cris

cris
Con Cristina.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Para Macri bajarse de la reelección es igual que el helicóptero.

Hay, entre el periodismo opositor, versiones de reuniones de, no sé, algún cerebrito de la derecha, Magneto, dicen, planteando que el Payaso Triste se tiene que bajar.

Pueden hacer la gran Viola, por ejemplo.

Para jovencitos, desmemoriados o amnésicos varios, les recuerdo que este tal Viola era un payasin genocida que habían puesto después de Videla, el pobre Violita tenía el mal de la Vaca Loca, gripe aviar, porfiria, albinismo, licantropía y renunció para que viniera el inolvidable yeneral Galtieri, el conquistador de las Malvinas. Viola vivió perfectamente sano durante décadas y no llegó a enterrarnos a todos de puro pedo.

Van a decir que el pobre Mauricio no da más, que le duele el pechito, que escupió sangre, que tiene pesadillas con la Shegua y los camporistas.

Eso se arregla fácil.

El Payaso de la triste figura viene ladeándose, para empezar quiere llamar la atención en un reportaje con Majul, será de dios ¿No pudo encontrar a ninguno más serio?

Hubiera probado con Daniel Santoro.

Hace un par de meses nos tenía a todos asombrados, medía 30 puntos, pero ya no más, simplemente la curva siguió, como venía, bajando ¿Cuántos votos por día se le van al yosapa?

Y no solamente eso.

Asoman tiempos peores, la propaganda es cada vez más ineficaz, apenas si impide una caída peor.

Lo que está pasando influye claramente en la imagen de un “empresario exitoso” que era pura confianza, canchero, que hacía un bailecito ¿Lo vieron ahora? Tiene los ojos saltones, grita, se le cayó la cara, parece otro tipo.

Es una figura delaruinesca.

En realidad no se parece a Delarua, empieza a parecerse al oso Arturo.

Los que quieren que renuncie tienen todo el poder, por algo lo tienen, son gente razonable.

Incluso mencionan una versión instrumental, estarían, los que ustedes saben, en tratativas con, no sé, ese tal Peña, o Rogelio Frigerio, o Duran Barbita, o que se yo, Pichetto! Que serían la clave para convencer al Payaso de que se baje.

Después armarían una gran interna, el sueño del pibe, ¿Qué pibe?, el pibe de oro de la política argentina el gran rulo Lousteau.

La interna sería, aparte de rulito, entre Vidal, la leona ¡guau!, Urtubey, por cierto que un caudillo provincial que ya no tiene votos en su propia provincia, de cualquier manera Vidal está en la misma. Y, a lo mejor, alguna comparsa más.

Y de ahí saldría un candidato que arrase con todo. Lavagna sin ir más lejos.

Pero, siempre hay un pero en esta vida pelandruna.

Por ejemplo ¿cómo van a hacer una interna de Cambiemos y que la gente no se entere de que es la interna de Cambiemos?

Cuando hagan la famosa interna, todos, hasta los suicidas que los votan, los van a ver como lo que son: Macristas sin Macri.

Si el ladri-yosapa se baja, en realidad, no es como el helicóptero, es mucho peor, es una onda de choque de alcances imprevisibles. A este muñeco lo vendieron mucho, tuvo el apoyo que no ha tenido nadie.

Nadie, ni su propia gente que según parece cree en los reyes magos, va a poder negar que el tipo renuncia porque sus políticas llevaron a la catástrofe, es más la propia renuncia va a llevar a una crisis y, casi seguramente, a elecciones adelantadas. Si el yosapa se baja puede ser que parte de los creyentes busque otro Macri, sí, pero un porcentaje notable va a quedar culo pa’arriba, lo más probable es que esos votos o bien se pierdan en alguna alternativa extrema, algún nazi o similares, o vayan al voto en blanco.

Otra cosa más, hasta el último boludo va darse cuenta de que la “fortaleza electoral” de Cambiemos, o como se llame, era mentira.

En la argentina hay algo peor que ser un hijo de puta es ser un perdedor.

Si Macri no se presenta van a salir todos corriendo a comprar dólares, no va a ser una corrida, va a ser el gran premio de fórmula uno.

Si se baja, eso va a tener efecto de arrastre sobre todas las otras candidaturas.

Si se baja, muchos “periodistas” y esbirros varios que vienen haciendo el aguante van a quedar muy en orsay, no es casualidad que, ahora cuando todavía no ha pasado nada, TN haya perdido las 2/3 partes de su público, es posible, hay síntomas, que se le den vuelta ¿Por qué no quedar bien con Alberto Fernández, con Navarro, con quien sea, para conservar los curritos?

Un capitán se hunde junto con su barco pero… ¿y los marineritos?

Por eso desde este blog olvidado, olvidable y Storzionellista opinamos, decretamos y establecemos que el Payaso Triste va a ser candidato.

domingo, 17 de marzo de 2019

Wrangel, el último de los blancos. 1920. Revolución Rusa 52

Prólogo.
En octubre de 1919 Denikin llegó a tener medio millón de soldados y controlaba un área enorme, en 1920 Wrangel controlaba Crimea, los bolches ni siquiera intentaron avanzar, pensaron, con exceso de optimismo, que el ejército blanco remanente desaparecería solo. A principios de 1920 el principal enemigo del soviet era Polonia.
Además los británicos ya no querían seguirlos bancando, les proponían alguna clase de rendición, mientras los blancos notaban que las mejores tropas rojas se preparaban para luchar contra los polacos.
Wrangel estaba al tanto de todo cuando asumió como, último, dictador blanco el 4 de abril de 1920. Desde el comienzo esperaban un milagro pero preferían eso al exilio. Wrangel les hizo firmar un papelito a sus generales en donde afirmaba que su acción estaba destinada a negociar buenas condiciones con los rojos no a buscar una victoria que ya no era posible.

La ofensiva de junio 1920.
La reorganización ordenada por Wrangel dejó las cosas más o menos como las tenía Denikin. Al mando del estado mayor quedó un tal Shatilov que era amigo de Wrangel y que terminó siendo odiado, pero tal vez no era culpa de él, las derrotas ponen a todo el mundo contra todo el mundo. Al mando del principal cuerpo de ejército, los “voluntarios”, renombrado 1er cuerpo, quedó Kutepov un tipo famoso por lo sanguinario. El líder militar del “ejército de Crimea”, el segundo cuerpo, era Slashchev, un chiflado que se hacia acompañar por un cuervo, era hincha de San Lorenzo, y que hacía colgar a los que le caían mal. Usaba, como la mayor parte de los jefecitos blancos, el alcohol para subir y la morfina para bajar, o, quien sabe, era al revés. Al primer y segundo cuerpo se le sumaban 2 más, un cuerpo de cosacos del Don y uno de cosacos del Kuban que era muy débil.
Los blancos, aun en la derrota, seguían teniendo muchos caciques y pocos indios, contaban con 150 mil hombres de los cuales estaban en las trincheras 25 mil. Los rojos intentaron una ofensiva el día 13 de abril que fracasó totalmente, Wrangel tenía 24 tanques y aviones modernos.
A principios de mayo consiguieron caballos para los cosacos del Don, el 28 de mayo armaron la conscripción con las clases 1900 y 1901. En junio Wrangel tenía 40 mil soldados. En ese momento los soviets estaban en guerra con Polonia y los blancos tenían superioridad. Entre abril y mayo recibieron carbón desde Constantinopla y pusieron a andar la flota con 10 cruceros y hasta un acorazado. Era un ejército blanco regular sin tantos cosacos, probablemente eran el mejor ejército de la guerra civil.
Kiev cayó en manos de los polacos el 6 de mayo. No solamente eso, los franceses estaban comprometidos con los polacos de modo que el ejército blanco podía esperar ayuda por ese lado. Los blancos pasaron a la ofensiva, el día 6 de junio Slashchev desembarcó a las espaldas del 13avo ejército rojo y los rojos tuvieron que retirarse. En una semana de campaña los blancos tomaron 8 mil prisioneros, 2 trenes blindados y 30 cañones. El territorio de Wrangel se duplicó, ahora tenían caballos para los cosacos y suficiente grano para mantenerse y aun para exportar. A fines de junio un cuerpo de caballería soviético que intentaba contraatacar fue eliminado.

