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sábado, 2 de marzo de 2019

Judíos en la revolución, el holocausto olvidado. Revolución Rusa 51.

Antecedentes.
En el Imperio Ruso no vivían casi judíos. Eso fue hasta alrededor de 1790, en esas fechas los prusianos, los austríacos y los rusos se fumaron Polonia. Más se comieron Polonia, más judíos quedaron en el Imperio.
Para 1880 la mitad de los hebreos del mundo vivían en el Imperio Ruso.
Desde el comienzo, el Imperio impuso la “zona de asentamiento” la región en la que podían vivir judíos. La zona abarcaba Polonia, la región del Báltico y el occidente de Ucrania.
Geográficamente parece mucho pero, en general, se cagaban de hambre. Aun así la población aumentó, básicamente porque los hermanos moishes seguían los códigos de la época de la biblia, el Talmud y cosas por el estilo y tenían hijos por docenas.
La mayor parte eran pequeños comerciantes y artesanos pero no todos eran unos piojitos, algunos grandes comerciantes y empresarios eran judíos, muchos, en proporción, un cálculo somero nos da una tercera parte de los industriales y comerciantes grandes del Imperio.
La situación de los magnates judíos era claramente paradójica, se los odiaba por haber llegado tan arriba siendo de una raza inferior y, al mismo tiempo, el Imperio necesitaba de su capital y sus inversiones.
Por ese motivo los judíos adinerados empezaron a recibir permiso para radicarse fuera de la zona de asentamiento, aparecieron en gran número en las grandes ciudades: en Petrogrado, pasaron de 500 en 1855 a 35 mil en 1910.
Los rusos siempre han estado bajo la influencia de los grandes imperios de Europa occidental, en las metrópolis de esos imperios, los ciudadanos de origen judío obtuvieron los mismos derechos que todos los demás. Y también recibieron la influencia de las ideas de supremacía racial que se pusieron de moda.
El año de quiebre de la vieja sociedad es 1881, ese año fue ajusticiado el Zar Alejandro II, los pogroms, una modalidad estilo linchamiento con matanza, violaciones y crímenes varios, se prolongaron hasta 1884. Aunque el gobierno zarista ordenó el cese de los linchamientos la culpa recayó sobre las víctimas. Se acusaba a los moishes de “explotar” a los cristianos.
Un catrasca zarista encontró la solución a la “cuestión judía”: “Un tercio se va a morir, un tercio a emigrar, el tercio que quede va a ser asimilado”.
A partir de 1881 comienza la emigración, el principal destino son los states, un millón y medio, pero también la argentina. Mis antepasados, sin ir más lejos.
Los pogroms tuvieron otra consecuencia: el comienzo del movimiento sionista.
En 1897 el censo daba que eran unos 5 millones en Rusia, casi todos vivían en ciudades, el 38 % estaban en el comercio y el 35 % en la industria, por el contrario, entre los rusos étnicos el 76 % eran campesinos.
Los que vivían fuera de la zona tenían mejor nivel de vida.
Otra contradicción más era que la industrialización acelerada de Rusia había llevado a la ruina a muchos comerciantes y pequeños productores moishes. La idea de los judíos como “vanguardia del capitalismo” no se corresponde con la realidad. Para 1898 el 20% de los judíos dentro de la zona recibían asistencia caritativa.
Para 1912, en la Academia Médica Militar no querían correr riesgos, los postulantes tenían que probar que carecían de antepasados judíos por, al menos, 3 generaciones.
Para ese entonces más de la mitad de los rusos moishes, valga la redundancia, tenían al ruso como lengua materna y brillaban en profesiones como la abogacía y el periodismo. El primer partido socialdemócrata de Rusia fue el BUND, la “Unión judía de trabajadores”, fundado en 1898.
Con la llegada del siglo XX el Imperio Ruso siguió teniendo, entre otras limitaciones, un cupo para los moishes en las universidades y una liberalización ligada con el poder económico y los políticos liberales.
La exclusión de los judíos de la educación superior generó un grupo nutrido de “proletariado intelectual”, los futuros cuadros del poder soviético.
Los pogroms se volvieron más violentos al comenzar el siglo, en 1911 los states se retiraron de un acuerdo comercial porque los yanquis de origen judío eran discriminados en Rusia.

El siglo 20.
Nuevas medidas que prohibían a los moishes participar de actividades económicas estratégicas se establecieron después del fracaso de la revolución de 1905, por parte del gobierno del primer ministro Stolypin, considerado un liberal en muchos textos.
En los tiempos anteriores al 1900 no eran los hebreos la principal etnia que se oponía al zarismo, ese lugar estaba ocupado por los polacos. A medida que el cerco se fue cerrando sobre los judíos de a pie, y los ricos empezaron a tallar fuerte, creció el antisemitismo. En 1903 la mitad de los militantes revolucionarios eran moishes. En 1905 el 37 % de los exilados en Siberia lo eran. La capital revolucionaria judía era Odessa y el BUND era el partido revolucionario más grande de Rusia. Aun así el porcentaje de moishes involucrados en la revolución era ínfimo.
Había muchos judíos entre los revolucionarios pero pocos revolucionarios entre los judíos.
La revolución de 1905 concluyó con el “manifiesto de octubre” que concedía elecciones más o menos libres y cosas por el estilo, se festejó en toda Rusia con muchos pogroms. Tampoco era raro que huelgas y demostraciones terminaran con el apaleamiento de judíos. A veces los volantes de los huelguistas socialdemócratas incluían el pedido de no golpear a los moishes. En octubre de 1905 unos 400 fueran asesinados en Odessa. Se cuentan 657 pogroms entre octubre del 1905 y enero de 1906.
La visión tradicional de la izquierda es que los pogroms surgían por la pura voluntad del zarismo, hoy en día los estudiosos dicen que no es del todo cierto, además de la ideología conservadora, los prejuicios antisemitas y el simple deseo de saquear y chorear también hay un componente de desilusión en muchos obreros, las huelgas no habían dado los beneficios esperados y culpaban a los agitadores y líderes revolucionarios por eso.
En noviembre de 1915 tuvo lugar en Novgorod un congreso de organizaciones monárquicas, llegaron a la conclusión de que, todos los judíos, eran unos traidores y que eran los responsables de la inflación y la carestía.

