cris

cris
Con Cristina.

lunes, 22 de mayo de 2017

El gobierno de Gerardo Morales es una dictadura y debería ser derrocado por la fuerza.

El crecimiento demográfico va a paso de tortuga en Argentina. Está lleno de viejos de más de 50 años, o adultos no-se-que-cosa si lo prefieren. Es imposible, salvo el Alzhaimer, que un tipo de más de 50 no recuerde la dictadura. Algunos tienen un buen recuerdo, al parecer la ideología hace que la gente piense cualquier cosa, esos que, supuestamente, tienen un buen recuerdo vivían aterrorizados. Y no solamente por la patota que te venía a buscar de madrugada o por la gente, en muchos casos sin militancia ni compromiso conocido, a la que, de la noche a la mañana, no se la veía más, también porque había un aparato de “justicia”. Nadie estaba muy seguro de no haber conocido a alguien, de ser propietario de una empresa “sospechosa”, de estar haciéndole sombra a alguien, de molestar a algún mandamás. Si cualquier piojito, nosotros conocimos preceptores de escuelas secundarias que hacían matar a los pibes, podía hacer que desaparecieras, imagínate o, mejor aun, recordá los juicios que te podías comer, te podías pasar media dictadura con prisión preventiva, en una cárcel de máxima seguridad, por haber hecho algo que no les gustaba a los señores. La dictadura tenía una especie de “tribunal” que era secreto y decidía con justicia perfecta, sin abogados, sin pruebas, sin testigos, sin causa, sin papeles, sin apelación, era cuando nos ponían a disposición del PEN, según le venía a este cuerpo secreto, se podían pasar los 7 años de la dictadura sin ser acusado de nada, por el solo, y terrible, acto de existir.

El otro mecanismo era como la parodia de un juicio, podías tener un abogado, que solía terminar secuestrado/asesinado o compartiendo la celda con su defendido, podías tener testigos que solían terminar igual. A veces, por esas cosas del tercer mundo, terminabas teniendo el puto juicio, si había juicio casi siempre eras inocente, y te cagaban secuestrando cuando salías de la cárcel, en algunos casos y para facilitar la acción justiciera, te dejaban en libertad de madrugada, en medio de la noche. Conocí gente que no deseaba otra cosa más que seguir presa. Muchos de los jueces y fiscales de aquellos tiempos felices, andan entre nosotros, son grandes señores, respetables, el azote de los corruptos. Además, aunque no como en estos tiempos, había una pata mediática. Los medios importantes, y los no tanto, estaban bajo el control, en general no directo, nada mejor que los Magnetto para censurarse solitos, de los milicos. De ese modo te comías la acusación mediática para intimidar a los pocos que podían salir a defenderte, para silenciar, para que los fachos supieran que decir si aparecía algún bicho raro a cuestionarlos. Así fue, doy un ejemplo que conozco, con la Universidad del Comahue donde encanaron a profesores que, por enseñar matemática moderna o a tipos que eran filósofos de la ciencia, eran unos criminales, todo con difusión mediática y juicios donde las pruebas eran un par de libros de Marx. Los juicios eran espectáculos circenses donde, a un tipo al que habían secuestrado y le habían metido picana en los huevos, le mostraban un disco de Mercedes Sosa. Por cierto que en todos estos años nadie se metió con los jueces, fiscales, jurisconsultos y manyapapeles que le hicieron gauchadas a la dictadura ¿Cómo era que decía aquel romano? ¿Era Cicerón? “¿Quién vigila a los vigilantes?”

La justicia revolucionaria jujeña es prácticamente igual a la dictadura. Aun los militares, en general, se quedaron con los jueces, unas joyitas, que heredaron, en cambio en la democracia del “diálogo” y el “consenso” los tipos que ganaron una elección se nombraron jueces a si mismos, los controladores que se controlan a si mismos y la suegra que controla a su yerno.