El gabinete de Wrangel.
El ministro del exterior de Wrangel se llamaba Struve, este Struve había sido uno de los pioneros del socialismo en Rusia, con los años, había terminado con Wrangel, si le hubieran dado más tiempo quien sabe adonde hubiera llegado. Struve decía que, el nuevo gobierno blanco, debía hacer “política de izquierda con la mano derecha”. Lo de la “mano derecha” no lo duda nadie. Wrangel y su general Slashchev pertenecían a la guardia del Zar, en la argentina del hoy, sería como decir que eran alumnos del “Cardenal Newman”. El nuevo gobierno blanco puso al frente a reconocidos funcionarios zaristas. Al menos en una ocasión, el 2 de junio en una proclama que acompañaba la ofensiva, Wrangel reconoció que su objetivo era restaurar la monarquía. A partir de entonces descubrió que, lo suyo, no era andar haciendo declaraciones. En esta historia siempre hay uno un poco más a la derecha, algunos intrigantes le quisieron dar un golpe de estado al Barón. Un príncipe tuvo que salir al exilio. Por lo demás Wrangel era, si cabe, más dictador que Denikin, porque Denikin admitía alguna clase de mando autónomo cosaco.
Para abril anunció la formación de su gabinete, la derecha siempre tiene un gabinete, es un modo de repartir la torta entre los amigos, los cómplices y los testaferros. Un tal Krivoshein fue nombrado primer ministro, este tipo era un antiguo y encumbrado funcionario zarista, demoró 2 meses en llegar a Crimea, era un hombre de los franceses, a su vez los franchutes conservaban la ilusión de ser un gran Imperio. El gabinete se reunía un par de veces por semana, uno espera, por el bien de esta gente, que no se lo tomaran en serio y que las reuniones fueran con alcohol, violinistas y algunas trolas. Pero con la derecha nunca se sabe. Los líderes provinciales empezaron a discutir, como lo hicieron durante toda la guerra civil, la autonomía regional, como de costumbre, nada salió de eso. Excepto una nueva ley electoral, la obsesión con las elecciones suele ser una demostración de que no hay nada que votar, la nueva ley daba derecho a voto nada más que a los propietarios. Por aquel entonces todavía no habían descubierto que se podía lograr que los pobres votaran las mismas ridiculeces que los parásitos que los explotan. Aun así, las legislaturas locales no eran lo suficientemente retrógradas. La ley excluía, bien por ellos, a la clase media, maestros, doctores y chupatintas.

Ninguna dictadura está completa sin la libertad de prensa.
La ley electoral fue proclamada el 28 de julio.
No fueron los órganos electos los que gobernaban sino los comandantes del ejército. Para el final de mayo Wrangel estableció una serie de limitaciones para las requisiciones, el problema era crónico, los campesinos llamaban a los blancos: “el ejército del saqueo”. Sin embargo, en general, los jefes militares dejaban pasar los choreos como un modo de “recompensar” a los soldados. Wrangel llegó a ordenar la ejecución sumaria de los militares ladrones. En esa tónica de “mano dura”, sostuvo a Kutepov que se caracterizaba por ejecutar más gente que nadie, en abril, los padres, se negaban a mandar a sus hijos a la escuela, para que no vieran una enorme cantidad de cadáveres colgando. Los testimonios, ningunos zurdos, por cierto, hablan de ejecuciones de perejiles perfectamente inocentes. La diferencia entre Slashchev y Kutepov es que Kutepov no era un ladrón. El jefe de “inteligencia” de Slashchev, un tal Sharov, no era más que un chorro y un delincuente. Sin embargo, Sharov cometió un error: hizo colgar a un coronel y terminó bajo el árbol, él también.
Siguiendo con el rubro asesinos y torturadores, Wrangel tenía a un tal Klimovich, este muchacho era famoso desde 1907 por haber sido un represor brutal, hasta el punto que en 1917 el gobierno provisional lo mandó preso, es el único caso así que he visto. La cárcel estaba llena “por las dudas” incluso fueron en cana jueces que se habían negado a colaborar con los bolcheviques cuando estos gobernaban la región. Pero eso funcionaba en las ciudades, en al campo los verdes seguían activos. Wrangel era el jefe blanco más capacitado, hablaba bien, cuando no se le escapaba una declaración monárquica, y aparecía confiado y seguro, se dice que podía frenar el pánico con sus discursos. De algún modo los blancos inventaron el periodismo moderno, aun con pocos recursos el gobierno importaba papel y se lo entregaba a sus protegidos, no inventaron nuevos periódicos sino que usaron los que ya estaban. Al parecer los periodistas de raza se pelaban entre si para publicar a favor del gobierno blanco. También, en medio de la hambruna, tenían recursos para subsidiar publicaciones blancas en el extranjero. Uno que recibía guita de Wangel era Bursev, a quien vamos a volver a mencionar. A mitad de julio crearon escuelas de agitadores, una de las principales herramientas de propaganda era el antisemitismo.

Las huelgas.
También descubrieron que, algún pedazo de tierra, tenían que prometerles a los campesinos. Uno de los generales le mandó un memorándum a Wrangel donde hablaba de limitar la cantidad de tierra que un propietario pudiera poseer y de repartir el resto. El problema es que no había guita para pagarles la tierra a los dueños. El 20 de abril se reunió en Yalta un consejo, casi todos jerarcas zaristas, para discutir la ley. La noticia fue difundida por los periódicos. El consejo se abocó a grandes discusiones. Salió una ley que no cambiaba nada, por supuesto. Wrangel puso un nuevo consejo, la ley fue publicada el 7 de junio, al final favorecía a los campesinos ricos y era enormemente complicada, por supuesto. El folleto explicando la ley se vendía, para septiembre advirtieron que nadie quería participar. Los campesinos por su parte se dedicaron a esperar la llegada del soviet, como hacen siempre.
Eso sin contar con lo que siempre hacen los empresarios: apoyaban el régimen blanco pero no invirtieron ni se ocuparon de hacer andar las industrias. Incluso los gobiernos imperialistas preferían, ya en aquel momento, hacer negocios con los rojos que perder plata con los blancos. La conquista de la Taurida en junio les permitió alimentar a la Crimea blanca. Los empresarios compraban todo el grano, y lo que fuera, que podían, lo vendían en Europa y se iban con los bolsillos llenos. Esas son las convicciones de la burguesía democrática. Para darles crédito, los franceses le exigieron a Wrangel el reconocimiento de la deuda a pagar con intereses del 6.5 %, increíblemente leoninos para alguien que no es argentino, tenían que cederle a los franchutes el ferrocarril, los puertos y el grano exportable de Ucrania, ceder el petróleo, el carbón y así por es estilo. Para compensar el enorme déficit crearon una serie de impuestos indirectos que, perdón por lo obvio, perjudicaban a los pobres. Además se dedicaron a emitir billetes, 176 mil millones de rublos, a un ritmo colosal. Los especuladores arrasaban con todo, los periódicos están llenos de noticias sobre especuladores presos.
Las principales víctimas del régimen blanco eran los trabajadores, tampoco es que había tantos en Crimea, pero en 1920 el precio del pan se multiplicó por 80, el del azúcar por 220 y el de la papa por 100. En junio los portuarios fueron a la huelga, los reprimieron brutalmente y ahí se acabó la lucha obrera.

