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Con Cristina.
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viernes, 12 de febrero de 2016

Noviembre 1918-abril 1919 Revolución en Alemania. Revolución Rusa 35.

“(…) de aquí en adelante el imperialismo equivale a una interdependencia firme y duradera de todos los Estados del mundo en su sistema único (…)” Lenin, 7 de noviembre 1918.
“Liebknecht no tiene que preocuparse de firmar un tratado con nosotros. Le ayudaremos, aun sin tratado, con todas nuestras fuerzas.” Trosky.



Antecedentes.

En 1880 los socialistas alemanes se habían proclamado “revolucionarios” y que no tenían “ilusiones” respecto a una salida reformista. Los socialdemócratas estuvieron prohibidos en Alemania hasta el año 1890, para el año 1898 ya había una fuerte tendencia a eliminar la revolución del programa del partido ¿Quién necesita una revolución teniendo al Káiser? Aun después de la legalización los socialdemócratas eran encarcelados y la represión era constante.
Moraleja los regímenes represivos se caracterizan por las elecciones libres y la “libertad de expresión” ¿Qué se pensaban?

Para 1912 los socialdemócratas tenían el 28 % de los votos, un millón de afiliados y 90 periódicos. Eran la organización de clase obrera más grande del mundo. En 1914 los socialistas estaban claramente en contra de la guerra, el partido se preparó para resistir, Rosa Luxemburgo llamó a la desobediencia civil, el gobierno planeaba encanar a todos los dirigentes socialistas pero, gracias a dios, no hizo falta, los socialistas no le podían fallar a su país y votaron a favor de la guerra imperialista. Los socialdemócratas tenían 110 diputados, 96 seguían a la derecha, los otros 13 eran el ala izquierda pero votaron por “solidaridad partidaria” y 1 (uno) se abstuvo era Karl Liebknecht, el 1ro de enero de 1916 fundó, junto a Rosa Luxemburgo y Franz Mehring la liga Espartaquista. Liebknecht y Rosa Luxemburgo fueron en cana en julio del 16. En marzo y abril del 17 hubo grandes huelgas en Berlín. En abril los socialistas se dividieron entre la derecha que quería la guerra a toda costa y los “independientes” que se oponían a seguirla, los espartaquistas decidieron unirse a los independientes.

La revuelta en Kiel.

Los generales del Káiser tenían un problema: el tiempo. Los americanos habían entrado en la guerra en abril de 1917 pero no tenían ni el ejército, ni la logística en condiciones de cruzar el charco y aparecerse por Europa. Cuando Rusia abandonó la guerra, en la práctica, en octubre del 17, los muchachos del Káiser tuvieron la posibilidad de jugársela y tratar de ganar antes de que llegaran los americanos, es probable que no fuera posible, aun así, nunca lo vamos a saber, para junio-julio de 1918 intentaron una gran ofensiva, llegaron a estar a 40 Km. de Paris. El 8 de agosto los germanos tuvieron su “día negro”, donde fueron obligados a retroceder. Para aquel entonces habían aparecido soldados yanquis por todos lados. El 30 de septiembre se rindió Bulgaria. A partir de ese momento los alemanes empiezan a buscar el modo de rendirse sin que parezca una catástrofe, el día 4 de octubre el príncipe Max (?) es nombrado canciller. El 7 los espartaquistas llaman a formar soviets. El 17 de octubre (¡San Perón!) los húngaros se independizan de Austria. El 20 de octubre los alemanes suspenden sus acciones con submarinos, es un pedido del presidente americano Wilson para iniciar las tratativas de paz. El 28 de octubre el Káiser reforma la constitución que adopta una forma democrática de gobierno, una buena forma de dejar al país cagado del todo. El 28 de octubre, con su habitual inteligencia, la marina alemana prepara una última misión para el destructor Markgraf, los marineros, esos negros maricas y cobardes, se niegan a hacerse matar por su emperador que es un viejito pelotudo, bigotón y que usa ese casco puntiagudo, una verdadera lástima. La tripulación se amotina. El 30 de octubre estalla la revuelta en Austria y en Hungría el 31. El día 3 de noviembre de 1918 los marineros de Kiel se amotinan. La revuelta se propaga a Hamburgo, Bremen y Lubeck, los marineros crean, si, consejos de obreros y soldados. El gobierno intenta reprimir pero descubren (oh! sorpresa!) que los marineros también están armados. El 4 de noviembre Kiel está en manos de soviets de soldados y obreros. Esa noche llegó un diputado socialdemócrata llamado Gustav Noske que fue nombrado gobernador, la revolución en Kiel terminó esa misma noche. El 5 de noviembre los soviets toman Hamburgo. El 8 de noviembre en Berlín la situación parece desesperada Liebknecht, como de costumbre, se ha quedado solo, ese día difunde un volante que llama a la revolución. Hay huelga general y los soldados se solidarizan. El sucio trapo de los alemanes ha sido reemplazado por la Bandera Roja. El diario de los socialdemócratas llama a la huelga cuando los huelguistas ya han estado desfilando durante 5 horas.

Para el 9 de noviembre, el socialdemócrata Ebert es nombrado regente, el Káiser se exilia y Liebknecht proclama desde el balcón del palacio imperial en Berlín la república y el socialismo. El 12 de noviembre se formó el equivalente alemán del ejecutivo del soviet. Los socialdemócratas se deshicieron de la izquierda con facilidad, armaron una especie de asamblea gigante y los manijearon: usaron a los soldados contra los obreros y/o viceversa. Lean mis labios: nunca, pero nunca, la asamblea gigante. En la primera semana de diciembre empezó una campaña furiosa que atribuía a los zurdos la falta de asistencia alimentaría de parte de los aliados y llamaba a matar a Liebknecht. El 5 hubo un intento de golpe de estado que fracasó no sin antes ametrallar a una manifestación de espartaquistas. Se forma un “Cuerpo republicano” pagado por los ingleses, son los mismos que años después financiaron a Hitler, tampoco funcionó. El 22 de diciembre el gobierno socialdemócrata arma un cuerpo de oficiales con altos salarios son los “Frei Korps”, para los que vienen leyendo los artículos sobre la Revolución Rusa: son el ejército blanco.

La revuelta espartaquista.

El día 8 de diciembre 150 mil espartaquistas desfilaron por Berlín con Liebknecht a la cabeza. En la segunda semana de diciembre el “ejecutivo del soviet” declinó su autoridad para dejársela al parlamento. En la navidad el gobierno socialdemócrata intentó desalojar a los marineros que habían ocupado el palacio imperial en Berlín y los marineros, más los espartaquistas, más los desconocidos de siempre les dieron una paliza. Lamentablemente los espartaquistas no son un partido revolucionario, ni siquiera son un partido, no es Liebknecht el que manda en las calles sino el caos. El 29 de diciembre Rosa Luxemburgo se reúne con 112 delegados de toda Alemania y funda el Partido Comunista Alemán, este resultó ser un partido medio ultra, del tipo “alternativista”, esos que cuando pierden la elección en un sindicato te fundan otro con 4 pibes.

