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Con Cristina.
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viernes, 5 de julio de 2019

La serie rusa sobre Trotsky no parece hecha por los rusos.

En el primer capítulo, creo, aparece el carcelero llamado Trotsky que le da nombre a nuestro héroe, se sientan a jugar al ajedrez, parece que van a decir algo super interesante pero nada sucede, tiene más mensaje la película del hombre araña.

Después Trotsky se va a Europa, en realidad se escapa de Siberia y deja ¡en Siberia! A su mujer y sus hijos, eso no lo muestran mucho, sin embargo. En Europa, Trotsky conoce a un alemán, digamos que intrigante que le ofrece guita para “perjudicar” a Rusia, la serie no nos ahorra que el tipo es judío.

Después Trotsky habla con Freud y tampoco habla de nada o a lo mejor si pero no llegamos a darnos cuenta.

Después aparece una curiosa interpretación del papel de Trotsky en la revolución de 1905, parece ser que mucha gente lo seguía y que hay una provocación para matar a los manifestantes, no sé qué puede haber de cierto en eso, en 1905 Trotsky era presidente del soviet de petrogrado que era como ser jefe de una asamblea del 2001 en BA.

Después se encuentra con Lenin que es un rusito loco, eso es más o menos cierto, que amenaza con tirarse de un edificio, lo que es una pavada.

Después, ya en México, se coje a Frida Kahlo que es una Frida rusa que habla en ruso, mamita, eso es por lejos lo único interesante de la serie. Ahí aparece ese tal Ramón Mercader que se hace pasar por periodista yanqui, según la serie Trotsky sabe que es un stalinista pero se deja romper la cabeza no sabemos bien porque.

A mí no me llaman la atención las cosas que se ven en la serie, sino las que no se ven. No se muestra la primera guerra mundial. La esencia, el sentido último, de la revolución rusa no es la transformación social, es la guerra.

La guerra, la primera guerra mundial para Rusia en particular, es como la suma de las cosas terribles que el imperialismo les impone a nuestros países, la deuda externa, el hambre planificado, el atraso, la catástrofe del tercer mundo en general.

Lo que lleva a la revolución al triunfo es negarse a seguir una guerra pérdida. No es raro que ante la carencia de verosimilitud, la perdés cuando dejás de lado la guerra, se muestran monstruos, fantasmas y bultos que se menean.

Hablemos de la simple verdad histórica, en 1914 en zar, y la oligarquía, le declaran la guerra al imperio austrohúngaro y a los alemanes, les había agarrado la locura nazi de expandirse y conquistar países para evitar que la gente se diera cuenta de que se vivía como el culo. Los rusos fueron masacrados por un ejército superior, los aliados, los imperios francés, inglés y yanqui deciden que van a pelear hasta el último ruso. El imperialismo siempre tiene a alguien a quien mandar a pelear, en Vietnam perdieron cuando empezaron a llegar los pibes yanquis dentro de bolsas de consorcio.

Cuando empezaron a sospechar que el zar podía darse vuelta, los alemanes se estaban comiendo media Rusia europea, había hambre y legiones de desertores llevándose lo que podían, los liberales aprovecharon la revuelta por el hambre en Petrogrado y derrocaron al zar. Lenin entendió que lo habían hecho para seguir la guerra.

Kerensky también aparece en la serie, era un liberal mentiroso y vivía drogado pero se lo muestra como un pobre tipo, incluso aparece ese tal Kornilov, un nazi del orto que aparece como un patriota.

A Trotsky le toca ir a Brest-litovsk, ya saben la famosa “paz de mierda”, coherentemente Trotsky hace, en la vida real, un papel de mierda, se va sin firmar y los alemanes se fuman Ucrania, en la serie aparece un general que acusa a los bolches de haber “desmoralizado” al ejército, una boludez, lo que terminó de destrozar al, ya muy golpeado, ejército ruso fue la ofensiva de Kerensky de julio de 1917.

Y ¿saben qué? Después de 100 años está claro que Rusia les sigue molestando aunque ya no sea ni la sombra de la URSS.

La guerra civil es una guerra de liberación nacional, por eso el soviet recluta militares zaristas, millones de campesinos y pequeño burgueses como Trotsky.

Que los rojos son responsables de la guerra civil es simplemente una mentira, de hecho la insurrección de octubre tuvo pocos muertos, casi todos en Moscú, los bolcheviques toman el poder ganando las elecciones de los soviets, los militares blancos y lo aliados les declararon la guerra. Es absurdo tener que repetir esto.

Los liberales que le enmiendan la plana a Trotsky son mostrados como profesores e intelectuales impecables, tal vez lo fueran, salvo por la salvajada en que terminó el ejército blanco.

Porque los liberales democráticos y republicanos del imperialismo siempre terminan en el crimen, el desastre y el campo de exterminio.

La serie es medio siniestra, gira alrededor de la muerte y está llena de elementos de terror, como Boris Karloff no como el terror rojo, por cierto. En una parte el tren de Trotsky se queda sin carbón y los rojos se llevan las cruces de madera de un cementerio, entonces irrumpe un grupo de campesinos indignados, por algún motivo los rojos los cagan a tiros, la elección ideológica de los guionistas es bien clara: prefieren a los muertos antes que a los vivos.

En cuanto al antisemitismo que muchos ven en la serie, que puedo decir, que un ruso sea antisemita es más o menos igual de estúpido que, que un argentino lo sea, en nuestro país tenemos más o menos una mitad que está compuesta por latinoamericanos de los países limítrofes, pueblos originarios y mezclas diversas, la otra mitad somos de, presunta, ascendencia europea, de los “argentinos blancos” más de la mitad tenemos sangre judía, la otra mitad tiene sangre árabe, que, en nombre del sentido común racista, también deberían ser abarcados por el antisemitismo. Argentinito/rusito rubio que andáis por el mundo si queres ver un judío: mirate al espejo.

No tengo leída la biografía de Trotsky en profundidad, aparecen detalles donde, siempre arriba del famoso tren, que es el leitmotiv de la serie y no está mal, el tipo hace cagar a un líder de la marina del Báltico que le era incondicional, bastante execrable. Eso, fíjense como son las cosas, podría ser cierto y también la pose troskiana de “líder revolucionario”. Detrás de eso está la verdad última de Trotsky: un intelectual de lo más grande y un pésimo hombre político.

Tuvo sus buenos momentos en octubre con la insurrección, con el ejército rojo al principio de la guerra civil, con Frida Kahlo en la cama, escribió buenos libros y eso es todo.

Un detalle más es que una buena parte de la serie transcurre en el exilio mexicano, no se muestra que los mexicanos progres que lo recibieron se le ponen en contra, hay 3 motivos para eso, el primero es claro, la forma en que Trotsky maltrata a la gente, el discurso, más preocupado en atacar a la URSS que a Stalin y, esto es una sospecha que no es universalmente aceptada y, una vez más, no figura en la serie, los contactos con los yanquis.

El guion de la serie Trotsky no es contra Trotsky, ni contra el soviet, es contra Rusia.


Acá va la serie de la revolución rusa. Que sigue la semana que viene. Tovarichs


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
1919
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La gran esperanza blanca.
49.Las aventuras británicas en la revolució rusa.
50.La inimaginable victoria.
51.El holocausto antes del holocausto.
52.El último blanco, extracto de blanco.
La revolución es la verdadera vida privada.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Hablar de cosas imposibles, la victoria roja 1920. Revolución Rusa 50.

Prólogo.
Para los primeros días de octubre del 19 los blancos llegan al límite de su avance. Para ese momento el ejército blanco está desordenado, alejado de sus bases y, después de haber hecho desastres con los civiles, por completo desprestigiado. Sin embargo, de algún modo, en octubre del 19, Denikin tenía todo para ganar, más de 60 tanques, una brigada aérea pilotada por oficiales británicos, y ocupaba un territorio enorme y mucho más rico que Sovdepia con más de 40 millones de habitantes. Sin embargo los blancos no tenían mucho que ofrecer, los mismos viejos jerarcas zaristas de siempre, los mismos burócratas de siempre y la dictadura militar. El ejército blanco había crecido pero a partir de incorporar campesinos que no querían luchar, era como el ejército del gobierno provisional de 1917. El ejército blanco no pudo tomar Astrakhan en mayo-junio, y también fracasó en Ucrania, donde los polacos, en junio, expulsaron a los “nacionalistas” de Petliura, y, a su vez, Petliura luchaba contra los blancos en Kiev. Hemos hablado de la “Directiva Moscú” de julio del 19, establecía como objetivo la toma de la capital roja, pero Moscú era algo más que eso, era la respuesta a todos los problemas de los blancos. Una especie de pensamiento mágico.