Movidas militares.
A pesar de todo a Wrangel todavía le quedan cosacos, pero están debilitados y sus asambleas se someten por completo al mando blanco. Los generales cosacos sueñan con volver al Don y al Kuban que es su territorio. Los generales cosacos van a sufrir, todavía otra humillación. Los cosacos tienen un diarito, la línea es favorable al antiguo gobierno provisional, a un estado federal y a la revolución de febrero, a nadie le importó hasta que se enteró Kutepov, a fines de abril el periódico fue clausurado y su jefe de redacción fue preso y trató de suicidarse. El jefe, el Ataman, de los cosacos del Kuban se opuso todo lo que pudo a integrarse al grueso del ejército blanco, Wrangel lo puso en arresto domiciliario hasta que aceptó dirigir el ataque al Kuban. El 4 de mayo, lo que quedaba de los cosacos en el Kuban, fue evacuado sin poder llevarse caballos y equipos, el Ataman renunció. El nuevo jefe del Kuban quería aliarse con el gobierno de Georgia pero fue obligado a reconocer a Wrangel con poder absoluto a cambio de alguna clase de participación de los cosacos en su gobierno. El 4 de agosto se firmó el acuerdo que supuso el alejamiento de los cosacos pro Georgia. Todo eso era a propósito de la invasión blanca del Kuban. Uno hubiera pensado que debían dirigirse a Ucrania, pero la zona estaba repleta de grupos guerrilleros y no era seguro que los blancos tuvieran apoyo ahí, aun así, habían enviado una delegación a entrevistarse con Makhno, Makhno mató a toda la delegación. Los “nazionalistas” ucranianos de Petliura tampoco estaban interesados. Los cosacos del Kuban, obviamente, estaban entusiasmados por volver a sus pagos, al punto que llevaron a sus familias con ellos.
Además las perspectivas no podían ser mejores, los bolcheviques se habían dedicado a las famosas “requisiciones”, había hambre y descontento, al menos eso era lo que los blancos creían, un jefe cosaco, un tal Fostikov había escapado, en la derrota de los blancos, se había refugiado en las montañas, en la frontera con Georgia, y contaban con entre 15 y 30 mil cosacos en armas. En julio Wrangel lanzó 2 pequeños desembarcos como operaciones de distracción, el primer grupo fue destruido al toque, pero al segundo grupo le fue bien y fue derrotado por 3 divisiones de los rojos. A mitad de agosto 3 grupos desembarcaron en el Kuban 1500 en Novorossisk, 2900 en la península de Taman, el grupo principal eran 8 mil y atacaron en un lugar llamado Primorsko. Los rojos tenían un ejército pero el país era cosaco y se lo suponía hostil, se suponía que el ataque daría lugar a un levantamiento a gran escala, y que los invasores establecerían contacto con Fostikov. En otros momentos los blancos habían hecho campañas triunfales con muchísimo menos.
Los rojos atacaron en agosto desde el oeste, la división letona construyó puentes en el río Dniéper en un lugar llamado Kakhovka, ahí tuvieron lugar batallas con trincheras del estilo de la 1ra guerra mundial.

La última batalla de los blancos.

El 12 de octubre de 1920 el Soviet firmó la paz con Polonia.
En septiembre los rojos crearon un nuevo grupo de ejércitos sur, con Mijail Frunze al mando. El comandante rojo Kamenev llamó a Budenny el 23 de septiembre pero el avance de la caballería fue lento con unidades desmoralizadas que ejecutaron pogroms. Para fines de octubre la Taurida estaba cercada. Budenny con su ejército de caballería partió de Kakhovka hacia la línea ferrea que unía a los blancos con Crimea. Los blancos perdieron 100 cañones, 7 trenes blindados y el 60% de su ejército pero lograron retirarse a Crimea. El estrecho que une a Crimea con el continente tiene menos de 6 Km. de ancho, estaba defendido por fortificaciones. Aparentemente era inexpugnable, a un costado de las fortificaciones había una marisma era necesario que, en parte, se congelara y que los vientos fueran favorables, será de dios que eso fue lo que pasó y en un día 7 de noviembre, aniversario de la revolución, los rojos cruzaron la marisma a pie. Los blancos se retiraron pero fueron atacados por los letones y una división que venía desde Siberia. Incluso los chicos de Makhno participaron pero sin jugársela. Frunze calculaba que la campaña había dejado 10 mil bajas.
El 11 de noviembre Frunze telegrafió las condiciones de la rendición, les ofrecieron a todos los blancos amnistía por los crímenes y el derecho a emigrar, si se rendían de inmediato. En vez de eso, los blancos, optaron por embarcar a todas sus tropas y a sus seguidores, 146 mil se subieron a los barcos, el tiempo fue bueno e incluso barcos pequeños pudieron llegar a Constantinopla. Aun así, alrededor de 300 mil blancos quedaron en manos de los rojos, Bela Kun se tomó venganza, por el soviet de Hungría, matando decenas de miles, uno sospecha que darse ese gusto le terminó costando la vida a Kun más adelante.

“Hoy nuestras unidades entraron en Sebastopol. Con un poderoso rugido los regimientos rojos, finalmente han aplastado a la contrarrevolución en el sur de Rusia. El país martirizado ahora tiene la chance de curar las heridas inflingidas por el imperialismo y la guerra civil” Frunze, 15 de noviembre 1920.


Que la revolución te acompañe.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
1919
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La gran esperanza blanca.
49.Las aventuras británicas en la revolució rusa.
50.La inimaginable victoria.
51.El holocausto antes del holocausto.
¿Esconderse de la revolución? ¿Cómo? ¿En dónde?

jueves, 14 de marzo de 2019

Parece que no hay manera de mover a Storzionelli, ya figura hasta con los narcos.

Por supuesto que la joda sigue. Se escuchan amenazas, es lógico, todavía quedan opositores que no están presos pero es algo que tiende a subsanarse. Hay nuevas causas dando vuelta. Tiempo atrás estaba el sospechoso pato de vidrio de Cristina. Después estaba el bastón presidencial que le había robado, en un golpe audaz, a no se quien, Frondizi, dicen por allá.

Vino la asociación ilícita.

Vienen los cuadernos fotocopiados en High Definition, men, una joya de la tecnología del disparate.

El problema es que se nota cierto agotamiento de las figuras, Boladio ya no es tan creíble como antes cuando cajoneó un par de estafas bien grandes, Tandanor, la curtiembre de los Yoma o cuando una empresa franchuta mató a todos los hemofílicos, es el método Macri para terminar con la pobreza.

Boladio no es un juez de nada, es simplemente un delincuente.

Un delincuente que en vez de robar gallinas, para esos se pide poco menos que la pena de muerte, participa de curros millonarios.

Los curros millonarios llevan, tarde o temprano, a masacres.

Storzionelli es un ladrón de menos nivel, estoy seguro de que cuando alguien se ponga a investigar va a descubrir cositas como los lazos de Storzio con la barra y su participación en tranzas de droga y mierditas varias, salvo que ahora creamos que la barra brava son jóvenes simpatizantes que se juntan por el club de sus amores.

¿Por qué piensan que los barras terminan a los tiros? ¿Por el descenso? ¿Por la banderita? Se cagan a tiros por la guita de la droga. Que, por cierto, es una de las pocas maneras que tiene un pobre de salir de la miseria.

Estoy seguro de que los "métodos de investigación" de D'alessio y Storzionelli estan usándose desde hace años.

Pero llega un momento en la carrera de cualquier delincuente en que conviene borrarse, los chorros, mafiosos y metecaño normales se ponen una joyeria, pero estos no.

Estos delincuentes, de poca monta al fin y al cabo, no llegan ni siquiera al rango de chorros.

Los chorros no son Robin Hood son unos culos roto, no les tengo simpatía, pero, al menos, hacen la suya, piensan con su propia cabeza.

Estos no, los Storzionellis, chorean a los empresarios porque les dieron permiso.

No es cierto que D'alessio, un lumpen sicótico, siguiera órdenes de Storzio o Boladio, es al revés, los campeones de la justicia seguían órdenes de D'alessio.

Porque a D'alessio le bajaban la línea de la CIA.

Los Storzionellis y los Macris ni siquiera son de la verdadera derecha, que en el tercer mundo no existe, son empleados, alcahuetes, mano de obra de la embajada.

En los últimos días Storzionelli está escondido, a lo mejor teme que le pase como a D'alessio y lo entreguen, a lo mejor la condena social se ha vuelto tan grande que ya no puede caminar por la calle sin que lo puteen o, peor aun, se le caguen de la risa.

Porque a los títeres no se los puede odiar es como odiar el aire o a un pajarito.

Son lumpenes que para ganar fortuna y vivir como reyes sin laburar sirven a los enemigos del país.

