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domingo, 20 de septiembre de 2015

Inglaterra: Corbyn surgió de un movimiento de base que permanecía invisible.

Cuando hace una semana Jeremy Corbyn se convirtió en el nuevo jefe del laborismo, la reacción de los líderes de la socialdemocracia europea fue de rabia.

Una vez le preguntaron a Margaret Tatcher cual fue su máximo triunfo político, respondió que la creación de Tony Blair y el “Nuevo Laborismo”. No se si esta anécdota es verdadera o no pero da en el clavo. La llamada “tercera vía” de Blair de los 90 marcó el rumbo de la socialdemocracia hasta nuestros días. En 1997 el Labour ganó por aplastamiento y resultó ser el gobierno laborista que más tiempo gobernó. La política de la tercera vía llevó al Labour hacia el centro, el partido prefería hablar de la economía de mercado en vez de hablar de las contradicciones de clase y se recostaba en la elite financiera en vez de apoyarse en los sindicatos. Muchos políticos oportunistas de la clase media vivieron el fin del discurso de la cuestiones de clase y de la desigualdad como una liberación, en vez de esas antigüedades ahora podían ufanarse de la “cool Britannia”. Los conservadores parecían vencidos para siempre. Desde la 10 Downing Street se vislumbraba el fin de la Historia.

Es fascinante observar los dolores fantasma que la época de Blair dejaron en la política británica y aun en la sueca. Los más altos dirigentes del Labour han sido verdaderos tradicionalistas desde hace mucho: extrañan una era de grandeza que se ha perdido. Y todo lo que esté en el camino de esa nostalgia es visto como complicado, difícil y doloroso. Cuando hace una semana Jeremy Corbyn se convirtió en el nuevo jefe del laborismo, la reacción de los líderes de la socialdemocracia europea fue de rabia. Se sintió como si los editorialistas de los diarios socialdemócratas y de los liberales hubiese estado sentados unos junto a otros cuando escribieron sus artículos sobre la incomprensible tragedia que había azotado al Reino Unido.

Al comienzo de los años 80 el Labour intentó un fuerte giro a la izquierda bajo el liderazgo de Michael Foots. Fue un fracaso. La elección del 83 resultó una catástrofe. Este hecho ha sido utilizado por montones de escribientes tenidos por socialdemócratas para advertirnos sobre el giro a la izquierda de Corbyn. Y yo me agarró la cabeza cuando veo el carácter conservador de la argumentación.

Los que nos recuerdan la derrota de Foots en el 83 viven en un mundo contrafáctico donde 30 años de neoliberalismo nunca han sucedido. Desde el comienzo de los 80 una ola de desregulación de libre mercado, de privatizaciones, de reducción de impuestos y política anti sindicatos ha invadido el Reino Unido y Europa. Los últimos 30 años las ideologías de libre mercado y el neoliberalismo le han dado forma a la sociedad y el resultado es evidente: creciente desigualdad, elites y clase alta que se separan de la sociedad, desocupación masiva. Y, no menos importante, el desprestigio de la política que sirve para el surgimiento de la extrema derecha.

Pero la guerra de 30 años contra los pobres de Europa y del Reino Unido parece no entrar en los cálculos de los que están espantados con la victoria de Corbyn. Y es quizás porque forman parte de la hegemonía neoliberal en Europa.

Tatcher tenía razón: la gran hazaña del nuevo Labour fue educar a los votantes británicos en dejar de pensar que una sociedad distinta era posible o siquiera deseable. Tony Blair dejó detrás de si un grupo de votantes de clase obrera políticamente indiferente que, con el tiempo, están votando a los xenófobos de UKIP. Pero también a una clase media cuyo lado progresista nunca más pudo despertarse para un mensaje más a la izquierda. La herencia de Blair a la socialdemocracia europea es el adiós a las herramientas keynesianas en política económica y a las ideas políticas necesarias para enfrentar la desigualdad galopante.

Personalmente me hizo muy feliz enterarme de que Corbyn había ganado la elección en el Labour. Lo que no quiere decir que yo, automáticamente, piense que Corbyn es el futuro de la socialdemocracia europea. Que haya puesto a todos varones en los puestos importantes del gabinete en las sombras es una mala señal. Corbyn es más bien el tipo que canalizó el deseo de cambio y de ruptura que late entre los laboristas. Un movimiento que, hasta hace poco, era invisible, se fue detrás de Corbyn. Yo creo que en Europa vamos a ver más y más señales de que los votantes quieren romper la hegemonía neoliberal y eso quizás se vea también dentro de la socialdemocracia.

Pesada y compacta es la hegemonía neoliberal que lleva ya una generación en la socialdemocracia europea. Parece que solamente puede romperse a través de figuras en el extremo de los partidos, sin cargos en el poder que canalicen el deseo de cambio.