Después de nombrarse jueces a si mismos, armaron una fiscalía especial dedicada a una sola persona, después la inundaron de causas. A Milagro le hicieron todo un juicio, con jueces, fiscales y todo porque a Morales o, quien sabe, algún otro payaso, le tiraron huevos. Un juicio por instigación a tirar un par de huevos. Le abrieron como 60 causas por el estilo, es razonable, hay toda una fiscalía que no tiene otra cosa que hacer. Los huevos vendrían a ser el equivalente moderno de los discos de Mercedes Sosa o los libros de Marx. Por lo demás la gente sigue presa por tiempo indefinido, en cárceles de máxima seguridad con golpes y torturas. El “testigo estrella” de este único juicio resultó ser empleado de Morales. Esto, más que a la modalidad “jurídica” de la dictadura se parece al estado de sitio. La causa de la instigación a tirar un par de huevos, hasta ahora, ha sido la única, el resto de las docenas de causas contra Milagro permanece en el limbo. Incluso los más desinformados empiezan a sospechar que, si después de 1 año y medio no tienen algo concreto de que acusarla, es porque no hay nada. Un año y medio presa por nada, porque no le gusta al señor gobernador, suena como una historia de la época de la independencia.

Mientras tanto tenemos también la campañita troll/TN contra la negra, india, chorra, K y demases. Porque la dictadura se basa en usar los prejuicios ridículos de la clase media, o los boludazos que se creen clase media y se cagan de hambre, en contra del progreso. El progreso es que los pobres vivan mejor y los ricos paguen impuestos ¿Qué otra cosa iba a ser? La cruzada contra Milagro no es contra Milagro, ni siquiera contra el kernerismo o el progresismo en general. Es contra una cooperativa autogestionada, es contra el derecho elemental de laburar y hacer tu vida. Es por eso que termina en una dictadura, aunque tenga votos.

jueves, 18 de mayo de 2017

1919 Un inglés en la Republica Socialista. Revolución Rusa 44


Arthur Ransome nació en 1884, era un tipo normal, un poquitin bohemio, de clase media alta, lo bastante para dedicarse a ser escritor, tuvo, ¿Quién no?, un primer matrimonio desastroso y se quedó de periodista, para el “Daily News” en Rusia, conoció a los líderes bolcheviques, en esos años compartía departamento con Karl Radek, un aventurero internacionalista alemán que terminó en el pelotón en el año 38. Simpatizaba con la revolución rusa, el servicio de inteligencia de su majestad lo tuvo preso un tiempo y ¿Por qué no? Se sospecha que trabajó para los mismos servicios. Se volvió para Manchester donde se dedicó a escribir libros para chicos, cuestión que no lo volvieran a joder. Terminó casado con la secretaria de Trotsky, lo que explica que era lo que le interesaba de la revolución. La secretaria llevaba joyas sacadas de Rusia de contrabando y esa guita, cosa de volverse loco, sirvió para financiar la revolución.

Petrogrado enero 1919.
Ransome ingresó, junto a unos periodistas escandinavos y un par de diplomáticos del soviet expulsados de Suecia, a fines de enero de 1919. Pasa varios días en la frontera, no a causa de los soviets sino de los finlandeses que no están muy seguros de que está pasando en Petrogrado. Cruzan la frontera por un puente, del lado finlandés ya hay una terminal nueva, del lado del soviet una terminal hecha pedazos, no hay que comer, ni comodidades. Lo saludan los soldados de la nueva república llevan escudos con la hoz y el martillo.
El tren no tiene calefacción ni comida pero los viajeros que van a la República del Soviet se dan calor cantando y bailando.
Se hospeda en el Astoria de Petrogrado, a aquel hotel de lujo, de lujo no le queda nada, salvo que está limpio.
Para enero de 1919 la ciudad de Petrogrado, hambrienta y con las fábricas cerradas, esta quedándose casi vacía. Cuando los obreros vuelven a las provincias suelen llevar las ideas revolucionarias, también muchos están en el ejército rojo. Pero, de hecho, en la ciudad no se ven armas por ningún lado.
En el legendario Smolni, Ransome tiene un almuerzo, una sopa y un pedazo de pan, con Zinoviev, se dice que Zinoviev no las tiene todas consigo, los asesinatos de Volodarsky y Uritzky, de unos meses antes, todavía lo tienen mal.
El ingles viaja a Moscú en un tren, le toca la cama de arriba del compartimiento, debajo de él viaja una multitud de mujeres, bebes y bolcheviques. La gente se queja de los precios de la comida. Un pasajero cuenta como en la lejana Archangel los aliados fusilaban soldados rusos que se negaban a combatir.

