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Para empezar el ajuste cae sobre los sectores fundamentales de la vida de la gente, los remedios de los jubilados, los sueldos más bajos del sector público, los comedores de las escuelas. Hay ajuste, sub ejecución, incluso los presupuestos se falsean y reducen “gastos” de prepo. Pero al mismo tiempo que los pibes de las escuelas reciben almondigas de lentejas, por usar una denominación científica, la brigada veredita sigue su marcha, si, la máquina de hacer veredas innecesarias sigue y sigue. Ante la mirada edulcorada o impasible del boludo a cuerda porteño, la brigada te sigue haciendo veredas o canteritos, llega la primavera macrista, o esos conos de mierda que les hacen ídem los autos a los pobres infelices que tienen que ir a hacer un trámite al centro. Tenemos propagandas inmensas y carísimas que anuncian nuevas escuelas y, seguramente, revolucionarias escuelas inexistentes. Después dicen que la crisis se siente en todos lados. La ciudad gasta sumas absurdas en carteles a los que ya nadie les cree, o, tal vez, si, tal vez laburan para un público que vive, tan profundamente, dentro de una nube de pedos que se pueden poner carteles con esas escuelas que no están, que son galpones o baldíos, y ellos les creen, pronto van a poner una foto de una playa tipo Acapulco y los chiflados van a creer que está en la costanera, que se yo. Así es, los campeones del ajuste y de las cuentas en orden y de lo que ustedes quieran, que achican los presupuestos de salud, de educación y de los comedores, después van y gastan en sombrillas y adornitos, muchas veces porquerías de mal gusto, compradas a “empresas” de “amigos”. Yo cruzo la vía del sarmiento, el ferrocarril sarmiento, señora, el tren ese que viene de Moreno, lo que sea, Ramos Mejía y, 12 años después, no hay ningún paso a nivel entre Liniers y la avenida Donato Alvarez, son 10 kilómetros largos con un millón de habitantes y 2 millones de autos. No exagero, vayan a ver si no me creen, pierdo una hora de laburo por día. Al revés hay menos lugares para cruzar que antes, a algunas vías en calles chicas las sacaron, para que le vas a facilitar la vida a pequeños burgueses que viven en zona sur y trabajan en zona norte, el gobierno del soviet solamente se preocupa por el proletariado. Al parecer, no hay recursos para tener pasos a nivel decentes, incluso barreras, no hay para subtes, ni pasos debajo de las autopistas, para eso no hay un mango, no, todo es carísimo, en cambio para el soterramiento del sarmiento hay 3 mil millones de dólares ¿saben cuántos kilómetros de subte son 3 mil palos verdes? 60 kilómetros, Paris, por decir algo. La otra gran virtud de la administración macro-hadabuena-larreta es la transparencia. No te enteras de un carajo, para saber cuánto salieron esas olimpiadas del orto, no lo digo por los atletas que no tienen nada que ver en esto, tenés que tener un equipo de espías. Por ejemplo no te enteras de por dónde va el soterramiento, cuanto se gastó, cuanto queda, si lo sigue haciendo Odebrecht, o como se llame, tampoco nos vamos a enterar nunca de para qué carajo sirve. De lo que nadie tiene duda es de que hay gente que la está levantando en pala, que son funcionarios, o medio funcionarios, o socios, o amigos, o amantes o algo de esta gente. Por ejemplo, las veredas son obra de un tipo que es socio de alguien alrededor de Larreta y que es un aportante del partido de gobierno, lo sabemos porque el tipo es tarado, se hace fotografiar con modelos, ahora les dicen así, y anda careteándola en la, aparentemente, interminable noche porteña. Siguiendo con un par de ejemplos más. ¿Cuánto costó la alfombra esa de plástico que simula ser una pileta? ¿Cuánto costó la, perfectamente inútil, recreación de la “corrientes angosta”? ¿Cuánto costaron esos faroles berretas, los conos y esas especies de adoquines de cemento que hay por todo el centro? ¿Y cuánto cuesta la cana? Se ven millones de canas, prefectos, gendarmes varios, hasta marines se pasean por nuestras calles. Y el helicóptero, el bunker de Vidal y demás excentricidades. De eso nos enteramos porque todavía existen algunos periodistas que laburan de eso, no es mucho lo que queda, yo conté 3 radios, un canal de cable y algunos portales de internet, muy poquitito. En cambio del lado del curro y de la estafa tenés redes enteras, decenas de canales y lo que vos quieras. En realidad estamos señalando los curritos, algunos que tenemos registrados, porque el verdadero curro es la deuda externa. La cantidad que se fugó es alucinante unos 100 mil millones de dólares, equivalente, perdón porque siempre digo lo mismo, a 16 centrales nucleares, tal vez más. Es la estafa perfecta, pagando durante generaciones por una guita que nunca llegó. | |
Yo estuve por la Notre Dame y era un lugar maravilloso, incluso, no sé cuándo, escribí sobre eso. El destrozo me hace pensar, es un poco rebuscado, en las novelas de la “Fundación” de Asimov, el Imperio se extiende por la vía Láctea, llega la decadencia, no hay técnicos ni científicos capaces de reparar las antiguas máquinas, reparan mal una central nuclear, una bien grande, y hacen volar medio mundo. En este caso quisieron pichulear con la restauración, es lo mismo. Ya no tenes guita para obras de verdad y terminás haciendo cualquier cagada.
