia del Sacre Coeur que está en un lugar alto que domina toda la ciudad y que es un recuerdo siniestro de cuando aplastaron a la comuna en 1871. Los muchachos subían a la noche y le hacían pintadas que duraban unas horas.


La mejor vista de la ciudad la tuve desde un subte que sale del pozo y va por arriba, no se cual es.
La Notre Dame es hermosa, no entiendo como pueden dar misa ahí y si se fijan en los vidrios son finitos en la parte de arriba y gruesos en la de abajo porque tienen más de 500 pirulos. Cuesta creer que hace mil años pudieran hacer un edificio tan grande y tan bien hecho el lugar huele, obviamente, a momia, a muerte y a velas. A la salida de la catedral hay una playa de estacionamiento y lo mejor para mi fue ver que debajo del estacionamiento había ruinas de casas de los galos de hace 2500 años. Las casas se parecían a casas antiguas de la provincia de buenos aires e incluso a ranchos lindos que vi en la villa. Tenían glorietas con parras y me parece que el clima de la zona era más caluroso, tomaban vino y se dormían ahí. Asterix tenía razón.


De los inviernos de Paris recuerdo, es un decir, interminables borracheras de exilados y de gente que no lo era pero que se asimilaba. Me ha pasado de encontrarme con gente que estuvo conmigo en esas reuniones y a la que no recuerdo en absoluto, capaz de repetir locuras que dije, como habrán notado digo muchas, y que no se de que se trataban.
Me acuerdo bien, por otro lado, de una señorita argentina, del tipo "morena con cabellos de miel" que me quiso llevar hasta Bretaña, en el norte de Francia tierra de Calvados y de cuadros de Gaugin, no fui porque teníamos que ir a dedo en medio del invierno.


Me acuerdo de Andresito. Siendo un adolescente había pertenecido a alguna de las ramificaciones del ERP en rosario. Llevaba armas para los cumpas en su bicicleta. Lo tuvieron más de tres años preso porque tuvo la suerte de caer en el '75. Se dedicaba a la gastronomía, era pinche en la cocina de un hotelito. Para Andresito Paris era el mejor lugar para conocer chicas inglesas que eran la clientela principal del hotel. Los horarios de laburo y la disponibilidad ilimitada de alcohol lo convertían en un bohemio.


Pero más bohemio era Claudio. Lo raro era que por aquel tiempo había cantidad de individuos que llevaban vidas parecidas. Claudio laburaba en el sur de Italia en el verano, cosechaba no se, creo que naranjas, un laburo de mierda pero bajo el sol. En el invierno daban clases de esquí en un lugar llamado Haute Savoie (¿Alta Saboya?). Juntaba unos francos, no había esa basura del euro, y se alquilaba algo en Paris y se quedaba hasta que se le acababa la guita. Claudio era anarquista y siempre discutíamos porque nosotros éramos partidarios de la Unión Soviética.


El as en la manga que teníamos, en todas las discusiones, era que un sistema tan odioso para los europeos no podía ser malo.


Lo que, aunque hayan pasado mil años, sigue siendo cierto.


Claudio llevaba la iniciativa en "expropiaciones". Me acuerdo que yo no quería participar de eso, me daba vergüenza robar botellas de alcohol en un supermercado. Entre otras cosas en Suecia siempre había cámaras que te buchoneaban. Me pidieron que, simplemente, comprara alguna chucheria, que fuera a pagar a la caja y que me demorara un poco. El resultado de nuestra acción revolucionaria fue glorioso: 2 botellas del mejor Calvados que tenían en ese super. No me acuerdo si los super se llamaban "Fnac" o algo tonto como eso. 2 botellas de buen Calvados es una borrachera de lo mejor. Nos fuimos a visitar a un amigo francés, creo que se llamaba Lorent o vaya uno a saber como se llaman estos gringos. El pibe era el hijo de un pastor protestante y nos mandamos a una especie de club que había al costado de la iglesia. Hicimos, ya bastante alcoholizados, unas pizzas. Jugamos al ping pong. Teníamos un televisor en blanco y negro del año del pedo y vimos la película con Charlton Heston donde hace del Cid Campeador.


