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Con Cristina.

sábado, 22 de abril de 2017

La tercera CTA: más izquierdistas que se hacen los boludos, mientras al país se lo están llevando puesto.

En la década del 90 tuvimos una CGT unida y fuerte, con dirigentes de gran capacidad y una visión clara. La visión neoliberal-colonial. El sueño del pibe, se fumaron el peronismo. Los perdedores fueron los de siempre, los estatales, los ligados al estado y los que dependían del mercado interno. De ahí salió la CTA. A medida que las contradicciones se fueron profundizando, el capitalismo “liberal” tiende a hacerle ganar cada vez más guita a cada vez menos gente, la CTA se fortaleció, incluso un sector de los sindicatos peronistas tuvieron un acercamiento, recuerdo a Moyano, aquel Moyano popular y combativo, saludando en algún acto. La CTA, como casi todo lo otro, resultó ser un gran malentendido. Cuando había que salir a la calle, dudaron, cuando había que insurreccionarse, se escondieron, incluso cuando tuvieron un candidato con posibilidades, arrugaron. No era el momento, era mejor dejar que se presenten todos candidatos de la derecha, así no te desgastas, o lo que sea por el estilo, estoy hablando de la retirada triunfal de De Gennaro en el 2002-2003, después, más bien de pedo, para los antiguos marxistas “de pedo” implica una profunda necesidad histórica, llegó Néstor Kirchner. Los sindicatos estatales tuvieron una actitud de desconfianza hacia el gobierno peronista, a esta altura uno supone que tener dirigentes metidos con el gobierno democrático los hubiera beneficiado, mejor dicho, hubiera beneficiado a los simples trabajadores. El gobierno peronista le tenía miedo al déficit, los contratos del estado eran buenos en serio para los laburantes, recuerdo el caso de un cumpa que hombreaba bolsas y ganaba como un docente, con todo en blanco y estabilidad laboral, por eso contrataba gente con arreglos temporales, además los sueldos no alcanzaban el nivel de Noruega. Una vergüenza. En realidad, como de costumbre, esto fue “el mundo al revés” los docentes que no estaban tan bien se quedaron en la CTA de Yaski, un tipo que, de no haber estado, alguna vez, en la misma habitación con Micheli y De Gennaro, consideraríamos serio y coherente. Los estatales se fueron con la CTA autónoma de De Gennaro-Micheli. De Gennaro hizo su propio partido, yo calculé, soy malo a veces, que los votos que sacó equivalen a los de la gente que se equivoca de boleta, por lo menos nos hizo reír, Micheli, en cambio, declaró su apoyo a Massita, al parecer un amor no correspondido, y me encantaría saber, algún día, que fueron a hacer en noviembre del 2015 a Jujuy. Las cosas no quedaron bien entre el líder indiscutido del movimiento, el tanito Degenerado y Planchita Micheli.

La caída de Micheli se produjo para septiembre del 2015, perdió, frente al enemigo kernerista, en la interna de ATE capital, ahí perdió no solo el sindicato sino también la financiación. Después vino el gobierno alegre y revolucionario de Cambiemos. La CTA de Yaski estaba basada en los docentes y se mantuvo incólume, Micheli empezó un largo trajinar, de la CGT a los Massistas, en los último días se lo vio junto a Pino para lanzar la “tercera corriente” junto a Felipe Solá y otros massistas redivivos. Pero 2 CTAs no son suficientes para un país tan grande. A Micheli le apareció la contra en la persona del Cachorro Godoy, el cachorrito es secretario general de ATE, el cachorro olfateó que Micheli no le ha puesto demasiada onda al enfrentamiento con el gobierno macrista. Eso suena como un pretexto, el cachorro sigue, como un perro, a De Gennaro al que tampoco hemos visto al frente de las barricadas. Pero uno es un mal pensado.

Hasta uno, por completo descreído, sospecha que lo que no les gusta son las señales de buena onda con Yaski.

Esto viene al caso porque uno sospecha que a ninguno de estos le viene tan mal el gobierno neoliberal, salvo que uno haya interpretado mal sus actividades y su actitud. Al parecer estamos ante un proceso natural, cuando peor es la situación más tienden estos sectores, de clase obrera en blanco pero expuesta, a dividirse, justo cuando uno, en su ilimitada ingenuidad, pensaría que debería ser lo contrario.