Octubre 1919.
La caída de Orel puso a Lenin y sus muchachos en un estado de desesperación, al nivel de los días de abril-junio de 1918. Incluso en agosto una contraofensiva de Kolchak hizo pensar que los blancos de Siberia reabrirían el frente. Pero fue una ilusión pasajera. En septiembre el general Yudenich con 20 mil soldados atacó Petrogrado desde Estonia, en octubre, al mismo tiempo que Denikin alcanzaba sus mayores triunfos Yudenich tomó Gatchina a 50 Km. de Petrogrado. El 21-23 Trotsky defendió Petrogrado con éxito, el 3 de noviembre Yudenich evacuó Gatchina y el 13 su ejército terminó internado en Estonia. El Partido Comunista era, aunque parezca increíble, capaz de conseguir nuevas tropas para el frente, entre septiembre y noviembre 100 mil nuevos soldados se incorporaron a los ejércitos rojos del sur. En octubre Moscú mandó 14 mil nuevos reclutas. Los rojos reorganizaron sus tropas y promovieron a nuevos oficiales. Para mediados de octubre del 19 los rojos contaban con 160 mil soldados de infantería, 26 mil de caballería y 4500 ametralladoras. Si uno fabrica suficientes ametralladoras el triunfo llega solo. Los blancos contaban con 63 mil de infantería, 48 mil de caballería y 2300 metras. El 18 de agosto el general Mamontov, al frente de 9 mil cosacos a caballo, cruzó 200 km detrás de las líneas de los rojos en Tambov. A partir del ataque los bolches comprendieron la importancia de la caballería en la guerra. De ahí surge la consigna de Trotsky que nunca va a dejar de ser actual: “Proletarios, a los caballos!”. Un poco más seriamente, no fue que, en general, los obreros aprendieran, en un par de meses a ser eximios jinetes, sino que, los campesinos de las regiones cosacas, se sumaron a los rojos. La idea de los rojos era atacar directamente la provincia del Don, lo que se mostró en la práctica no ser una buena idea, era la tierra de los cosacos que la defenderían hasta el final, uno de los pocos lugares en el que los rojos jugaban de visitantes. Mientras los rojos se emperraban con el Don, los blancos aprovechaban la debilidad de Ucrania y avanzaban desde ahí. El 27 de septiembre los bolches dividieron sus ejércitos en dos grupos, el del sudeste para el lado de Tsaritsyn y el del sur en la cuenca del Don. A su vez los blancos estaban divididos en 4 grupos. En Kiev, es decir al occidente, un tal Dragomirov tenía 9 mil soldados, en el centro el, ya conocido, Mai-Maevsky con 20 mil veteranos del “Ejército Voluntario”, al este 15 mil cosacos del General Sidorin y en Tsaritsyn otros 15 mil al mando de Wrangel. Una de las sorpresas, bastante terribles, que se llevaron los blancos fue Nestor Makhno y su Ejército Insurgente, Makhno tomó ciudades y llegó a amenazar al cuartel general de los blancos. En ese momento lo razonable hubiese sido retroceder pero simplemente Denikin no podía hacer eso. Los blancos habían tomado Orel, el próximo objetivo era Tula, de hecho el principal arsenal de los rojos y la última ciudad importante antes de Moscú.

Una nueva pesadilla roja.
En la segunda mitad de octubre los bolcheviques contraatacaron en 2 puntos distintos, caballería ucraniana y fusileros letones atacaron Orel el día 20, los blancos de Mai-Maevsky retrocedieron en orden. El otro ataque se produjo cuando Budennyi, el cosaco rojo, desobedeció órdenes, y se enfrentó con la caballería blanca de Shkuro y Mamontov, los derrotó y liberó Voronezh el 24 de octubre. Si lo más importante de la historia humana es la revolución rusa, y lo más importante de la revolución rusa es la guerra civil, la batalla por Voronezh y su continuación, con la caída de un nudo ferroviario en un lugar llamado, iba a poner “La Mancha”, Kastornoe, el 15 de noviembre es el acontecimiento individual más importante de la historia del mundo. Por lo menos es el comienzo del fin de los blancos. En noviembre Denikin y Wrangel acusan a los cosacos del Kuban por las derrotas, el día 12 un ejército blanco se retiró del Volga, rodeó la capital Ekaterinodar y colgó a un jefe cosaco. El general Dragomirov evacuó Kiev el 2 de diciembre. El General Schilling se retiró a Odessa. Para principios de diciembre, Denikin, hace cambios en su estrategia, intenta concentrar sus fuerzas en el centro del frente. Para eso le quita el mando a Mai-Maevsky y le entrega el mando del Ejército Voluntario a Wrangel, este último un oficial de caballería. Wrangel ya no tiene generales capaces como Shkuro o Mamontov y la caballería cosaca se niega a enfrentarse con Budennyi. Ahora los cosacos dejan de ser una ventaja para ser una carga, los blancos están obligados a defender el territorio cosaco, el 24 de diciembre Denikin despide a Wrangel, en realidad el dictador blanco sospecha que Wrangel le quiere dar un golpe de estado. Para el 6 de enero de 1920, los rojos llegan al Mar Negro, los blancos quedan cortados en 2. Para mediados de enero Denikin cuenta con 81 mil soldados, 54 mil de los cuales están en la región del Don, todo lo conquistado en 1919 se ha perdido. Desde el 20 de octubre al 9 de enero los bolches han avanzado más de 700 km. están cansados y sufren una epidemia de tifus pero los blancos ya no son un peligro. En medio de la derrota Denikin intenta un, último, cambio de timón político, el parlamento de Denikin es abolido el 29 de diciembre es sucedido por un “gabinete de expertos”, esas bobadas con las que siempre insiste la derecha y que a nadie le importan. Siempre que los rojos se aproximaban a territorio cosaco, los cosacos redoblaban su determinación de luchar pero esta vez no. Habían pasado “cosas” entre el ejército voluntario, los blancos, y los cosacos, durante esos meses de 1919 los blancos les habían negado todo derecho a sus aliados cosacos, incluso muchos líderes cosacos habían partido al exilio o habían “desaparecido” misteriosamente, Lo único que buscan los cosacos es un chivo expiatorio, que resultó ser Denikin o cualquiera de los generales blancos, los cosacos del Don, estaban desesperados por librarse de la ocupación bolchevique, los cosacos del Kuban, habían dejado de creer en la victoria, votaron a un líder que era enemigo de Denikin. Y tenían a un socialdemócrata que quería crear una tercera fuerza entre los blanco y los rojos. El 18 de enero los del Don tuvieron mayoría en el parlamento cosaco y apoyaron a Denikin, aunque, ahora, el Ejército blanco era mayormente cosaco, los voluntarios estaban todos muertos.