Es posible que esto termine por saltar por el aire, yo se que todos están esperando las elecciones, a lo mejor resulta, a lo mejor un esfuerzo colectivo derrota a la propaganda, a lo mejor la derecha termina por romper su unidad, a lo mejor el peronismo de derecha termina por hundirse por la falta de contacto con el pueblo que tiene, a lo mejor, no lo se.

Pero se que no es posible que estos Storzionellis vayan demasiado lejos, una vez que fueron denunciados en público, tienen la mancha venenosa y no se les acerca nadie, no me extrañaría que la propia embajada los deje que se jodan, después de todo, ya les dieron bastante.

Da la impresión de que Storzionelli y Boladio ya están forrados, a lo mejor les dan el pasaporte y se van a vivir a Miami.

Puede ser que estén enojados y quieran vengarse pero me suena como demasiado carácter para tipos así, si no tienen el curro de las Storzionellis, el asunto no les interesa.

Queda, por supuesto, el suspenso de ver que pasa, que pasa en general en el país, si realmente, se desmorona todo y vienen cambios profundos.

Por otra parte ¿no va siendo hora de que les pase algo a estos muchachos?


Esta semana sigue la revolución rusa, llega… el último blanco.


Aun con la cantidad de acusaciones, juicios y mentiras miserables que se respiran en la dictadura macrista, pocas cosas superan en infamia y desvergüenza a las “denuncias” contra Florencia Kirchner, parece ideado por los milicos de la dictadura. No sea cosa de que termine jugándoles en contra.


viernes, 8 de marzo de 2019

A menos de 50 te los están regalando.

Es simple, hace no menos de 6 meses que valían alrededor de 40 mangos, la inflación de estos últimos, espero de verdad que sean los últimos de esta gente, 6 meses es como del, mínimo, 25 %, no crean en las boludeces del montonero Todesca, es un 25 o más, el 25 % de 40 es 10, y 40 y 10, diga lo que diga el Clarín y La Nazión, es 50.

Y no son los dólares que suben sino nuestros salarios que bajan: los precios suben por escalera y el sueldo se nos baja en ascensor.

Y va a venir aún más para arriba porque los sojeros no van a largar los dólares por menos de 60. Si no es por una guita así, no van a liquidar ni un mango, es más, tomando en cuenta el tembladeral en el que estamos, tal vez no liquiden a ningún precio.

No es porque sean unos hijos de puta, que también son, es porque no quieren perder guita.

No quieren quedarse con pesos sin valor ante un gobierno que simplemente no les garantiza nada.

Y son los mismos que dicen que van a volver a votar al Payaso Triste.

Debe ser un record mundial van a votar al gobierno al que ellos mismos están hundiendo.

Con el dólar a 50-60 baja el consumo, sube la inflación, la recaudación se resiente, hay más recesión y más pobreza y más despidos, las paritarias desencadenan conflictos a muerte, estos genios responden haciendo más ajuste, la crisis de los próximos meses va hacer que la del 2001 parezca un picnic.

Pero así como las movidas son insostenibles desde lo económico y lo social, todo parece coherente desde la política.

Hace unos meses empezaron a pulular pequeños, no tan chiquitos desde los electoral, candidatos de una derecha libero-bolsonarista. Eran una especie de chamuyeros que tenían, siguen teniendo aparentemente, un espacio desmedido en los medios. Y también en las encuestas, Espert o como se llame y Olmedo sumaban alrededor de 5 puntos o más en todas.

Bueno, era una movida para o bien testear, o bien agitar el fantasma de Bolsonaro, para mostrar al Payaso como moderado. Siempre aparece el espantajo de unos nazis con la cabeza rapada para “posicionar” a la derecha extremista. Es un circo que la derecha liberal compra gustosa.

Una sospecha masiva era que los iban a hacer bajar, habiendo una oposición real la derecha no permite a los loquitos hacer sus patomimas, queda por ver como hicieron, si recurrieron al carpetazo, muy probable en el caso de Olmedo o si les dieron unos pesos.

De cualquier manera esa farsa no podía ir demasiado lejos, un Bolsonarito le haría perder las elecciones inevitablemente al Payaso. Por eso los payasitos menores volvieron a sus tropelías menores, Capusotto tiene una vida difícil con esa competencia.

Hablando de la derecha liberal, la nueva táctica parece ser jugar a las escondidas, ser macrista e ir a elecciones diciendo que no lo sos.

Dentro de cuestión de horas se vota en Neuquen, hay un candidato de la, digamos, línea oficial del macrismo, no tengo idea de cómo habrá sido la campaña, acá no nos enteramos de esas cosas, pero sospecho que los macristas se escondieron detrás del radicalismo, a lo mejor hasta toman distancia y hablan de Alfonsín o de lo que sea para distraer a los incautos. A su vez el candidato de la derecha, que se presenta como “opositor”, es del movimiento popular neuquino. Son los mismos partidos de derecha de siempre que se presentan con otros carteles y la gente, cagada bien cagada por la propaganda, los vuelve a votar. Los candidatos “neuquinos” le votaron todo al Payaso y sumaron para frenar cualquier alternativa de revisión, de hecho el parlamento podría revertir los DNU si tuviera una mayoría de 2/3, al menos podría intentar acercarse a esa cifra, como para mostrar simbólicamente que te opones. Pero ni ese changüí nos dan.

Lo más simpático es que si gana el macrismo sin Macri puede ser la señal que, los propios dirigentes macristas, están esperando para bajarlo de la candidatura y si pierde también.

El peronismo empieza a dar señales de vida y a articular una respuesta, además de Cristina y los 4 que siempre estuvieron con ella.

sábado, 2 de marzo de 2019

Judíos en la revolución, el holocausto olvidado. Revolución Rusa 51.

Antecedentes.
En el Imperio Ruso no vivían casi judíos. Eso fue hasta alrededor de 1790, en esas fechas los prusianos, los austríacos y los rusos se fumaron Polonia. Más se comieron Polonia, más judíos quedaron en el Imperio.
Para 1880 la mitad de los hebreos del mundo vivían en el Imperio Ruso.
Desde el comienzo, el Imperio impuso la “zona de asentamiento” la región en la que podían vivir judíos. La zona abarcaba Polonia, la región del Báltico y el occidente de Ucrania.
Geográficamente parece mucho pero, en general, se cagaban de hambre. Aun así la población aumentó, básicamente porque los hermanos moishes seguían los códigos de la época de la biblia, el Talmud y cosas por el estilo y tenían hijos por docenas.
La mayor parte eran pequeños comerciantes y artesanos pero no todos eran unos piojitos, algunos grandes comerciantes y empresarios eran judíos, muchos, en proporción, un cálculo somero nos da una tercera parte de los industriales y comerciantes grandes del Imperio.
La situación de los magnates judíos era claramente paradójica, se los odiaba por haber llegado tan arriba siendo de una raza inferior y, al mismo tiempo, el Imperio necesitaba de su capital y sus inversiones.
Por ese motivo los judíos adinerados empezaron a recibir permiso para radicarse fuera de la zona de asentamiento, aparecieron en gran número en las grandes ciudades: en Petrogrado, pasaron de 500 en 1855 a 35 mil en 1910.
Los rusos siempre han estado bajo la influencia de los grandes imperios de Europa occidental, en las metrópolis de esos imperios, los ciudadanos de origen judío obtuvieron los mismos derechos que todos los demás. Y también recibieron la influencia de las ideas de supremacía racial que se pusieron de moda.
El año de quiebre de la vieja sociedad es 1881, ese año fue ajusticiado el Zar Alejandro II, los pogroms, una modalidad estilo linchamiento con matanza, violaciones y crímenes varios, se prolongaron hasta 1884. Aunque el gobierno zarista ordenó el cese de los linchamientos la culpa recayó sobre las víctimas. Se acusaba a los moishes de “explotar” a los cristianos.
Un catrasca zarista encontró la solución a la “cuestión judía”: “Un tercio se va a morir, un tercio a emigrar, el tercio que quede va a ser asimilado”.
A partir de 1881 comienza la emigración, el principal destino son los states, un millón y medio, pero también la argentina. Mis antepasados, sin ir más lejos.
Los pogroms tuvieron otra consecuencia: el comienzo del movimiento sionista.
En 1897 el censo daba que eran unos 5 millones en Rusia, casi todos vivían en ciudades, el 38 % estaban en el comercio y el 35 % en la industria, por el contrario, entre los rusos étnicos el 76 % eran campesinos.
Los que vivían fuera de la zona tenían mejor nivel de vida.
Otra contradicción más era que la industrialización acelerada de Rusia había llevado a la ruina a muchos comerciantes y pequeños productores moishes. La idea de los judíos como “vanguardia del capitalismo” no se corresponde con la realidad. Para 1898 el 20% de los judíos dentro de la zona recibían asistencia caritativa.
Para 1912, en la Academia Médica Militar no querían correr riesgos, los postulantes tenían que probar que carecían de antepasados judíos por, al menos, 3 generaciones.
Para ese entonces más de la mitad de los rusos moishes, valga la redundancia, tenían al ruso como lengua materna y brillaban en profesiones como la abogacía y el periodismo. El primer partido socialdemócrata de Rusia fue el BUND, la “Unión judía de trabajadores”, fundado en 1898.
Con la llegada del siglo XX el Imperio Ruso siguió teniendo, entre otras limitaciones, un cupo para los moishes en las universidades y una liberalización ligada con el poder económico y los políticos liberales.
La exclusión de los judíos de la educación superior generó un grupo nutrido de “proletariado intelectual”, los futuros cuadros del poder soviético.
Los pogroms se volvieron más violentos al comenzar el siglo, en 1911 los states se retiraron de un acuerdo comercial porque los yanquis de origen judío eran discriminados en Rusia.