Moscú.
En Moscú cae la nieve, todos se mueven en trineos, pero los tranvías aun funcionan, los caballos reciben una ración igual para todos, como los humanos, los negocios están todos cerrados excepto algunos como empresas del estado, tienen un cartel que dice que el negocio es del soviet de Moscú. El “negocio” le “vende“, por ejemplo, ropa a quien más lo necesita. Las viviendas se han repartido según la necesidad, un inglés amigo de Ransome, que administra una empresa, comparte su casa con los obreros, el inglés, tal vez cagado en las patas, tal vez influido por el clima de época, dice que está todo bien.
En Moscú le toca un hotel que está bajo la armada roja, el hotel está hecho pedazos, solamente el teléfono funciona, en la ciudad hay nuevas esculturas revolucionarias y pinturas futuristas creadas para festejar el primer aniversario de la revolución en noviembre. Al anochecer se encuentra con un tal Reinstein un militante del partido socialista de los trabajadores de América, dice que cuando, el soviet, tiene maíz no tiene locomotoras para llevarlo a las ciudades y que eso va a tener repercusiones políticas, tarde o temprano.
Habla con la señora que le limpia la habitación y que le dice algo inesperado, que bajo el soviet no hay mucho que comer pero que hay libertad, en esos primeros días recibió un ticket donde se le garantizaba una comida, nada de lujo pero aceptable, al día siguiente, averiguando descubrió que ese mismo ticket se lo daban a todos. También existía la posibilidad de comprar, a precios disparatados, comida de los especuladores. El pan a 1 rublo con 20 en el estado y a 20 con los especuladores. A pesar de todo, no hay duda de que hay hambre, al día siguiente ve pasar a un trineo cargado con restos de carne de caballo, el conductor del trineo intenta alejar a la multitud usando un látigo pero la multitud hambrienta parece no notarlo, las palomas han desaparecido. Pero no el frío de Moscú, los empleados del Kremlin trabajan con abrigos de piel y botas.
Ransome, a fin de cuentas, es un agente oficioso del gobierno británico, eso no es ningún problema para el gobierno bolchevique sino, más bien, lo contrario, le hacen llegar, estamos a 10 de febrero, una serie de propuestas de paz para ser llevadas a la conferencia sobre Rusia a celebrarse en una isla llamada Prinkipo, las propuestas se parecen a las paz de Brest-Litovsk. Reconocen a los aliados como el verdadero poder contra el que están luchando y se muestran dispuestos a negociar tanto los recursos de Rusia como el territorio. Todo excepto la existencia de la República Socialista. Ransome piensa que, cada vez más, los dirigentes soviéticos están menos interesados en comenzar una revolución mundial y más en darle de comer a la gente. Se encuentra con Kollontai, la divina madre bolchevique de todas las feministas, con Bujarin, de Bujarin tengo un libro entero preparense para conocerlo, siempre dispuesto a discutir de filosofía, con el líder del soviet de Vologda que había tenido un muy mal encuentro con el embajador francés, un tal Noulens, enemigo acérrimo de la República.
En el texto tienen su importancia los jefes de la diplomacia soviética, Chicherin un aristócrata, además de ser el bolchevique gay, que, al parecer, se caracterizaba por la cordialidad, que no es la virtud que uno relaciona con un dirigente soviético y también está Litvinov, uno de los muchos cuadros judíos del soviet que fue jefe de la diplomacia de la República hasta el año 39, porque Hitler difícilmente hubiera firmado un pacto de no agresión con un judío.
Ahora se encuentra nada menos que con Kamenev, el jefe del soviet de Moscú, los líderes discuten sobre la ineficiencia del gobierno del soviet, mencionan el jabón, aparentemente no hay jabón porque algún sabio piensa que mientras se hace el famoso “relevamiento” la industria debe permanecer paralizada. Para darle de comer a Moscú necesitan 100 vagones de tren con alimentos, por día, por ahora apenas llegan a 20. Muchas, demasiadas, escuelas permanecen cerradas, las escuelas son usadas por el ejército rojo como cuarteles. Las escuelas se las arreglan para darle de comer a los niños, alrededor de 180 mil pibes moscovitas reciben la sopa del soviet. La mala noticia es que los famosos cabarets de Moscú se han convertido en “clubes obreros” donde se leen libros y se hacen estupideces bolcheviques.
El soviet se reúne, Ransome dice que está más o menos como al principio de la revolución pero ahora hay muchos menos visitantes, llama la atención que tenga la palabra el delegado de los trabajadores chinos de Moscú.