La caída de los blancos.
El 29 de enero de 1920 Denikin preparó un discurso para el parlamento cosaco donde prometía Asamblea Constituyente, autonomía cosaca, derechos para los obreros e incluso tierra para los campesinos. El proyecto de Denikin fue aprobado el 4 de febrero. Y nadie le creyó. Uno de los que apareció en el nuevo gobierno Blanco fue Chaikovsky sobre el que ya hemos escrito cuando estaba en el norte de Rusia y a quien dábamos en París. Las últimas promesas de Denikin recuerdan a las promesas de los SR-mencheviques de Samara en 1918, tampoco a ellos les sirvió de mucho. Igual, para ese momento, los que mandaban eran los británicos. A comienzos de 1920 Denikin peleaba en 3 frentes, el este de Ucrania, la entrada a la península de Crimea y el Cáucaso Norte. Denikin quería retirarse a Crimea pero los ingleses y franceses se lo prohibieron, la caída de Odessa sería una catástrofe para la opinión pública. El comandante de Denikin, Schilling, dividió sus fuerzas. Los esfuerzos para movilizar colonos alemanes que vivían en la zona, fracasaron y bandas de ucranianos lo volvieron loco. Para fines de enero del 20, los blancos solo conservaban Odessa y sus alrededores. La evacuación improvisada resultó un desastre. Los rumanos no dejaron entrar a los blancos que tuvieron que seguir camino a Polonia donde fueron detenidos. El 7 de febrero los bolcheviques entraron en Odessa. Quedó el comandante Slashchev que tuvo más suerte y logró defender la entrada a Crimea, en parte con la ayuda de Makhno que, ahora, estaba contra los rojos. Quedaba la batalla en el Cáucaso Norte. Denikin contaba con casi 50 mil soldados en la zona, contra el 8vo, 9no y 10mo ejércitos rojos con más o menos la misma fuerza, en otro momento, los blancos, hubiesen tenido mucha ventaja. Los rojos cruzaron el río Don el 19 de enero pero tuvieron que retirarse. Para mediados de febrero los blancos todavía tuvieron ofensivas, el 20 de febrero Kutepov derrotó al 8avo ejército y tomó Rostov. Todavía el día 25 de febrero un tal Pavlov con lo que quedaba de la caballería cosaca derrotó a la caballería de Dumenko, fue en relación con el saqueo de Rostov, Dumenko fue al paredón y Pavlov fue, a su vez, vencido por los rojos. Estas victorias y otras similares tuvieron gran impacto en la opinión pública pero fueron las últimas. El día 12 de febrero los blancos se enteraron que Budennyi, con sus caballeros rojos, estaba en marcha hacia el cuartel general de los blancos Tikhoretskaia. Sserá de dios, que, los mejores soldados, la caballería de Denikin tuvo que cruzar la estepa, se encontraron con una ola de frío, acuérdense que es Rusia, muchachos, y los que sobrevivieron al frío quedaron fuera de combate. Si hace frío, hace frío para todos, uno se pregunta porque los rojos no fueron afectados. El día 23 Denikin tuvo que mudar su cuartel y abandonar Rostov.

Los verdes.
En los primeros días de 1920 en el Cáucaso Norte aparecieron bandas de partisanos, atacaron a los blancos y además de controlar las zonas rurales, se quedaron con abastecimiento vital. Se hacían llamar los verdes porque era el color de los movimientos campesinos. Muchos eran cosacos que escapaban del reclutamiento. El grupo de verdes más poderoso apareció en la provincia del Mar Negro en Sochi, un distrito donde los rusos étnicos eran la mitad de la población, a consecuencia de la guerra civil la crisis económica se los estaba llevando puestos. En 1918 el distrito estaba gobernado por los mencheviques de Georgia, había caído en manos de los blancos a principios de 1919. Al principio los armenios estaban a favor de Denikin. Los blancos, como hicieron en todas partes, se pusieron a todas las etnias en contra. Junto con los blancos reaparecían los “legítimos dueños” de la tierra para recuperarla. Había ingenuos que habían recibido su parcela del gobierno provisional y que se creían a salvo, pues no, a esos también les quitaron la tierra. Los que habían estado con los georgianos escaparon a las montañas, cuando intentaron reunirse los metieron en cana, los que escaparon iniciaron la guerrilla. En noviembre del 19 se reunieron en Georgia aunque el gobierno menchevique temía irritar a los ingleses y el congreso fue secreto, además rehusaron darles armas o asesores militares. La conferencia adoptó una línea antibolche y antiblanca y también anticiudades, un poco a la manera de Makhno, querían liberar el distrito antes de que llegaran los rojos. Nombraron como líder a un tal Filipovsky que había estado en Samara en el 18. Lograron reclutar un ejército, 2 mil soldados con 300 rifles. Los campesinos estaban con ellos, como estuvieron con Makhno o Emiliano Zapata. Eso frente a un ejército que cada vez tenía menos soldados. La insurrección de Sochi comenzó el 28 de enero de 1920. En castellano no tenemos una palabra para diferenciar el asombro que nos causan cosas terribles del asombro porque ha ocurrido algo maravilloso, el ejército blanco, con oficiales de verdad y tanques británicos, colapsó y los campesinos heredaron la tierra y muchas armas. El gobierno SR-campesino luchó para sobrevivir, intentó resolver las disputas étnicas, aliarse con los cosacos del Kuban y, en Georgia, se reunieron con el cuasi-virrey británico un tal Keyes, el general Keyes siguiendo la sabia orientación de los aliados intentó unir a los verdes con Denikin. Finalmente el gobierno verde se desintegró. Cuando los verdes capturaron la ciudad de Tuapse, los pro-bolcheviques crearon un soviet revolucionario, que otra cosa hacen los bolcheviques, después de todo, se llevaron todas las armas que pudieron y se adentraron temerariamente en el Kuban, en el Kuban los esperaba el general Shkuro con sus cosacos, una vez más, poco pudieron hacer las guardias rojas contra un ejército regular. Los verdes volvieron a las montañas. Los rojos derrotaron a Shkuro a fines de abril de 1920, muchos de estos cosacos terminaron detenidos. Los blancos podía ser derrotados por los verdes porque carecían de apoyo entre los campesinos a su vez los verdes no tenían idea de cómo gobernar, un poco a la manera de… Makhno.
Orlov es uno de esos personajes de la revolución, de la contrarrevolución en este caso, al que le hemos tomado cariño. Orlov organizó una serie de rebeliones entre los oficiales blancos en Crimea, su postura política era estar “a la derecha de los SR de izquierda y a la izquierda de los SR de derecha”. El 4 de febrero los rebeldes de Orlov se apoderaron de Simferopol en nombre de los líderes blancos, duró 2 días y escapó llevándose el tesoro de la ciudad, el 19 capturó Yalta y se proclamó favorable a Wrangel, ese tal Slashchev envió tropas confiables y Orlov se rindió, fue enviado, junto con sus tropas, de nuevo al frente, el 20 de marzo se amotinó de nuevo, esta vez los cagaron a balazos, Orlov escapó.

El largo adiós de Denikin.
En un par de libros casi ni se lo menciona pero a partir de las derrotas de noviembre del 19 y febrero del 20, empieza a crecer la leyenda, diríamos, del Barón Pyotr Wrangel. Wrangel media 2 mts de estatura, tenía carisma e, incluso, tenía un cierto programa político, digamos que era el populista de los blancos. Ya antes de las derrotas Wrangel andaba por ahí cuestionando, o algo más, a Denikin, el caso es que no sabemos si las críticas del “Barón negro” como le decían, eran justificadas, lo importante era que, a diferencia, de casi todos los otros generales blancos, Wrangel era de la nobleza, por cierto, por fin un blanco que, de verdad, es un oligarca, estamos podridos de los pequeño burgueses del orto que joden al pueblo del cual provienen. Ya en diciembre del 19, cuando era sabido que estaba conspirando, Wrangel recibió el encargo de crear una fuerza de caballería en el Kuban, en vez de eso, se dedicó a la intriga en Novorossisk. Fue nombrado jefe de la región de Odessa, cargó que nunca asumió porque los rojos llegaron antes. Para el 21 Denikin “renunció” a Wrangel. Wrangel dejó una carta de despedida llena de insultos contra Denikin. La carta se difundió por todas partes. Para ese momento los rojos avanzaban casi sin oposición, ya estaban en el Kuban, les quedaba el último puerto en Novorossisk, ahí se daba cita todo el “país blanco”, terratenientes, políticos y boludos que habían estado con los blancos porque estaban seguros de que iban a ganar. Los voluntarios y los cosacos se cagaron a tiros para subir a los pocos botes que quedaban. El 24 de marzo los ingleses dijeron que podían llevarse solamente 6 mil soldados, pero prometieron llevarse más si los blancos resistían. Los últimos 2 días 25-26 de marzo fueron catastróficos. Los voluntarios embarcaron con armas mientras los cosacos dejaron todo su equipo. Los rojos capturaron 22 mil blancos. Denikin, cada vez con menos poder, estableció sus cuarteles en Crimea, contaba con 10 mil cosacos, 25 mil voluntarios y 5 mil que estaban en Perekov, 100 cañones y 500 ametralladoras. Los bolches no los fueron a buscar y se perdieron la oportunidad de terminar la guerra civil. Denikin depuso al “gabinete de expertos” y redujo su estado mayor. El 2 de abril dispuso reunir a los generales blancos para elegir un nuevo comandante. Muchos se opusieron a elegir, un verdadero comandante blanco se impone por la fuerza. A fin de cuentas el único candidato era Wrangel. El mismo día Denikin, junto con un general inglés y un tal Romanovsky que era su mano derecha huyó a Constantinopla. Muchos generales blancos la ligaron estando en el exilio, a Romanovsky lo mataron, aparentemente uno de sus propios oficiales, en Constantinopla. En muchos casos la ligaron por su participación activa en los pogroms antisemita de 1919, de eso también vamos a hablar en capítulos futuros. En el caso de Denikin o el tipo estaba muy bien protegido o a nadie le importó. Los soldados de Denikin cometieron incontables e inenarrables masacres pero no fueron por orden directa del dictador. Mucho se especula, hay que llenar los libros con algo, sobre los errores de Denikin, especialmente la idea de julio de 1919 de atacar en todos los frentes e ir hacia Moscú ¿Les hubiera ido mejor a los blancos si en vez de atacar con todo, se conformaban con menos territorio y trataban de hacerse fuertes ahí? Denikin vivió en Francia y después de la guerra mundial se fue a vivir a los States, murió en 1947.