El siglo 20.
Nuevas medidas que prohibían a los moishes participar de actividades económicas estratégicas se establecieron después del fracaso de la revolución de 1905, por parte del gobierno del primer ministro Stolypin, considerado un liberal en muchos textos.
En los tiempos anteriores al 1900 no eran los hebreos la principal etnia que se oponía al zarismo, ese lugar estaba ocupado por los polacos. A medida que el cerco se fue cerrando sobre los judíos de a pie, y los ricos empezaron a tallar fuerte, creció el antisemitismo. En 1903 la mitad de los militantes revolucionarios eran moishes. En 1905 el 37 % de los exilados en Siberia lo eran. La capital revolucionaria judía era Odessa y el BUND era el partido revolucionario más grande de Rusia. Aun así el porcentaje de moishes involucrados en la revolución era ínfimo.
Había muchos judíos entre los revolucionarios pero pocos revolucionarios entre los judíos.
La revolución de 1905 concluyó con el “manifiesto de octubre” que concedía elecciones más o menos libres y cosas por el estilo, se festejó en toda Rusia con muchos pogroms. Tampoco era raro que huelgas y demostraciones terminaran con el apaleamiento de judíos. A veces los volantes de los huelguistas socialdemócratas incluían el pedido de no golpear a los moishes. En octubre de 1905 unos 400 fueran asesinados en Odessa. Se cuentan 657 pogroms entre octubre del 1905 y enero de 1906.
La visión tradicional de la izquierda es que los pogroms surgían por la pura voluntad del zarismo, hoy en día los estudiosos dicen que no es del todo cierto, además de la ideología conservadora, los prejuicios antisemitas y el simple deseo de saquear y chorear también hay un componente de desilusión en muchos obreros, las huelgas no habían dado los beneficios esperados y culpaban a los agitadores y líderes revolucionarios por eso.
En noviembre de 1915 tuvo lugar en Novgorod un congreso de organizaciones monárquicas, llegaron a la conclusión de que, todos los judíos, eran unos traidores y que eran los responsables de la inflación y la carestía.

Judíos en revolución.
A diferencia de 1905 en febrero/marzo de 1917 la revolución resultó ser tan de base que la presencia fue casi nula, en el comité ejecutivo del soviet de Petrogrado había un solo moishe. El día 22 de marzo de 1917 todas las restricciones contra las nacionalidades y las religiones terminaron.
De los 29 audaces que acompañaron a Lenin en el “tren precintado” 17 eran moishes.
Al verse liberados los periódicos, asociaciones culturales y sociales judías florecieron. Surgieron muchos partidos políticos que representaban al judaísmo, los principales eran sionistas, aunque con el correr del tiempo ganaron peso los partidos socialistas como el BUND y los partidos de izquierda ya conocidos, mencheviques, SR y bolcheviques. Entre la burguesía judía siguieron teniendo peso los KDT, el partido demócrata constitucionalista, liberal.
La revolución de febrero vino acompañada de pogroms. En Elizavethgrad una multitud arrasó con el cementerio buscando el oro que, supuestamente, los moishes habían escondido ahí. Muchas veces los pogroms sucedían en lugares donde la presencia de moishes era mínima.
En septiembre de 1917 en Tambov hubo saqueos de negocios de judíos primero, de cualquiera después, hubo juicios, probablemente haya sido el soviet, de los 48 acusados 43 eran soldados.
La retirada del ejército ruso en julio de 1917 terminó con una serie de pogroms.
Lo que tuvieron en común todos los partidos judíos o con influencia judía fue oponerse a la revolución de octubre. La política no es solo el arte de los posible, puede ser también el arte del delirio, por eso hubo grupos, no tan menores, que saludaron a la revolución de Lenin como un golpe contra los “judíos”. En parte era debido a que muchos de los opositores a los bolcheviques, como el SR Gotz, resultaron ser judíos.
A Kerensky, en su caída, lo acusaban de ser moishe, se dice que un graffiti en el palacio de invierno decía: “Fuera el judío Kerensky, larga vida a Trotsky!”.
En las elecciones de la constituyente de 1918 de los alrededor de 500 mil votos por partidos hebreos más de 400 mil fueron para los sionistas.
En el 6to congreso del partido bolchevique de los 21 miembros del comité central 6 eran moishes. El hecho de que en muchas partes de Rusia, fuera de la zona de asentamiento, candidatos judíos hayan ganado elecciones muestra que los antisemitas no eran tantos como se supone.
Al mismo tiempo desde el verano de 1917 los pasquines antisemitas florecían. Los pequeño burgueses de siempre, en BA serían los taxistas, denunciaban al “judaísmo bolchevique”.
En principio no fueron pocos los moishes que se alzaron en armas contra el poder soviético. Algunos de los oficiales que defendieron el palacio de invierno contra los rojos eran judíos.
Como habrán leído los que soportaron otros capítulos de esta saga, la toma del poder por Lenin y sus muchachos desencadenó una huelga total en casi todos los niveles de la administración. Fueron convocados voluntarios y aparecieron un montón, muchos de ellos moishes. Que otra cosa es la revolución sino eso, darles el poder a los perseguidos y los marginados.
Hay un tema del cual no nos ocupamos cuando revisamos la 1ra guerra mundial: los refugiados, en este caso los judíos. Para agosto del 1915 el Zar levantó las restricciones sobre la zona de asentamiento, alrededor de medio millón de ciudadanos rusos judíos escaparon hacia el interior de Rusia, la ayuda les llegó mayoritariamente de organizaciones internacionales, en general las autoridades locales no aceptaron a los refugiados que, en muchos casos, aparecieron dando vuelta por las grandes ciudades.
En mi opinión tiene cierto aire a lo que está pasando ahora en europa, los europeos armaron las guerras en medio oriente y cuando la población abrumada por el caos la guerra, busca asilo en la metrópoli, se lo niegan. Para 1917 había 50 mil moishes en Petrogrado.
Alrededor de 250 mil moishes, ante el avance alemán, fueron deportados.
Los matrimonios entre judíos y goim casi no existían antes de la revolución, para 1920 son el 34 %.
A los moishes evacuados se les prohibía comprar tierra y cuando los rusos recuperaban territorio les prohibían volver a su propia tierra. No era nada raro que muchos judíos se pusieran al servicio de la revolución y del poder soviético.
Para 1920 en el consejo superior del soviet eran 15, un polaco, un georgiano, un letón, 3 judíos y 9 rusos de Rusia. A los ministros del poder soviético se los llamaba “comisarios del pueblo”, eso venía de la revolución francesa, un 20% eran moishes.
Los abogados que trabajaban para el soviet eran, literalmente, todos moishes. Más o menos como si alguien se diera el gusto de hacer una revolución socialista en BA.
En cuanto al Partido Comunista en sí, los moishes representaban el 2.5 %, el mismo porcentaje que representaban en la población en general.
Los bolches en el poder crearon 2 organizaciones que representaban al “proletariado judío”, las 2 acabaron por fusionarse, la organización se llamaba “EVKOM”.
En abril de 1919 Stalin, comisario para las nacionalidades investigó a la dirección de las asociaciones judías y concluyó:
1_ que las asociaciones y el buró central de estas están aliados con enemigos de los intereses de la clase trabajadora judía y la revolución de octubre.
2_ que estas asociaciones están orientadas a oscurecer la conciencia de clase de los obreros judíos.
3_ En el campo de la educación estas asociaciones están brindándole a la juventud judía una orientación anti proletaria. Se decreta el cierre permanente de estas organizaciones.
Si uno no fuera un argentino judío, que conoce a organizaciones como la DAIA y AMIA, uno podría pensar que el decreto es excesivo.
Sorprende la clarividencia de los soviets respecto al sionismo, ya en 1919 identificaban al sionismo con el imperialismo, afirmaban que los sionistas crearían su república teocrática matando campesinos árabes. En septiembre del 19 las organizaciones sionistas fueron allanadas y sus dirigentes a la cárcel. El líder de la EVKOM, Dimanshtein, afirmaba que los sionistas no estaban preocupados por los pogroms, que estos servirían para reunir más judíos para la causa. Se parece bastante a las posturas de la dirigencia judía en la argentina durante la dictadura militar. En 1920 se efectuaron juicios contra líderes sionistas, varios fueron condenados y amnistiados de inmediato.
En junio de 1919 el idish, no el hebreo, fue reconocido como el idioma de la colectividad.
Uno de los infinitos problemas que el soviet tuvo que afrontar fue la existencia de un fuerte antisemitismo dentro de las masas, de organismos del poder soviético e incluso dentro de la militancia del partido. Cuando el soviet abandona Ucrania, después de la paz de Brest-Litovsk, los judíos fueron acusados de apoyar a los alemanes. En algunos casos hubo pogroms rojos que terminaron en ejecuciones sumarias, ¡vamos! un balazo en la cabeza, de oficiales y soldados responsables por los abusos. Hay que recordar que en 1918 el Ejército Rojo prácticamente no existía como tal y en muchos casos se trataba de milicias improvisadas y autodefensas varias, no es de extrañar que se mandaran cagadas. También tuvieron lugar pogroms en la zona cosaca.
Al principio de la revolución los partidos judíos, como el BUND, se opusieron al soviet, incluso participaron de operaciones armadas contrarrevolucionarias, cuando en el verano de 1918 atentaron contra Lenin y mataron a Uritsky y otros, la policía secreta del soviet, la CHEKA, sospechaba de las organizaciones judías.
En resumidísimas cuentas la historia del antisemitismo es simple, los auténticos antisemitas son gente de escasas luces, por no decir que son tarados, en cambio muchos políticos, sumamente, demasiado, inteligentes, ellos, usan el antisemitismo para sus fines. En lugar de tratar de servirse del antisemitismo y del racismo en general, los malvados bolcheviques decidieron terminar con los prejuicios. Impusieron la idea de que la propaganda antisemita era una actividad contrarrevolucionaria. En un documento de abril de 1918 establecieron la necesidad de educar a las tropas.