Pymes y revolución.
Había una vez un ruso que poseía una fábrica de artículos de cuero, fundó, junto a otros burgueses un “soviet de propietarios” para luchar contra los obreros. Pasó Octubre, cuando leyó en los diarios la nacionalización de los bancos entendió que era el fin de los propietarios, en vez de suicidarse, se reunió con los obreros para formar una cooperativa, los obreros tenían que poner unos rublos que, por supuesto no tenían, de modo que el ex propietario puso la guita por ellos. Los pobres y la gente simple no tienen capacidad para odiar, o son demasiado inteligentes, ustedes elijan, eligieron al antiguo propietario como jefe de la cooperativa y decidieron pagarle decorosamente bien. Las revoluciones son así: salvajes. Pero llegaron los recaudadores de impuestos del soviet, apuesto a que esa no la tenían, que detuvieron al no-tan ex dueño, junto a él detuvieron a todos los burgueses. Al día siguiente aparecieron los obreros que pagaron una parte de los impuestos y consiguieron para el ex dueño un certificado que aseguraba que, justamente, ya no era propietario. La industria comenzó a crecer. La única preocupación del ex dueño es que los obreros lo siguen llamando “patrón”.

Cultura.
Ransome se encuentra con uno de esos bolcheviques liberales que se ocupan de la educación, el tipo dice que carecen de libros de texto para los alumnos, ni siquiera libros viejos, usados, dice que en unos pocos años el país entero va a quedar reducido a ruinas. En medio de la ruina, el hambre y las privaciones los teatros de Moscú están a toda máquina, mientras en Europa creen que los teatros están cerrados, hay ópera, ballet, shakespeare y lo que se les ocurra. Faltan, desgraciadamente, los grandes señores de frac con sus minitas, en lugar de eso hay soldados y señoras vestidas a la moda de las tribus tártaras. El teatro carece de calefacción, todos están con sus abrigos, incluso la orquesta, vestida en general con capas del ejército rojo, con la excepción del director que, “como un espécimen de otra era”, lleva un elegante sobretodo.
Hay una nueva clase de gente viendo la ópera, “rotosa pero inteligente”, a la salida, a la noche tarde, no se ve un solo guardia armado, las calles están llenas de gente. Ya nadie se pregunta si la revolución va a durar una o dos semanas.
En la mañana cristalina del invierno de Moscú, Ransome presencia una procesión religiosa, en la iglesia hay colgado un cartel que dice: “La religión es el opio de los pueblos”. Pero, por lo demás, iglesias y capillas están abiertas, como si gobernara aun el buen Zar. Después de recorrer Moscú, se encuentra con el jefe del comité de construcciones del estado, Pavlovitch, un revolucionario de la vieja guardia que fue parte del exilio europeo, dice que en Francia cuando mandaban a caballos en el tren los mandaban con la comida, con las herraduras y hasta los clavos, por el contrario en la Rusia revolucionaria mandan lo que pueden, que nunca alcanza, y que recibe telegramas con pedidos, de Trotsky específicamente, y que, obligados a cumplir, todo el trabajo de reconstrucción se retrasa. Sin embargo los ingenieros del soviet han ampliado los canales para acceder desde el báltico hasta el volga y que hicieron pasar una flota entera, es la flota que recuperó Kazan de manos de los blancos. Otra tarea ciclópea emprendida por los constructores soviéticos fue la construcción de una planta eléctrica para