Les cuento el final. Al final al Cid lo matan pero lo atan al caballo y se lleva puestos a los árabes.


Rinti: "Muchos lectores me han preguntado si la voz canina que aparece en un disco de Pnk Floyd es mía. Tengo que aclarar que no, que es la voz de Seamus un amigo que después tuvo que dejar a los Floyd cuando Roger Waters lo quiso morder y comerle el doggy del plato."

rr


"No te creo, hasta que no den un programa de televisión ficticio que apoye la tontería que me estas diciendo" Homero Simpson.


Estoy preocupado, hace mucho que Reuteman no sale a hacer alguna declaración imbécil.


Binner, Solanas y Juez. La izquierda que se une. Se une a la Sociedad Rural y al Opus Dei.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Aventuras de un criollo en Suecia parte VII

Donde, en nuestro triunfal avance sobre Europe, conocemos gallegos, etarras, y a los tramposos divorciados. Napoleón falló, Hitler falló, la Unión Soviética falló pero los argentinos

suecia I
suecia II
suecia III
suecia IV
suecia V
suecia VI

Durante mi primer verano en Estocolmo no conseguí trabajo, fue la única vez que me pasó, cinco años de gobierno de derecha estaban dando sus frutos. No era tan grave, la guita que había sabido amarrocar en momentos de bonanza me permitían pagar el alquiler, comer, cosa que en realidad no necesitaba demasiado, y ninguna otra cosa más. Lo que si me quedaba era un montón de tiempo para pasear y no hacer un carajo. En realidad. tenía una fuente extra de ingresos, en mi depto funcionaba el club de los divorciados. De los "falsos divorciados". Los muchachos habían descubierto que, si tenías, digamos, cuatro pibes y te separabas, tu mujer cobraba como madre soltera con cuatro pibes, lo que, para hacerla corta, te permitía vivir sin trabajar.


Ahora, además de hacer los papeles del divorcio, necesitabas fijar un domicilio legal en otra parte, los gringos, que ya se habían dado cuenta de

la hábil maniobra, te controlaban y te caían por sorpresa. Igual lo único que tenía que hacer era decirle, a los burócratas, que fulano vivía ahí pero que no estaba. Lo demás era cuestión de poner un cartelito en la puerta. Ya por aquel entonces, la trampa, me parecía ligeramente deleznable pero conviene recordar que, no es lo mismo, estar en desacuerdo con algo que convertirse en un buchón. En fin, que se arreglen ellos.

Los divorciados estaban agradecidos y siempre me dejaban alguna botella o exquisiteces como dulce de leche casero y cosas así.

Ese verano me vino a visitar un amigo mítico desde Paris, el tristemente celebre Negro. El Negro vino con dos valijas grandes que parecían pesar toneladas. Pensé que, si era un muerto, había viajado demasiado lejos para deshacerse de él. En las valijas había dos remeras y 20 botellas de alcohol. Nos fuimos a Dinamarca, a Roskilde, supongo que todavía lo hacen, es el último festival jipón que queda en Europa.

A la vuelta me llamaron de la oficina de empleo y me pusieron a cortar árboles. El trabajo carecía de sentido en si, estaba pensado para que la muchachada estuviera entretenida y se ganara unos mangos. Muchos de los jóvenes desocupados eran inmigrantes, los suecos que estaban ahí eran uno bichos raros. Me acuerdo de uno que era satanista y lo pescaron en el cementerio bebiendo sangre de chancho. El pibe decía que, el diablo, era un tipo piola, que le iba a decir si yo siempre fui de Boca, espero que la haya ido bien, la existencia del demonio me parece más creíble que la de dios de cualquier manera.

