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Con Cristina.
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lunes, 21 de septiembre de 2009

Reflexiones de un viejo choto (¡Este artículo no habla de Clarín!).

El otro día hablábamos de fútbol con un veterano igual que yo. Nos reíamos, como es que hemos venido, todos, a ser directores técnicos de bar. En la década del 60, donde mi infancia fue triste, no había muchas cosas que hacer para un niño-jovencito de clase media baja. Es más, recuerdo una época donde los winco (para los imberbes era un tocadiscos "portátil" para… ¡discos de vinilo!) aun no existían. Usábamos aparatos que habían llegado al país en la década del 50, (para los cumpas peronistas, averigüen si no los fabricó Di Tella o fabricaciones militares). Los discos que había, que no fueron de tango que era música de viejos, eran los de la "nueva ola" o dios sabrá que y que sonaban como "Violencia Rivas". La primera vez que escuché música, que era música y era para jóvenes, fue cuando llegaron los discos de los Beatles. Recuerdo a los muchachos rompiendo y tirando a la basura los discos de la "nueva ola".
Lo que no me acuerdo bien es si, durante los primeros años de la década del 60, todavía te daban teléfono o si ya habían desaparecido del todo como fue durante los 70. Si tenías suerte, y plata, te comprabas una casa con teléfono, si pedías uno, te podían hacer esperar 10 años o, lo más probable, no dártelo nunca. La categoría juguetes baratos no existía. El primer tipo que vi con un celular era el capitán Kirk de "Viaje a las estrellas" y debe haber sido para el año 68. Las computadoras existían pero creo recordar que había una en, no se que ministerio, y que ocupaba un edificio entero. A principios de los 70 el Paco Manrique (probablemente el último político conservador con algo de sal en la mollera) puso el prode y las boletas se convertían en tarjetas perforadas. Los pibes con visión estudiaban para "perfo-verificador".

Además jugar a algo que no fuera fulbo era medio de maricas. Que por supuesto era lo cosa más terrible que le podía pasar a un ser humano. La obsesión de los pibes de barrio con la homofobia merece un artículo aparte.

Lo único normal, natural, virtuoso para nosotros era jugar a la pelota. Una pelota de fútbol costaba lo que cuesta ahora una de esas pelotas profesionales que llevan la firma de Beckham, pero siempre había alguno, el dueño de la pelota, que tenía y, si ese no era el caso, se podía comprar una de goma. Estas últimas ponían a prueba la hombría de bien del niño criollo. Un pelotazo bien pegado con la "Pulpo" te dejaban marcado de por vida. ¡Ay!
Por aquella época el gran buenos aires todavía estaba lleno de buenos potreros. Fue después cuando lotearon todo. En aquella época no se había creado aun el "apartheid" contra los villeros, la diferencia entre un villero y un vecino común de la clase media era solamente de status. Mi tío vivía en un rancho de madera cerca del río Reconquista, me acuerdo que el agua de la bomba, de esas que había que bajar y subir, ¿Sabes que músculos que sacabas, papá? El agua parecía agua mineral. Y en el Reconquista pescábamos bien. Y los pobres y, la clase media pobre, estábamos todos a favor de Perón. Este humilde bloguero opina que la raíz de todos los males radica en, primero, haber olvidado lo nefasto que fue todo lo que pasó entre el 55 al 73 y, segundo, haber olvidado el rancho de madera de muchos clase media que, ahora, se las tiran de Mirtha Legrand.

En la practica las escuelas privadas no existían, existían si las de curas y, en la escuela pública, estábamos convencidos de que eran todos trolos.


En cuanto a ponerla, por lo que me tocó ver, ningún pibe jovencito de la clase media cogía. Las pibas no te buscaban nunca y no se dejaban ni a palos. Los muchachos iban al Tigre y, los muy reos, a la isla Maciel. Los que hablan de lo mucho que se fifaba, después de todo era antes del sida y toda esa paranoia, o están macaneando o pertenecían a círculos, en donde no aceptaban, a los jovencitos de clase media pobretona. También pueden ser señores que se nos han enchotecido y tienen recuerdos ajenos.
Para aprender de sexo íbamos al cine Devoto en la calle Nueva York. Cuando pintaba la yuta, el tipo del cine, levantaba la pantalla y abría una puerta que daba a un baldío. Veíamos las pelis de Isabel Sarli. Esa misma donde la gorda, divina, le decía a un morocho corpulento: "¿Qué quiere usted de mi?".