Göran Greider, es director de un diario de la socialdemocracia, está a la izquierda de Scioli y a la derecha de la Cámpora, diríamos que no es lo suficientemente izquierdista como para que me tome el laburo de traducirlo, pero, por esta vez, pase.

Y otra cosa más, el Labour se parece al peronismo.

viernes, 8 de mayo de 2015

Entiéndanmelo, este blog se pone cada día más fino, te explicamos la derrota del Leibur my dear.

Las mediciones de opinión estaban equivocadas. No fue parejo, resultó una victoria conservadora enorme. Es una buena noticia para los economistas. Evidentemente los peores a la hora de los pronósticos son los encuestadores y no los economistas.

Un país de partido único: Escocia.
En el sur de Inglaterra los conservadores festejan un triunfo inesperado. Y en el norte el león escocés deja oír su grito de triunfo. La líder nacionalista Nicola Sturgeon ha convertido a Escocia en un país de partido único. Ella ha borrado al Labour al norte del muro de Adriano. De Milliband se espera la dimisión y lo mismo de parte de Nick Clegg, líder de los demo liberales. ¿Qué fue lo que pasó? Para empezar colapsaron los partidos centristas. Los demo liberales son los mayores perdedores. Por lo demas el Labour perdió votos por los 4 costados. Y por 4 motivos.

Las 4 razones de la derrota.
El Labour perdió Escocia contra los nacionalistas. Los escoceses opinaron que el Labour era demasiado de derecha en cuestiones económicas y que no era confiable en defender los intereses escoceses. El Labour perdió comunas en Inglaterra a manos de los conservadores. La clase media inglesa, al menos fuera de Londres, opinó que el Labour estaba demasiado a la izquierda en economía y que no era confiable en defender los intereses ingleses.
Votantes ingleses de clase obrera fueron hacia la extrema derecha, el UKIP, porque los laboristas eran demasiado amigables con los inmigrantes y positivos hacia la unión europea.
Votantes jóvenes se fueron con los verdes porque el Labour era demasiado crítico de la inmigración y demasiado negativo con la unión europea.

Plebiscito sobre la UE.
Las dos grande preguntas de la política británica hoy son: Escocia y Europa ¿Seguirá existiendo el Reino Unido después de esta elección? ¿Se terminará el Reino Unido? ¿Tendrán los escoceses la independencia? Eso se preguntan los votantes. Tanto ingleses como escoceses. Además como ganaron los conservadores se va a celebrar un plebiscito sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. David Cameron va a renegociar las condiciones y después se podrá elegir. El pueblo decidirá. Dentro de 2 años. No hay de que preocuparse todos los encuestadores dicen que Gran Bretaña permanecerá en la Unión Europea. Si, eso dicen los encuestadores.


No necesitamos análisis sutiles, los laboristas sufrieron una catástrofe que va a tener repercusiones en toda Europa. La aplastante derrota del Labour es la prueba definitiva de que el capital del movimiento obrero europeo se terminó.

Gran Bretaña después de la explosión financiera es más desigual que nunca, 10 millones de británicos carecen de vivienda, medio millón de familias no pueden alimentar a sus hijos, las nuevas leyes laborales llevan los derechos de los trabajadores un siglo para atrás. ¡A pesar de eso el Labour no puede ganar una elección! ¿Porque? No es tan raro y quizás no tenga tanto que ver con la situación en Escocia.

Hace un tiempo leí la plataforma electoral del Labour, me vino un mal presentimiento, la principal promesa era, escuchen esta, “un presupuesto balanceado”, pequeñas reformas se iban a hacer con lo que se ahorraba en otros lados. La misma trampa en la que cayó la socialdemocracia sueca este año, el giro a la izquierda se frenó, quedó una agenda político- económica de derecha que en la práctica deja de lado cualquier reforma profunda que pueda recomponer el estado de bienestar y frenar la desocupación. Por supuesto que una victoria de Milliband, del Labour, hubiera sido mejor para la clase trabajadora y la clase media y la población en general se hubiese librado del enorme ahorro prometido por Cameron, pero esencialmente tanto los Torys, conservadores, como el Labour son partidarios del ajuste.

Así esta casi toda Europa. Hollande en Francia está en la misma. Y en todas partes la clase obrera ha perdido la esperanza en el movimiento obrero tradicional. Muchos se han vuelto indiferentes mientras otros votan a partidos de extrema derecha, en Gran Bretaña el UKIP. Y la clase media tiene al Labour, o a cualquier otro partido de raíz obrera europeo, simplemente como un peor administrador de la misma política de ajuste dominante. El movimiento obrero europeo tiene un programa económico que hace imposible las reformas progresistas. Eso es lo que pasa. Es el final del camino. El movimiento obrero europeo debería reunirse y discutir. Ahora mismo.