En los viejos, viejos, tiempos del marsismo se decía que los pequeño-burgueses son vacilantes y que en los periodos revolucionarios son peligrosos, te frenan a la gente, te hacen la guerra a vos. Algo de eso estamos viendo, los vi muy poco preocupados con el gobierno neoliberal pero los desconcierta que estemos en otra, me refiero a que las inquietudes de ellos no parecen tener nada que ver con la gente común, tampoco parecen advertir la absurda rotación de referentes que o bien quedaron de lado como el propio Micheli o como Claudio Lozano o como el Perro Santillán, o bien, directamente, los cagaron como Pino que, recordemos, terminó yéndose con Carrió.

La nueva CTA, a la que llaman jocosamente “CTA Perón”, contiene a los estatales de algunas provincias y a sindicatos más bien chicos como el de los visitadores médicos y cosas por el estilo. Al parecer cuentan con la, invaluable, bendición de De Gennaro. No sabemos, y eso no nos deja dormir de noche, que le queda a Micheli.

Esto es paradójico, los sindicatos que defendían a muerte al sindicalismo “autónomo” de los partidos políticos, terminan divididos por política y por unas candidaturas que, a esta altura, son inexistentes. Y eso en medio de un enfrentamiento cada vez más desesperado con un gobierno represor y extremista como no se ve desde la dictadura. Cuando el pueblo, los argentinos de a pie, los trabajadores, la clase media baja, más los necesita, ellos se dedican a la guerrita de sellos. Se pierden en el laberinto, inventándose fórmulas para no quedar pegados con Cristina y los peronistas.

Se trabajan unos izquierdistas y son tibios.

Esto no es joda, los tiempos se están poniendo muy jodidos, no da para discutir la campaña electoral de De Gennaro.

No sea cosa que la realidad los alcance


La campaña contra Venezuela se nos está poniendo loca y desesperada. Uno no puede adivinar el futuro pero ¿En qué va a quedar tanta propaganda si al final no pasa nada? Armaste el clima para que venga Pinochet pero Pinocho no está, la invasión no está y la “primavera venezolana” tampoco está ¿No terminará habiendo una resaca de tanto verso?


martes, 11 de abril de 2017

Cristina tiene que ser candidata.

Para empezar nos queda evaluar lo que ya perdimos, con Scioli perdimos. Era mal candidato, es cierto, no despertaba entusiasmo, no hablaba bien, tenía miedo de ofender a su “amigo” Macri o quien carajo sea, no se planteaba como la continuidad sino más bien como una “salida suave”. Lo votamos a regañadientes, no acercó ni un voto, por fuera del peronismo y de no haber sido por el “kirchnerismo espontáneo”, que en los últimos días sacó las papas del fuego, la derrota hubiera sido peor. Si hay alguien que tenga alguna duda sobre lo que expusimos arriba, hágamelo saber, es en serio, a lo mejor mi impresión sobre la elección del 2015 está equivocada.

En España ya le pusieron un nombre a los políticos que acompañan al “consenso universal”, “pensamiento único”, “neoliberalismo” o como le llamen, a esos políticos se les llama “la casta”. Están casados, tienen hijos o hermanos o amantes que andan con figuras de los medios, con burócratas sindicales, del mundo de los “economistas”, con ejecutivos y CEOS. Quiere decir que son un grupo endógeno.

El año pasado hemos visto ejemplos a montones de dirigentes políticos varios que se sumaron al furgón de cola de la casta.

Ver a Pignarelli, o a la Sra. de Barrionuevo, haciendo un discurso de barricada contra el gobierno derechista mueve a risa. Sabemos que los massistas le votaron todo al gobierno, sabemos que piensan que, salvo detalles de ejecución, está todo bien. Si no me creen, escuchen lo que dice Massa, habla de la inseguridad, de los pibes chorros, no de la inseguridad de los que ganamos 20-30 lucas y, aun así, no llegamos a fin de mes. A esa inseguridad no le da bola. Por eso son una casta, se juntan entre ellos y ni siquiera se enteran, viven en una nube de pedos.

Básicamente el discurso del “Partido del Orden” dice que el gobierno de Cambiemos comete “errores” o que las cosas salieron mal, nunca dicen que lo que está pasando es lo que quieren que pase. Como dice la frase de Walsh: “Miseria planificada”.

En contra de estos “nuevos oligarcas” lo único que hay es Cristina.

¿Cuál sería el propósito de poner a otro candidato? ¿Qué presuntos aliados no se incomoden? ¿Cuáles serían esos aliados? ¿Cuántos votos tienen?