Cuando llegué a Estocolmo venía precedido de mi fama como "militante" en el sur, de modo que la gente del PRT me recibió bien. Por esa época, más o menos, se armó la fracción de Gorriaran, a quien le decíamos "el pelado". Los que conocí de la banda de Gorriaran me parecieron más precarios aun, políticamente, que el resto de los que andábamos dando vueltas por el mundo. Se fueron a Nicaragua y se convirtieron, eso dicen, parezco Clarín, en una especie de comandos de la revolución. Me parece que estos pibes con una dirección política, el gobierno sandinista, no eran tan dañinos pero bajo su propia dirección… Igual los sandinistas no estaban reclutando gente, creo que el caso del PRT de Gorriaran fue una excepción. Los de la banda del pelado parece que eran de la falange guerrillera del PRT, el resto éramos tipos de clase media o de obreros que, en el fondo, también eran de clase media. Hubiéramos tenido problemas para acampar un fin de semana en el Tigre. A mi me mandaban, de vez en cuando, la revista humor y cartas que me contaban, un poco, de cómo estaba la cosa, no mucho, porque la gente tenía miedo de que, los milicos, le leyeran las cartas. Y con eso, estaba más al tanto de lo que pasaba en la argentina que la dirección del PRT. Faltaban unos meses para que se terminara la dictadura y el PRT analizaba que los milicos iban a estar 20 años. Las consecuencias de ese análisis eran interesantes. Para empezar, que había que volver al país con una organización recontra preparada, hacían falta millones de dólares para comprar armas y visores laser para la noche y un tanque. Para conseguir esas fortunas había que asaltar algunos bancos. Ya se que suena que los estoy jodiendo pero, más o menos, eso fue lo que hizo, al menos un grupo, de los muchachos en México. Para colmo México que tiene una cana terrible y que tiene unos servicios buchoneriles del carajo. Como no podía ser de otra manera, después de una serie de operativos de "recuperación", fueron a parar a la gayola pero mal.
Además de la necesidad de millones de dólares para comprar misiles tierra-tierra, había que tener el apoyo del mundo socialista. No bastaba con que los cubanos, y los sandinistas para el caso, te ayudaran dándote entrenamiento y cosas por estilo. No, necesitabas tener la ayuda del coloso soviético, al que, por cierto, le fue tan bien. Para eso tenías que tener una política de "acercamiento". Aclaremos que no es cierto que los soviéticos sostuvieran o fueran cómplices de la dictadura y movidas así. Pero si es cierto que tenían un comercio importante y que los milicos les vendían el trigo. Y, ya que estamos, también vamos a iluminar los misterios del socialismo. Los Tovarich necesitaban trigo porque las cosechas que tenían eran un desastre y porque no permitían que la gente se cague de hambre, que es lo que hacen en Rusia ahora que ha llegado la libertad. Bueno, no importa, la cuestión es que un argentino no podía esperar mucho de las repúblicas socialistas.
Ahora hete aquí que en esta historia, que no es nada más que ficción, claro, los dos puntos se juntan. Hubo una reunión de grupos latinoamericanos y cuando pedí que nos solidarizáramos con los cumpas presos en México, que la estaban pasando mal, los muchachos del PRT me sacaron cagando. Cuando les pregunté porque, me dijeron que eso podía ser usado para criticar a la URSS por tipos que estaban presos en Polonia y que-se-yo-que. Esta relato ficcional tiene final feliz porque los muchachos del PRT todavía están, bebiendo sangre de Chancho, en Estocolmo.
Si me di cuenta yo, es porque todo el mundo se dio cuenta de que el PRT se estaba desintegrando. El único grupo al que, de verdad, he pertenecido en la vida es la JG y, cuando nos hicieron pomada, estaba demasiado preocupado escondiéndome como para pensarlo.
Hay gente que tiene problemas con esas cosas. Edgar tenía problemas. Cuando le tocó rajarse de sus pagos era muy joven, perdió familiares con la represión. Aparentemente es mejor estar exilado con la familia que estar solo. Pero, no se, si es tan así, cuando tenes dos nenes chicos y una mujer con la que no estas bien. Edgar compartía las jodas con nosotros que éramos sus pares, andábamos dando vueltas por la ciudad en un auto destartalado que él tenía. Con los desastres que hacíamos con el espantomóvil, nunca nos metieron en cana.
Para mi Edgar era el único que compartía el espíritu de la JG, por ese lado hay que entender que, la extinción del PRT, era el fin de la perspectiva revolucionaria. Habría retorno, democracia y todas esas cosas pero ya no habría una república socialista. Y no habría compañeros del partido para contenernos.
En los últimos días que vi a Edgar, me venía a visitar, era obvio que estaba divorciándose, en serio, con sus hijos y se quedaba, cosa rara en él, callado escuchándome. Yo estaba preocupado por mi novia, una persona horrenda que también debe estar bebiendo sangre de lechón.
Después de eso, las cosas nunca volvieron a ser iguales para ninguno de los integrantes de aquella agrupación latinoamericana.