Para cuando la izquierda terminó de discutir, sin ponerse de acuerdo, el gobierno socialdemócrata ya tenía preparadas a las “Frei Korps” y el día 4 de enero de 1919 echaron al jefe de policía, el izquierdista Eichhorn. La izquierda armó una manifestación gigantesca, el objetivo era impedir el raje de Eichhorn, hacer una demostración de fuerza y volver a casa pero miles salieron armados para hacer la revolución. Rosa Luxemburgo vio que la tendencia espontánea llevaba al desastre, Liebknecht en cambio vacilaba. Se la jugaron tratando de imponer a un tal Ledebour de los socialdemócratas independientes, que pertenecía al ala izquierda de la socialdemocracia y no era ningún revolucionario. Hubo otra demostración masiva en las calles y los “revolucionarios callejeros” que eran espontáneos pero no boludos impidieron la salida del diario socialdemócrata, no aclara, la fuente con la que contamos, si destruyeron las instalaciones. Pero mi consejo para ustedes, gente del futuro, es: destruyan las imprentas, los cables, las oficinas, las cámaras, los canales, las antenas, los discos rígidos y los satélites, si no se oye la voz de los revolucionarios que no se oiga ninguna.

En la plaza de mayo, pero de Berlín, se habían reunido 200 mil proletarios armados, bajo el frío, la niebla y la lluvia. Los dirigentes se reunieron a conferenciar y conferenciaron hasta que el pueblo se retiró. Después uno se pregunta porque vino Hitler y porque los alemanes tienen esa expresión siniestra en sus caritas. Las únicas iniciativas militares de importancia las tomaron los espontáneos, p. ej. tomar las estaciones de trenes. En cuanto la izquierda vio que el gobierno no caía se dispusieron a negociar. El 7 de enero Rosa Luxemburgo llama a desarmar a la derecha, a armar a las masas y a ocupar posiciones de poder. Pero para el 13 de enero los socialdemócratas ya tenían su “Cuerpo Republicano” y, ante la pasividad y el desorden de los revolucionarios, dominaban Berlín. A su vez, como corresponde, los mandos socialdemócratas no confiaban en sus “propias” tropas y llamaron a las Frei Korps que se ocuparon de matar a todos los que se les cruzaron, a su vez empezó una campaña de la prensa histérica de demonización de los espartaquistas.

El jueves 16 de enero de 1919 el periódico de los socialdemócratas anunciaba triunfalmente que Liebknecht había sido “muerto mientras trataba de escapar” y que Rosa Luxemburgo había sido “muerta por el pueblo”. La clase media estaba de fiesta.


El Final de la revolución.

El gobierno “socialista de contrarrevolución” como le dicen los libros, tiene todavía 2 problemas, los propios militares que ha llamado para aplastar a los revolucionarios y los consejos obreros que gobiernan en buena parte del país. Una semana después de liquidar a los espartaquistas se vota para la asamblea constituyente, los socialdemócratas del ala derecha obtienen la mayoría. El 19 de enero el gobierno de Noske deja sin poder a los consejos obreros, el viejo régimen ha retornado. En Bremen la izquierda tenía un dirigente llamado Johhan Knief, Knief advertía que no podían tomar el poder, que los socialdemócratas independientes no eran confiables pero, justo cuando estalló la rebelión, se enfermó y se murió. En Bremen los Frei Korps perdieron 50 soldados. Por medio de engaños Noske y Ebert lograron retrasar las huelgas en la region del Ruhr, crearon una comisión, Perón decía que si querías que algo no se hiciera nunca lo pusieras en una comisión, para socializar las minas, de hierro, de carbón, no las mujeres, aunque deberían haber socializado las minas, por ahí ganaban si hacían eso.

Para febrero los mineros se despertaron y empezaron la huelga general, cuando las Frei Korps quisieron entrar, los cagaron a tiros. Sin embargo no fue suficiente, volvieron a negociar, a ser engañados y reprimidos. Para fines de febrero Berlín entró en huelga otra vez, esta vez la izquierda tuvo poco que ver, los sindicatos socialdemócratas fueron aplastados por el gobierno socialdemócrata. A continuación una nueva huelga minera estalló en el Ruhr, alcanzó a más de medio millón de trabajadores, el gobierno de Noske terminó haciendo algunas concesiones y después vino la represión.


La Republica Socialista de Baviera.

Baviera mis amigos, era, en aquellos tiempos, un pedacito de Alemania que, despelotes históricos mediante, gozaba de autonomía, los muy hijos de puta ¡Tenían su propio rey! El príncipe Karliten, no mentira, no se como se llamaba. Baviera era una zona rural, la única industria importante era la Krupp, esos que hacían cañones, y la mayor parte de la población era católica y muy conservadora. En esos pagos vivía un intelectual socialdemócrata llamado… ¡Mau-mauen!, se llamaba Kurt Eisner, durante la guerra se había vuelto pacifista, en noviembre Eisner se volvió el líder de los obreros, vaya uno a saber porque, tomó la sede del parlamento local y proclamó el “Estado Libre Bávaro”. Munich estaba repleto de tropas que volvían del frente. Eisner, durante casi 4 interminables meses logró mantener más o menos contento a todo el mundo, el 12 de enero se votó en Baviera y Eisner obtuvo el 2,5 % de los votos. En Febrero mientras votaba a favor de la creación de una policía represiva hablaba en las concentraciones obreras donde vivaban a Liebknecht y a Lenin. Eisner se decidió por fin a renunciar pero, justo antes de eso, un derechista lo mató de un tiro, era el 21 de febrero.

En Baviera el único poder en pie eran los consejos, no le digamos soviets, de obreros y soldados, a mitad de marzo se formó un nuevo gobierno conducido por el socialdemócrata Hoffman. 40 mil desocupados daban vueltas por Munich y la situación empeoraba, Hoffman no tuvo mejor idea que aumentar la luz y otros servicios, los consejos le dijeron que le iban a dar una patada en el culo. En el ministerio de defensa, el ministro era un socialdemócrata de la extrema derecha, se hizo una reunión para decidir la creación de la “República Bávara de Consejos”, estaban los socialdemócratas, los delegados de los consejos y, no podían faltar, los anarquistas y los bohemios, que siempre hay aunque sea en Alemania. El único tipo serio era el comunista Leviné, que dijo que no les creía nada y que la república soviética solo podía ser creada por el proletariado triunfante. Aun así el día 7 de abril la república, vamos a llamarle de los consejos, se proclamó. Hubo, pese al aspecto circense de todo, decretos que intervenían en los bancos, confiscaciones, un tribunal revolucionario y hasta un intento de crear un ejército, naturalmente, rojo.