Judíos en el ejército del Imperio.
Desde 1874 hasta 1917 solamente 9 moishes llegaron a ser oficiales de ejército ruso, de esos 9, 8 pertenecían a familias de millonarios. Se suponía que carecían de patriotismo. Tenían prohibido ser telegrafistas, paramédicos, incluso revistar en las fronteras. La mayoría de los oficiales con mando deseaban una lisa y llana prohibición de reclutas moishes. Aun así había alrededor de un 5% de soldados moishes, era debido a que, muchas veces, necesitaban gente con mayor nivel de educación que los campesinos rusos.
Los que tuvimos la dicha de vivir los buenos tiempos, en argentina, tenemos un dulce recuerdo de la conscripción, llamada “colimba” que, siempre me dijeron eso, significa “corra, limpie y barra”, no importa, lo interesante son los esfuerzos que hacían los pibes para eludir la colimba, había muchachos que se contagiaban enfermedades terribles, sífilis, por ejemplo, o pasaban a la clandestinidad o se iban del país o se hacían pasar por locos. Será de dios que los judíos de Rusia hacían lo mismo. Más de 100 mil moishes emigraron de Rusia en 1914.
En cuanto al rendimiento de los soldados moishes, tenemos la opinión de Brusilov, el único general ruso que salió con prestigio de la 1ra guerra mundial, cuenta que la mayor parte cumplía con su deber y que había judíos que habían ganado medallas por actos heróicos. Brusilov se preguntaba cómo les había ido a los judíos en los ejércitos de los imperios alemán y austro-húngaro, donde eran ciudadanos de pleno derecho. En febrero de 1915 la censura prohibió seguir publicando los nombres de soldados judíos que hubieran ejecutado actos heroicos. Se prohibió, oportunamente, publicar la foto de un soldado moishe que había perdido los brazos en combate.
Después de la revolución de febrero, en marzo, de 1917 más de 2500 judíos fueron admitidos en las escuelas de oficiales.
Para sorpresa de muchos, resulta que vivía una comunidad judía importante en el territorio del Don, donde estaba el más fuerte de los focos contrarrevolucionarios. Hasta 1888 estaba dentro de la zona de asentamiento. Para la época de la guerra civil había más de 20 mil moishes en Rostov. Los médicos, por ejemplo, eran todos hebreos. Para 1918 estaba claro, para los burgueses judíos, que había que estar con los blancos y los cosacos, para aquel momento los blancos no habían emitido ninguna orden contra los moishes. El millonario judío Alperin había declarado que era mejor “salvar al país con los cosacos que destruirlo con los bolches”. Este Alperin llegó a dirigir grupos armados blancos. Una gran parte de los primeros aportes de guita para el ejército blanco vinieron de judíos burgueses, en mayo de 1919 moishes de la alta burguesía de Siberia le donaron fortunas a Kolchak.
Por lo que van a leer más adelante esto suena como si ricachones judíos hubieran bancado a Hitler. Hablando de Hitler, he leído por ahí testimonios que afirman que el Führer no era, él personalmente, antisemita, era todo política, no era una cuestión personal. Bueno resulta que con Denikin, Führer de los blancos en Rusia, sucede lo mismo. En la famosa “marcha en el hielo” del ejército blanco había al parecer oficiales judíos, estos fueron, más o menos rápidamente desplazados, se dice que Denikin y otros jefes blancos intentaron impedir la discriminación, pero no resultó.
En septiembre de 1918, nuestro amigo Alperin reaparece para protestar contra la prohibición de judíos en el ejército blanco, los mandos blancos le responden que ellos no discriminan pero que “que se puede hacer frente al peso de la historia”. La respuesta de porque los líderes blancos necesitaban mentir y aparentar ecuanimidad viene por el lado del apoyo de los aliados.
Lo paradójico era que mientras el imperio reclutaba judíos los altos mandos veían en cada moishe un espía. Por otra parte no hay registro de juicios contra “espías judíos”, si había sospechas se los colgaba de un árbol.