Los argentinos estábamos en un club, no era originalmente un club argentino, ni siquiera latinoamericano. Era un club, al parecer, fundado por españoles, se llamaba, tal vez esté ahí todavía, albergando a los nietos de los exilados, "El club de los cronopios". Hace, por lo menos, 30 años que no leo a Cortazar, de modo que, no recuerdo que catzo era un cronopio. Pero estoy seguro de que éramos unos cronopios. Teníamos un equipo de fútbol, este no era como los del sur de Suecia que jugaban bien sino, más bien, un rejuntado. Cuando empezó la guerra de Malvinas llevé el diario al vestuario y les dije a los pibes que estábamos en guerra, que la argentina estaba en guerra con inglaterra. Nadie me dio pelota.
El comité argentino se reunió, lo que creo que pasaba una vez por año, y los muchachos decían que se iban a ofrecer de voluntarios.
Yo no soy nada valiente pero me hubiera gustado ir, para matar oficiales enemigos y no precisamente ingleses.
Nuestro sentimientos eran contradictorios puesto que cuando hundieron, creo que era, el Sheffield estábamos todos felices. Igual, como no leíamos Clarín, sabíamos que la guerra estaba perdida antes de empezar.

En vez de ir a la guerra me fui de vacaciones. En Paris no hace calor casi nunca, al menos no para un porteño, pero el titulo de "ciudad luz" se lo dieron los nórdicos que


fueron de visita. No se como será ahora pero me acuerdo que en el tren francés íbamos en una cabina para nosotros solos, con aire acondicionado.
El tren del país vasco, creo que tuvimos que pagar, porque el pasaje que teníamos no lo cubría, databa del siglo XIX y marchaba a paso de hombre. Aun así el tren vasco era mejor que el que iba de Barcelona a Vigo que era una mugre y un hacinamiento como no he visto en mi vida. Cuando llegamos a Bilbao nos metimos en un bar que era igual al bar "La Coruña" que está en San Telmo. El idioma de los vascos es por completo incomprensible pero si te putean en chino te das cuenta igual. Además los vascos son todos morrudos, el deporte nacional es agarrar una piedra como las que levantaba Sanson, antes de Dalila, y tirarla lo más lejos posible. Al final uno de los vasquitos se comidió y nos preguntó si éramos franceses. Cuando, muy enojado, les dije que éramos argentinos, lo que no era del todo cierto puesto que un amigo era chileno y yo venía con novia uruguaya, los vascos se levantaron y nos empezaron a saludar. Preguntaban sobre parientes que tenían en San Justo y no llegaban a penetrar el misterio de que, en San Justo, debían vivir como un millón de vascos. Aunque no lo decían, Bilbao estaba como en toque de queda y se parecía bastante a nuestros pagos con dictadura, eran todos partidarios de la ETA. Ir ahí, es el modo más fácil de no estar en Europa, sin salir de Europa. Fuimos a visitar a un amigo que vivía en un pueblito llamado Zaraus, o algo así. El pibe se había conseguido una novia vasca y se había ido a vivir con ella a una casa que quedaba a un par de horas de caminata del pueblo. La casa estaba como en la cima de una colina, era de piedra, de una antigüedad incalculable. No me extrañaría que la hubieran usado los árabes cuando invadieron España. La casa carecía de luz eléctrica y de agua, de modo que la entrada estaba llena de bidones. Nadie me saca de la cabeza que ese pibe era el "anarco peronista", tiene que ser. En invierno se iba al bosque, cortaba leña, un toque de querosén y listo, tenía cocina, calefacción y agua caliente para bañarse. El pibe y la novia trabajaban en el pueblito de algo, pero creo que ni ellos sabían bien que era. Cobraban alguna clase de seguro de desempleo español que eran, siguen siendo, dos mangos. Como será que nosotros, ningunos privilegiados por cierto, compramos un montón de cosas y se las dejamos, hay que contar que, por aquel tiempo sin UE, España era barato.
Si hubiera conocido a la vasca de mi vida, como el amigo anarco, me hubiera quedado ahí. Sin duda.
El tren ese, tipo Auschwitz, nos llevó hasta Vigo. Fuimos a visitar a un amigo, obviamente gallego que conocían los muchachos de Paris. Algún día, que no vamos a llegar a ver, vamos a tener una clase media como esa. Vivían en una casa hermosa, rodeada de parque y de cosas lindas para divertirse. Eran cultos sin la boludez sobradora, eran considerados, respetuosos y con un sentido de humor genial. Criticaban al sistema pero sabían que les estaba yendo bien. Esto último es muy importante, si tipos de clase media que tienen casa y un auto asumieran su bienestar, en vez de compararse con el jeque de Oman, estaríamos todos mucho mejor. Es más, creo que hasta los pobres estarían mejor. Nos prestaron un depto, pensábamos que estaría vacío y nos íbamos a tirar en las bolsas de dormir. El depto era de lujo y estaba todo amoblado. El pibe gallego nos mostró la bodega y nos dijo que la aprovecháramos. El problema de Vigo era que, aun con una playa fantástica, hacía demasiado frío para meterse al agua. El lugar es así. Si, como se habrán dado cuenta, uno se puede bañar sin problemas en un lago sueco pero no en el norte de España.
Nos llevaron a un boliche de esos, como había en Valencia, donde se comía al aire libre. Comimos una mariscada infernal con un vino patero que te dejaba la boca morada. Una genialidad. Salimos a reventar la noche a la disco, estaba de moda un disco de The Police. Nos fuimos de madrugada a comer más mariscos a un boliche que quedaba en un muelle, dios sabrá donde carajo.