Leviné nos cuenta que, pasados los primeros días, todo sigue igual. Los ministros socialdemócratas desaparecieron misteriosamente, bueno, no era tan grande el misterio, preparaban la contrarrevolución, por supuesto. ¿Se acuerdan del finado Eisner? Bueno, apareció otro personaje similar: el dramaturgo Ernst Toller. Toller tenía su “consejo revolucionario” con personajes bizarros, algunos anarquistas, otros bohemios y estaba el Dr. Lipp, este era “comisario” de relaciones exteriores, le escribió a Lenin una carta donde afirmaba que el proletariado de Baviera era “felizmente victorioso” pero que, al parecer, las cosas se le habían complicado porque Hoffman le había robado las llaves del baño del ministerio. Hoffman mientras tanto, aparte de quedarse con las llaves del baño, reunía un ejército y se apoderaba de las ciudades bávaras. Pero los locos tienen suerte, el día 13 una guardia de la derecha intentó tomar Munich pero se encontró con miles de obreros y soldados en armas. Al mismo tiempo el revolucionario, enviado desde Berlín, Eugen Leviné reorganizaba al partido comunista, la línea que seguía era bien clara: evitar meterse en una insurrección y perderla como en enero en Berlín y aclarar que la “República de los consejos” no era la república soviética. Después de defender con éxito Munich Leviné declaró que los comunistas iban a estar “en primera fila” en la lucha contra los contrarrevolucionarios. Entraron en escena nuevos consejos que, esta vez si, se parecían mucho a los soviets. Obligaron a la clase media a entregar la comida que tenían encanutada e incluso las armas, los automóviles fueron confiscados y los departamentos vacíos fueron ocupados por gente sin vivienda. El marinero que había organizado la resistencia el 13 de abril fue nombrado comandante del Ejército Rojo. 15 mil soldados rojos se manifiestan armados en la calle. Pero solamente en Munich, Hoffman gobierna el resto de Baviera. Y la situación es desastrosa, falta la comida y el combustible. Toller que había pedido, unos días antes, que lo relevaran ahora vuelve para atacar a los comunistas. El ánimo de las masas ha decaído, Leviné intenta negociar pero es tarde 30 mil Frei Korps, no hay soldados son todos oficiales, marchan hacía Munich. Lo poco que queda de la República Soviética resiste, hay 600 muertos y las Frei Korps torturan y ejecutan a los prisioneros, matan a 50 prisioneros de guerra rusos, por el hecho de ser rusos nomás. El pretexto de las Frei Korps es bien interesante, el gobierno soviético ha hecho ejecutar a 10 miembros de una organización llamada “Última Thule”, Última Thule es un grupo antisemita precursor del nazismo ¿querían saber cuál era el huevo de la serpiente? Ahí lo tienen.

Eugen Leviné nació en Petrogrado en 1883, en una familia judía de clase media, su familia emigró a Alemania, en 1905 Eugen volvió a Rusia para participar de la revolución, fue prisionero en Siberia, escapó y estudió en Alemania, fue soldado en la guerra mundial y se incorporó al recién creado Partido Comunista.

Falta un último detalle: la ejecución de Eugen Leviné el 5 de julio. Los que cuestionan el criterio de Leviné y de su gente, tal vez sepan mucho de política, de filosofía o de lo que sea pero no saben un carajo de militancia. Cuando los combatientes de la clase obrera tomaron las armas a Leviné no le quedaba más remedio que seguir la lucha hasta el final. Es lo que hace la gente de verdad en la vida real. Unos meses después la derecha más cocorita, protonazis, lo corrió a Hoffman, recordemos que el enemigo del soviet era socialdemócrata, de Baviera.


Y recuerden que nosotros no sabemos nada, los que saben son los fachitos de traje que no pueden articular una frase de más de 4 palabras. No se me olviden.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
Está vez preferimos hablar de cosas que pasan todos los días.

domingo, 23 de noviembre de 2014

La contrarrevolución en el sur, 1er round. El Don, enero 1918.

Batalla en el sur.


Marzo 1918. Sur de Rusia, el Don, el Kuban.

“¿Qué calificativo aplicar a este desastre deshonroso? Nos ha perdido el egoísmo más vil. En lugar de defender la tierra natal contra el enemigo, sus mejores hijos, los oficiales rusos, huyen vergonzosamente ante un puñado de usurpadores.” Kaledin, discurso antes de suicidarse.

Un golpe de estado, aun cuando se fracasa, puede ser una buena idea. En septiembre Kornilov, el comandante en jefe, armó, mal, porque era un militar de mediocre para abajo, un golpe contra Kerenski. Eso ya lo comentamos. Kornilov, un tal Lukomsky, Denikin, que va a terminar siendo el jefe de la contra en el sur de Rusia y otros menos representativos fueron detenidos en un monasterio en el norte de Rusia, cerca, casualmente, del estado mayor del ejército ruso en Mogilev. Los detenidos manejaban la “cárcel” y hacían, básicamente, lo que se les cantaba el culo. Kerenski no los puso en libertad porque eran candidatos al linchamiento si salían de ahí. Pero el verdadero cerebro de la contra era Alekseyev.

Para empezar todos estos generales no eran de origen aristocrático como pudiera pensarse, todos eran de clase media, no defendían sus propios intereses. La clase media se hace la loca pero, a la hora de los mangos, defiende al patroncito. O al imperialismo, si lo prefieren. Pero el grueso de los oficiales blancos si eran hijos de terratenientes y garcas varios, sedientos de venganza. Alekseyev era uno de los generales más condecorados, no obstante lo cual en la guerra mundial lo único que planificó fueron retiradas cada vez más atrás.

Con la revolución de octubre Alekseyev se retiró al sur a Novocherkassk donde el Ataman, jefecito, de los cosacos, Kaledin, se había negado a reconocer al poder soviético, de hecho había proscrito a los bolches. Y ahí estaba el problema, Kaledin quería una república cosaca, habían declarado la independencia el 20 de noviembre y la contra quería volver a tomar el control de Rusia y fumarse todo. El otro líder cosaco había llegado, él también, escapándose de Petrogrado, era Krasnov, el mismo al que los bolcheviques le habían perdonado la vida y habían dejado en libertad bajo juramento de no volver a meterse con el soviet.

En seguida los muchachos contra tuvieron su interna, Kornilov se sentía un general carismático, después de todo era quien había intentado el golpe, en cambio Alekseyev era un político inteligente, era compinche del partido Cadete y de Miliukov, que es como decir que era hombre de los aliados. Igual cuando uno lee estas cosas se queda con la idea simple de que hay 2 bandos, pues bueno, lo siento, las provincias cosacas estaban divididas primero entre cosacos y simples campesinos.

Los cosacos, se supone, eran descendientes de los guerreros que pelearon contra los cotures, los mongoles o no-acuerdo-quien en siglo XVIII, mientras los simples campesinos eran inmigrantes cagados de hambre. Los cosacos tenían, en promedio, 10 veces más tierra que los rusos y tenían, por medio de sus asambleas, el control político. A su vez, entre los cosacos, teníamos a los más jóvenes que habían estado en la guerra y habían sido testigos de cómo, los generales del Zar, peleaban y a costillas de quien, mientras los cosacos más viejos o más pícaros habían pasado toda la guerra en casa o se las habían rebuscado para zafar aun yendo al frente, porque para la guerra de trincheras y cañones los cosacos no importaban demasiado. Además algunos cosacos eran pobres y otros eran unos terratenientes del orto.