¿Disimular para evitar una campaña terrible en contra? ¿Quién tendría que ser el candidato para evitar una campaña sucia con movidas tenebrosas? Las campañas de los medios van a ir contra cualquiera que se presente, es ingenuo creer otra cosa. En todo caso es mejor que vaya Cristina, si las causas contra ella son Hotesur, la del dólar futuro y cosas por estilo, realmente están en problemas, la carta que tenían con Bonadio y jueces y fiscales payasos ya la jugaron y la jugaron mal, además la propaganda excesiva de los medios oficialistas esta creando un efecto “excavadora de Santa Cruz”, ya nadie les cree. Sobre todo no las cree la mayor parte de los argentinos que vivimos cada vez peor.

¿Promover nuevas figuras? En ese caso vendría bien una interna o simplemente hacerle propaganda. Ya se que para muchos Cristina tiene connotaciones religiosas pero, aun así, es una sola persona, no puede ocupar más de un solo lugar en la lista. Sospecho que, en este caso, es mejor ser el segundo de Cristina que el primero de un fiasco. De hecho, si se usa un criterio de mínima decencia para armar las listas y no va ninguno que sea, colaborador, sospechoso o amanuense de Cambiemos, van a sobrar lugares. Porque hay pocos dirigentes y muchos votos.

 

¿Dejar que la jefa descanse? La jefa es un cuadro político y estoy seguro de que, si decide no presentarse, será por un cálculo político, en lo personal, se me escapa que clase de cálculo podría ser ese.

El otro día salieron una declaraciones de Axel Kicilof, dijo que Cristina desviaba la cuestión, se terminaba plebiscitando a Cristina, cosa que, según él, no estaba en cuestión en vez de votar sobre el gobierno de Cambiemos.

Bueno, eso es justamente lo que estamos diciendo, que no se trata de un plebiscito contra Macri, anti macrista es cualquiera y no presupone nada. Volvemos a recurrir a la memoria ¿De qué sirvió en lo 90 hacer anti me*nemismo? Sirvió para que llegara al gobierno una fuerza casi sin programa que se dedicó a seguir haciendo economía ortodoxa o como le llamen.

Los que “no se bancan” a Cristina, no digo los pajaritos, digo tipos que hacen política y cosas por el estilo, no es por los zapatos y la cartera y las cadenas nacionales, lo que no se bancan es el programa.

Sea Cristina candidata o no, lo que se va a votar en las legislativas es el programa del gobierno de Cristina. Si Cristina es candidata eso va a aportar claridad y va a entusiasmar a nuestra gente.

Cristina es una demostración de que, al menos en el caso de la Argentina, el keynesianismo es viable, que se les puede cobrar impuestos a los exportadores de materia prima y subvencionar a tus industrias. Tal vez no sea un programa muy avanzado, lo siento mucho, pero nadie duda de que es posible. Es obvio que en eso radica la peligrosidad.

Eso también explica la reticencia de algunos compañeros, temen a la represión, a las proscripciones, a la violencia y a las campañas sucias.

También es cierto que, en la práctica, es muy difícil ganar la elección. El peronismo tendría que pasar del 50 %, y eso teniendo todo en contra. Es cierto, si se hiciera un frente “Pan-peronista” el triunfo estaría garantizado pero, como diría Lenin Moreno, ¿el triunfo de quién? Sabemos que el gran frente no es posible con Cristina como candidata, al menos, todavía no. En ese caso ¿Cuál sería el programa del frente pan? ¿Retenciones por la mitad? ¿Buitres, porque viene una nueva moratoria, nueva quita y nuevos buitres, por la mitad? ¿Cepo cambiario por la mitad?

El 50 % de los votos es una meta muy ambiciosa, con la CGT en contra, con los gobernadores en contra, con los medios en contra y con la embajada en contra. Pero lo que yo estoy viendo en la calle es que, si esto sigue así, puede pasar cualquier cosa.

Cristina tiene que ser candidata, poner a un Scioli para que no se enojen no se que dirigentes massistas o de la CGT o dirigentes peronistas que no dirigen a nadie, no sirve para nada, es ir para atrás inútilmente.


¿Quieren un botón de muestra? Les ofrecemos el pequeño Daer ilustrado con comentarios, estos son los “peronistas” que no quieren la candidatura de Cristina.

viernes, 7 de abril de 2017

Paro nacional: NO VUELVEN MÁS KAKAS JA JA JA JA JA!