Judíos en revolución.
A diferencia de 1905 en febrero/marzo de 1917 la revolución resultó ser tan de base que la presencia fue casi nula, en el comité ejecutivo del soviet de Petrogrado había un solo moishe. El día 22 de marzo de 1917 todas las restricciones contra las nacionalidades y las religiones terminaron.
De los 29 audaces que acompañaron a Lenin en el “tren precintado” 17 eran moishes.
Al verse liberados los periódicos, asociaciones culturales y sociales judías florecieron. Surgieron muchos partidos políticos que representaban al judaísmo, los principales eran sionistas, aunque con el correr del tiempo ganaron peso los partidos socialistas como el BUND y los partidos de izquierda ya conocidos, mencheviques, SR y bolcheviques. Entre la burguesía judía siguieron teniendo peso los KDT, el partido demócrata constitucionalista, liberal.
La revolución de febrero vino acompañada de pogroms. En Elizavethgrad una multitud arrasó con el cementerio buscando el oro que, supuestamente, los moishes habían escondido ahí. Muchas veces los pogroms sucedían en lugares donde la presencia de moishes era mínima.
En septiembre de 1917 en Tambov hubo saqueos de negocios de judíos primero, de cualquiera después, hubo juicios, probablemente haya sido el soviet, de los 48 acusados 43 eran soldados.
La retirada del ejército ruso en julio de 1917 terminó con una serie de pogroms.
Lo que tuvieron en común todos los partidos judíos o con influencia judía fue oponerse a la revolución de octubre. La política no es solo el arte de los posible, puede ser también el arte del delirio, por eso hubo grupos, no tan menores, que saludaron a la revolución de Lenin como un golpe contra los “judíos”. En parte era debido a que muchos de los opositores a los bolcheviques, como el SR Gotz, resultaron ser judíos.
A Kerensky, en su caída, lo acusaban de ser moishe, se dice que un graffiti en el palacio de invierno decía: “Fuera el judío Kerensky, larga vida a Trotsky!”.
En las elecciones de la constituyente de 1918 de los alrededor de 500 mil votos por partidos hebreos más de 400 mil fueron para los sionistas.
En el 6to congreso del partido bolchevique de los 21 miembros del comité central 6 eran moishes. El hecho de que en muchas partes de Rusia, fuera de la zona de asentamiento, candidatos judíos hayan ganado elecciones muestra que los antisemitas no eran tantos como se supone.
Al mismo tiempo desde el verano de 1917 los pasquines antisemitas florecían. Los pequeño burgueses de siempre, en BA serían los taxistas, denunciaban al “judaísmo bolchevique”.
En principio no fueron pocos los moishes que se alzaron en armas contra el poder soviético. Algunos de los oficiales que defendieron el palacio de invierno contra los rojos eran judíos.
Como habrán leído los que soportaron otros capítulos de esta saga, la toma del poder por Lenin y sus muchachos desencadenó una huelga total en casi todos los niveles de la administración. Fueron convocados voluntarios y aparecieron un montón, muchos de ellos moishes. Que otra cosa es la revolución sino eso, darles el poder a los perseguidos y los marginados.
Hay un tema del cual no nos ocupamos cuando revisamos la 1ra guerra mundial: los refugiados, en este caso los judíos. Para agosto del 1915 el Zar levantó las restricciones sobre la zona de asentamiento, alrededor de medio millón de ciudadanos rusos judíos escaparon hacia el interior de Rusia, la ayuda les llegó mayoritariamente de organizaciones internacionales, en general las autoridades locales no aceptaron a los refugiados que, en muchos casos, aparecieron dando vuelta por las grandes ciudades.
En mi opinión tiene cierto aire a lo que está pasando ahora en europa, los europeos armaron las guerras en medio oriente y cuando la población abrumada por el caos la guerra, busca asilo en la metrópoli, se lo niegan. Para 1917 había 50 mil moishes en Petrogrado.
Alrededor de 250 mil moishes, ante el avance alemán, fueron deportados.
Los matrimonios entre judíos y goim casi no existían antes de la revolución, para 1920 son el 34 %.
A los moishes evacuados se les prohibía comprar tierra y cuando los rusos recuperaban territorio les prohibían volver a su propia tierra. No era nada raro que muchos judíos se pusieran al servicio de la revolución y del poder soviético.
Para 1920 en el consejo superior del soviet eran 15, un polaco, un georgiano, un letón, 3 judíos y 9 rusos de Rusia. A los ministros del poder soviético se los llamaba “comisarios del pueblo”, eso venía de la revolución francesa, un 20% eran moishes.
Los abogados que trabajaban para el soviet eran, literalmente, todos moishes. Más o menos como si alguien se diera el gusto de hacer una revolución socialista en BA.
En cuanto al Partido Comunista en sí, los moishes representaban el 2.5 %, el mismo porcentaje que representaban en la población en general.
Los bolches en el poder crearon 2 organizaciones que representaban al “proletariado judío”, las 2 acabaron por fusionarse, la organización se llamaba “EVKOM”.
En abril de 1919 Stalin, comisario para las nacionalidades investigó a la dirección de las asociaciones judías y concluyó:
1_ que las asociaciones y el buró central de estas están aliados con enemigos de los intereses de la clase trabajadora judía y la revolución de octubre.
2_ que estas asociaciones están orientadas a oscurecer la conciencia de clase de los obreros judíos.
3_ En el campo de la educación estas asociaciones están brindándole a la juventud judía una orientación anti proletaria. Se decreta el cierre permanente de estas organizaciones.
Si uno no fuera un argentino judío, que conoce a organizaciones como la DAIA y AMIA, uno podría pensar que el decreto es excesivo.
Sorprende la clarividencia de los soviets respecto al sionismo, ya en 1919 identificaban al sionismo con el imperialismo, afirmaban que los sionistas crearían su república teocrática matando campesinos árabes. En septiembre del 19 las organizaciones sionistas fueron allanadas y sus dirigentes a la cárcel. El líder de la EVKOM, Dimanshtein, afirmaba que los sionistas no estaban preocupados por los pogroms, que estos servirían para reunir más judíos para la causa. Se parece bastante a las posturas de la dirigencia judía en la argentina durante la dictadura militar. En 1920 se efectuaron juicios contra líderes sionistas, varios fueron condenados y amnistiados de inmediato.
En junio de 1919 el idish, no el hebreo, fue reconocido como el idioma de la colectividad.
Uno de los infinitos problemas que el soviet tuvo que afrontar fue la existencia de un fuerte antisemitismo dentro de las masas, de organismos del poder soviético e incluso dentro de la militancia del partido. Cuando el soviet abandona Ucrania, después de la paz de Brest-Litovsk, los judíos fueron acusados de apoyar a los alemanes. En algunos casos hubo pogroms rojos que terminaron en ejecuciones sumarias, ¡vamos! un balazo en la cabeza, de oficiales y soldados responsables por los abusos. Hay que recordar que en 1918 el Ejército Rojo prácticamente no existía como tal y en muchos casos se trataba de milicias improvisadas y autodefensas varias, no es de extrañar que se mandaran cagadas. También tuvieron lugar pogroms en la zona cosaca.
Al principio de la revolución los partidos judíos, como el BUND, se opusieron al soviet, incluso participaron de operaciones armadas contrarrevolucionarias, cuando en el verano de 1918 atentaron contra Lenin y mataron a Uritsky y otros, la policía secreta del soviet, la CHEKA, sospechaba de las organizaciones judías.
En resumidísimas cuentas la historia del antisemitismo es simple, los auténticos antisemitas son gente de escasas luces, por no decir que son tarados, en cambio muchos políticos, sumamente, demasiado, inteligentes, ellos, usan el antisemitismo para sus fines. En lugar de tratar de servirse del antisemitismo y del racismo en general, los malvados bolcheviques decidieron terminar con los prejuicios. Impusieron la idea de que la propaganda antisemita era una actividad contrarrevolucionaria. En un documento de abril de 1918 establecieron la necesidad de educar a las tropas.

Judíos en el ejército del Imperio.
Desde 1874 hasta 1917 solamente 9 moishes llegaron a ser oficiales de ejército ruso, de esos 9, 8 pertenecían a familias de millonarios. Se suponía que carecían de patriotismo. Tenían prohibido ser telegrafistas, paramédicos, incluso revistar en las fronteras. La mayoría de los oficiales con mando deseaban una lisa y llana prohibición de reclutas moishes. Aun así había alrededor de un 5% de soldados moishes, era debido a que, muchas veces, necesitaban gente con mayor nivel de educación que los campesinos rusos.
Los que tuvimos la dicha de vivir los buenos tiempos, en argentina, tenemos un dulce recuerdo de la conscripción, llamada “colimba” que, siempre me dijeron eso, significa “corra, limpie y barra”, no importa, lo interesante son los esfuerzos que hacían los pibes para eludir la colimba, había muchachos que se contagiaban enfermedades terribles, sífilis, por ejemplo, o pasaban a la clandestinidad o se iban del país o se hacían pasar por locos. Será de dios que los judíos de Rusia hacían lo mismo. Más de 100 mil moishes emigraron de Rusia en 1914.
En cuanto al rendimiento de los soldados moishes, tenemos la opinión de Brusilov, el único general ruso que salió con prestigio de la 1ra guerra mundial, cuenta que la mayor parte cumplía con su deber y que había judíos que habían ganado medallas por actos heróicos. Brusilov se preguntaba cómo les había ido a los judíos en los ejércitos de los imperios alemán y austro-húngaro, donde eran ciudadanos de pleno derecho. En febrero de 1915 la censura prohibió seguir publicando los nombres de soldados judíos que hubieran ejecutado actos heroicos. Se prohibió, oportunamente, publicar la foto de un soldado moishe que había perdido los brazos en combate.
Después de la revolución de febrero, en marzo, de 1917 más de 2500 judíos fueron admitidos en las escuelas de oficiales.
Para sorpresa de muchos, resulta que vivía una comunidad judía importante en el territorio del Don, donde estaba el más fuerte de los focos contrarrevolucionarios. Hasta 1888 estaba dentro de la zona de asentamiento. Para la época de la guerra civil había más de 20 mil moishes en Rostov. Los médicos, por ejemplo, eran todos hebreos. Para 1918 estaba claro, para los burgueses judíos, que había que estar con los blancos y los cosacos, para aquel momento los blancos no habían emitido ninguna orden contra los moishes. El millonario judío Alperin había declarado que era mejor “salvar al país con los cosacos que destruirlo con los bolches”. Este Alperin llegó a dirigir grupos armados blancos. Una gran parte de los primeros aportes de guita para el ejército blanco vinieron de judíos burgueses, en mayo de 1919 moishes de la alta burguesía de Siberia le donaron fortunas a Kolchak.
Por lo que van a leer más adelante esto suena como si ricachones judíos hubieran bancado a Hitler. Hablando de Hitler, he leído por ahí testimonios que afirman que el Führer no era, él personalmente, antisemita, era todo política, no era una cuestión personal. Bueno resulta que con Denikin, Führer de los blancos en Rusia, sucede lo mismo. En la famosa “marcha en el hielo” del ejército blanco había al parecer oficiales judíos, estos fueron, más o menos rápidamente desplazados, se dice que Denikin y otros jefes blancos intentaron impedir la discriminación, pero no resultó.
En septiembre de 1918, nuestro amigo Alperin reaparece para protestar contra la prohibición de judíos en el ejército blanco, los mandos blancos le responden que ellos no discriminan pero que “que se puede hacer frente al peso de la historia”. La respuesta de porque los líderes blancos necesitaban mentir y aparentar ecuanimidad viene por el lado del apoyo de los aliados.
Lo paradójico era que mientras el imperio reclutaba judíos los altos mandos veían en cada moishe un espía. Por otra parte no hay registro de juicios contra “espías judíos”, si había sospechas se los colgaba de un árbol.