Como si esto fuera poco, no todos los inmigrantes eran campesinos, en la provincia del Don había varias ciudades con obreros y, es posible que sea una característica de principios del siglo XX, los obreros fifí eran una minoría. Los bolcheviques no iban a tener peso en la región hasta los primeros meses del año 18 pero ya en la elección para la asamblea constituyente los bolches habían arrasado en Rostov, en esa vuelta se habían puesto en contacto los obreros con los marineros del Mar Negro, malo para los que te jedi. A eso le tenemos que agregar las broncas entre cosacos y, más que nada, la presencia de guarniciones con soldados que, en general, estaban con los leninistas pero que no eran un ejército operativo sino unos conscriptos, que se querían ir a su casa.

Hacia fines de 1917 militares o aspirantes a militares, gente como uno y políticos contra empezaron a desplazarse hacia el sur. El 26 de noviembre el ejército blanco reprimió una sublevación obrera en Rostov. El 9 de diciembre los comisarios del pueblo declararon la guerra contra Kaledin, el parlamento ucraniano y otros líderes cosacos que andaban por ahí. Marineros del Mar Negro tomaron Rostov el día 10 pero el ejército blanco recuperó, en una batalla que duró un par de días, la ciudad el 15. Es la primera batalla de la guerra civil.

Los políticos del partido Cadete llegaron para poner orden, Alekseyev quedó como encargado de las finanzas y relaciones con los aliados, Kornilov como comandante en jefe y Kaledin como jefe político. Rusia, insistimos, es un país afortunado. Los oficiales rusos de la primera guerra mundial, a pesar de las enormes perdidas, eran unos 300 mil, de haber podido, el ejército blanco, reclutar al 10% de esa fuerza no habría mucha revolución rusa de la que hablar. En vez de eso los blancos reclutaron a pibes de las academias militares y a estudiantes fanatizados, había una alta proporción de adolescentes en el ejército blanco.

Los fondos para mantenerse les llegaron de parte de la burguesía de las ciudades del Don. El banco estatal del Don aportó 15 millones de rublos, recuerden que Lenin, en un capítulo anterior, estaba chocho con la tercera parte de esa guita. Para mediados de enero del 18 los blancos contaban con unos 4 mil soldados. Eran un ejército con muchos caciques y pocos indios. Pero esa pequeña fuerza militar era superior a todo lo que el gobierno revolucionario podía poner en el terreno. Los rojos contaban con los restos del antiguo ejército ruso, con voluntarios venidos de las ciudades del norte y con alguna fuerza local. Lo único que tenían los bolcheviques era el entusiasmo y con eso les alcanzó.

El 11 de febrero Kaledin se pegó un tiro en la cabeza, con la esperanza de generar conciencia entre los cosacos. El ejército blanco se quedó en Rostov todavía unos días más y después escapó. Los revolucionarios recapturaron Rostov el 23. Novocherkassk, la capital del Don y de la contra, cayó el día 25. Lenin que, como todos sabemos, era infalible, anunció el final de la guerra civil.

Como estamos en Rusia, al sur del Don hay todavía otra provincia cosaca más llamada Kuban, los amigos del “ejército voluntario” blanco decidieron abandonar Rostov y Novocherkassk e internarse en esa región, es la famosa “Marcha en el hielo”. Detrás del ejército marchaba la “gente como uno” banqueros, políticos verbosos, profesores universitarios, periodistas y las mujeres de los guerreros.

Los blancos se encontraron en un mar de campesinos bolcheviques y no tuvieron más remedio que liquidarlos sin piedad, en Lezhanka, un pueblito que cuesta encontrar en un mapa, mataron a 500 terroristas, mujeres y niños incluidos. Para algún despistado, mucho de lo que acá decimos es irónico, no figura en ningún lado pero es sumamente difícil que un campesino del Kuban supiera que carajo era un bolchevique ¿Por qué los mataban entonces? ¿Ustedes que creen?

"Aunque tengamos que quemar la mitad del país y derramar la sangre de las 3/4 partes de la población, haremos lo que haga falta para salvar a Rusia" Kornilov.

Para mediados de marzo el gobierno cosaco del Kuban de un tal Filimonov fue derrocado por los rojos, los sobrevivientes se unieron a los blancos. Konilov, cansado de correr, decidió atacar la ciudad de Ekaterinodar. Los rojos, por una vez, tuvieron buena suerte, un cañón bolchevique le pegó de lleno al cuartel de Korni que murió aplastado, sin embargo la suerte resultó ser una desgracia.

En primer lugar los blancos decidieron retirarse, se hubieran seguido el ataque, posiblemente, el ejército blanco hubiera terminado ahí, además quedó al mando de los blancos Denikin un general mucho más capaz. Aun así, los blancos fueron atacados por uno de los famosos trenes blindados y se salvaron por un poquito. Los revolucionarios podrían haber liquidado a los blancos pero, dominados por el rencor, decidieron dedicarse a profanar el cadáver de Korni, mala idea.

Para mayo los blancos estaban a salvo y el poder soviético en retirada.


Artículos anteriores:
1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos..
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
Por dios, por la patria y por el Zar!

lunes, 20 de octubre de 2014

La paz infame, Brest Litovsk 1918. Revolución Rusa 27.

Rusia abandona la guerra mundial, para pelear su propia guerra.


Febrero 1918. Brest Litovsk, el frente.

Por muy extraño que le suene a un lector del siglo XXI la idea principal de los revolucionarios no era la revolución en Rusia o un alzamiento campesino. Los revolucionarios en su mayoría habían conocido el exilio, Lenin, y la mayor parte de su estado mayor en 1918, hablaban alemán fluidamente, varios hablaban francés, ingles y vaya uno a saber que. El partido de los bolcheviques pertenecía a la internacional socialista y tanto ellos como los mencheviques habían armado sus partidos a imagen y semejanza de los socialdemócratas alemanes. Veían a la revolución rusa como el comienzo de la revolución mundial.

¿Cómo iba a ser esa misteriosa "revolución universal"? Se extendería desde la Rusia atrasada a la Alemania industrial, los revolucionarios alemanes, que en realidad eran Liebknecht y Rosa Luxenburgo más un grupito que los seguía que ni siquiera era un verdadero partido, derrotarían al Kaiser, a los militares, a los capitanes de la industria y a los socialdemócratas de derecha e instaurarían el soviet. Cuesta creer que tipos formados políticamente, que conocían el país y habían vivido años en Alemania pudieran creer realmente una boludez como esa. No solamente eso sino que los franceses, los ingleses y los demás países europeos harían más o menos lo mismo.

Un motivo para el optimismo era que los principales países capitalistas estaban enfrentados entre si. Los soldados rusos, que se habían retirado derrotados del frente, estaban llevando la revolución a todas partes de Rusia, no era extraño pensar que podían llevar la revolución hasta otros países, cosa que hicieron durante los primeros años de la república socialista. La base de la confianza de los revolucionarios rusos en la revolución mundial, europea por lo menos, era el descontento de los soldados de las trincheras. El descontento, la furia, la desesperación, si lo prefieren, era evidente en los cuerpos de ejército europeos que tenían que marchar a operaciones militares desastrosas que terminaban en masacres, los civiles de la retaguardia podían morir de desnutrición pero, en el mejor de los casos no tenían armas ni organización para rebelarse y tampoco tenían al partido de Lenin que funcionara como vanguardia.