100 años no son nada.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
1919
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La invasión blanca 1919.
49.Soviet e Imperio.

La verdad (histórica) nos hará libres.

sábado, 25 de agosto de 2018

La guerra colonial británica contra el soviet. (1919-20) Revolución rusa 49.

La guerra civil.
La contrarrevolución en el sur de Rusia ya estaba caminando en los primeros meses del año 18. Durante el verano de ese año el soviet recibió sucesivos golpes, la invasión aliada del norte, la dictadura de Kolchak en Siberia, la rebelión de los checos, el golpe de los SR de izquierda, el gobierno SR-menche de Samara, la rebelión de los cosacos y de los pueblos del Cáucaso, la intervención francesa y etc. De a poco el soviet fue venciendo a esos enemigos uno a uno, a partir de marzo de 1919 la acción se centra en el sur.

Historia.
Durante todo el siglo XIX el Imperio Británico había estado mezclado en las guerras del sur de Rusia, sin ir más lejos en la guerra de Crimea en el 1854-56. Las inversiones francesas en la Rusia de los zares eran cuantiosas, eso explica, al menos en parte la alianza de los británicos, franceses y rusos contra Alemania. Uno de los motivos, sino el principal, de la caída del gobierno liberal de Kerenski fue la continuidad de Rusia en la guerra. Los ingleses apoyaron, a través de sus diplomáticos y asesores militares, el golpe de Kornilov. En diciembre de 1917 Francia y los británicos se dividieron el sur de Rusia, Ucrania y Crimea para los franchutes y el Cáucaso y los territorios cosacos para los británicos. Los británicos intentaron mantener alguna clase de “diálogo” con el gobierno de Lenin pero, al mismo tiempo, ofrecer ayuda de todo tipo a cualquiera que se les opusiera. Para comienzos del 18 el cosaco Kaledin, por ejemplo, recibió algunos millones de libras, Kaledin se pegó un tiro, lo que viene a querer decir que el dinero no hace la felicidad, no contra los bolcheviques, al menos. Parte de las acciones de los agentes aliados estaban dirigidas contra los alemanes y austrohúngaros que entonces ocupaban Ucrania. Para agosto del 18 se produjo el famoso “Complot de Lockhart”, una tentativa de asesinar a Lenin y a Trotsky y de dar un golpe de estado.

La idea imperialista.
Los países imperialistas no tienen una orientación o una ideología coherente de nada, Trump puede ser un gran líder de la democracia si bombardea Siria y un dictador populista si protege la industria yanqui. Los bolcheviques eran enemigos del occidente cristiano y agentes de Alemania, que, según parece, era un país oriental y ateo. Tampoco importa demasiado que los alemanes se hubieran rendido y que la guerra hubiera terminado. El jefe del estado mayor de los ejércitos del Imperio británico estableció 3 diferentes políticas aliadas con respecto a Rusia:
1_ Las tropas aliadas se retiran dejando al país rodeado de un “cordón sanitario” cosa que les dejaba a los bolches la iniciativa y obligaba a usar recursos para proteger a los países del “cordón”.
2_ Atacar a los soviets con toda la fuerza de que se disponga, imposible por falta de recursos.
3_ Apoyar a los blancos.
Con el 3 todos estaban de acuerdo. La iniciativa establecía mantener tropas tanto en el norte de Rusia como en Siberia, demorar la retirada de las tropas checas y armar a los estados del báltico. A fines del noviembre de 1918 partió una flota con armas para el báltico. En diciembre, tropas británicas, 40 mil soldados, desembarcaron en Transcaucasia. Indirectamente la ocupación británica causó la derrota de los rojos en el Cáucaso Norte.

Los británicos.
Para no extenderse demasiado la política británica en la intervención de Rusia estuvo determinada por el primer ministro Lloyd George que mantenía, o aparentaba tener, una línea de “no intervención”, estaba presionado por el Labour e incluso algunos liberales que habían comenzado una campaña “manos fuera de Rusia”, que es lo que hacen siempre. El líder de los intervensionistas era, quien si no, Winston Churchill, en enero del 19 fue nombrado secretario de estado para la guerra o algo así, Churchill era un fanático enemigo de los bolches. Lloyd George no quería mandar soldados pero si mandarles armas a los blancos, en enero del 19 una conferencia en Paris llamó a una reunión de todas las partes de la cuestión rusa en una isla llamada Prinkipo, la reunión nunca se celebró. No debe olvidarse que, para cuando Churchill llegó a ministro de guerra, los británicos estaban interviniendo en toda Rusia. Mientras los rojos estaban avanzando en todas partes, el estado mayor británico evaluaba que el estado de ánimo de las tropas no era el mejor para intentar la conquista de Rusia. Al parecer Lloyd George quería negociar y darle largas al asunto.