OSVAG.
En Rostov los judíos habían estado representados durante el gobierno provisional, después pasó lo mismo con el soviet, cuando llegaron los blancos perdieron toda representación. Sin embargo los blancos permitieron que organizaciones religiosas y culturales florecieran, las organizaciones sionistas, prohibidas en el soviet, aparecieron por todas partes.
En septiembre de 1918, fue creada la agencia que se ocupaba de la propaganda blanca, era llamada OSVAG, un acrónimo de… “oficina de propaganda”. Los ideólogos detrás eran del partido KDT, liberales. Tenía su sede en Rostov, la verdadera capital de los blancos. Para el verano de 1919 contaba con 255 empleados. En algunos libros figura como que la OSVAG era sumamente inefectiva como propaganda, no les crean. Se dice que la oficina estaba controlada por extremistas de derecha, sin embargo hubo acusaciones de que estaba manejada por los judíos. Hubo una primera denuncia contra algunos judíos que trabajaban en la oficina, para agosto de 1919 uno de los generales de Denikin efectuó la limpieza final.
La base de la propaganda blanca era la lucha de nacionalidades, ellos eran Rusia enfrentando a los extranjeros, los extranjeros no eran los “aliados” o, por su lado, los alemanes y austro húngaros que habían invadido Rusia, eran las minorías dentro de Rusia. Difundían imágenes y poemas que mostraban a los judíos persiguiendo a los cristianos. Del OSVAG vienen esa imágenes de un Trotsky judío feucho y gigantesco surgiendo desde el kremlin.
La biblia del antisemitismo: “Los protocolos de los sabios de Sión” fue distribuido y publicado en nuevas ediciones en la zona de los blancos. Por cierto que casi todos los antisemitas saben que se trata de una falsificación, les pasa como a los tipos que leen el Clarín que saben que es mentira pero que tienen el goce perverso de refregarte por la cara una truchada. Una versión ligeramente cambiada de los protocolos, algo así como “el informe de Rapoport” fue creado por la OSVAG como “documento interno” era una especie de declaración ideológica de los mandos blancos, no para ser usado como propaganda. Hay un par de kioscos en BA que, por algún motivo, se especializan en “literatura nazi” seguro que pueden encontrar el informe, si no la pasan bien leyendo eso es porque son unos amargados.
Había más de una OSVAG, al parecer cada caudillo blanco tenía una propia, una de las principales ocupaciones de estas organizaciones era la publicación de pasquines antisemitas. Algunos oficiales del ejército blanco empezaron a temer que tanta agitación llevaría a pogroms, durante 1919, prohibieron algunas publicaciones más fachas que lo conveniente, terminaron siendo desplazados. Y, aunque parezca increíble, había también organizaciones subterráneas para “aplastar a los moishes”.

Torturar por el miedo.
En junio de 1919 Kolchak se entrevistó con un dirigente del judaísmo yanqui, un tal Rosenblatt, Rosenblatt encontró propaganda antisemita por todos lados, la explicación de Kolchak es antológica, dijo que los pasquines antisemitas eran para hacer propaganda dirigida al ejército rojo. En septiembre 1919 Kiev cayó en manos del ejército blanco de Denikin, hubo un gran pogrom. Un tal Shulgin, no precisamente un extremista, escribió un artículo famoso: “Torturar por el miedo” este demócrata afirmaba que a los judíos les quedaban 2 caminos, aceptar su culpa por la “destrucción del estado” o atenerse a las consecuencias.
De los líderes blancos más renombrados, el único que intentó frenar en serio los pogroms fue Wrangel, no porque fuera buen chico sino porque su gobierno dependía por completo del apoyo del imperialismo, y el antisemitismo abierto no era bien visto. A pesar de las buenas intenciones, el jefe de prensa de Wrangel era un agitador del pogrom.
La fuerza antisemita de Crimea eran algunos, unos cuantos, patriarcas de la iglesia ortodoxa. El más famoso de los pastores del Holocausto era un tal Vostokov, en 1917 había acompañado a la revolución al punto de haber dado una misa especial en honor de la revolución de Febrero llevando una sotana roja, en septiembre de 1918 los bolches mataron a su hija de 21 años, a partir de entonces desarrolló el discurso conspirativo contra “judíos y masones”. Predicaba en Simferopol cada domingo, sus discursos era fanáticos y articulados, Vostokov salía de la iglesia, la calle estaba repleta de gente, había mujeres que gritaban histéricas y se escuchaba el rugido de la multitud pidiendo: “aplástenles el cráneo a los moishes!”. Uno de los que participaba de las misas antisemitas era un tal Bulgakov, era un intelectual, economista que se había convertido en cura en 1918 y cuyos libros, uno sospecha que llenos de palabras de amor y dulzura, todavía circulan.
A lo mejor en el infierno me los dejan a mí, nunca se sabe.
En cuanto a la extensión de los pogrom, en Ucrania solamente, se cuentan alrededor de 1500 en 1300 ciudades y pueblos, con entre 50 y 200 mil muertos más otros 200 mil heridos. Miles de violaciones, 50 mil viudas y 300 mil huérfanos.
Durante 1919, el gobierno nazionalista de Ucrania, conocido como directorio, es responsable del 54 % de los asesinatos, grupos sin identificación política 25 % y los blancos el 17 %. Por ejemplo el 15 de febrero de 1919 en la ciudad de Proskurov fuerzas al mando del ataman, líder, Ivan Semesenko, masacraron 1650 judíos en 4 horas. A veces el pogrom era más bien un simple saqueo con pocas víctimas pero en otros casos los judíos eran enterrados vivos, cocinados en grandes ollas o pasados por arriba con un tren. Investigadores han armado una lista con 16 mil víctimas, un 25 % resultaron ser mujeres y un 11 % menores de edad. El así llamado ejército voluntario, el núcleo que seguía a Kornilov y después a Denikin, ejecutó los pogroms más violentos y con más víctimas.
¿Por qué? Muchos especialistas sugieren que el movimiento blanco no solo estaba en contra de la revolución bolchevique sino también contra febrero y contra la igualdad de derechos, era un movimiento de restauración.
Muchos creen que los pogroms ocurrieron casi exclusivamente en Ucrania y no es cierto, también en distintas partes de Rusia sufrieron los ataques de los blancos. Por ejemplo Mamontov, general cosaco que efectuó un famoso ataque hacia el interior de la zona roja, mató todos los judíos que pudo. No solamente eso, de no haber sido porque ya no podían cargar todo lo que se estaban afanando, la ofensiva de estos cosacos, hubiese provocado mucho más daño al poder soviético.
Peter kenez, un historiador, para nada simpatizante del soviet, opina que la presencia de dirigentes de origen hebreo en la dirección bolchevique no alcanza para justificar los niveles de odio antisemita de la guerra civil. Kenez dice que el antisemitismo de los blancos era su manera de entender lo que estaba pasando.
Esa explicación no sirve para explicar los crímenes de los ucranianos nazionalistas que eran favorables a la revolución de Febrero y se decían socialistas.
Lo que es cierto es que la palabra pogrom se refiere usualmente a ataques espontáneos cometidos por paisanos más o menos enloquecidos y no a la acción, como es el caso en la guerra civil, de un ejército regular.
Los nazionalistas ucranianos explicaban sus derrotas ante los rojos por la existencia de supuestos “batallones judíos” que resultaban ser comerciantes o simples moishes laburantes. Masacrar gente del pueblo no les resultaba contradictorio con sus ideales republicanos. De igual modo los blancos referían ataques judaicos con aceite hirviendo y violaciones, como si dijéramos los árabes en los países europeos de hoy en día. No faltó gente que investigó las acusaciones y las encontró carentes de sentido, los blancos afirmaban que los judíos tiroteaban a los soldados desde los balcones de sus casas. Es interesante que muchos moishes que terminaron violados, mutilados o muertos escapaban de la zona roja, es, al menos en parte, porque a los rojos el comercio no les causaba ninguna gracia.
Los pogroms en Ucrania alcanzan su mayor extensión cuando entran en escena los blancos en septiembre del 19 y también cuando están en retirada en el invierno 19-20. Cada vez que los blancos entran a una ciudad hay un pogrom, la impresión que dan es la de estar quebrados no solo militarmente.
Hubo más testigos del pogrom de Kiev que en otros casos. Resaltan el “profesionalismo” en la ejecución, grupos armados ingresaban en las viviendas, demandaban dinero y joyas, si la suma era satisfactoria se iban, sino fusilaban a la familia entera, todo eso en medio de la noche y el silencio. Para un argentino es imposible no identificar esto con la dictadura militar es la “tortura por el miedo”. Se supone que las víctimas llegaron a las 300. Para Ilia Ehrenburg este pogrom prefigura al nazismo, es el holocausto pero sin la tecnología industrial de las cámaras de gas. Los cosacos le ponen una soga al cuello a alguien, le preguntan por el dinero, lo arrastran ahorcándolo hasta que se desmaya, lo despiertan y lo vuelven a arrastrar.
Sucedió entre el 17 y 20 de octubre de 1919.
Grigoriev, un cosaco que supo estar del lado de los rojos en algún momento, mató 200 pasajeros de un tren, muchos de ellos, poseedores de “cara de judío”.