En la Panamericana resurgió, desde el olvido, el piquete trosko, algunos lo critican, a lo mejor el piquete le sirve a Clarín, a lo mejor aleja a la clase media, a lo mejor se están perdiendo votos “moderados”. No se, a lo mejor uno escribe estas cosas para exhibir sus dudas. Me parece que hay que dividir los tantos, por un lado, la dirección troska ha mantenido una larga, en los tiempos que vivimos, interminable tregua con el gobierno de los payasos. Pero algo pasó, yo creo que les pasó lo mismo que a los dirigentes de la CGT que fueron patoteados por su propia base, porque sabemos que los que apretaron el palco era la propia gente de ellos, por si alguno no se desayunó las columnas de la Cámpora, las de la CTA y las de los troskos estaban a medio kilómetro del palco. Del mismo modo, no tengo evidencia concreta pero todo parece indicarlo, hubo una fuerte iniciativa de base que llevó al piquete. Es evidente que los gendarmes reprimen, golpean pero también se controlan, por ahora no hubo ni muertos, ni gente muy lastimada. Parece inevitable que la represión avance y el piquete también.

La ciudad está como un día domingo, casi diría como un 1° de enero. A la mañana se organizó alguna gente para viajar en autos particulares, a veces compartiendo, necesitaba ir a su laburo, después de eso nada, no se ven autos por la calle, solamente vi la gente ir al chino, incluso algunos boliches cerraron a la 1 y se las tomaron.

¿Refleja eso a una mayoría más o menos grande del país? Sin duda, el problema es que después me tocó oír a los muchachos, de 70 añitos, de la CGT. Hay que inventar el verbo irregular cegeteo, que significa flotar y oponerse, oponerse a los que están reventando al país pero también a los que gobernaron bien. El cegeteo es preservar tu ranchito, o tu estancia, de poder y, dejar que los demás se “arreglen” y los que no son de tu ranchito que se jodan. Esa postura deriva del criollo individualista que gana plata, no porque la política y las leyes y la economía, lo favorezcan sino porque es trabajador, inteligente y buen mozo. Los criollos individualistas son tan vivos que votaron a un tipo que se sabían que venía para cagarlos.

Pensaron que nos íbamos a joder todos menos ellos mismos.

Mientras tanto en los mundos para lelos de los medios la gente camina 100 Km. para ir a laburos donde les pagan cada vez menos. La diferencia entre trabajo asalariado y esclavitud se vuelve imprecisa, por momentos. En los talleres clandestinos no se puede hacer paro pero, por lo menos, comen todavía, el patrón perdería si los esclavos se le murieran, en cambio esos “trabajadores libres” pueden ser reemplazados por cualquier otro desesperado que camine 100 Km. por 8 mil pesos por mes.

La cúpula de la CGT no las tuvo todas consigo, me hace reír la idea de que los colectivos pararon para forzar un aumento del boleto y para que la aristocracia obrera se distancie aun más de los laburantes de a pie.

Ayer estaba toda la “parte comercial” del barrio llena de gente que compraba comida, se vive barato en esta parte de la ciudad, un kilo de asado cuesta 120 pesos, hay 3 carnicerías, 2 no van sobrevivir. Le contaba a mi hija que, en el 2001, estaban todo el mundo desocupado, se ganaban monedas, la industria nacional había desaparecido, todo venía importado y todo era carísimo, pero no había inflación, ¿no había inflación? la hice reír, me dijo que no podía ser, le dije que faltaba un elemento, el corralito, por supuesto, tenemos un corralito implícito, en vez de que te coman la guita en el banco, que era como que robaban a la vista de todos, la gente hasta creía ver camiones de caudales que se llevaban la guita, mi guita, la guita de tipos comunes de clase media, a Ezeiza, como si fuera “el robo del siglo”. Eso no está, ahora la guita se la lleva la inflación, acompañada de caída de ingresos, el nuevo corralito se llevó modestos placeres como ir al cine o al teatro, o a cenar al restauran de vez en cuando, se llevó las vacaciones, los chiches de la clase media como las motorhome, botes, motos para pasear, se empieza a llevar los autos. Pronto vamos a ver los brotes verdes en las inmobiliarias, tipos comunes como nosotros que no pueden sostener los departamentos en Palermo, Belgrano o los, un poco más modestos, en Caballito, y que los venden. En lo concreto es lo mismo pero sin la sombra ignominiosa del corralito. Pensar que haya, a esta altura, algún sector numéricamente importante de la sociedad en contra del paro es delirante.

Pero la actividad en el mundo para lelos sigue, una serie de mensajes de discurso único, fantasmagóricos, parece incesante ¿Cuánta gente les cree?

 

Mientras tanto llegan las inversiones y florecen los primeros tímidos brotes verdes.