OSVAG.
En Rostov los judíos habían estado representados durante el gobierno provisional, después pasó lo mismo con el soviet, cuando llegaron los blancos perdieron toda representación. Sin embargo los blancos permitieron que organizaciones religiosas y culturales florecieran, las organizaciones sionistas, prohibidas en el soviet, aparecieron por todas partes.
En septiembre de 1918, fue creada la agencia que se ocupaba de la propaganda blanca, era llamada OSVAG, un acrónimo de… “oficina de propaganda”. Los ideólogos detrás eran del partido KDT, liberales. Tenía su sede en Rostov, la verdadera capital de los blancos. Para el verano de 1919 contaba con 255 empleados. En algunos libros figura como que la OSVAG era sumamente inefectiva como propaganda, no les crean. Se dice que la oficina estaba controlada por extremistas de derecha, sin embargo hubo acusaciones de que estaba manejada por los judíos. Hubo una primera denuncia contra algunos judíos que trabajaban en la oficina, para agosto de 1919 uno de los generales de Denikin efectuó la limpieza final.
La base de la propaganda blanca era la lucha de nacionalidades, ellos eran Rusia enfrentando a los extranjeros, los extranjeros no eran los “aliados” o, por su lado, los alemanes y austro húngaros que habían invadido Rusia, eran las minorías dentro de Rusia. Difundían imágenes y poemas que mostraban a los judíos persiguiendo a los cristianos. Del OSVAG vienen esa imágenes de un Trotsky judío feucho y gigantesco surgiendo desde el kremlin.
La biblia del antisemitismo: “Los protocolos de los sabios de Sión” fue distribuido y publicado en nuevas ediciones en la zona de los blancos. Por cierto que casi todos los antisemitas saben que se trata de una falsificación, les pasa como a los tipos que leen el Clarín que saben que es mentira pero que tienen el goce perverso de refregarte por la cara una truchada. Una versión ligeramente cambiada de los protocolos, algo así como “el informe de Rapoport” fue creado por la OSVAG como “documento interno” era una especie de declaración ideológica de los mandos blancos, no para ser usado como propaganda. Hay un par de kioscos en BA que, por algún motivo, se especializan en “literatura nazi” seguro que pueden encontrar el informe, si no la pasan bien leyendo eso es porque son unos amargados.
Había más de una OSVAG, al parecer cada caudillo blanco tenía una propia, una de las principales ocupaciones de estas organizaciones era la publicación de pasquines antisemitas. Algunos oficiales del ejército blanco empezaron a temer que tanta agitación llevaría a pogroms, durante 1919, prohibieron algunas publicaciones más fachas que lo conveniente, terminaron siendo desplazados. Y, aunque parezca increíble, había también organizaciones subterráneas para “aplastar a los moishes”.

Torturar por el miedo.
En junio de 1919 Kolchak se entrevistó con un dirigente del judaísmo yanqui, un tal Rosenblatt, Rosenblatt encontró propaganda antisemita por todos lados, la explicación de Kolchak es antológica, dijo que los pasquines antisemitas eran para hacer propaganda dirigida al ejército rojo. En septiembre 1919 Kiev cayó en manos del ejército blanco de Denikin, hubo un gran pogrom. Un tal Shulgin, no precisamente un extremista, escribió un artículo famoso: “Torturar por el miedo” este demócrata afirmaba que a los judíos les quedaban 2 caminos, aceptar su culpa por la “destrucción del estado” o atenerse a las consecuencias.
De los líderes blancos más renombrados, el único que intentó frenar en serio los pogroms fue Wrangel, no porque fuera buen chico sino porque su gobierno dependía por completo del apoyo del imperialismo, y el antisemitismo abierto no era bien visto. A pesar de las buenas intenciones, el jefe de prensa de Wrangel era un agitador del pogrom.
La fuerza antisemita de Crimea eran algunos, unos cuantos, patriarcas de la iglesia ortodoxa. El más famoso de los pastores del Holocausto era un tal Vostokov, en 1917 había acompañado a la revolución al punto de haber dado una misa especial en honor de la revolución de Febrero llevando una sotana roja, en septiembre de 1918 los bolches mataron a su hija de 21 años, a partir de entonces desarrolló el discurso conspirativo contra “judíos y masones”. Predicaba en Simferopol cada domingo, sus discursos era fanáticos y articulados, Vostokov salía de la iglesia, la calle estaba repleta de gente, había mujeres que gritaban histéricas y se escuchaba el rugido de la multitud pidiendo: “aplástenles el cráneo a los moishes!”. Uno de los que participaba de las misas antisemitas era un tal Bulgakov, era un intelectual, economista que se había convertido en cura en 1918 y cuyos libros, uno sospecha que llenos de palabras de amor y dulzura, todavía circulan.
A lo mejor en el infierno me los dejan a mí, nunca se sabe.
En cuanto a la extensión de los pogrom, en Ucrania solamente, se cuentan alrededor de 1500 en 1300 ciudades y pueblos, con entre 50 y 200 mil muertos más otros 200 mil heridos. Miles de violaciones, 50 mil viudas y 300 mil huérfanos.
Durante 1919, el gobierno nazionalista de Ucrania, conocido como directorio, es responsable del 54 % de los asesinatos, grupos sin identificación política 25 % y los blancos el 17 %. Por ejemplo el 15 de febrero de 1919 en la ciudad de Proskurov fuerzas al mando del ataman, líder, Ivan Semesenko, masacraron 1650 judíos en 4 horas. A veces el pogrom era más bien un simple saqueo con pocas víctimas pero en otros casos los judíos eran enterrados vivos, cocinados en grandes ollas o pasados por arriba con un tren. Investigadores han armado una lista con 16 mil víctimas, un 25 % resultaron ser mujeres y un 11 % menores de edad. El así llamado ejército voluntario, el núcleo que seguía a Kornilov y después a Denikin, ejecutó los pogroms más violentos y con más víctimas.
¿Por qué? Muchos especialistas sugieren que el movimiento blanco no solo estaba en contra de la revolución bolchevique sino también contra febrero y contra la igualdad de derechos, era un movimiento de restauración.
Muchos creen que los pogroms ocurrieron casi exclusivamente en Ucrania y no es cierto, también en distintas partes de Rusia sufrieron los ataques de los blancos. Por ejemplo Mamontov, general cosaco que efectuó un famoso ataque hacia el interior de la zona roja, mató todos los judíos que pudo. No solamente eso, de no haber sido porque ya no podían cargar todo lo que se estaban afanando, la ofensiva de estos cosacos, hubiese provocado mucho más daño al poder soviético.
Peter kenez, un historiador, para nada simpatizante del soviet, opina que la presencia de dirigentes de origen hebreo en la dirección bolchevique no alcanza para justificar los niveles de odio antisemita de la guerra civil. Kenez dice que el antisemitismo de los blancos era su manera de entender lo que estaba pasando.
Esa explicación no sirve para explicar los crímenes de los ucranianos nazionalistas que eran favorables a la revolución de Febrero y se decían socialistas.
Lo que es cierto es que la palabra pogrom se refiere usualmente a ataques espontáneos cometidos por paisanos más o menos enloquecidos y no a la acción, como es el caso en la guerra civil, de un ejército regular.
Los nazionalistas ucranianos explicaban sus derrotas ante los rojos por la existencia de supuestos “batallones judíos” que resultaban ser comerciantes o simples moishes laburantes. Masacrar gente del pueblo no les resultaba contradictorio con sus ideales republicanos. De igual modo los blancos referían ataques judaicos con aceite hirviendo y violaciones, como si dijéramos los árabes en los países europeos de hoy en día. No faltó gente que investigó las acusaciones y las encontró carentes de sentido, los blancos afirmaban que los judíos tiroteaban a los soldados desde los balcones de sus casas. Es interesante que muchos moishes que terminaron violados, mutilados o muertos escapaban de la zona roja, es, al menos en parte, porque a los rojos el comercio no les causaba ninguna gracia.
Los pogroms en Ucrania alcanzan su mayor extensión cuando entran en escena los blancos en septiembre del 19 y también cuando están en retirada en el invierno 19-20. Cada vez que los blancos entran a una ciudad hay un pogrom, la impresión que dan es la de estar quebrados no solo militarmente.
Hubo más testigos del pogrom de Kiev que en otros casos. Resaltan el “profesionalismo” en la ejecución, grupos armados ingresaban en las viviendas, demandaban dinero y joyas, si la suma era satisfactoria se iban, sino fusilaban a la familia entera, todo eso en medio de la noche y el silencio. Para un argentino es imposible no identificar esto con la dictadura militar es la “tortura por el miedo”. Se supone que las víctimas llegaron a las 300. Para Ilia Ehrenburg este pogrom prefigura al nazismo, es el holocausto pero sin la tecnología industrial de las cámaras de gas. Los cosacos le ponen una soga al cuello a alguien, le preguntan por el dinero, lo arrastran ahorcándolo hasta que se desmaya, lo despiertan y lo vuelven a arrastrar.
Sucedió entre el 17 y 20 de octubre de 1919.
Grigoriev, un cosaco que supo estar del lado de los rojos en algún momento, mató 200 pasajeros de un tren, muchos de ellos, poseedores de “cara de judío”.