Denikin y los pogroms.
Para julio de 1919 todos, incluso los judíos más obtusos, estaban al tanto de los pogroms de los blancos, organizaciones diversas, insospechadas de sovietismo, dirigieron peticiones a Denikin, dictador de la zona blanca, por la vida y la seguridad de los moishes. Por un lado Denikin y sus colegas reconocen la situación y la explican con las condiciones brutales y la miseria de la guerra civil, por otro lado, no puede dejar de observar la enorme cantidad de moishes que están con los rojos. Es interesante, de algún modo es uno de esos argumentos que se muerden la cola, los moishes son asesinados y robados porque están con los rojos y están con los rojos porque los blancos los matan. En septiembre Denikin recibe los reclamos de Winston Churchill, líder de un imperio que es antisemita en todas partes menos en la metrópoli. En octubre, una nutrida delegación de dirigentes judíos, pide el fin de los pogroms, Denikin y, por su parte, el líder de los nazionalistas ucranianos Vinnichenko prometen poner fin a las atrocidades, sin ningún resultado. Denikin emite una orden, dice que “…no se puede liberar a Rusia con las manos sucias…” y así por el estilo, es a fines de enero del 1920, los blancos están al borde de la derrota total. Ya en el exilio, el comandante blanco reconoce que la codicia era uno de los factores fundamentales que llevaba a los blancos adelante, lo que quiere decir que los crímenes ni siquiera se cometieron para defender una idea o imponer una ideología, por perversa que fuera, sino para robar. En algunos casos los generales blancos intentaron tomar medidas contra el pogrom, por ejemplo el general Dragomirov intentó llevar a juicio a algunos saqueadores y pogromistas, entonces su propio ejército amenazó con rebelarse. La base de apoyo a Denikin estaba formada por la dirección del Partido Liberal, en febrero del 17 e incluso después de octubre los intelectuales, pro europeos y etcétera eran favorables a la igualdad de derechos entre las nacionalidades, después, poco a poco, empezaron a dominar entre ellos las teorías conspirativas, la masonería judía y el retorno del anticristo. Los liberales se aliaron con la extrema derecha. Las publicaciones liberales llamaban abiertamente a retirarles la nacionalidad y a que los judíos abandonen Rusia. Siempre hay que recordar, más tratándose de caballeros liberales, las teorías del equilibrio y del “punto medio”: si los antisemitas masacraban a un bebé, reventándolo contra una pared, el padre del niño, el abuelo o yo, que estoy sentado escribiendo 100 años después, algo habremos hecho, en algo andaríamos. Porque nadie va a aplastar a un bebé sin un motivo razonable ¿No es cierto?

Judíos en el ejército rojo.
A mediados de 1919, el soviet organizó el reclutamiento de judíos, 1ro porque necesitaban soldados y 2do porque estaban combatiendo en la antigua zona de asentamiento. Los pogroms de los blancos y, muy especialmente, los de los nazionalistas ucranianos habían volcado a los partidos judíos y similares hacia los bolcheviques. En particular bajo el directorio ucraniano estaba prohibido mencionar los pogroms y se les prometía, a los moishes, que habría investigación y sanciones. En realidad la prohibición del comercio y de la ganancia por parte del soviet era bastante intolerable para el pueblo hebreo pero del otro lado estaba el pogrom. El BUND llegó al punto de organizar milicias y apoyar al Partido Comunista. El soviet formó una comisión específica para reclutar a los moishes en Ucrania. Se veían divisiones enteras de soldados rojos judíos, particularmente desde zonas donde había habido pogroms. Uno de los partidos sionistas demandó la creación de cuerpos exclusivamente judíos pero prevaleció la línea de un ejército rojo integrado. No hay una cifra final, se estima que cientos de miles de moishes estuvieron en el ejército rojo. No por eso debe creerse que el ejército rojo se volvió inmune al antisemitismo. Los rojos hicieron propaganda contra los antisemitas además los ataques y pogroms figuran en sus publicaciones, fíjense como es la vida, que los partidarios de la libertad de expresión no denuncian las masacres contra los judíos pero los partidarios de la dictadura comunista sí. Al menos una división formada casi exclusivamente por moishes peleó en la guerra con Polonia. Los cosacos podían reclutar a soldados rojos que se rindieran, salvo en el caso de que fueran judíos, comunistas o marineros, estos eran fusilados en el acto. Sobre todo, los blancos veían soldados judíos por todas partes. Algunos moishes hicieron grandes carreras en el ejército rojo, pienso, por ejemplo en Rodion Malinovsky uno de los generales que entraron en Berlín y ministro de defensa del soviet después de la 2da guerra. De cualquier manera el grueso de los oficiales, en un 80 %, venían del antiguo ejército del Zar. En la invasión polaca de abril de 1920, los partidos judíos, sionistas o no tanto, le declararon la guerra a los polacos, esta vez se la vieron venir. Sin embargo a los líderes soviéticos les parecía que no había suficientes moishes en las filas del ejército rojo. Aparentemente aun el apoyo de estos les jugó en contra a los rojos, en esa guerra, porque muchos campesinos polacos eran antisemitas.

La represión del antisemitismo.
Ya habíamos hablado de Budennyi, líder de la caballería roja, cuando los rojos se retiran, después de fracasar en el intento de tomar Varsovia, en 1920, los especialistas del soviet encuentran que algunos cuerpos del ejército están desmoralizados, roban a la gente por el camino y hacen discursos antisemitas. Budennyi, un tipo con mucha influencia, rechaza las acusaciones, en parte justifica las “requisiciones”, después de todo, como mantenés un ejército de un millón de tipos en esa situación sin chorear a los civiles, en parte afirma que todo es un “complot de la burguesía”. El ejército rojo constaba de un 70-80 % de campesinos, un 15-20 de obreros y menos de 5 de intelectuales, representaba bien a la república pero no a la vanguardia de la clase obrera. Peor que eso: el ejército rojo ya no era tan rojo, divisiones enteras estaban formadas por blancos con oficiales y todo, en principio todo blanco que fuera hecho prisionero podía pasar al otro bando, excepto aquellos que fueran responsables de crímenes más o menos terribles, pero anda a saber en que andaba un tipo en medio de la guerra civil, en parte se debía al hecho de que el ejército rojo había ido mutando, de “formaciones especiales”, dijera Perón, autodefensa y agrupaciones varias, a un ejército de clase primero y a un ejército nacional después. Muchos reconocieron que el único ejército nacional ruso que había era el ejército rojo. Para colmo el “primer ejército” de Budennyi era un cuerpo de caballería, una reminiscencia de la edad media. No es nada raro que este “ejército rojo” de campesinos, lleno de soldados y oficiales blancos mantuviera prejuicios antisemitas. Hubo casos de oficiales arrestados por haber participado en pogroms que fueron liberados por los soldados. Y también oficiales que fueron asesinados al intentar frenarlos. El pogrom arrasó varias poblaciones en Ucrania. El soviet reaccionó desbandando una división entera, de esos, cerca de 400 soldados fueron ajuicio alrededor de 180 con 19 oficiales fueron encontrados culpables el primer día de los juicios. A algunos oficiales con antecedentes heroicos se les conmutó la pena de muerte, el resto fueron al paredón. La represalia masiva funcionó, los soldados y oficiales rojos se dejaron de joder con el antisemitismo. Por cierto que el total de víctimas judías de los pogroms de la guerra civil no se conoce con exactitud son más de 200 mil, el único motivo por el que no se los recuerda tanto es porque quedaron opacados por el holocausto nazi.