Armas para los blancos.
El 25 de noviembre un teniente coronel de la inteligencia británica se entrevistó con los líderes blancos en Ekaterinodar. Los blancos informaron que necesitaban asistencia de inmediato, entre otras cosas pedían 18 divisiones de infantería y 4 de caballería. El informe de inteligencia es favorable a Denikin y su “ejército voluntario”. En el mismo barco en que partió el oficial de inteligencia llegó el general Poole, que había estado en el norte de Rusia y al que habían echado por su “estilo colonialista”. Poole fue recibido con desfiles y multitudes exultantes, si el Imperio Alemán no había podido contra los británicos que iban a poder hacer los bolcheviques. Poole, por su parte, pidió a Londres el envío de toda clase de armas y de un par de brigadas, una parte del efecto de la misión de Poole fue el desplazamiento del jefe cosaco Krasnov, pro-alemán, y de la sumisión de los cosacos al mando de Denikin, porque, entre otras cosas, los bolcheviques habían vencido a los cosacos en todas partes. En Londres no le creyeron a Poole, que sobreestimaba groseramente la cantidad de tropas de Denikin, y fue desplazado después de unas semanas. En unos cuantos días de enero del 19, Churchill y la “oficina de guerra” embarcaron armas para abastecer un ejército de 100 mil hombres, además de 50 aviones y 12 tanques, que en principio eran para Kolchak. Unas semanas después el estado mayor británico decidió que enviarían armas para 250 mil soldados que incluía gas venenoso, los bolcheviques aprenderían lo que es la civilización cristiana. El material saldría de Salónica, Alejandría y puertos del mediterráneo, solamente los tanques y algunos aviones saldrían directamente de Gran Bretaña. En febrero otro teniente coronel fue enviado a Ekaterinodar, el teniente se encontró con que la política de los británicos en la práctica era contradictoria, apoyaban a los estados de la zona, en principio a Georgia, y también a los blancos que eran enemigos de los georgianos. En Ucrania pasaba lo mismo, los aliados apoyaban a los nacionalistas ucranianos y a sus enemigos los blancos, del fracaso de la intervención francesa ya hablamos. En marzo el soviet todavía estaba más preocupado por Kolchak en Siberia que por Denikin, el general que dirigía el principal ejército blanco, ya mencionado, Maj-Maevsky, pudo expulsar de la región del Don, a los rojos, en mayo, en junio avanzó hacia Ucrania. A parte de eso los cosacos del norte de la región se sublevaron. En el este los blancos, en realidad, cosacos del Kuban, conducidos por Wrangel derrotaron a los rojos en mayo y marcharon 300 Km. Hasta Tsaritsyn, los rojos resistieron hasta que Wrangel recibió tanques y aviones británicos, los blancos lograron su mayor triunfo de la guerra civil, capturaron 70 cañones, 300 ametralladoras y 40 mil prisioneros. Los amigos británicos consideraron que la batalla había sido parecida a las de la guerra mundial, Wrangel había ordenado a sus soldados atacar de frente una y otra vez, y había perdido muchas de sus mejores tropas, los tanques y los aviones británicos le habían dado la victoria. Pero a que precio. Ahí proclamo Denikin la famosa “directiva Moscú”. Apoyados por la flota británica los blancos avanzaron por las costas del mar negro, tomaron Crimea y Odessa, Kiev cayó a fines de agosto.

Informes británicos.
Los británicos enviaron mucha información sobre la guerra en el sur de Rusia, las batallas se resolvían con cargas de caballería como si fuera la época de Napoleón, con lanza y sable. Los cosacos, el grueso del ejército blanco, tampoco estaba entrenado para hacer otra cosa. Por lo demás contra un grupo de campesinos mal armados era más que suficiente. El discurso de los blancos no significaba nada para los cosacos, los cosacos peleaban para conseguir un botín. Los blancos disponían de cuerpos de elite compuestos por oficiales y suboficiales, a medida que avanzaba la guerra estos cuerpos se volvieron cada vez más pequeños y los blancos reclutaron al ejército campesino de siempre, en las ciudades ocupadas por los blanco reaparecieron los carteles, en las plazas y sitios públicos, que decían “prohibidos los perros y los soldados”. No se porque se la agarraban con los perros. Los soldados campesinos iban a la batalla casi sin entrenamiento y sin que supieran bien porque estaban luchando. Las principales armas de la guerra civil eran el fusil Moisin Nagant M91 y la ametralladora Maxim, ambos usaban cartuchos 7.62 mm, requerían cuidado y atención, a veces el problema era que se despilfarraban las cargas y se quedaban sin balas. La artillería nunca cumplió un rol importante, faltaban preparación y tácticas modernas. Además había serias dificultados para transportar los cañones. Casi no hubo casos de victorias aplastantes, en general las batallas se ganaban cuando el enemigo se retiraba, en caso de victoria el saqueo era más importante que la persecución del enemigo. Los blancos hacían un culto de la muerte, pensaban que no era de valientes cavar trincheras. Se refieren casos donde los blancos no se agachaban cuando estaban siendo baleados. Muchos de los mejores oficiales blancos cayeron en estas demostraciones de coraje inútiles. Los oficiales blancos mantuvieron la misma actitud que tuvieron en la guerra mundial e igualmente perdieron. Aparentemente los bolcheviques reclutaron a oficiales rusos con una mentalidad más avanzada, por ejemplo, combinaban artillería con ametralladoras. Los británicos sospechaban que detrás de los rojos estaba la mano alemana. En los meses de junio-julio del 19 Churchill estaba eufórico, cuando empezaron a llegarle informes no tan alentadores, por esos días el ejército de Kolchak había colapsado y los rusos reclutados en el norte de Rusia se habían amotinado matando a los oficiales aliados, la evacuación del norte se completo a fines de agosto del 19. Eso puso todo el peso de la campaña en Denikin, Kolchak había recibido enormes cantidades de material y de nada había servido, excepto para que los rojos combatieran con uniformes británicos. Para esos días enviaron 56 tanques pesados y 18 livianos desde Francia y Gran Bretaña a Novorossiisk.

Curzon vs. Churchill.
El 4 de julio Churchill hizo un discurso en una reunión del gabinete, según él, el ejército de Denikin contaba con 600 mil hombres y que las atrocidades que se le atribuían a los blancos eran falsas y que la región del Mar Negro pronto estaría disponible para el comercio. El gran opositor a Churchill era un tal Curzon, no porque tuviera la más mínima simpatía por los rojos, sino porque no veía la ventaja de volver a tener un Imperio Ruso, que era lo que los blancos representaban. Algunos autores, no solamente aquellos a los que se suele considerar como simples propagandistas de la guerra fría y post- guerra fía, minimizan el monto de la ayuda británica a los blancos. Acá van algunos números… 1200 cañones con 2 millones de balas, 6100 ametralladoras, 200 mil rifles con 500 millones de cargas, 629 camiones y autos, 279 motos, 74 tanques, 6 autos blindados, 200 aviones, 12 hospitales de 500 camas, 25 hospitales de campaña. Esto es suficiente para un ejército de 250 mil hombres, mucho más de lo que Denikin podría haber necesitado nunca. Los primeros barcos llegaron a Novorossiisk en marzo del 19. Recordemos que, que en ese momento los rojos estaban de campaña contra Kolchak. Una vez equipado su ejército Denikin avanzó sobre la cuenca del Don. La logistica de los blancos era inexistente, los depósitos fueron asaltados varias veces, por Makhno entre otros. La primera prioridad fue armar a los “voluntarios” de Denikin, recién en junio las nuevas armas les llegaron a los cosacos. En junio los británicos pusieron al frente de su misión al Mayor-general Holman, un experto en administración y logística que conocía Rusia y hablaba fluidamente ruso. A partir de ese momento los británicos se ocupan de abastecer directamente a los blancos. Holman se estableció en Novorossiisk y empezó reemplazando oficiales ingleses que no fueran los adecuados y obligando a los rusos a aceptar su mando, a partir de septiembre del 19 los británicos se encargaban de recibir el material y hacerlo llegar al frente en un tren especial y el material era entregado por oficiales británicos. Además de suministrarle los fierros la “misión británica” tenía que entrenar a los blancos en el uso de las armas que entregaban. Los blancos en general no estaban interesados en armas, ni tácticas modernas. Las ametralladoras británicas eran más complicadas que las rusas y terminaban por deteriorarse rápidamente. En septiembre llegaron más expertos británicos, la artillería de Denikin mejoró mucho. En marzo del 19 el gabinete de guerra había prohibido explícitamente enviar tropas al combate. Los tanques fueron desde un comienzo tripulados por oficiales británicos. Estos tanques tomaron Tsaritsyn considerado como uno de los mejores ejemplos acción de combate del Real Cuerpo de Tanques. Parecido ocurrió con oficiales de artillería y de las ametralladoras. El propio Holman aparecía por el frente con frecuencia, incluso abordaba bombarderos para mandarles algunas bombas a esos malditos bolcheviques. Por su parte los malvados bolcheviques prometieron tortura y ejecución a estos nobles caballeros británicos. El universo es un sitio injusto por eso un acto de justicia brilla como un relámpago en la oscuridad, el capitán Frecheville y el teniente Couche eran instructores de ametralladoras en el ejército cosaco cuando fueron capturados por los rojos en Rostov en diciembre del 19, los pobres, que no habían hecho nada, fueron asesinados a palazos y atados a caballos que los llevaron a pasear por la ciudad. Mientras Churchill negaba la participación británica en los combates, muchos oficiales recibían medallas y muchos recibían su merecido, en el cementerio militar británico de Estambul se recuerdan 41 militares muertos. El gran total da, sumando la intervención en el Cáucaso, cerca de 300 muertos. El escuadrón 47 de la RAF arribó a Novorossiisk en mayo del 19. Fue reforzado con varios aces de la aviación. Los ataques contra los rojos se efectuaban diariamente, los vuelos de reconocimiento ayudaron mucho a la ofensiva de los blancos. Hasta llegaron a realizar atentados contra jefes bolches. En la captura de Tsaritsyn varios pilotos recibieron medallas. Los bolcheviques tenían algunos aviones, en los textos que tengo se mencionan pilotos alemanes como “mercenarios”, lo más probable era que fueran internacionalistas. Demás está decir que los británicos dominaban el cielo y que los ataques eran devastadores. Los rojos intentaron retomar Tsaritsyn contaban con una flotilla en el Volga, de los 40 barcos 15 fueron hundidos por la RAF. Ante la presión de la opinión pública la Oficina de Guerra ordenó desbandar el escuadrón 47 en octubre, era mentira. Sin embargo a los pilotos se les dio la posibilidad de quedarse como voluntarios y muchos se retiraron pero más voluntarios arribaron. El escuadrón siguió en Rusia hasta la retirada final de Denikin en marzo del 20.