Petrogrado, inesperadamente la población de la zona se mostró contraria a la instalación de la planta, probablemente aconsejada por los blancos, este Pavlovitch, demuestra ser un buen cuadro, viajó y explicó las ventajas de tener luz en las casas, fue llevado en andas por los pobladores que enviaron telegramas a Lenin y a Zinoviev de agradecimiento. Pavlovitch habla de haber reparado no menos de 10 mil Km. de vías, dice que no pueden traer madera del norte porque el tren tiene que llevar soldados, trabajan en un ambiente a temperaturas bajo cero y terminan por enfermarse.
Ahí mismo, Ransome se encuentra con Sujanov, figura en esta serie como comentarista (menchevique progre) de la revolución de octubre, es amigo de Gorky y escribía en “Nueva Vida” la revista de este. Pavlovitch lo despide diciéndole que todo lo malo que quiera saber sobre los bolcheviques Sujanov se lo va a explicar con lujo de detalles. Pero Sujanov ya no es el mismo de octubre del 17, dice que la contra tiene apoyo de todas clases y que el pueblo de la república socialista cuenta solo con sus propios recursos. Sujanov piensa que Rusia podría ceder, por ejemplo, una parte de sus bosques interminables para importar las excavadoras y los ingenieros que necesita. Según Ransome los bolcheviques son incapaces de comprender la hostilidad de los gobernantes y de buena parte de los británicos.


La semana que viene la continuación.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36. El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS. Moscú, Hungría, su ruta.

sábado, 13 de mayo de 2017

Con Sturzenegger y Dujovne el país es una fiesta pero tiene que volver PratGay!

Se escuchan cosas entre patéticas e indignantes, tipos como ese tal Dujovne, pensar que nos quejábamos de los CEOs, o el eterno e imprescindible Sturzenegger. Dujovne nos dice que la inflación va a bajar dentro de 2 años, mientras dice eso, los aumentos en productos de primera necesidad siguen. Estudios sabiondos que investigan usando compus o no se que mierda, hacen cálculos matemáticos y dicen que una familia necesita 7 lucas para comer, con 7 lucas vivís comiendo ñoquis y guiso, en 2 años, cuando, supuestamente, frene la inflación, vas a estar en un hospital. Para colmo el hospital va estar sin médicos y con enfermeras medio muertas de hambre. Esto empieza a parecerse a Bangla Desh, boludo, y ni siquiera está George Harrison.

Tantos, infinitos, incontables, alcahuetes que tiene el gobierno, todos economistas, o presuntos economistas ¿Nadie les dice que ya fue Sturzenegger? En el primer mundo ya no hay monetaristas, te dicen que no, que la emisión no se puede controlar. Y que, en todo caso, controlar la emisión no frena la inflación.

Lo gracioso es que Sturze, que, ya van a ver, va a terminar como Cavallo, siendo paciente siquiátrico. Porque se puede ser loco y estúpido. Sturze ya hizo cagar al gobierno de Delarua, haciendo lo mismo que ahora. Una bicicleta loca para frenar la inflación con recesión, la bicicleta se corta cuando ya no te prestan más guita.

Hay tipos que hacen todavía más cálculos ridículos y proyecciones, de países imaginarios que crecen sin salario y sin consumo, según ellos, dentro de 10 años, si mis queridos, esos informes andan dando vuelta como grandes verdades, dentro de 10 años el consumo va subir y todo será una gran primavera. Yo creo que calculan que, a este paso, dentro de 10 años, vamos a estar todos muertos.