Tres semanas después de octubre, Trotsky se comunicó con el alto mando alemán para iniciar las negociaciones de paz. Empezó la famosa negociación de Brest-Litovsk. Los rusos se tomaron el asunto como una farsa, aparte de Trotsky, Joffe y Kamenev llevaron representantes obreros, campesinos, dicen las malas lenguas de la derecha que era un campesino que encontraron por el camino, y, horror de los horrores, hasta una mujer. En seguida se pusieron de acuerdo en un alto el fuego. Los rusos ya casi no tenían ejército, los campesinos se desmovilizaban solos y se iban a su casa, después volvemos sobre eso, los alemanes querían terminar la guerra en el este para hacer un "ataque final" en el oeste. Si los revolucionarios rusos eran fantasiosos los príncipes y generales alemanes era simplemente estúpidos, esperaban ganar una guerra moderna con buenos generales y soldados sacrificados contra un poder económico infinitamente superior. Aun así no había motivo para no firmar una paz rápida, darles a los alemanes algunos territorios que querían, básicamente dejar que se sintieran vencedores, y conservar la línea del frente de noviembre de 1917. Tal vez un poquito más.

Pero, en parte, al menos, a instancias de Trotsky empezaron a darle largas. Exigieron que se invitase a los otros países en guerra y cosas para hacer tiempo esperando que la rebelión estallara en el ejército alemán o en quien sabe donde. Trotsky les hacía discursos interminables a los alemanes que veían que era una táctica dilatoria y empezaron a perder la paciencia. Los alemanes que, a pesar de su intrínseca estupidez, eran muy vivos firmaron una paz separada con Ucrania, los "nacionalistas" ucranianos pensaron que era mucho más nacionalista convertirse en un protectorado alemán que vivir bajo el gobierno de sus propios soviets.

En octubre (del 17) el soviet de Kiev se alió con el parlamento ucraniano contra los liberales y los SR para asegurar la autonomía pero de inmediato hubo guerra entre la "república popular" ucraniana y el soviet. En Ucrania los rusos vivían en las ciudades y eran como un ocupante colonial, los ucranianos eran campesinos, la burguesia de los campesinos era la base del nacionalismo, los obreros de las ciudades eran la base del soviet, a su vez los judíos eran mayoría en muchos pueblos. En cuanto uno lee la proclama del parlamento ucraniano de octubre del 17 parece calcado de los decretos de los soviets pero mientras se usa un lenguaje radicalizado el parlamento apoya a los blancos. Cosas de la política. Para mediados de enero los grupos armados rojos que había por todas partes derrocaron al gobierno del parlamento ucraniano pero poco después intervinieron los franceses. El parlamento tampoco tuvo problemas en llamar a los alemanes y convertir a Ucrania en un vasallo alemán, ¡ay! estos nacionalistas.

El 8 de enero de 1918 se reunió el comité central de los bolcheviques. La fracción mayoritaria era la de Bujarin, partidaria de la hacerle la guerra a los alemanes con un ejército guerrillero, La segunda opción era la, típica, de Trotsky: no firmar un tratado de paz pero tampoco hacer la guerra en espera, aparentemente, de que estallara una revolución en Alemania. Lenin quedó en absoluta minoría con su propuesta, ciertamente poco glamorosa, de firmar cualquier cosa con tal de no ser invadidos, lo seguían Stalin, Sverdlov y un par de pibes más. Los leninistas apoyaron la propuesta de Trotsky y durante 3 semanas más siguieron haciendo tiempo en Brest.

El día 9 de febrero el Kaiser les mandó un ultimátum, o firmaban la paz en 24 hs o los alemanes invadían la Rusia soviética. El 18 de febrero avanzaron. La república socialista tenía grandes discursos pero estaba indefensa, en una semana ocuparon 300 Km. ante un ejército que huía. El día 2 de marzo los alemanes bombardearon Petrogrado. En el comité central la moción de Lenin de firmarles lo que sea a los alemanes perdió por 6 a 7. Trotsky terminó por cambiar su voto y permitir la firma. El motivo de este cambio parece ser la amenaza de Lenin de renunciar, en realidad si los alemanes seguían adelante no había mucho a lo que el pelado pudiera renunciar, la posición de Trotsky, en ese caso, hubiese sido precaria. De inmediato Lenin mandó un telegrama pidiéndole la escupidera a los muchachos del Kaiser que, ya que estaban en el baile, siguieron avanzando sobre Rusia unos días más.

El 20 de febrero los partidarios de la "guerra revolucionaria", Bujarin, Uritski, Piatakov, renuncian a sus cargos. El día 21 los comisarios proclaman a "la patria socialista en peligro" es una llamada a la movilización general, a destruir los puentes y a impedir que los alemanes puedan abastecerse, entre otras cosas les da a los soviets la "licencia para matar", cualquier saboteador, acaparador, cualquiera que ayude al ejército blanco o cosas por el estilo puede ser fusilado en el acto, sin juicio previo. La prensa derechista, que haga propaganda por los alemanes o simplemente sospechosa es prohibida sin más vueltas. El ejecutivo del soviet vota 116 a 85 a favor del tratado. Se acaba de abrir una herida entre los SR izq. y los bolches que ya no va a cerrar. Los bolcheviques reciben cartas de los aliados que afirman estar dispuestos a apoyarlos si van a la guerra. Los bolches conocidos que van a firmar la paz desastrosa a Brest son Chicherin y Ioffe, ambos van a estar al frente de la política exterior del soviet en el futuro. Los delegados de la república socialista firman lo que les dan sin ningún tipo de diálogo o discusión. El tratado prohíbe al soviet meterse con lo que pase en el occidente: Finlandia, el báltico, Polonia, deberá reconocer a Ucrania, abandonar territorios ocupados e indemnizar a los imperios alemán y austrohúngaro. Se intercambian prisioneros. Aún una vez firmada la paz el avance alemán siguió hasta el Don, Crimea y el caúcaso.

Es el 3 de marzo de 1918 y lo peor todavía está por verse.

Artículos anteriores:
1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos..
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista

Rebeldes sin escrúpulos traicionan a los aliados que luchan contra el Káiser.

miércoles, 26 de marzo de 2014

26 de octubre 1917, Petrogrado. Revolución Rusa 20

La paz, la tierra y un gobierno bolchevique.


26 de octubre de 1917 Petrogrado

Ese día amaneció frío, húmedo y oscuro, la gente decente de la clase media se levantó a boludear, como lo hace siempre, los periódicos, Clarín, TN y el pelotudazo de Santo Biassati decían, reordenando sus prejuicios, que unos chiflados habían estado jodiendo en el Palacio de Invierno y que el infalible Kerensky pronto llegaría del frente con millones de soldados ansiosos de volver a poner en el poder a 4 millonarios, a 4 milicos fascistas y a la comparsa liberal. Había que disfrutar y reírse de los aventureros zurdos, durante las horas en que estuvieran al mando. Los amigos mencheviques dicen que, apartados de la sabiduría y el control técnico de la clase media, los bolcheviques se hunden inexorablemente. Para los "liberales de la bomba" los bolches no son más que agentes del Káiser Guillermo.