En la imagen Natalie Portman, muchacha moishe (lloran los goims!) que se negó a recibir un premio de manos de ese carnicero que tienen de primer ministro en Israel.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La gran esperanza blanca.
49.Las aventuras británicas en la revolució rusa.
50.La inimaginable victoria.
La historia es eso que está por verse.

viernes, 22 de julio de 2016

Siberia: Parte I, desde Gengis Khan hasta la rebelión de los checos. 1200-junio 1917. Revolución Rusa 40.

Intro: un toque de historia.
Alrededor del año 1200, los mongoles se unificaron bajo el mando de Gengis Khan, conquistaron hasta el mediterráneo y llegaron hasta Europa. Después Siberia quedó gobernada por pequeños reinos de Tártaros, Turcos y otros, a partir del 1600 los cosacos, tipos exilados o escapados o expulsados de Rusia, empezaron a llegar. Los cosacos eran cazadores de pieles y esclavizaron a los pueblos nativos, hay varias tribus pero los más conocidos son los Buriatos, y se dedicaron al juego y al alcohol. Algunos cosacos se convirtieron en agentes del gobierno.
Los cosacos colonizadores fueron más como los españoles y, en vez de aniquilar a los nativos, se mezclaron con ellos. Aunque no sin unos cuantos actos de resistencia, genocidios y masacres.
Para el año 1700 China y Rusia firmaron un tratado.
Para 1760 los rusos construyeron un camino que unía Siberia con Moscú, para final del siglo, 1 millón y medio de rusos vivían en la región. A partir de 1750 llegaron los convictos, de los cuales solo un 2% eran políticos. Para el 1900 sumaban unos 20 mil por año.
La verdadera ocupación de Siberia ocurre recién durante los años posteriores a 1850, para esa fecha se estableció el distrito de “Transbaikalia”, que nada tiene que ver con los compañeros travestis sino con estar al otro lado del lago Baikal, con sede en Chita.

En 1897, 4 millones y medio de rusos vivían en Siberia. Para 1861, con el fin de la servidumbre, llegaron los colonos campesinos.
La vida era peligrosa, bastaba con perderse en un bosque para morirse de hambre, de frío o comido por los osos y los lobos, había epidemias debido a las malas condiciones de vivienda y al agua contaminada que, por suerte, solo era usada para diluir el vodka. Para compensar la falta de mujeres, los prostíbulos compraban chicas secuestradas en China y Corea.
Para 1899 el transiberiano, construido con picos y palas por 90 mil convictos y soldados, unía Irkutsk con Moscú, para 1903 llegó a Vladivostok. Para 1900 los nacionalistas chinos intentaron “frenar el progreso” y sacarse de encima al tren y a todos los imperialistas que se estaban fumando el país. No resultó. En el lado ruso de la frontera fueron masacrados un montón de chinos en una venganza xenófoba.
China estaba decayendo rápidamente, Manchuria, Corea e incluso Mongolia estaban bajo dominio ruso, pero les apareció un competidor: Japón. La guerra ruso-japonesa terminó en un desastre militar para Rusia y, al menos en parte, los intereses rusos en el extremo oriente pasaron al olvido.
La revolución de 1905 llegó a Siberia, ese año los bolcheviques organizaron una huelga de ferroviarios, los soldados de la guarnición se les unieron y tomaron la ciudad de Chita.

Mongolia
¿Se acuerdan del Dalai Lama? Bueno, en Siberia, y en Mongolia, el budismo lamaísta era la religión dominante. El Zar de Rusia odiaba, entre otros, a los judíos pero amaba a los budistas. Son gustos. La influencia de Rusia sobre los budistas determinó que los británicos invadieran el Tíbet, los tibetanos se defendieron con lanzas y espadas. La autoridad china quedó fortalecida, sin embargo en 1909 los mongoles se rebelaron. En octubre de 1911 China se convirtió en una república, en diciembre príncipes y líderes religiosos declararon la independencia de Mongolia. 2 semanas después un tipo que decía ser la “octava encarnación de Buda” fue declarado Bogdo Khan (líder sagrado) y el país se convirtió en una teocracia. La pobreza era absoluta, al parecer la mayor parte de la población estaba afectada por pestes venéreas, al igual que el Bogdo Khan que ya se había quedado ciego, la clase alta vivía en la edad media e intentaba solucionar los problemas por medio de brujerías y ritos mágicos ¿No les hace pensar un poco en el siglo XXI y en un país mucho más al sur?
Los chinos conservaron fortalezas en territorio mongol y el gobierno independiente intentó formar un ejército y solo consiguió 2 mil soldados.

La vida de Gregori Semenov.
El padre de Semenov era ganadero, tenía buena posición pero era de clase media, de haber vivido en la argentina de estos tiempos hubiese sido de la federación agraria. Semenov era además cosaco y mestizo, por eso, que fuera oficial del ejército ruso era inusual. En los años anteriores a la guerra mundial el joven oficial anduvo de misión en Mongolia, una forma de sacárselo de encima. El 4 de agosto de 1914 los cosacos fueron convocados por el Zar. Semenov y sus cosacos defendieron Varsovia de austriacos y alemanes. Ganó su primera medalla cuando puso en fuga a dos escuadrones alemanes. 3 semanas después ganó su 2da medalla cuando capturó 55 enemigos. En 1916 durante la ofensiva Brusilov fue ascendido a capitán. De alguna manera Semenov era un tipo práctico de escasa educación, un Sancho Panza que, en el frente de Galicia, encontró su Don Quijote: Ungern von Shternberg.
Von Shternberg era medio budista o al menos un fanático del misticismo oriental, además decía ser descendiente de caballeros de las cruzadas y boludeces por el estilo. Nadie esta seguro de donde carajo venía. Era un oficial mediocre que, al parecer, había sido golpeado por una espada en la cabeza en una pelea de bar y había quedado loquillo. Aunque parece cierto que estuvo, antes de la guerra, en Mongolia. Von Shternberg también había sido herido y condecorado. Era valiente hasta lo temerario, dormía en el piso, andaba por ahí sucio, era célibe y consumía grandes cantidades de alcohol, hashish y opio.

1917 antes de octubre.
El 14 de marzo de 1917 el soviet de soldados dispuso la orden nro 1 que establecía el control del ejército por oficiales electos y comités de soldados. Muchos oficiales fueron ajusticiados ahí mismo pero Semenov fue electo por los comités de soldados cosacos de Siberia, en mayo presentó al GP la propuesta de crear un regimiento de buriatos, para ese momento el regimiento de Semenov ya se había desbandado. Para junio de 1917 andaba por Petrogrado y proponía un golpe de estado. El 26 de julio partió hacia Siberia con un titulo y 60 mil rublos para crear el nuevo regimiento. El tren estaba lleno de desertores que se iban a su casa.
El 6 de agosto se encontró con que la región cosaca de Transbaikalia se hallaba dividida. Por un lado se encontraban los cosacos con relaciones y ascendencia obrera y por el otro los cosacos buriatos, los cosacos rojos querían terminar con la región cosaca y vivir en igualdad con los obreros y campesinos. Lo que no deja de ser sorprendente, en nuestra hermosa pampa la aristocracia obrera defiende sus privilegios hasta la muerte. Los buriatos no le dieron bola a Semenov, para fines de septiembre reclutaban a cualquiera, en particular mongoles. Después del golpe de Kornilov a fines de agosto recibió la orden de no seguir reclutando tropas pero no le hizo caso. A pesar de no ser nadie, Semenov era conocido, lo suficiente como para que los bolcheviques lo persiguieran en los días después de la revolución en noviembre. Pudo escapar gracias, en parte, al absoluto amateurismo de los rojos y al apoyo de los “moderados” que dominaban el soviet de Chita.
En cuestión de días las ciudades de Siberia cayeron bajo el poder soviético, eso ocurrió básicamente por lo impopular que era el gobierno provisional, por las dudas de los opositores a los bolches y por la crisis en el ejército.