Uno de los problemas más graves de la infancia de aquel tiempo era que no se podía jugar a la pelota todo, pero todo, el tiempo. Por suerte podíamos juntar figuritas, si uno jugaba bien con las figus, podía llenar el álbum sin gastar casi plata. Las figuritas eran fotitos de los jugadores, que más o menos eran siempre los mismos. Cuando no jugábamos con las figus podíamos escuchar el partido por la radio. Y por la tele daban el partido de los viernes donde solían jugar equipos chicos. Los equipos provincianos aparecieron recién en los 70 cuando se empezó a jugar el nacional. Como lo único que había para nosotros era el fulbo, de lo único de lo que hablábamos era de eso. Además ni siquiera conocíamos el fútbol de Europa. Por eso todos sabemos que el wing tiene que llegar al fondo y tirar el centro atrás. Que hay que cabecear para abajo. Y que para marcar bien tenes que poner los ojos fijos en la bocha.


A principios de los 70 nos dejamos de joder con la pelota y se empezó a hablar de Peron, del socialismo nacional y de la gente que mataban. Pero esa es otra historia.


Según Rinti: "Filme "Le chien flic", Belmondo era mi compañero, que se volvía corrupto, le dije a Truffaut que mi francés era de madera, pero el franchute me dijo que mi acento hacía más creíble mi papel de perro incorruptible."

rr

La clase media me tiene podrido con su discurso en tercera persona. No me cuentes lo que "te dijo un muchacho", contame que te pasa a vos. Cuando más tercera persona más facho y egoísta.

Clarín evade impuestos a lo bobo, es para preservar la libertad de prensa..

Proponemos que la iglesia utilice los subsidios inmensos que recibe para ayudar a los pobres, ya que es tan grave el problema..

Aumento de impuestos directos para ayudar a los pobres.

martes, 18 de agosto de 2009

Superhéroes, hoy: Magneto

¡Ay Magneto! hasta cuando abusaras de nuestra paciencia.
No se, si era en la declaración de la reforma universitaria, que decía, algo, acerca de tener una vergüenza menos y una libertad más. Es así, con el Clarín, no tenemos libertad de expresión pero, a cambio, tenemos cantidades ilimitadas de vergüenza. Toda la que se pueda soportar.
Magneto, pensar que empezaste usando tus poderes para levantar autos ¿te acordas? Se que algunos van a pensar que miento, pero Clarín vendía, un millón de ejemplares diarios, durante la década del 90. El poder de Magneto era tremendo porque era intangible. Apoyabas al payaso patillín, Magneto, pero parecía que no. Ese era tu secreto, Magnetito. Incluso, los jóvenes van a pensar que los estoy jodiendo, había periodistas que escribían en tu diario y se podía leer, Magnetin. Tiene razón el gran Nestor, ¿Qué te pasó Magnetin? ¿Cómo fue que los clubes de fútbol te dieron la espalda? ¿Cuánta guita le hiciste perder a los accionistas Magnetin? ¿Vas a terminar fundiendo al "mayor periódico de habla hispana"? ¿Y si terminan haciéndote juicio, Magnetin? Esta bien, todavía, no se hacen juicios por pelotudo pero vos podrías ser el primero, chiquilin, Magnetin. Los muchachos de los blogs se ríen de vos, dicen que mandaste unos pibes a tapar los carteles con pintura, Magnetin, querido. Los blogueros no te la van a perdonar, Magnetin. Mirá que venir a censurar el blog de "¿Qué te pasa Clarín?" Hay que ser pelotudo, Magnetin.
¿Y el partido Radical, dónde está cuando se lo necesita? Será de dios, Magneto, que te dejaron sin el fútbol. ¿Es Nestor tan vivo? o vos sos un tarado. ¿Y la clase media, Magnetin? ¿No salió, con cacerolas, a defender el fútbol codificado? Además, los argumentos que usan, Magnetin, dan más vergüenza todavía. Si ustedes la levantaban en pala ¿Por qué el estado iba a tener perdida? El estado puede manejar los hospitales y el agua, y no va a poder manejar una boludez de partido de fútbol. Hay que ser muy mentiroso para decir eso y un boludo atómico para creerlo. Es como hacerle creer a la gente que los sojeros pierden plata o que los tamberos son pobres o que la tierra es plana. Son pícaros, para joder a la gente, y amedrentar a los empleados pero, cuando hay que argumentar, lo ponen a TNbaum para que nadie entienda lo que dicen.
Hiciste una de más, Magnetin. Te hicieron agachar, Magneto.

PD mañana: homenaje a Rin Tin Tin