Pero los tipos normales no podemos esperar el paraíso en la tierra para dentro de 10 años, los tipos comunes que vivimos de un sueldo no podemos esperar 2 años a que los genios descubran la receta milagrosa que termine con la inflación haciendo pases mágicos con las tasas y toda esa mierda, que, para colmo, ya fracasó en todas partes.

Este año estamos perdiendo por goleada contra la inflación, peor que el año pasado que fue terrible.

Sencillamente esto no sigue todo igual, el deterioro del nivel de vida esta empeorando, no solamente seguimos cayendo, estamos cayendo peor que antes.

El otro día leía a un pelotudo, un economista “científico”, un trosko que escribió sandeces sobre el gobierno peronista pero que por lo menos maneja las boludeces que debiera saber un técnico serio. Es humillante, hasta un troskista sabe más que los boludazos que manejan la economía de estos países bananeros, por cierto que sin bananas. El trosko recordaba una boludez notable de otros tiempos, porque cada cierto número de años se pone de moda alguna teoría pelotuda que los “economistas”, “filósofos” y mequetrefes cerebro lisos repiten, para adormecer a la clase media. La teoría neoliberal se llamaba “Curva de Laffer”, la curva tenía la forma de un semi círculo, decía que si te pasabas del supuesto “punto justo” de los impuestos, tus ingresos disminuían. Si aumentabas los impuestos ibas a recaudar menos. En estos momentos hay varias falacias neoliberales que se vienen aplicando al mismo tiempo.

Me vienen a la mente otras falacias, que con el tiempo no-se-que-cosa va a mejorar, que no-se-sabe-cuando van venir las inversiones o, más estúpido aun, que ya están viniendo, que, está es genial, “no se puede crecer aumentando el consumo”.

Y después tenemos el juego, de una pelotudez aplastante, de la cifras, en Mendoza los pedidos de profilácticos con escamas crecieron el 7,84 por ciento en relación al quinto trimestre del año 1948. Háganse coger por un tractor.

Pero ese no es el problema.

Porque ni Dujovne, ni Sturze, ni ninguno de esos es nadie. No estaríamos hablando de eso si no fuera porque el gobierno tiene pactos de “gobernabilidad” con la supuesta oposición.

Uno dice, bueno, ya está ¿Será posible que el acuerdo de “gobernabilidad”, y no se que cosa democrática, siga?

martes, 9 de mayo de 2017

Se mueven desde la derecha liberal hacia la extrema derecha.

Hay que reconocer que el terreno de lo ilegítimo es complicado, las leyes son el producto de la dominación de una clase sobre otra, excepto las tablas de los 10 mandamientos que vienen de dios. De modo que es legal meter en cana a un pibe que lleva unos yuyos de fumo en el bolsillo, o es legal cagar a palos a unos laburantes que tomaron una fábrica, esos terroristas. Es legal una montaña más alta que el Everest de mierda. Sin embargo, en este caso verdaderamente excepcional, esta mierda ni siquiera es legal, se quiere aplicar una ley que no estaba vigente cuando se cometió el delito, que consiste en lesiones, torturas y lo que quieran, y que tampoco esta vigente ahora. Uno piensa, mi formación jurídica es solo superada por mi conocimiento del idioma sánscrito, que cualquier infeliz que este preso va a poder pedir el 2X1. Es difícil creer que alguien no haya advertido lo incoherente que es abrir el expediente a una especie de amnistía mientras la cana se arma con tanques, se prepara la gran redada contra los villeros y los docentes son corridos a palazos de la plaza congreso.

Uno se pregunta que van a decir ahora los radicales “progres” que apoyaban a “Cambiemos” mientras llevaban en alto la bandera de los derechos humanos. Venían ladeándose y perdiendo altura pero con está perdieron todo. El ala “progre” de la administración macrista es solo un recuerdo. Que iremos a hacer ahora con el Alfonsin junior. Y como la arrimaran Carrió, Stolbizer y otros moralistas de pacotilla, han quedado pegaditos a los que te jedi. Uno se pregunta cuando catzo van salir a decir algo.