1917 después de octubre.
Los primeros días después de la revolución de octubre, en noviembre, Semenov los pasó escondido en un cuartel en Dauria. El gran centro del ferrocarril en el extremo oriente era la ciudad de Harbin, para el 12 de diciembre el gobierno bolchevique reemplazo al gobierno “moderado” e intentó quedarse con el tren, se lo impidieron los chinos.
Había una vez, en diciembre de 1918, una estación de tren en la frontera de Rusia y China llamada Manchúli, la guarnición rusa estaba camino a disolverse, Semenov les hizo creer a los chinos que disponía de un ejército, los chinos desarmaron la guarnición rusa, a la que también engañó diciéndoles que, un supuesto, gobierno había dispuesto mandarlos a casa. El 25 de diciembre los chinos expulsaron a todos los rojos de la región. Para ese día Semenov contaba con 35 cosacos y 40 mongoles. El 28 de diciembre se reunió un congreso de soviets en Chita, aunque formalmente se reconoció la revolución de octubre muchos SR estaban en contacto con Semenov.

1918
El 1ro de enero de 1918 Semenov aplastó a lo que quedaba del soviet de Manchúli, contaba, en ese momento, con 50 oficiales rusos y unos 600 soldados, entre ellos universitarios y adolescentes de la clase media. Cuando la noticia del avance se supo muchos intentaron acercarse a las filas del ejército semenovista, los bolches optaron por vigilar los caminos y las estaciones y darles maza antes de que se volvieran peligrosos. El ejército de Semenov se acercaba a Chita donde, en esos momentos, unos cosacos llegados desde el frente habían proclamado un “soviet libre” de bolcheviques. En otro pueblito de la zona un regimiento entero fue desarmado por Von Shternberg mientras discutía en una de esas interminables asambleas que todos los zurdos conocemos.
Para febrero de 1918 los bolcheviques habían entendido que Siberia tenía reservas estratégicas de alimentos y habían derrocado al gobierno regional siberiano en Tomsk, a partir de entonces, los SR formaron un gobierno secreto que llamó a derrocar a los bolcheviques, de ahí surgieron muchos de los verdugos blancos de Siberia.
El 16 de febrero el “soviet moderado” de Chita fue derrocado por los rojos que acusaban a los “moderados” de estar en contacto con Semenov. A fines de febrero el congreso de los soviets se reunió en Irkutsk y proclamó el poder soviético sobre Siberia. El congreso eligió a Sergei Lazo como jefe del ejército que combatiría a Semenov. Lazo tenía 24 años, había sido alumno de Ingeniería cuando fue llamado a filas en la guerra mundial, era de una familia bien de Moldavia, recto, limpio, decente y revolucionario. El 1ro de marzo los rojos tomaron Dauria y el 5 vencieron a los blancos en una batalla. Lazo pactó con los chinos la detención y entrega de Semenov. En vez de detenerlo, los ferrocarriles chinos de Harbin se ocuparon de abastecerlo de hombres y armas. En medio de la invasión comunista, Harbin era un paraíso, estaba lleno de putas, de mercenarios, de comerciantes del crimen y de delegados del imperialismo. El ruso más importante de Harbin era el jefe de los ferrocarriles chinos un tal Horvath. Horvath negociaba con los bolcheviques mientras intentaba tener su propio ejército blanco.

Internacionalistas.
Después de 100 años, parte de la perspectiva de la época se ha perdido, por ejemplo, aunque los altos mandos aliados sabían que no era así, los mandos medios y la “opinión pública” estaban convencidos de que la revolución bolchevique era parte de un plan diabólico del Kaiser alemán, incluso hoy en día se pueden pescar textos, presuntamente serios, que lloran y se desangran ante la “traición de los rojos” contra los aliados. Para colmo la revolución, como suele ser con las revoluciones en serio, tenía un carácter universal, los bolcheviques reclutaron todos los prisioneros de guerra que pudieron, y estos resultaron ser veteranos dispuestos a luchar aunque su número en relación con los ejércitos de la guerra civil resulte insignificante. Para darles una idea, de 2500 prisioneros de un campo en Vladivostok se sumaron a los rojos 120 húngaros, 30 alemanes y un turco. Eran 4 gatos locos. Que soledad la del turco entre paréntesis.
Otro tema fundamental, los historiadores, vamos a dejar esto sin comillas, del imperialismo defienden, aun 100 años después, a sus gobiernos pero, por algún motivo, los japoneses, que eran sus aliados, tienen mala prensa. Por eso van a leer libros enteros denunciando los crímenes de los ponja y de su títere Semenov y la conducta virtuosa de Kolchak o de Denikin. Una estupidez.
Tampoco es cierto que fueran los japoneses solos los que bancaban a Semenov, para marzo de 1918 los ponja le habían “donado” 3 millones de rublos, los ingleses 5 millones y los franceses 4. Eso además de armas, incluso cañones, de toda clase. Suficiente para reclutar y armar un ejército.

Semenov en Rusia.
Para fines de marzo Lazo había recibido un par de trenes con algunos cientos de soldados, algunos internacionalistas y, el gobierno soviético de Siberia, expropiaba latifundios y nacionalizaba industrias.
El 5 de abril 2 compañías de japoneses y algunos ingleses se apoderaron de Vladivostok, los aliados además de invadir Rusia lo hacían en apoyo a Semenov. Después de un par de acciones exitosas a fines de abril Semenov, que lo único que tenía era un cuerpo de caballería, volvió a entrar en Rusia. El 28 de abril los rojos intentaron resistir en Borzya pero todavía eran una banda y además se vieron atacados por cañones. En aquel momento, a los blancos, todavía les importaba el que dirán, cuando la infantería china entró y empezó a saquear, algunos de sus propios soldados y hasta un oficial fueron fusilados. Para principios de mayo los blancos dominaban algunas zonas claves. El 4 de mayo Semenov se proclamó gobernante de Transbaikalia. En las semanas siguientes 2 mil cosacos y 148 oficiales se unieron a los semenovistas.
Mientras tanto Lazo había reclutado algunos soldados más, campesinos, mineros y, sobre todo, los ex prisioneros de guerra, los internacionalistas. El día 14 los rojos contra atacaron. El día 27 los rojos cruzaron el río Onon y destacamentos de ferroviarios y mineros atacaron. Para principios de junio los semenovistas se hallaban en retirada. Ahora los aliados lo defenestraron como “Títere de los japoneses”.
El 11 de junio los semenovistas abandonaron Borzya.
Para fines de mayo se produjo la rebelión de los checos, que tuvo tanto éxito, en parte, porque las mejores tropas de los rojos en el Volga y en Siberia estaban atrás de Semenov, en parte, porque los checos eran un ejército de verdad, y contaron con las inestimable ayuda de los SR que armaron o ayudaron a armar gobiernos blancos en todas partes. Unos meses después, los más derechistas se quitaron de encima a los SR y liberales varios y, en muchos casos, los cagaron matando. Omsk cayó el 7 de junio, los rojos se retiraron sin luchar.
En la lejana transbaikalia, Lazo siguió luchando contra Semenov, el 28 los rojos pasaron al ataque con cañones nuevos que les había llegado por esos días. Para julio, nuevas unidades de mercenarios japoneses, cobraban 100 yenes por día, se dejan ver. El ejército de Semenov contaba con 5 mil oficiales y soldados, tuvo éxito en impedir que los rojos pudieran detener a los checos pero el plan de los ponjas era avanzar sobre Rusia y rescatar al Zar. El militar que se ocupaba de la planificación del ejército de Semenov era el “Capitán Kuroki” un ponja. El 29 de junio los checos habían tomado Vladivostok con un golpe de estado violento, en ese momento eran una fuerza de combate superior para los rojos, instalaron a Horvath, el gobierno de Horvath era denominado “gabinete de negocios”, en cuanto a la opinión de la población: los rojos, que nunca habían tenido peso en la región, que cayeron en combate contra los checos, fueron despedidos en una ceremonia multitudinaria. Solamente las putas y los dueños de los boliches se alegraban de la invasión de Rusia.