De Vigo nos tomamos un tren al sur de Portugal. La región se llama Algarve, es seca como el desierto del Sahara. Tiene playas de océano, son todas

playas chiquitas, si queres caminar un poco te conseguís una playa para vos solo. En Portugal las coronas suecas valían más que en España. Nos íbamos, todos roñosos de la playa, a comer a un restauran careta. Cuando se enteraban de que éramos argentinos todos me preguntaban si era desertor. Lástima que fui con una piba, a eso del desertor, me parece que se le podía sacar el jugo. Cuando les decía que no era desertor, se me quedaban mirando y no me creían.

Evidentemente tenía cara de apátrida desertor, como Martín Fierro.



Dice Diego: "Conocí a Rinti en aquel partido contra Francia, quería hacer una película de mi vida"

rr

Los periodistas esos, que la pueden seguir chupando, no son periodistas, son opinólogos y operadores. Hablan de más y no saben nada de fútbol.

Me parece a mi… o Cobos esta empezando a parecerse a Reu(te)man? (Chapa)

Están en campaña contra aerolíneas. Ojo.

sábado, 3 de octubre de 2009

Memorias de un gaucho en Suecia parte IV

España en al mirada profunda del intrépido exiliado gaucho y su carisma terruñal.Y de cómo conseguir buenos camellos.
Viene de:

http://elhombre3.blogspot.com/2009/09/misterios-argentinos-hoy-el-exilio-en.html
http://elhombre3.blogspot.com/2009/09/misterios-del-exilio-hoy-en-suecia.html
http://elhombre3.blogspot.com/2009/09/epopeyas-nacionales-hoy-exilio-en.html