Esto bien podría tener importancia en la interna peronista, los senadores que votaron a Rosatti que fue funcionario del gobierno kirchnerista y al que se supone “peronista” y que ahora quedó… bien pegadito con los que te jedi. No doy 2 pesos por el futuro de los senadores y de los peronistas de la “gobernabilidad”, sospechó que, fieles al tango, las pirañas, ningunos santos pero tipos que saben algo de política y que tal vez están un poco más cerca de los argentinos que no somos de la runfla, se están probando las pilchas que van a dejar.

Ah! Los senadores sabios y prudentes del peronismo.

Uno se pregunta si con la amnistía para nazis terroristas no habrán hecho una de más.

Una se pregunta para que necesitaban esa movida, debe tener que ver, como todo, con la ideología, la idea de que perfectos caballeros estén en cana, culpables de delitos atroces, es insoportable. Si participar de una dictadura terrorista es un delito, una buena parte de “la gente de bien”, de los “patriotas”, de los virtuosos, de la “gente limpia que tiene dinero” también es culpable.

Si la dictadura nazi terrorista, al servicio de imperialismo, destruyó al país entonces los que se opusieron, incluso los que se opusieron con armas en la mano, tenían razón.

Sin la tapadera y la excusa de una presunta ecuanimidad y sin una condena “venga de donde venga” a la violencia, uno esta obligado a elegir bando. Y nadie quiere quedar pegado con los nazis. Al menos poca gente porcentualmente.

No es posible defender la amnistía sin quedar pegado con los nazis.

Mientras tanto nos divertimos, es preferible reír que llorar, con el juicio, de no se sabe cuantas semanas de duración, contra Voodoo, por un auto de 1992 que, al parecer, venía con el motor fundido. La realidad del gobierno de Cambiemos se aproxima a la de los dibujos animados.

Uno sospecha que el “debate jurídico” no se va a quedar acá, están apareciendo jueces, tribunales e instancias varias que se niegan al 2X1, pero no van a faltar los que si lo hagan, hace años que están esperando para largar a esos adorables abuelitos, que nunca le han hecho mal a nadie. Y los espantajos macristas están en la corte suprema, los dos tienen antecedentes terribles y fueron rechazados por las organizaciones de los derechos humanos, pero que más da, son una garantía, tienen al ubicuo Lorenzetti, que tiene muertos en el placard y va donde le conviene y a la vieja anciana, chapa, que sigue los pasos de Fayt, el amor de juventud de Mirtha Legrand.

Cuando se vayan los que te jedi, hay que hacer como hizo Néstor Kirchner y barrer la corte.


Todo el mundo a la plaza, por lo que más quieran, yo no voy porque tengo una gripe que no puedo ni escribir.

jueves, 4 de mayo de 2017

¿Se puede “armar” la unidad con los que votaron a los jueces macristas en el parlamento?

Supongamos que quisieras darle una oportunidad, en ese caso debería haber, no se, un mínimo gesto de autocrítica, deberían reconocer que esa, y todas las veces, que son un montón, que votaron por las “propuestas” de “Cambiemos”, o lo que sea por el estilo, estaban equivocados. Tal vez, digo yo, no tiene la más mínima coherencia si votaste por esos jueces del indulto, si votaste por el pago a los buitres, si votaste la “reparación histórica” y 400 trastadas más, que me vengas a decir que te estas oponiendo. Uno podría pensar, seamos ingenuos, que tipos recién llegados a la política creyeran en la “buena onda” y en la “nobleza” y en “dejar gobernar” pero tipos con décadas en política. No solamente le votaron a Macri a los jueces del indulto. Están de acuerdo. Y lo volverían a hacer.