Pasan dos cosas, por un lado desde Petrogrado sale la orden de formar los CMR y de darle el poder a los soviets, donde sea y como sea, y por otro los milicos golpistas de Kornilov y compañía no se escaparon de la supuesta cárcel donde estaban sino que, simplemente, los dejaron ir. Estos simpáticos soldaditos del Zar van a organizar una guerra civil con 10 millones de muertos.

La huelga de los servicios públicos comienza en la central de telegrafos, el centro bolchevique en el palacio Smolni envía telegrafistas militares. Lenin propone un gobierno puramente bolchevique, los SR-istas de izquierda todavía vacilan, los nuevos ministros se llamaran "Comisarios del Pueblo". La segunda sesión de congreso de los soviets, y, tal vez, la segunda parte de la historia de la humanidad, empezó a las 9 de la noche. Entonces aparece Lenin, el mismo, para dirigirse a las tribunas, se escuchan gritos y aplausos, se hace silencio, durante unos momentos interminables Lenin juega con sus tiradores, se levanta las mangas, carraspea, se inclina como para leer, apoya los brazos en la mesa, eleva la mirada, 160 millones de habitantes del antiguo imperio esperan su palabra, Lenin dice la frase que va a marcar a fuego a varias generaciones, la frase que lo muestra como el pensador político más profundo de su tiempo. Lenin dice: "No contaban con mi astucia".

El, recién nacido, gobierno bolchevique propone una tregua de 3 meses y conversaciones de paz inmediatas, sin condiciones. El llamamiento es no solo a los gobiernos de las principales potencias sino a la clase obrera y el pueblo de todos los países. Para ubicarse, recuerden que en ese momento, Rumania había sido invadida y aplastada, Italia había perdido una gran batalla, los submarinos alemanes le daban a todo lo que se movía y se preparaban para bombardear Paris desde 100 kms de distancia. Créase o no, el documento que, de hecho, saca a Rusia de la guerra y que va a determinar una lucha política brutal dentro del partido comunista, es aprobada por unanimidad. Y eso sin contar con que es una ruptura de los tratados con los imperios Británico y Francés y con los yanquis. Con el paso de los días y de los meses se va a hacer cada vez más claro que, la "declaración de Paz", refleja el deseo de los soldados campesino. Más adelante seguimos con eso.

El siguiente paso de Lenin en el congreso es, si cabe, todavía más grandioso, la propiedad terrateniente es abolida. Esta ley viene del congreso de los soviets campesinos en agosto, establece que las tierras de los nobles y diversos garcas son de los campesinos y que los soviets, que no son más que las antiguas comunas, se harán cargo de la distribución y el reparto, los vienes y herramientas de los terratenientes y afines son confiscados, es decir sin indemnización. La ley surgió de un resumen de una bocha de mandatos de los soviets campesinos y formaba parte del programa del partido SRista. Lo que prueba que no era un mandato para ser cumplido sino un sueño bonito como si dijéramos un romance con Angelina Jolie. De modo que las tierras de los terratenientes que eran gente sana y trabajadora que se levantaba temprano para ver crecer la cebolla fue robada por esa brutal manga de negros sucios que viven de subsidios, que quieren que el estado les de y que hacen el pasito de los wachiturros, una vergüenza, señora, una vergüenza. Por otra parte esto si que es una confiscación y no boludeces. Lo pior, lo más pior es que el objetivo de la ley no era hacer felices a los campesinos, y a los niños ya que estamos, era para joder a los terratenientes, a los bancos que quedaron de rodillas sin las hipotecas y a la contra revolución que nunca volvió a tener base en el campo. Al último proclaman el nuevo gobierno, el consejo de comisarios del pueblo.

Sujanov

Por suerte tenemos el testimonio de un, casi pongo bloguero de centro izquierda para contarnos como fue el día 26 de octubre, el día 1 por así decirlo, de 1917. La gente como uno se reunía para juramentarse en resistir a los intrusos que se habían apoderado del país, los diarios, esos maravillosos que leen los perejiles en el colectivo, habían sido cerrados o las ediciones secuestradas y el CMR los estaba quemando en la calle, ante la vista azorada de los vecinos, que ya no se enterarían de las ofertas en el COTO. Nuestro comentarista replica azorado que “el zarismo nunca aplicó estas represalias masivas contra la prensa”. Nuestro corresponsal nos cuenta que Martov, el menchevique decente, se apareció, la noche del 26, para pedir por los ministros del Palacio de Invierno que estaban presos, en apariencia, los bolcheviques no le hicieron caso pero los ministros fueron puestos en arresto domiciliario. En toda su sencillez, esto nos dice más sobre la voluntad de diálogo de los terroristas bolcheviques que kilómetros de libros de cháchara política. Ahora Lenin lee el decreto de la paz, nuestro amigo suspira, “es lo debiera haber hecho el gobierno provisional hace meses”, nos dice. Además ve claramente que Rusia ya no tiene ejército, ya no, la proclama es una rendición incondicional disimulada. Los SR-istas de izquierda y aun los chupatintas del diario de Gorky avalan la declaración. Llega el decreto de confiscación de la tierra, Sujanov dice que, no solo está de acuerdo sino que él mismo ha estado insistiendo y peleándose, con otros mencheviques, a favor de la propuesta pero resulta que la propuesta conlleva, por ejemplo, la abolición del trabajo asalariado en el campo y en eso no está de acuerdo porque “un decreto no puede cambiar las realidades económicas”, salvo los decretos del capitalismo, claro. Ahora hay debate ¿Deben los bolcheviques gobernar en soledad? Por supuesto que no. Incluso los propios bolches insisten con una coalición, buscan a los SR-istas de izquierda que, después van a ver, en muchas provincias donde casi no hay bolcheviques, han hecho la revolución por su cuenta. Pero los SR quieren un gobierno de coalición con los mencheviques y la derecha SR. No quedan, en el congreso de los soviets, representantes de la derecha de los SR y de los mencheviques de modo que el que habla es un representante del sindicato ferroviario. Tiene un ultimátum para el Congreso, si no se forma un “gabinete multipartidario”, es decir con los derechistas que han abandonado el congreso, que están organizando un “comité de salvación” junto con los liberales y que están apoyando a Kerensky que ronda el cuartel general del ejército buscando tropas, si no están esos, el sindicato ferroviario va a paralizar todo el transporte, con una huelga “por tiempo indeterminado”.

Trotzky quedó como comisario de relaciones exteriores, de eso nos vamos a ocupar (¡Ay! de los trotskistas) cuando lleguemos a la paz de Brest-litovsk. Stalin quedó como comisario de las nacionalidades y también va después. Vamos a escribir sobre los bolcheviques “menores” del consejo de comisarios del pueblo.