Denikin y los pogroms.
Para julio de 1919 todos, incluso los judíos más obtusos, estaban al tanto de los pogroms de los blancos, organizaciones diversas, insospechadas de sovietismo, dirigieron peticiones a Denikin, dictador de la zona blanca, por la vida y la seguridad de los moishes. Por un lado Denikin y sus colegas reconocen la situación y la explican con las condiciones brutales y la miseria de la guerra civil, por otro lado, no puede dejar de observar la enorme cantidad de moishes que están con los rojos. Es interesante, de algún modo es uno de esos argumentos que se muerden la cola, los moishes son asesinados y robados porque están con los rojos y están con los rojos porque los blancos los matan. En septiembre Denikin recibe los reclamos de Winston Churchill, líder de un imperio que es antisemita en todas partes menos en la metrópoli. En octubre, una nutrida delegación de dirigentes judíos, pide el fin de los pogroms, Denikin y, por su parte, el líder de los nazionalistas ucranianos Vinnichenko prometen poner fin a las atrocidades, sin ningún resultado. Denikin emite una orden, dice que “…no se puede liberar a Rusia con las manos sucias…” y así por el estilo, es a fines de enero del 1920, los blancos están al borde de la derrota total. Ya en el exilio, el comandante blanco reconoce que la codicia era uno de los factores fundamentales que llevaba a los blancos adelante, lo que quiere decir que los crímenes ni siquiera se cometieron para defender una idea o imponer una ideología, por perversa que fuera, sino para robar. En algunos casos los generales blancos intentaron tomar medidas contra el pogrom, por ejemplo el general Dragomirov intentó llevar a juicio a algunos saqueadores y pogromistas, entonces su propio ejército amenazó con rebelarse. La base de apoyo a Denikin estaba formada por la dirección del Partido Liberal, en febrero del 17 e incluso después de octubre los intelectuales, pro europeos y etcétera eran favorables a la igualdad de derechos entre las nacionalidades, después, poco a poco, empezaron a dominar entre ellos las teorías conspirativas, la masonería judía y el retorno del anticristo. Los liberales se aliaron con la extrema derecha. Las publicaciones liberales llamaban abiertamente a retirarles la nacionalidad y a que los judíos abandonen Rusia. Siempre hay que recordar, más tratándose de caballeros liberales, las teorías del equilibrio y del “punto medio”: si los antisemitas masacraban a un bebé, reventándolo contra una pared, el padre del niño, el abuelo o yo, que estoy sentado escribiendo 100 años después, algo habremos hecho, en algo andaríamos. Porque nadie va a aplastar a un bebé sin un motivo razonable ¿No es cierto?

Judíos en el ejército rojo.
A mediados de 1919, el soviet organizó el reclutamiento de judíos, 1ro porque necesitaban soldados y 2do porque estaban combatiendo en la antigua zona de asentamiento. Los pogroms de los blancos y, muy especialmente, los de los nazionalistas ucranianos habían volcado a los partidos judíos y similares hacia los bolcheviques. En particular bajo el directorio ucraniano estaba prohibido mencionar los pogroms y se les prometía, a los moishes, que habría investigación y sanciones. En realidad la prohibición del comercio y de la ganancia por parte del soviet era bastante intolerable para el pueblo hebreo pero del otro lado estaba el pogrom. El BUND llegó al punto de organizar milicias y apoyar al Partido Comunista. El soviet formó una comisión específica para reclutar a los moishes en Ucrania. Se veían divisiones enteras de soldados rojos judíos, particularmente desde zonas donde había habido pogroms. Uno de los partidos sionistas demandó la creación de cuerpos exclusivamente judíos pero prevaleció la línea de un ejército rojo integrado. No hay una cifra final, se estima que cientos de miles de moishes estuvieron en el ejército rojo. No por eso debe creerse que el ejército rojo se volvió inmune al antisemitismo. Los rojos hicieron propaganda contra los antisemitas además los ataques y pogroms figuran en sus publicaciones, fíjense como es la vida, que los partidarios de la libertad de expresión no denuncian las masacres contra los judíos pero los partidarios de la dictadura comunista sí. Al menos una división formada casi exclusivamente por moishes peleó en la guerra con Polonia. Los cosacos podían reclutar a soldados rojos que se rindieran, salvo en el caso de que fueran judíos, comunistas o marineros, estos eran fusilados en el acto. Sobre todo, los blancos veían soldados judíos por todas partes. Algunos moishes hicieron grandes carreras en el ejército rojo, pienso, por ejemplo en Rodion Malinovsky uno de los generales que entraron en Berlín y ministro de defensa del soviet después de la 2da guerra. De cualquier manera el grueso de los oficiales, en un 80 %, venían del antiguo ejército del Zar. En la invasión polaca de abril de 1920, los partidos judíos, sionistas o no tanto, le declararon la guerra a los polacos, esta vez se la vieron venir. Sin embargo a los líderes soviéticos les parecía que no había suficientes moishes en las filas del ejército rojo. Aparentemente aun el apoyo de estos les jugó en contra a los rojos, en esa guerra, porque muchos campesinos polacos eran antisemitas.

La represión del antisemitismo.
Ya habíamos hablado de Budennyi, líder de la caballería roja, cuando los rojos se retiran, después de fracasar en el intento de tomar Varsovia, en 1920, los especialistas del soviet encuentran que algunos cuerpos del ejército están desmoralizados, roban a la gente por el camino y hacen discursos antisemitas. Budennyi, un tipo con mucha influencia, rechaza las acusaciones, en parte justifica las “requisiciones”, después de todo, como mantenés un ejército de un millón de tipos en esa situación sin chorear a los civiles, en parte afirma que todo es un “complot de la burguesía”. El ejército rojo constaba de un 70-80 % de campesinos, un 15-20 de obreros y menos de 5 de intelectuales, representaba bien a la república pero no a la vanguardia de la clase obrera. Peor que eso: el ejército rojo ya no era tan rojo, divisiones enteras estaban formadas por blancos con oficiales y todo, en principio todo blanco que fuera hecho prisionero podía pasar al otro bando, excepto aquellos que fueran responsables de crímenes más o menos terribles, pero anda a saber en que andaba un tipo en medio de la guerra civil, en parte se debía al hecho de que el ejército rojo había ido mutando, de “formaciones especiales”, dijera Perón, autodefensa y agrupaciones varias, a un ejército de clase primero y a un ejército nacional después. Muchos reconocieron que el único ejército nacional ruso que había era el ejército rojo. Para colmo el “primer ejército” de Budennyi era un cuerpo de caballería, una reminiscencia de la edad media. No es nada raro que este “ejército rojo” de campesinos, lleno de soldados y oficiales blancos mantuviera prejuicios antisemitas. Hubo casos de oficiales arrestados por haber participado en pogroms que fueron liberados por los soldados. Y también oficiales que fueron asesinados al intentar frenarlos. El pogrom arrasó varias poblaciones en Ucrania. El soviet reaccionó desbandando una división entera, de esos, cerca de 400 soldados fueron ajuicio alrededor de 180 con 19 oficiales fueron encontrados culpables el primer día de los juicios. A algunos oficiales con antecedentes heroicos se les conmutó la pena de muerte, el resto fueron al paredón. La represalia masiva funcionó, los soldados y oficiales rojos se dejaron de joder con el antisemitismo. Por cierto que el total de víctimas judías de los pogroms de la guerra civil no se conoce con exactitud son más de 200 mil, el único motivo por el que no se los recuerda tanto es porque quedaron opacados por el holocausto nazi.


En la imagen Natalie Portman, muchacha moishe (lloran los goims!) que se negó a recibir un premio de manos de ese carnicero que tienen de primer ministro en Israel.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La gran esperanza blanca.
49.Las aventuras británicas en la revolució rusa.
50.La inimaginable victoria.
La historia es eso que está por verse.