Los voluntarios.
Puede ser de interés indagar en quienes eran estos voluntarios, según los informes de Holman y otros. Un grupo eran los “profesionales” tipos que querían avanzar en la carrera militar, algunos había pasado la guerra en campos de prisioneros o en hospitales, o simplemente se aburrían si no podían meter algunos tiros. El segundo grupo eran desocupados o tipos con dificultades para adaptarse a la vida civil después de haber estado en la guerra. Un tercer grupo eran tipos que habían trabajado, o lo que sea por el estilo, en Rusia y querían hacer negocios. La campaña de los medios mostrando a los rojos como monstruos resultó muy eficiente, los que buscaban ser reclutados recibían un folleto donde se afirmaba que los bolcheviques estaban “socializando a las mujeres”, una buena idea que, lamentablemente, nunca pusieron en práctica. Un aspecto que complicó a la generosa intervención en el sur, fue la mentalidad de los rusos, los oficiales británicos corresponden a la mentalidad de la clase media, esa a la que “nadie le dio nada” y que “se hizo trabajando” los oficiales zaristas rusos lo veían, como suelen ver al trabajo los privilegiados del tercer mundo, como una deshonra. Los pilotos rusos no solían cumplir con su entrenamiento y unos cuantos terminaron matándose. Los oligarcones rusos odiaban a esos pequeño burgueses británicos, más de un inglesito terminó cagado a latigazos por parte de un garca justiciero. Y más de una vez ingleses y rusos blancos dirimieron sus diferencias en los cabarutes. El paraíso es el infierno visto desde el otro lado. También nacieron maravillosos romances, condesas en desgracia fueron rescatadas por aguerridos caballeros británicos, tengan cuidado con las historias románticas, no es nada raro que esas historias de amor sean a costillas nuestra. Entre los campesinos los intervencionistas eran odiados, como lo sería cualquier putito de esos que asomara por nuestro país. Los oficiales británicos que llegan a Rusia vienen alimentados de una propaganda feroz que señala a los rojos como monstruos, asesinos y torturadores, en cuanto llegan pueden ver que los de su propio bando son los que matan y torturan. La realidad es exactamente al revés de lo que ellos postulan, las ejecuciones sumarias y las torturas ocurren solo por excepción entre los rojos y son una práctica corriente entre los blancos, lo que pasa es que son distintos los sujetos, los blancos son señoritos y los rojos son obreros, soldaditos o, peor aun, judíos. Hubo casos en que los rojos, ante la derrota, se suicidaron en masa. La reacción de estos nobles guerreros es ejemplar, condenan a ambos bandos. Y siguen sirviendo a los masacradores. En cuanto a los pogrom tanto la sociedad británica como sus ejércitos eran antisemitas. La relación entre los bolcheviques y el judaísmo figura en los periódicos del Imperio. Holman niega los pogrom y se los atribuye, en su totalidad, a los nacionalistas ucranianos y a ese tal Petliura. En definitiva las limpiezas étnicas y la aniquilación de pueblos enteros no son ninguna novedad para el Imperio. Chuchill explicaba la participación judía en las atrocidades de los bolcheviques.

El punto de inflexión.
En octubre del 19 la ofensiva blanca alcanzó su punto máximo, Tula, el principal arsenal del soviet estaba a 130 km. y Moscú a 300, pero, esta vez, los rojos habían logrado formar un ejército y equiparlo, para el 20 de octubre pasaron a la ofensiva, el 24 los blancos abandonaron Orel. La batalla por Kursk duró semanas y cayó el 17 de noviembre. En Ucrania Makhno peleaba su propia guerra contra los blancos, en cierto momento los instructores y mecánicos británicos fueron puestos a luchar contra el anarco. A principios de diciembre Denikin intentó reagrupar sus tropas, Mai-Maevsky fue reemplazado por Wrangel. Para principios de septiembre del 19 el gabinete británico había decidido suspender la ayuda a los blancos, se instituyó un “paquete final”, el valor de este regalito es de mil millones de dólares al cambio actual. La misión británica debería retirarse en abril-junio del año 20. El 8 de noviembre el primer ministro Lloyd George declaró que “el bolchevismo no puede ser suprimido por la espada”, los blancos habían recibido material por 7 mil millones de dólares al cambio actual y la “deuda de honor” de los aliados había sido pagada. Churchill, sin embargo, no quería darse por vencido, declaró que los blancos pagarían sus deudas con el Imperio en caso de vencer. El motivo de la retirada británica no es otro más que el costo intolerable de la intervención. Churchill dirige una última y conmovedora carta a Denikin, alentándolo a que siga la lucha, le promete venderle munición barata y lo conmina a reunir todo lo que pueda de recursos para pagar esas sumas. En la conferencia aliada del 11 de diciembre del 19 se impone la idea del “cordón sanitario”. La nueva esperanza del occidente cristiano va a ser Polonia.

La ayuda en 1920.
A pesar de los nuevos lineamientos, los británicos siguieron asistiendo al ejército de Denikin y los oficiales llegaron a ser 2000 en febrero del 20. Aun en la derrota los blancos siguieron bien equipados. Y cada vez más los británicos se ocuparon de dirigir al ejército. El escuadrón de aviones fue a parar a Crimea. En Kharkov los tanguistas británicos intentaron pasar a la ofensiva pero ya muchos tanques habían caído en manos de los rojos. En otros casos los oficiales blancos desertaban dejándoles el mando a los británicos. La situación era caótica y, en la retirada, tenían que destruir los aviones antes de que se los quedaran los rojos. En una última carta, ya en febrero del 20, Holman critica a los blancos y exige la dimisión de algunos oficiales blancos, un tal Shilling que le entregó Odessa a los rojos sin luchar y de un tal Kravtshevich, jefe de la fuerza aérea blanca y que estaba mayormente interesado en “vino, mujeres y canciones”, bien por él. Es obvio que Wrangel, el sucesor de Denikin, le debe su puesto a los ingleses. Los británicos querían desarrollar un gobierno de “contrarrevolución democrática”, en los últimos días de su dictadura Denikin reconoció la autonomía de los cosacos y de las repúblicas del Cáucaso y les cedió tierras a los campesinos, después van a ver como le fue a Wrangel que hizo lo mismo. Los intervencionistas concentraron sus fuerzas en Novorossiisk donde instalaron puestos de defensa. Churchill ordenó también evacuar a los civiles, se supone que para levantar la moral de los blancos. Enviaron una flota de barcos de batalla y a un batallón de escoceses que anduvieron por Novorossiisk tocando la gaita. Los blancos que se retiraban eran hostigados no solo por los bolches sino también por las guerrillas locales, los “verdes”. Para evitar los ataques de franco tiradores los británicos ejecutaron represalias, por ejemplo, pulverizaron una aldea sospechosa. Novorossiisk era defendible pero nadie quiso hacerlo. La evacuación fue desastrosa y solamente el fuego de los barcos evitó la entrada de los rojos. Supuestamente el gobierno de su majestad exigía la rendición de los blancos y un acuerdo de paz con los soviéticos, en realidad la misma ayuda en material y asistencia para Denikin la recibió Wrangel. La misión británica se estableció en Crimea 171 oficiales y 458 varios. Wrangel pidió 2 meses para tratar el tema de la paz y los usó para reorganizar su ejército. La presencia de la flota imperial impidió que los bolcheviques entraran en Crimea y terminaran la guerra. A fin de cuentas la evacuación de Novorossiisk no fue un desastre total, 50 mil soldados blancos, además de artillería y otro material, fueron evacuados a Crimea. Wrangel recibió tanques, aviones, combustible y armas hasta el 20 junio del año 20. Si se toman el trabajo de leer los libros que los propios imperialistas escriben sobre el tema, van a encontrar que la ayuda de los aliados a los blancos fue mínima y no tuvo ninguna importancia, es todo mentira, la ayuda de los británicos a Denikin fue enorme, sin los aliados, en particular los británicos, ni Denikin, ni Wrangel, ni sus ejércitos ni la guerra de 1919-20 hubieran existido.