Educación: Lunacharski, hombre de cultura, crítico de arte y periodista, bolchevique de siempre pero apartado, en 1917 pertenecía al grupito de Trotzky, se le atribuye responsabilidad en los avances enormes que hizo la joven república socialista en alfabetización, intentó defender a dios, alegando demencia, en el juicio que le hicieron los soviets en enero de 1918, finalmente el todopoderoso fue declarado culpable y fusilado por cien salvas de cohetazos dirigidos hacia arriba, lo que viene a querer decir que ni dios se salvo del terror rojo. Se convirtió en diplomático y murió en Francia en 1933.

Interior: Rýkov, bolchevique desde el comienzo tuvo posturas a favor de un entendimiento con los mencheviques, formaba parte de la “fracción moderada” de Moscú, no estuvo cerca de Lenin en abril de 1917 y tampoco en la insurrección de octubre, la semana que viene más sobre Moscú. Estuvo en el grupo de “bolcheviques disidentes” en noviembre del 17. Ocupó muchos cargos en el área de economía. Y se alineó con la derecha (Bujarin,Tomski) en los años 30, cuando Stalin se inclinó hacia la izquierda, Rýkov terminó en el pelotón en 1938.

Comercio e Industria: Noguín, bolchevique pero del ala conciliadora desde el comienzo, uno de los líderes bolcheviques de Moscú se opuso a casi toda la política leninista del año 17, hizo la autocrítica se ocupó de la industria textil, en los 20 negoció tratados comerciales con el Imperio Británico y con los yanquis, murió en 1924.

Trabajo: Shliápnikov, en el ‘17 presidía el sindicato metalúrgico en Petrogrado, formó parte de la oposición obrera en año ‘21y terminó en el pelotón en el ‘37. Shliápnikov es como el Cipriano Reyes de Lenin y ahora que los viejos peronistas les expliquen a los pibes, y a los zurdos aliados, quien era Cipriano Reyes y el Partido Laborista.

La lista de funcionarios soviéticos menores, continuara.

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1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos..
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
9.la revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.el 25 de octubre
¿Por qué tanto odio? Seamos amigos, tontito.

Massot es una rata pero además es una rata imbécil que se la creyó, en vez de apoyar a los milicos y esconderse, que es lo que debe hacer un roedor, salió a matar zurdos. En fin tiene que venir Larrata para defender a esta rata.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Asalto al palacio de invierno. Octubre. Revolución Rusa 19.

Donde…”El problema del poder quiere resolverse por una conspiración puramente militar”.


25 de octubre 1917 10 de la mañana.

El estado mayor del ejército recibe la información, toda la ciudad de Petrogrado se halla en manos de los bolches excepto el Palacio de Invierno. En el Smolni las reuniones de delegados, mezcladas con soldados y con obreros de los barrios siguen toda la noche. A las 10 de la mañana desde el Smolni comunican que el gobierno provisional ha sido derribado. En realidad eso estaba por verse, todavía los ministros estaban reunidos en el Palacio de Invierno, estaba el cuartel general con el mando, más bien teórico, del ejército, de las provincias todavía no se sabía nada. Y estaba también reunido el pre-parlamento pero resultó que los teléfonos no funcionaban, era de mediodía y el edificio estaba rodeado, de un auto blindado salió el jefe del destacamento y les propuso a los pre-parlamentarios se fueran a pre-parlamentar a su casa, por esos errores de la inexperiencia no hubo detenidos, de los garcas que pre-parlamentaban ese día salieron un montón de líderes contra revolucionarios.

Durante la mañana la gente linda de Petrogrado estaba cagada en las patas, se dieron cuenta de que los soldados y las milicias obreras habían levantado la cabeza. Pero está en la naturaleza de la gente como uno asustarse un rato para volver a caer en la boludes. No había combates y nadie se alzó en defensa del extinto gobierno de Kerensky. Por eso el garcaje de la avenida Nevski salió a burlarse del absurdo golpe bolchevique y de un gobierno que iba a durar 3 días. A las 2 y media de la tarde se celebró una reunión extraordinaria del soviet de Petrogrado, Trotsky anuncia, a nombre del CMR, que el gobierno provisional ha dejado de existir. Algunos se ríen y otros se quedan con la boca abierta. Se abre una puerta y hace su ingreso Lenin, que ha estado prófugo por 4 meses.

El día 24 o el 25 de madrugada el Palacio de Invierno, presuntamente la sede del gobierno provisional podría haber sido tomada por asalto sin problemas pero para el mediodía del predestinado día 25 ya se encontraban una guardia reforzada de junkers, alumnos de las escuelas militares, un batallón de cosacos y durante la tarde arribaron más refuerzos con la llegada del batallón de choque de las mujeres. Llegaron a ser 3 mil soldados y los revolucionarios que los rodeaban eran por lo menos 10 veces más. Esos 3 mil fueron las únicas fuerzas que pudieron conseguir. Esperaban recibir apoyo de las tropas del frente, por algún motivo creían que los ejércitos que se estaban comiendo el garrón en una guerra desastrosa le sería incondicionalmente fiel a un gobierno que los estaba mandando al frente, literalmente.

El gobierno de Kerensky había perdido el apoyo de todos los sectores importantes, incluso muchos generales y milicos zaristas tenían una especie de teoría como las que tiene la izquierda pero al revés: era mejor enfrentarse con el enemigo (bolche) de frente que seguir el "juego de sombras" a través del gobierno liberal. A partir del mediodía el asalto al Palacio de Invierno era considerado como una maniobra militar que haría arrancar al gobierno de los soviets con un baño de sangre. A las 6 de la tarde el cerco se cierra, el Palacio está aislado.

Los soldados del gobierno provisional se dieron cuenta con el paso de las horas que las tropas llamadas desde el frente no iban a venir, en algún momento se especuló con unos regimientos de motociclistas o con la llegada de las "fuerzas vivas" con los curas y los vecinos del Barrio Norte al frente pero, como suele pasar, a la hora de los mangos, se quedaron en los boliches de la avenida Sta Fe y Callao. Los cosacos, que no era gente que mascara vidrio, descubrieron que eran machistas y que no estaba bien pelear junto a unas minas. Además resultó que los ministros del gobierno provisional no tenían idea de como administrar y llevar adelante un combate serio, los defensores del Palacio pronto se estaban cagando de hambre y muchos se fueron a los restaurantes de Petrogrado y a ver una película. Me sorprendería que no hayan dado una de Darín.

Las autoridades democráticas de Petrogrado salieron a unirse con los ministros del gobierno cercados en el Palacio, nadie se les unió y, a las pocas cuadras, los detuvo un piquete de soldados del soviet, los parlamentarios se ofrecieron a morir por la causa pero los zurditos sublevados perversos les dijeron que les iban a dar cinturonazos por las cachas si no se iban. Que te maten vaya y pase pero que te dejen el culo a rayas, aunque sea la bandera norteamericana, es inaceptable. Uno de los ministros acorralados escribe un poema donde afirma que va a morir maldiciendo a la democracia.