Agárrense, vienen 3 artículos más sobre Siberia!


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36. El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
La pesadilla Roja continúa.

domingo, 31 de marzo de 2013

De cómo fumarse una revolución, 1917 Marzo. Revolución rusa 10.

Este capítulo podría llamarse "la casa está en orden, felices pascuas". Pero hay cosas nuevas bajo el sol, o en la noche para el caso.
1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos..
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
9.la revolución de febrero
Sigue este magnificó camino al desastre y a la tragédia ¿Por qué nos parece mejor este desastre que muchas historias felices entonces?

«¿Qué da la revolución a los desheredados? Después de haber alcanzado, en un principio, ciertos éxitos, el movimiento resulta, a la postre, vencido; le faltan siempre conocimientos, habilidad, medios, armas, jefes, un plan de acción fijo, y cae, indefenso, ante los conspiradores, que disponen de experiencia, habilidad y astucia.»
Marat, citado por Trotsky.

Cuestión militar
Lo primero que pretendía, ya desde un comienzo, el nuevo gobierno parlamentario era restaurar la disciplina militar y el orden en el ejército. El 1ro de marzo el Soviet emitió la orden nro 1. La orden dice que los soldados deberán formar comités y enviar delegados para que discutan con los oficiales. Digamos que no lo dice explícitamente pero tampoco lo niega. La orden reconoce que a partir de ahora los soldados obedecen al soviet. Es el primer paso hacia octubre. Los zaristas volvieron su mirada sobre los ejércitos del frente. También lo hicieron los dos nuevos gobiernos (el provisional y el del Soviet) que se habían formado en el palacio Tauride. El único ejército realmente en pie era el del frente sureste al mando de Brusilov al que lo último que le pasaba por la cabeza era volverse hacia su propio país para restaurar a Nicky el sanguinario. Era el tercer año de guerra para un país que, en el mejor de los casos, estaba preparado para una campaña de 6 meses. Prácticamente todos los oficiales juraron por el nuevo gobierno, por uno de los dos nuevos gobiernos habría que decir, una traición similar a la que ocurrió casi un siglo después cuando pelafustanes que habían sido generales, coroneles, que-se-yo-que de la Unión Soviética juraron por Rusia, le cambiaron el escudito al uniforme y siguieron adelante.

Locales
Para el 28 de febrero el comité ejecutivo del soviet prohibió las publicaciones monárquicas. Hubo protestas Unos días después empezó el debate. El 5 de marzo el comité clausuró las publicaciones de extrema derecha. Para el día 10 se levantó la clausura. Después del primer momento, en el que distintas organizaciones ocuparon locales que en general pertenecían a catrascas zaristas, empezó una serie interminable de "juicios" y protestas de parte de los antiguos propietarios que eran aristócratas y caraduras.

figurettis
Los primeros días de la revolución de febrero deben haber sido los mejores, la mayor parte de los charlatanes y figurettis de la revolución se encontraban o bien en el exilio, estos eran, claro, los más conspicuos charletas o bien de vacaciones en Siberia. El líder bolchevique en Petrogrado se llamaba Shliapnikov era un sindicalista. Lo que suele ser, que Lula nos perdone!, una garantía de mediocridad en política. El resto de los socialistas y afines de Petrogrado se parecen, sospechosamente, a los izquierdistas que conocemos en estos tiempos. Indecisos, indefinidos, analistas políticos parecidos a periodistas. Los desconocidos de siempre. Cuando estos aparecieron se puede decir que la segunda revolución ha terminado. Pero eso no es todo. Frente a una multitud de obreros y de soldados el Soviet de Petrogrado se constituyó la dirección nacional , la dirección quedó en manos de una coalición, maomeno, con 6 mencheviques, 2 bolcheviques, 2 Socialistas Revolucionarios y 5 intelectuales sueltos. Los SR no tenían peso en las ciudades y estaban más con los campesinos. Después 600 diputados fueron electos por los obreros y los soldados, eso fortaleció al ala derecha que quería mantener al Soviet lo más alejado del poder que fuera posible. Básicamente los soldados les pasaron por encima a los obreros que ya en aquel momento eran víctimas de la infiltración bolchevique. Con los soldados el soviet gana en "peso de masas" y representatividad y pierde en orientación política. Hay mucha gente que se queja porque, definitivamente, una asamblea de proletarios no se parece en nada a un parlamento con boludos de corbata que dicen: "Señor presidente!" y piden la palabra. La presencia de los proletarios es una especie de testimonio y las decisiones las toman los 4 que estuvieron en política, en cana o en alguna revolución. Pronto el soviet estuvo dirigido por intelectuales socialistas que más o menos entendían para donde iban los soldados y los obreros. Hasta que el intelecto de los intelectuales les empezó a fallar. El otro gobierno, el provisional, discutía en ese momento si había que emparchar la legalidad perdida con la caída del Zar, lo que quería el ala derecha al mando del liberal Miliukov, o si había que apoyarse en los soldados y obreros en la calle, es decir crear una nueva legalidad, que era lo que querían los socialistas conciliadores. Tal vez si se hubieran dejado estar un poco más el gobierno provisional no hubiera existido y el gobierno hubiese caído directamente en manos del soviet. Pero eso no era lo que Kerenski, el único que era tanto miembro del parlamento zarista como del soviet, y otros socialistas de derecha querían. Eso sin contar con que en aquellos primeros días de marzo aun se creía que los generales zaristas les iban a mandar tropas del frente a las que suponían con la moral en alto y el ferviente deseo de restaurar al Zar. El otro problema que, aparentemente, veían muy grave era el de la anarquía, que los soldados aburridos se emborracharan, la emprendieran a los tiros y el mundo se viniera abajo. Que, para ser sinceros, no es ninguna mala idea. Pero el universo no funciona de ese modo. El programa del gobierno provisional establece todo tipo de libertades civiles, igualdad ante la ley y derechos individuales. Amnistía, libertad de expresión, voto universal para los consejos regionales etc. Cesan las discriminaciones raciales, culturales o religiosas.

Leyes importantes
El tema de la distribución de alimentos en la Petrogrado quedó en manos de el comité. Que adoptó medidas de "socialismo de guerra", requisa de reservas de trigo, control del estado sobre la producción, intercambio regular con el campo. Nada de eso fue puesto en práctica. En principio el soviet decidió que no habría jornada de 8 horas en la nueva Rusia. Los mencheviques argumentaron, habilmente, que el proletariado no podía enfrentar a la reacción y a los capitalistas al mismo tiempo. Los obreros, guiados por ya-saben-quien, decidieron irse a casa después de 8 horas y de ese modo se implantó. Para luchar contra las 8 horas los periódicos liberales iniciaron una campaña, esas campañas que en la Argentina no han ocurrido nunca, para enfrentar a los obreros, vagos que quieren trabajar solo 8 horas, con los soldados, ¿Acaso los soldados cuentan las horas en sus trincheras? Los obreros organizaron "visitas guiadas" de soldados a las fábricas. La verdad terminó por matar a la "investigación periodística".

Stalin vuelve
El día 12 Stalin y Kamenev regresan de siberia. Stalin es bien recibido, no así Kamenev que desde 1915 está en falta con el partido. La orientación, que en un principio era más de izquierda, retrocede hasta los puntos de vista del partido en 1916 que eran los de la socialdemocracia. Stalin forma parte tanto de ejecutivo del soviet como de la redacción de Pravda. El día 14 Stalin escribe que los campesinos no esperen la asamblea constituyente ni ninguna otra movida que deben tomar la tierra ahora.
Mientras el soviet hace un llamado "al pueblo de todo el mundo" por una paz sin anexiones el gobierno provisional prohíbe a polacos y finlandeses independizarse.
Para el final de marzo los americanos entran a la guerra mundial. En Petrogrado rinden homenaje a los mártires de la revolución desde el barrio reo de Vyborg llevan más de 50 ataúdes rojos.