Que ese y no otro es el problema. Son tipos con años, décadas de carrera política, saben perfectamente lo que hacen, aparecieron en las listas del peronismo porque era lo que les convenía, estuvieron con el gobierno peronista porque no les quedaba más remedio. Ya no quieren más nada. Están con Macri y con el ajuste y no van a cambiar, al menos no si los seguimos votando.

Si armamos un frente con los que le votan todo a Macri, yo me pregunto, ¿Con que cara vamos a ir a hablar con la gente del barrio, compañeros de laburo o lo que sea? Sobre todo una vez que la “euforia electoral” pase y le vuelvan a votar todo. Es decir, no solamente se nos pide cerrar con tipos en los que ya nadie confía, se nos pide votar a tipos que van a seguir cagándonos en el parlamento. Se nos piden sacrificios para “derrotar a Macri”, apoyando a la CGT que ha vuelto a quedarse en el molde después de la huelga del 6, parece que ya llegan los brotes verdes y hasta las inversiones, y votando a los senadores y diputados que apoyan a Macri en el parlamento ¿No es raro? ¿No es eso perder sin siquiera dar la lucha?

La CGT debería cerrar, de una buena vez, el orto. No están para decirle a nadie que candidato quieren y quien no.

Estos sectores que se denominan a si mismos “peronistas” y que tienen menos peronismo que Mirtha Legrand, son, sin embargo, generosos, piden apenas 3 cosas: figurar, bien, en las listas como si fueran los que tienen los votos y, salvo en algunas provincias, no tienen nada, piden la impunidad, que nadie les recuerde que votaron todo este puto año y medio por “Cambiemos”, o como se llame.

Y, por sobre todas las cosas, piden que Cristina no se candidata. Ese es el palo en el orto que más les duele. Hay varios motivos, uno es que Cristina es el peronismo de verdad, el otro es que no se escondió, ni se exilió, ni buscó fueros, ni hizo discursos componedores. Incluso sicológicamente, pone de manifiesto la traición de los “pragmáticos”. Los que le quieren ganar a Macri votándole a favor en el parlamento, una maniobra política brillante, déjenme decirles.

Hay provincias, la mayoría, que se encuentra en situación desesperada. Vean Santa Cruz como le han quitado todas las posibilidades de sustentarse, retenciones a la minería, puertos, petróleo, etc., y como le niegan todo tipo de asistencia, ese es el modelo de disciplinamiento. Otras provincias que se encuentran en situación objetiva de default y cesación de pagos eligieron ir con Macri para que les permitan endeudarse, ese compromiso es doble, por un lado se comprometen a ajustar, eso se va a ver mejor dentro de unos meses, recuerden que el ajuste está garantizado, por otro quedan comprometidos a votarle en senadores, y en diputados, aunque algunos no se someten, lo que sea que largue el gobierno. El compromiso doble viene a ser un doble ajuste. Ahora, al menos, esos gobernadores y sus mandaderos deberían cerrar el pico y no ponerle condiciones a nadie, eso como mínimo. Entre otras cosas porque las provincias que recibieron la bendición del gobierno vienen zafando con el mínimo marginal, no es para nada que les este yendo bien, tienen préstamos, con intereses leoninos, que tienen que pagar y tienen la ayuda de un gobierno que no puede más del déficit. Lo voy a decir una vez más, no están para exigirle condiciones a nadie.

Después tenemos organizaciones sociales como el Evita que llevan una política, también doble, por la base se oponen, porque no les queda más remedio, por arriba negocian, ¿hacen bien? Francamente no se, me parece que ese juego de sacarle al gobierno cajas de pañales y comida puede ser indispensable pero tiene patas cortas, es un pacto que tiene patas cortas. Moralmente es reprochable, para sostener una organización, en vez de la lucha eligen entregar el bienestar de todos, de la propia gente que deberían proteger inclusive.

Lo mejor que nos puede pasar es que Cristina sea candidata y que estos se abran, a ver cuantos votos tienen.

Lo peor que nos puede pasar es que votemos un parlamento opositor que le vote las leyes a estos fachos.