Al anochecer el intercambio de corchazos entre los bolches y los defensores del Palacio se hace más intenso. Los primeros que huyen del Palacio son unos artilleros, después se van los cosacos, son las 9 de la noche. Las chicas del batallón de choque deciden hacer una salida pero terminan rindiéndose. La tradición de la derecha afirma que las chicas fueron puestas a tocar la quena por los salvajes bolcheviques y la masa embrutecida pero, desgraciadamente, es mentira. Sin embargo el palacio no se rendía, para colmo un asalto frontal seguía siendo demasiado para los líderes de la insurrección y tanto los propios soldados de artillería como los dirigentes se negaban a bombardear el palacio. Entonces apareció, junto a una pequeña flota revolucionaria, un acorazado vetusto llamado "Aurora de la libertad". Es cierto que, aunque el acorazado venía del futuro, era más bien una chatarra pero con cañones y unos artilleros bolcheviques dispuestos a borrar a esos ministros del orto de la faz de la tierra.

En el momento en que el crucero Aurora dispara sobre el Palacio de Invierno, una promesa de primavera sobre el mundo, en el Smolni se está reuniendo el congreso de los soviets de toda Rusia.

25 de octubre 1917 10 de la noche.

En el primer congreso de los soviets que había tenido lugar en junio el ala derecha de los partidos SRista y los mencheviques había tenido una mayoría aplastante unos 600 votos sobre alrededor de 800 delegados, había un poco más de 100 bolcheviques y la sólida mayoría liberal aprovechó, hay que disfrutar porque la vida es corta, para cagarse de la risa de Lenin. Han pasado 4 meses y los bolcheviques tienen, sobre alrededor de 650, casi 400 votos, con los independientes, anarcos y, sobre todo, los SRistas de izquierda tienen una mayoría de más de 500 votos.

Dicen los muchachos de la derecha que las elecciones de los soviets no eran ningún modelo de democracia. Y es cierto, puesto que los centros industriales del norte de Rusia, los soldados y el zurdaje vario se hallaba sobre representado. Aun así me animo a afirmar que era el parlamento más representativo, amplio y con mayor derecho a voto del mundo en esa época, y si no me creen compárenmelo con el parlamento británico donde el derecho a voto pertenecía a menos del 5% de la población del imperio, pero no se hagan mala sangre, debo ser yo que estoy convencido de que los hindues tienen derecho a votar como cualquier hijo de vecino. O los negros de yanquilandia o los árabes del imperio francés o etcétera.

Para colmo el estado del país era desesperante y había poco espacio para boludear, los soldados llegaban desde las trincheras hechos mierda, sucios, con el uniforme embarrado, cagados de hambre, heridos, apestados. Los obreros habían mandado a sus verdaderos delegados, tal vez después de haber matado al patrón junto con su familia, tal vez después de haberle pegado un tiro en la cabeza a sus propios Moyanos. Los pensadores de corbatita brillaban por su ausencia. No es nada raro que ese congreso en particular haya tenido características dramáticas, inusitadas.

Cuando los oradores hacían silencio se escuchaban los tiros en el palacio de invierno. Para empezar los grupos del SR y el mencheviquismo se dividieron, las facciones de la derecha decidieron abandonar ese congreso lleno de gente fea e inculta. La antigua escuela de señoritas de Smolni estaba abarrotada por zurdos fumadores y apenas si se podía respirar. Se propone una mesa coordinadora compuesta por 14 bolches, 7 SRistas de izquierda y 4 mencheviques internacionalistas. Entre los 14 bolcheviques están todos los que habían sido adversarios de la insurrección y que recibirían en la década del 30 el plomo de la autocrítica. [Zinóviev, Kámenev, Lunacharski, Noguín, Ríkov y Riazanov]

Pide la palabra Martov, está muy delgado tiene tuberculosis, demanda el inicio de negociaciones inmediatas, dice que si el combate, entre el gobierno provisional y la insurrección bolchevique, se generaliza va a triunfar la contrarrevolución. Desde la perspectiva histórica tiene razón. Lo bolcheviques le responden que la toma del poder ha sido pacífica y en ese momento Martov les pide que se acerquen a la ventana y se escuchan los cañonazos. Para los derechistas lo mejor es abandonar ese congreso "sumbersivo", para otras facciones no tan derechistas pero dadas a la realpolitik es oportuno abandonar el congreso porque los que se queden van a ser barridos por la contra-revolución.

En el congreso hay representantes de los frentes que creen tener el mandato de los soldados para seguir la guerra, después se verá si eso es así. Otros, en cambio, entienden que ese es el parlamento proletario y aunque no estén de acuerdo con la mayoría bolchevique no les causa ninguna gracia irse. Martov y su grupo, tampoco crean que eran muchos, abandonan el congreso pero, tal vez para sorpresa de los propios bolcheviques, los SR-istas de izquierda deciden quedarse. En ese punto la sesión se suspende por media hora.

Después de la pausa los delegados se enteran de que el Palacio de Invierno ha caído. Los ministros del gobierno provisional están presos. Sin embargo, como en toda buena película, el villano no está en ninguna parte. Se rumorea que Kerensky va rumbo al frente. Muchos de la centro izquierda del congreso se quejan de las detenciones. En eso llega una noticia sensacional. Los motociclistas llegan directamente del frente llamados por Kerensky pero los pibes, puro rock'n roll con sus camperas de cuero, no son ningunos boludos, telegrafiaron a los soviets y han llegado a la ciudad, si, pero para sumarse a la revolución. Ustedes que aman la sumbersión, el terrorismo, el extremismo y las emociones fuertes, guarden, por si acaso, esta lección: si tenemos a los pibes de la moto les pasamos por arriba, les pasamos.

En ese momento un grupito de mencheviques de izquierda decide retirarse del congreso, es una actitud noble en cierto sentido se quedaron en el peor momento, cuando parece que la revolución va a ser aplastada y se van cuando la revolución triunfa. La ideología de un sector de la clase media es maravillosa, morir por la revolución es una empresa noble pero triunfar con una revolución es mezclarse con los negros, el izquierdismo no da para tanto.

Alrededor de las 5 de la mañana, por fin terminó el 25 de octubre, llegan decenas de telegramas de distintos cuerpos de ejército reconociendo al congreso. Lunacharski, el bolchevique bohemio, lee una proclama, "el GP ha sido", felizmente,"depuesto. El congreso toma el poder en sus manos"."El Congreso decide que todo el poder, en todas las localidades, es entregado a los soviets." Aunque el congreso es solamente de delegados obreros y soldados, algunos representantes campesinos andan por ahí y el congreso recibe contestación cablegráfica desde distritos rurales al menos la mitad de los telegramas dan apoyo al congreso. Con la retirada de los grupos más a la derecha la proclama es aprobada por todos menos 2 votos en contra y 12 abstenciones. La sesión termina a las 6 de la mañana.

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4.La revolución en el descenso.
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7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
9.la revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
¿Por qué la gente es tan mala? ¿Por qué no podemos ser todos amigos? Por esta ¿La ves?

El juicio por el terrorismo de estado en diciembre del 2001 va a quedar en la nada, porque tienen que ir presos dirigentes radicales y ningún poder judicial de la historia del mundo se ha metido preso a si mismo. Y los populistas temen a la revancha revolucionaria del partido radical y prefieren no hacer olas.