¿Para cuándo un video rap con Nelson “Sra. Presidente” Castro? Los tics que hace cuando se le tuerce la boca son una manifestación coreográfica rutilante, parece estar en ebullición, cada vez más enojado, ignorante e incoherente. No es bueno que, improvisados que ni siquiera apoyaron un poquito el culo en los bancos de una escuela de periodismo, ejerzan sin papeles. Volvé a la cirugía o lo que sea aquello para lo cual te formaste Nelson, te lo digo de onda.

Todos los perros y demás animales artistas sabemos que existen los razzies que son un premio a las peores películas y a las peores performances. Yo gané uno con la película “El número de la bestia”, hacía de demonio perruno que le comía el coco a la gente a través de los celulares, pronto llega la remake.

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domingo, 3 de febrero de 2013

Donde empiezan los milagros.1917 Febrero. Revolución Rusa 9.

¿Para qué preocuparse por tener una ideología, una organización y coherencia si al final el pueblo hace la revolución "espontáneamente"? Lo único que hay que hacer es saber esperar. Unos 200 o 300 años, más o menos.
1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos..
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
El pueblo nunca aprende las lecciones, eso quiere decir que hay esperanza.

Los meses de enero y febrero del 17 vieron un ascenso imparable de huelgas. Informes de la policía zarista avisaban sobre el "ánimo revolucionario" de mujeres obreras que tenían a sus maridos en la guerra y que veían a sus hijos comer cada vez menos.

Cada vez había más huelgas y las huelgas eran cada vez más políticas.

Aun sin dirección y sin mayor contacto con los líderes en el exilio los partidos de izquierda empezaron a surgir. Los bolcheviques tenían en Petrogrado 2000 afiliados en febrero del 17. En tiempos normales no es nada, una gota en el océano. En tiempos de cambio es mucho.

El aire se cortaba con un cuchillo, los partidos socialistas armaron reuniones de los dirigentes que les quedaban, en algo estaban de acuerdo: no iba a pasar nada.

El día 9 de enero, el aniversario del "domingo sangriento", abrió el año con una huelga que abarcó más de 20 fábricas.

El día 14 de febrero el parlamento comenzó sus sesiones.

La empresa Putilov, con perdón de la palabra, la más grande de Rusia, y tal vez del mundo por aquella época, declaró un lockout entre el 19 y el 22 de febrero. El día 22 los obreros de Putilov intentaron marchar hacia el centro de la ciudad. Hasta dios pareció haber entendido lo que estaba pasando. El día 23 de febrero Petrogrado amaneció con un día tibio, para ser Rusia, y soleado. Ese día se celebraba el día de la mujer y las obreras, que no tenían mucho que festejar, salieron a pedir pan y el fin de la guerra.

Ya en julio de 1916 viudas de soldados habían aplastado a patadas símbolos del zarismo en plena región cosaca y los cosacos, lejos de reprimir, se habían hecho notoriamente los boludos.

El día 23 comenzó la segunda revolución y nadie se dio cuenta. Las obreras que celebraban, protestando, el día de la mujer fueron a las fábricas a sumar más gente. Al final del día 100 mil obreros estaban en la calle. Los metalúrgicos agregaron consignas políticas que cambiaron el eje de una simple protesta contra el hambre al derrocamiento del régimen. Incluso los señores de eterno traje, los pobres chupatinta, los empleaditos de los boliches y las señoras bienudas salen a protestar.

Superada la policía, Balk, el intendente de petrogrado, ordena a los cosacos dispersar a la multitud envalentonada.

Pero la historia ha cambiado, las cosas son diferentes.

Los cosacos cabalgan hacia la multitud, su paso se hace cada vez más lento y se frenan.

El día 24 a la mañana nadie trabaja, todas las fábricas se convierten en locales políticos, el pueblo intenta entender que carajo pasa. Las unidades militares enviadas a reprimir dudan y confraternizan con el "enemigo".

Un grupo de cosacos encuentra a la policía reprimiendo una manifestación. Entonces ocurrió lo que no puede ocurrir. Lo absurdo, lo impensable, lo imposible. La palabra que les falta a los poetas. La fecha que no conocen los historiadores. La inteligencia que los genios no poseen.

Los soldados levantan sus armas y disparan contra la policía.

El día 25 el pueblo todavía está en la calle.

Los representantes del establishment discuten ¿Puede sostenerse un gobierno que ya no tiene poder para reprimir? El único dirigente bolchevique de la ciudad, están todos presos en siberia o exilados, hace hincapié en la necesidad de ganarse a los soldados. Los dirigentes parlamentarios están desorientados, quieren cambios en el gobierno pero no la caída del zarismo. Desde su punto de vista la situación esta fuera de control. Y es cierto.

Los únicos más o menos preparados para vivir sin el Zar son los miembros de la naciente coalición liberal-socialista.

La táctica del jefe militar de la región, un tal Khabalov, es dejar a los exaltados protestar y marchar hasta que se cansen con un mínimo de represión. Sin embargo el día 25 recibe un telegrama directamente del Zar ordenándole reprimir de inmediato. El país está en guerra, después de todo. El gobierno del Zar, lo que queda de él, decide encarcelar a todos los opositores que pueda esa misma noche y preparar un dispositivo de represión al día siguiente.

El 26 es un domingo de invierno templado, los soldados ocupan las calles. Cuando los manifestantes intentan llegar al centro de la ciudad son recibidos a balazos. En una plaza el regimiento Volynsky, al mando de un tal Lashkevich, empieza con sables y látigos, después con tiros al aire y, finalmente, las tropas reciben la orden de disparar contra la multitud. La policía se suma y desde los techos, a la policía del zar le gustan mucho los techos, disparan ametralladoras. Hay cientos de muertos ¿Es este el fin de la insurrección? Muchos de los soldados de Petrogrado son de Petrogrado. Están cagando a balazos a sus vecinos, sus amigos y hasta a papá y mamá.

Los soldados del regimiento Volynsky vuelven a sus cuarteles y se pasan la noche debatiendo que hacer. La mañana del día 27 de febrero de 1917 los soldados del regimiento se rebelan. El capitán Lashkevich recibe una suave lluvia de plomo mientras escapa. La vida es hermosa. Para los soldados se trata ahora de triunfar con la rebelión o morir intentándolo. Los del regimiento Volynsky van a todas partes, donde haya otro soldado, para convencerlos de que se unan. Durante el día los obreros, estudiantes y locos que estuvieron en la calle los días anteriores descubren que los soldados se están sumando a la insurrección. Al atardecer están todos juntos y el gobierno del Zar en Petrogrado ha cesado de existir.

El pueblo en rebeldía recibe aun otra señal maravillosa: desde el día 25 de febrero los diarios han dejado de salir.

Y desde ese mismo día comienzan a reunirse las asambleas obreras. Los zaristas, los de verdad, los de la primera hora, dieron todavía una última prueba de sus intenciones aquel día. Desde los techos disparaban a la multitud, a veces con ametralladoras y otras más en tren francotirador usando pólvora sin humo, evitando que los rebeldes identificaran la dirección de donde provenían los disparos. El saludo del ejército blanco.

Los soldados y los obreros toman el arsenal y se reparten más de 100 mil fusiles. Los símbolos del zarismo son destruidos. Líderes espontáneos y cuyo nombre no ha pasado a la historia conducen al pueblo a destruir sistemáticamente las comisarías. Mientras tanto en el "Palacio Táuride", sede del parlamento estaban reunidos los miembros del comité de empresas de guerra, líderes políticos y el establishment en general. Lo que pensaban, todavía, era arrancarle al Zar algunas concesiones y los más avanzados aspiraban a una monarquía constitucional. Eso era en un ala del palacio. En la otra se estaban reuniendo los socialistas moderados, entre ellos los mencheviques, del parlamento, algunos presos a los que la rebelión recién había sacado de la cárcel. A las 9 de la noche del, interminable, día 27 de febrero crearon el soviet provisional de Petrogrado. El 1ro de marzo el soviet pasó a llamarse "Soviet de trabajadores y soldados". La colaboración entre el soviet menchevique y el gobierno provisorio del parlamento no parece haber ofrecido problema. Lo único que veían como amenaza era el contraataque del Zar usando tropas traídas desde el frente. Sin embargo los ejércitos, eran varios, en la región marcharon en formación y con bandas militares haciendo bochinche en apoyo al nuevo gobierno. Cualquiera que este sea.

Es el fin.

Me dijo un muchacho que sabe que se viene el video hot de Luis Majul. Imperdible.

70 años de la victoria de la Unión Soviética en Stalingrado, acá (parte I, parte II, parte III, les contamos la batalla cañonazo a cañonazo.