La revolución cumple 200 años dentro de 100 años.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La invación blanca 1919.
La historia es eso que está por verse.

martes, 31 de octubre de 2017

La intervención francesa en Crimea y Ucrania dic. 1918-abr. 1919.

La zona francesa.
Probablemente el fracaso de la expedición francesa, perdón por contarles el final, sea uno de los acontecimientos fundamentales de la guerra civil, sin embargo se habla poco y nada de ella ¿pourquoi? En primer lugar, recuerden el mandato ideológico, el primer mundo nunca se equivoca, el segundo mandato: el primer mundo jamás será vencido.
Además se parece demasiado a una expedición colonial, cosa que no queda bien.
En octubre 7 de 1918 Clemenceau, el ganador de la 1ra guerra mundial, nombró a un tal Berthelot, un general que había andado por Rumania, para conducir operaciones militares en Rumania y Ucrania y provocar la “caída del bolchevismo”. Ya en 1917 los aliados habían decidido que el sur de Rusia era “área de influencia francesa”.
Berthelot les prometió a los muchachos de Denikin que mandaban en la zona, la presencia de 12 divisiones aliadas. Este Berthelot compartía la conducción con un tal d’Esperey, suena como desesperación, que era menos pelotudo que el otro, puesto que evaluaba que las fuerzas francesas eran insuficientes, por ejemplo pensaba que los senegaleses no eran los mejores soldados para pelear en invierno en Rusia. De las 12 divisiones solo había 3 disponibles, una de las cuales estaba atacada por la famosa gripe española.
El 17 de diciembre de 1918 desembarcaron en Odessa. En medio de la lucha entre los nacionalistas ucranianos y el “ejército voluntario” blanco de Denikin. Los franchutes echaron a los nacionalistas de Petlyura de la ciudad y dejaron a un blanco al frente. En ese momento los rojos estaban en Ucrania. En los días siguientes los franceses junto con griegos (?), polacos, rumanos y otros tomaron varias ciudades de la zona como Kherson y Nikolaev, para eso tuvieron que negociar con Petliura. Los “nacionalistas” les ofrecieron a los franceses hacer de toda Ucrania un protectorado. Recuerden que son los mismos nacionalistas que les había prometido lo mismo a los alemanes. Los franchutes eran 1800 traían tanques, camiones, artillería, incluso aviones, en grandes cantidades, era obvio que venían para quedarse. Los boludos de siempre salieron a la calle para ovacionarlos. Los franceses eran franceses como yo, miles de argelinos, una bocha de marroquíes y muchos griegos.
Los franceses pusieron al frente de Odessa a un tal Grishin-Almazov, perdón por el nombre terrible, a partir de ahora llamémosle “Carlitos”. Milagrosamente este Carlitos logró ponerse a todo el mundo en contra, removió a los funcionarios anteriores, de derecha liberal, metió presos a presuntos, o reales, bolches y se movió con autonomía de Denikin. Carlitos también se llevaba la guita.
En Odessa bajo la eficaz administración de Carlitos y los franceses las fábricas estaban cerradas, el abastecimiento era pobre y la gente se cagaba de hambre.
Los oficiales franceses venían de pelear la guerra, juzgaban a los blancos como tipos poco serios y de una capacidad combativa más que discutible, los blancos tenían muchos caciques y pocos indios, la esperanza de que los blancos se hicieran cargo de su propia guerra se desvaneció, además advertían las divisiones en el bando antibolchevique.
Hay gente que todavía cree que el imperialismo esta dirigido por idiotas, fíjense la picardía de la intervención aliada, primero usar soldados coloniales, después armar un ejército de ocupación con los propios rusos.
A su vez los franchutes eran soberbios, actuaban como lo que eran: un ejército colonial. Nada raro que los ciudadanos de a pie de la zona los repudiaran. Los soviéticos mandaron a un capitán francés llamado Sadoul con un panfleto intitulado: “Viva la república de los Soviets!”. La propaganda en el ejército imperial no es para tomar en chiste, al menos un soldado francés fue fusilado por leer demasiado. D’Esperey advertía que la agitación venía, de quien iba a ser, de los judíos de Odessa. Lo colonialista no quita lo antisemita.
Tampoco hay que exagerar el papel de la agitación y de la propaganda, la guerra mundial había terminado, los soldados no querían pelear esa guerra incomprensible en el culo del mundo.
Los soviéticos habían tomado Kiev. Berthelot pedía bonos para los soldados y 20 divisiones. El secreto de la intervención es que todos querían intervenir y ninguno tenía con que. En particular el caso de Francia, el país había salido triunfante pero arruinado de la guerra, algunos de los peores tramos de la guerra se pelearon en Francia y poco menos que habían perdido una generación, por eso mandaron soldados del Senegal y de Argelia. De Berthelot surge la propuesta de rodear a Rusia de un “cordón sanitario” de países con gobiernos “simpáticos” con los aliados y, en cierta medida, olvidarse de intervenir en Rusia. En una conferencia de paz tanto el premier británico Lloyd George como el presidente yanqui Wilson desaconsejaban (en público) la intervención.
A fines de febrero un capanga cosaco llamado Grigoriev y que, ocasionalmente, estaba con los rojos avanzaba hacia los territorios en manos de los franchutes y sus socios. Kherson era defendida por 150 franceses, 700 griegos y algunos cientos de voluntario mientras Grigoriev contaba con no menos de 10 mil soldados. En Nikolaev estaban estacionados unos 12 mil soldados alemanes pero los franceses pensaban que estaban en buenas relaciones con los bolcheviques locales. En cualquier caso, los alemanes no deseaban participar de la aventura francesa. Para el 1ro de marzo Grigoriev se comunicó telefónicamente con el comandante griego de Kherson y los conminó a rendirse, el comandante griego declinó la oferta, los aliados resistieron gracias al bombardeo desde barcos franceses pero Grigoriev contraatacó, los franceses reportan que civiles, mujeres y niños inclusive, disparaban sobre las tropas aliadas, el día 8 dos compañías francesas se niegan a pelear, para el día 9 los aliados están cercados en una fortificación, los aliados lograron romper el cerco y abrirse camino hasta el puerto, el día 10 empezó la retirada. El 16 hubo un arreglo pacífico y los aliados se retiraron de Nikolaev. En Nikolaev los bolcheviques heredaron armas abandonadas por los alemanes. Los aliados retrocedieron hasta Odessa donde esperaban poder defenderse. En Odessa los aliados empezaron a sufrir cada vez más actos de sabotaje, la confianza de los bolcheviques había aumentado muchísimo. Descubrieron que al “ejército que había derrotado a Alemania” le daba una paliza una banda de irregulares.
Berthelot pedía refuerzos masivos, los oficiales franceses estaban sorprendidos por la capacidad militar y la disciplina de los soldados de Grigoriev. Grigoriev había prohibido los saqueos y las tropas se comportaban. Los griegos habían tenido un 35 % de bajas.
La situación en la ciudad era tensa, una insurrección era esperable. La actitud hostil de los civiles desanimaba a los soldados franchutes.
El 16 de marzo Berthelot renunció. Un coronel franchute declaró que lo que estaba pasando en el sur de Rusia era un alzamiento nacional contra los aliados a los que todos detestaban.
El día 13 un telegrama de Clemenceau ordenaba defender Odessa. El día 18 los bolcheviques lograron flanquear a las tropas argelinas y griegas y estaban a 60 Km. de la ciudad, las tropas que huían dejaron en el camino tanques, tal vez estos hayan sido los primeros tanques de que dispuso el ejército rojo. En otro lugar del frente los guardias blancos huyeron sin pelear.
Para defender Odessa los aliados contaban con 24 mil soldados más unos 4 mil guardias blancos, estimaban que Grigoriev contaba con entre 30 y 40 mil hombres. La inteligencia aliada estimaba que los bolcheviques contaban con 15 mil obreros para alzarse en la ciudad. La ciudad estaba escasa de electricidad y comida desde la irrupción de los aliados en diciembre del 18. La inflación se había disparado. No parecía haber ningún motivo para que la ciudad no pudiera ser abastecida por mar pero la población había crecido hasta el millón de habitantes y el abastecimiento de comida alcanzaba para no más de 10 días.
Mientras D’Esperey afirmaba que defenderían Odessa, para el día 21 ya preparaba la evacuación. El 25 se libraron órdenes precisas para irse, en parte la república soviética húngara que había nacido en esos días suponía un serio peligro para los aliados. Del soviet de Hungría ya hablamos. Pero todo se mantuvo en secreto, se limitaron a “sugerir” a los griegos que fueran preparando los barcos. El 29 de marzo hubo acuerdo en Paris. En ese momento se supo todo y los refugiados de Odessa salieron rumbo al puerto, en pánico. La evacuación fue efectuada en orden… al principio, el 3 de abril, salieron los rusos que pertenecían a la gente como uno, sobornaron a los franchutes, y los ciudadanos aliados. Tropas en el río Dniester se retiraron el 6. La mañana del 7 se fueron las últimas tropas en el puerto de Odessa. Hubo negociaciones que evitaron la insurrección. Los blancos, el ejército voluntario de Denikin, se sintieron traicionados, efectivamente los franchutes engañaron a todo el mundo y les pasaron por encima a sus aliados rusos. El mismo Denikin se enteró de la evacuación después de ocurrida. En años futuros comentaristas de variada orientación discuten sobre las posibilidades de defender Odessa, D’Esperey siempre dijo, en público, que la situación era buena y que se podía defender. Las tropas aliadas y los blancos tenían superioridad numérica y estaban incomparablemente mejor armados y sin embargo… Por otra parte los aliados sufrieron serios reveses contra un enemigo que ni siquiera era el autentico Ejército Rojo. Los franchutes le echan la culpa a los yanquis, dicen que los yanquis querían que, suministros de alimentos que tenían en Constantinopla, fueran pagados en oro.
Un coronel francés comenta que la intervención se basaba en 3 postulados falsos, que el ejército de Denikin representaba a la mayoría del pueblo ruso, que la intervención era bienvenida y que el ejército blanco solamente necesitaba asistencia moral y técnica.
Aun así los franchutes se quedaron en Crimea.