Tal como había ocurrido antes, después de trabajar dos meses en el loquero, me quedó la guita suficiente como para irme de vacaciones. En parte quería ver a mis amigotes en Paris y, en parte, había sido uno de esos años escandinavos en los que casi no habíamos tenido sol. Para viajar teníamos un pasaje especial para jóvenes con el que, por dos mangos, podías viajar durante un mes, en segunda clase, por todos los trenes que se te ocurran. Cuando llegué a España, será de dios, resultó que, con el famoso pasaporte "dos rayitas", no me dejaban entrar. Tuve que bajarme del puto tren y volverme para el lado Francés. Fui a parar a un pueblito llamado Hendaya, para empezar las casas son todas blancas y la gente anda con una especie de cincha, boina y bombachas de gaucho. Parece como si los vascos le hubieran robado el look a nuestros gauchos. Copiones.
El cónsul español me hizo una visa.
La estación tenía dos lados. Del lado francés había una sucursal del Banco de Francia con unas letras de metal dorado. Del lado español, la estación estaba hecha mierda, unos pibes llevaban una canasta de mimbre con salamines para vender y una señora pedía limosna. Me sentí como en casa.
Como no teníamos un mango, nos quedamos en un departamento que nos prestaron en Madrid. Teníamos a un amigo que era de los montos. Por aquel tiempo todavía se estaba discutiendo que había pasado con el "operativo retorno", no se si alguien lo recuerda pero fue un intento, de parte de los montos, para entrar al país organizadamente. Antes de que se produjera, ya sabíamos que estaban filtrados, nunca me quedó del todo claro lo que pasó pero, al parecer, los habían filtrado con gente que se había quebrado o que tenía familiares de rehén y que batieron hasta al loro. No se, después nos emborrachamos.También teníamos con nosotros a un portugués. De eso también se habló mucho. Portugal había estado gobernado por una dictadura fascista pero no del tipo Hitler-Videla sino más bien Mussolini-Ongania. Los fachos se habían emperrado en defender sus posesiones coloniales en el África, en Angola y Mozambique. Al final tanto joder a los africanos terminó con que, los propios militares portugueses, les dieron un golpe de estado… ¡de izquierda! a los fachos. Se trata, en realidad, de otra revolución traicionada como fue en su momento el gobierno de, creo que se llamaba Torres en Bolivia. La socialdemocracia les hizo la cama a los militares zurdos. Portugal fue para la unión europea y de socialismo no se habló nunca más. El pibe que estaba con nosotros era de esos militares, como había venido a parar ahí, bueno esa es otra historia.El problema es que queríamos ir a la playa, teníamos el pasaje pero no teníamos un mango para movernos. Y si digo que no teníamos un mango quiero decir exactamente eso

Hubiéramos tenido que quedarnos cagados de calor en Madrid que es una ciudad feucha donde solamente había buenos bares. Igual nos hicimos una escapada al Escorial, que no es una cocina sino

un palacio inmenso, interesante y algo monstruoso también. Ahí nos encontramos con David Viñas, que ahora debe tener un millón de años ya que era un tipo viejardo por aquel entonces.

Viñas no me gustó, fumaba porro tras porro, no me molesta pero me pareció que ya estaba crecidito para el caño, y además me pareció derechoso. Quiero decir que esperaba conocer a un enemigo del sistema y no a un intelectual de izquierda.
No se, digo… tampoco soy ideólogo de nada.
Cuando volvimos a Madrid nos conseguimos un licor muy bueno, tan bueno que no me acuerdo que era. Y en curda, pero tranquilos, nos fuimos, con las últimas pesetas que nos quedaban, al bingo del barrio. Dicen que cuando uno juega por necesidad pierde por obligación. Ganamos más de 500 dólares que, en España, por aquellos tiempos, era mucha guita.

Esa misma noche, y para no patinarnos nuestra fortuna, nos fuimos a un lugar llamado Gandia cerca de Valencia. Paramos en la casa de unos amigos uruguayos. Uno de los hermanos trabajaba en

Libia en una radio en castellano que tenían ahí y el otro, el que vivía en España,tenía un camioncito que usaba como puesto de hamburguesas. Al parecer en Libia no podías levantarte minas, en ese país sabio, para conseguir mujeres, tenías que comprarlas. Siempre he pensado que debería haber ido para allá con alguna sueca, venderla y volverme para BA con 200 camellos. Pero, por algún motivo, nunca concrete la idea.
En Gandia comimos paella valenciana pero de posta, el boliche estaba, prácticamente, en la playa. Hacía un calor de la san puta pero estaba muy bueno, nada que ver con lo que nos venden por paella en BA. Pero, bueno, cómanse un bife.
Cuando volví para Suecia descubrí que me habían desalojado y que a mis cosas las habían tirado a la calle, igual me las habían guardado los vecinos del pueblo y no me faltaba nada.
Volví para la escuela. Me di cuenta de que las cosas se estaban poniendo buenas. Empecé en un curso donde, ya no era tan importante el idioma, y estudiábamos cosas tipo escuela secundaria. Se mudó a la casa un amigo uruguayo. Un tipo muy inteligente, muy loco, que estudiaba todo el día y en vez de creer en la leyenda del latinoamericano, puteaba contra la manera de ser sudaca, contra la nostalgia y contra los gringos. Sin querer, me parece que este pibe, movilizaba más con su neurosis, que los que hinchaban con la revolución. Gracias a un amigo argentino, un cumpa del tipo al que podríamos describir como "asimilado" sin que esto tenga nada de peyorativo, conseguí el mejor laburo que tuve en el exilio. El pueblo contaba con un único centro de diversión nocturna, una especie de casino-restaurant llamado Luleå y yo tenía que llegar a eso de las 12 de la noche y lavar ollas hasta las 4. En general, había terminado para las 3 y todavía nos daban de comer, en general una hamburguesa. Me gustaba andar paseándome en la moto, solo, por el pueblo. Gane unos mangos y pude juntar algo de guita que me vino muy bien más adelante.
Me había enamorado de una violinista, Khadafi me hubiera dado 500 camellos por esa rubia.
Recuerdo ese otoño haberme dedicado a recorrer los alrededores de la escuela, meterme en los bosques con la moto y andar dando vuelta por las ruinas de un castillo.
Me había adoptado, por así decirlo, una familia, eran paraguayos que habían vivido en la argentina. El jefe de la casa era Rubén, el pájaro, un metalúrgico militante del PRT. Experto en hacer pizza casera. Ya no me acuerdo como se llamaba la patrona que me decía cosas, no demasiado amables pero tampoco con mala onda, en un correcto guaraní. Tenían tres pibes, la mayor que era muy coqueta, el pibe que ya andaba con una suequita a la que le estaba enseñando el guaraní, claro, y la más chica que hablaba más sueco que castellano.
Al Pájaro lo volví a ver muchos años después en BA, él estaba de visita. No fui amable con él y, la verdad, ya no me acuerdo bien porque. Creo que estaba enojado con la gente que se quedó allá. Como si uno más, o menos, que volviera pudiera hacer diferencia. Conocí, por fin, un amigo sueco a quien le pude hacer escuchar un disco de Spinetta, el pibe llevaba un peinado tipo quirquincho y tocaba en una banda punk llamada: "Los Calzones de Khomeini". Se quedó con una casette, si alguna vez escuchan una banda sueca con un toque de Spinetta ya saben de donde salió.

Ese fin de año volví a Paris. Estuvimos en un boliche donde había 100 tipos distintos de cerveza, creo que hicimos la mitad del catálogo. Pasamos por un boliche turco que es como se ven en las películas, cotures, con cara de pocos amigos, bebiendo anís con agua y jovatos fumando cualquier mierda en un narguile. Ese invierno hice, o mejor dicho no hice, una de las pocas cosas de las que me arrepiento en la vida. Conocí una piba argentina, una morocha espectacular, ella quería que nos fuéramos a Bretaña, al norte, patria del Calvados, a dedo. Ese año el invierno estaba especialmente jodido y me vino la idea de que íbamos a quedar duritos, los dos, en la ruta. Aun así, creo que hubiese valido la pena.
Cuando volví de Paris puse mis dos vaqueros, mi equipo de música y mis botas de verano en una frazada, la até, regalé la moto y me fui a vivir a Estocolmo.


Según Rinti: "Mi primer papel me lo consiguió Bogart, aparezco en Casablanca, en un par de escenas en brazos de Ingrid Bergman"

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¿Va a haber algún juez que haga algo contra los directivos de Terrabusi o es todo joda?

Hay medios que apoyan la protesta y la represión al mismo tiempo.

Sera de dios que Bergoglio hablaba de los pobres desde un no-se-que organizado por Dromi.

Después de la ley de medios, ley de entidades financieras.