Crimea
En Crimea, en 1918 los únicos bolcheviques que había eran los marineros del Mar Negro. El principal conflicto era con los Tártaros que, al parecer, querían la unión con Turquía, sobre gustos no hay nada escrito, ciertamente. En enero los marineros derrotaron a los Tártaros. Los alemanes se fumaron la zona en abril. En noviembre llegó al poder el partido Cadete, en su ala progre, como si dijéramos el gobierno de Kerenski, este gobierno liberal había quedado más y más dependiente de los blancos para subsistir. Para entender el carácter de este gobierno liberal alcanza con saber que en la elección para la Constituyente de 1917 el partido Cadete (liberal) obtuvo el 7 % de los votos. En diciembre de 1918 los blancos lograron reclutar algunos miles de soldados en la zona. Los honestos voluntarios se convirtieron rápidamente en un ejército de ocupación.
Para principios de abril había unos 6 mil soldados blancos en la zona y unos 5 mil aliados, de esos había unos 2 mil griegos que tenían “poco interés” en permanecer en Rusia. En esos días tropas argelinas se negaron a embarcarse para Sebastopol, incluso las tropas “metropolitanas”, franchutes étnicos, eran considerada “débiles”.
Todavía el 26 y el 30 de marzo nuevas tropas argelinas y griegas arribaron.
El 3 de abril tropas bolcheviques irrumpieron en Crimea, avanzaron audazmente y obligaron al gobierno cadete de Crimea a retirarse el 8, el día 10 el almirantazgo francés consideraba a los blancos vencidos en Crimea. Un tal Trousson, coronel franchute, quedó como gobernador, franchutes y blancos quedaron peleados a muerte cuando Trousson los acusó de haber rapiñado los fondos del gobierno de Crimea y les confiscó unos 11 millones de rublos, suficiente para hacer andar un ejército durante algunas semanas. El día 14 los rojos estaban en Sebastopol, los franceses los contuvieron con cañones de los barcos el día 16, el día 19 el poder pasó a los soviets locales.
Finalmente el día 19 estallaron motines en varios barcos franceses. Los centros de la rebelión fueron el crucero de batalla France y el barco insignia Jean Bart. Los marineros reclamaban regresar a Francia y el fin de la intervención. El día de pascua el 20 los marineros en Sebastopol participaron en manifestaciones a favor del gobierno soviético. Las tropas de la intervención dispersaron a la multitud a balazos, lo que siempre es muy aconsejable en política, matando a 2 civiles. El día 23 el crucero de batalla France abandonó Sebastopol, los líderes del motín fueron encarcelados, uno de ellos se llamaba Andre Marty. Se pude considerar a esta rebelión como el inicio del Partido Comunista en Francia. Los soviets volvieron a negociar, los franchutes declararon el fin de la intervención y el día 29 de abril el sucio trapo rojo de los soviets flameaba sobre Sebastopol.
Quedan 2 conclusiones, una es que no es lo mismo un rebelde cualquiera que un verdadero revolucionario, incluso aunque quieran la misma cosa, los rebeldes están enojados, se dejan llevar por la ira, los rebeldes les hubieran cortado la cabeza a los soldados aliados y las hubieran exhibido, los hubieran masacrado, en cambio los revolucionarios les mandaron volantes y tipos políticos a convencerlos. Y la segunda es que para el Alto Mando Aliado somos todos lo mismo, las víctimas y la carne de cañón.



Grigoriev:

Nikifor Grigoriev nació en 1885, en el oeste de Ucrania, participó en la caballería en la guerra ruso-japonesa de 1905, fue gendarme, fue voluntario en la guerra del 14, ganó la cruz de San Jorge por su valor. Para 1917 estaba en el partido de los SR, apoyó a los nacionalistas ucranianos, en abril de 1918 participó del golpe que llevó al poder a Skoropadsky un títere de los alemanes y llegó a coronel. En el verano se sublevó y creo su propio ejército, cosa que, no vayan a creer, estaba de moda en Rusia por aquel entonces. Apoyó al directorio que sucedió a Skoropadsky y se puso a las órdenes de un tal Hrekov y ocupó la zona sur de Ucrania (Kherson), fue desalojado por los aliados que pactaron con Hrekov. Al llegar a esta parte ya no sabemos con quien estaba, Grigoriev o, más bien, si: estaba con él mismo. Para enero del 19 estaba con los bolcheviques. Ahora Grigoriev y sus soldados saqueaban en nombre de la revolución. Cuando tomó Kherson ejecutó a 4 mil prisioneros griegos. Se le atribuyen a Grigoriev pogroms antisemitas con miles de muertos. Para mayo del 19 abandonó a los bolcheviques. Se unió a Makhno mientras negociaba con los blancos, Makhno se enteró de estos contactos y lo cagó a tiros. En julio 27 del 19.


Para los 100 años tenemos un par de artículos más sobre la guerra civil.


Artículos dedicados a octubre de 1917:
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés. 46.El soviet de Hungría.
Solo se vive dos veces.