cris

cris
Con Cristina.
Mostrando entradas con la etiqueta Noguín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Noguín. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de abril de 2014

La batalla por Moscú Octubre 1917. Revolución Rusa 21.

En Moscú las cosas no fueron como en Petrogrado, la revolución se hizo con tiros, trincheras y cañones.


Octubre de 1917 Moscú

Las noticias de la insurrección en Petrogrado fueron conocidas en Moscú el día 25 a la mañana. Las diferencias entre Moscú y Petrogrado son dos. Una puede verse sin problema en un mapa, los soldados de Petrogrado estaban a unos 200 Km. de la línea del frente, muchos ya habían estado ahí, no tenían duda de lo que estaba pasando, asimismo la clase media y el garcaje también estaban enterados. Hubo también una reacción más o menos inmediata en Petrogrado pero tuvo características menos cruentas. Eso se debió a los líderes de ambos bandos. En Petrogrado toda la movida de la insurrección estuvo de dirigida por el mejor organizador de los bolcheviques, el director de orquesta, Sverdlov. En Petrogrado lideraban personalidades menos capaces como Alekséi Rýkov y Víktor Noguín incluso el mismo Bujarin.

En septiembre las elecciones para el parlamento local le habían dado la victoria a los bolches en 14 de los 17 distritos de la ciudad. Aun así el parlamento siguió siendo el centro de reunión y de tranza de los contra-revolucionarios. Para Octubre de 1917 la ración de pan era de 100 grs. por día y la cosa estaba cada vez peor. Para garantizar la comida el gobierno tenía que hacerse cargo de los transportes, de adquirir el trigo y de estatizar las panaderías. Y hacer un censo universal de racionamiento. Además los bolches exigían la desmovilización de las industrias de guerra que era la consecuencia lógica de una paz que aun no se había firmado pero que figuraba en el programa de los bolches, y estaba también el control obrero de las industrias para frenar la ola de huelgas, lock outs y sabotajes varios. De hecho los obreros recibieron de parte del soviet bolchevique la orden de hacerse cargo de la producción. El día era el 23 de octubre.

El CMR se constituye en Moscú el día 25 e incluía, sorprendentemente, a los mencheviques. Y parece haberse dedicado a grandes discusiones. La línea que predomina en Moscú es la de los "bolcheviques moderados". Pero, mientras los bolches hablan, el alcalde SR-ista Rudnev celebra reuniones en secreto para organizar la lucha contra la insurrección. Vadim Rudnev, médico de profesión había participado de la lucha contra el zarismo desde principios de siglo, había pasado por siberia y había salido al exilio en 1911, incluso al estallar la guerra había sostenido posturas internacionalistas. Rudnev había recibido una llamada desde Petrogrado donde le decían que, de caer el GP, él sería el encargado de formar un nuevo gobierno. El jefe militar de la zona, el Coronel Riabtsev, organiza algunas tropas leales, a los alumnos de las escuelas militares y una multitud de jóvenes soñadores e idealistas de la clase media. Las tropas de la contra tuvieron la iniciativa todo el tiempo, tenían por objetivo acabar con el cuartel general del CMR en el centro de la ciudad. Los rojos carecían de una verdadera dirección, cada grupo peleaba por su cuenta, no era raro que algunas tropas de amateurs entraran en pánico o que no fueran capaces de usar la artillería de la que disponían. Recién en la madrugada del día 26, los bolches deciden llamar a los comités militares de la región y empezar a requisar armas.

El cuartel general que todavía responde al GP, envía artillería a caballo a Moscú. Riabtsev cuenta con más de media docena de escuelas militares, cosacos y una guardia blanca formada por estudiantes (¡epa! ¿Dónde hemos visto eso antes?) y por oficinistas, de la brigada de linchamiento. El día 26 el líder de los bolcheviques Noguín está en la ciudad y comienzan una serie de negociaciones, ambos bandos quieren ganar tiempo. El día 27 seguían los intentos de negociación. Donde no lograbas concesiones de parte del enemigo pero si desanimar a tu propia gente. Riabtsev está al tanto del avance de tropas de Kerenski de modo que le presenta al CMR un ultimátum. Finalmente el poder del soviet se pone en movimiento, valga la redundancia, 860 soldados bolcheviques, presos desde el intento de julio, son puestos en libertad, se enfrentan con los cadetes de las escuelas militares y llegan a la sede del soviet de Moscú. En la madrugada los cadetes de Riabtsev capturan una gran cantidad de armas. Para el día 28 el comité de salvación pública de Rudnev domina la central eléctrica, de teléfonos y el ferrocarril.

"Los soldados desarmados fueron acribillados tal como estaban; gritos y lamentos rasgaron el aire; todos corrieron hacia las puertas del arsenal, pero sólo una única y estrecha puerta permanecía abierta, y ante ésta pronto se formó una pila de cadáveres, heridos, hombres que habían quedado atrapados y hombres que luchaban por salir por la puerta. Después de cinco minutos, cesaron los disparos. Todo lo que escuchaba eran los gemidos de los heridos. El suelo estaba sembrado de cuerpos mutilados." General Kaigorodov, jefe del arsenal del Kremlin.

La guardia del Kremlin quedó aislada, aceptaron, sin saber lo que les esperaba, rendirse. Las fuerzas de la democracia les prometen respetar la vida de sus hombres. Los obreros del arsenal del Kremlin no se enteran de que el edificio ha caído, solamente cuando son capturados. Son llevados a un patio, en el patio sobresale una sola puerta chiquita, se les ordena ponerse en fila, por sorpresa aparecen tres ametralladoras, los obreros corren para tratar de llegar a la puerta, la subversión es aplastada. Los demócratas detienen y fusilan a los terroristas. En la mañana del 28 de octubre el CMR llamó a la huelga general. Los cadetes de las escuelas militares se hicieron fuertes en los barrios donde vivía gente como uno. Obreros y pobretones varios empezaron a salir de debajo de la tierra. Los obreros de la Fabrica Michelson enviaron 200 guardias rojos bien armados. Los laburantes de la empresa de electricidad cortaron la luz de los lugares donde estaban los guardias blancos. Los obreros que tenían cañones en reparación los usaron para bombardear las escuelas militares. Aparecieron muchachos jóvenes y escurridizos, espiaban a los cadetes y le llevaban informes detallados al soviet. Un ferroviario bolchevique encontró unos vagones de tren que contenían 40000 rifles. Arsenales en la zona fueron capturados. Los revolucionarios montaron cañones en el edificio del soviet.

El día 29 a la mañana los bolcheviques atacaron a los blancos. Los guardias rojos tomaron una escuela militar después de un ataque temerario. Los soldados, con que la contra contaba para frenar la insurrección, quedaron por el camino, al tener que pasar por estaciones de trenes en manos de los rojos. Aunque parezca mentira el día 29 se pacto una nueva tregua. Los contra siguieron luchando, capturaron una estación de trenes y se reunieron con tropas de refuerzo que habían logrado pasar. El sindicato ferroviario había decretado la huelga exigiendo la formación de un gobierno de coalición con la derecha, sin embargo, los rojos, apoyados en los ferroviarios de base, lograron romper la huelga, el día 30 llegaron refuerzos desde Petrogrado. Los contra revolucionarios quedaron, finalmente cercados en el Kremlin, de modo que los rojos decidieron bombardearlo, el que estuvo detrás de esta medida fue P.K. Sternberg, que entre tanto obrero, era el bolchevique astrónomo. En la mañana del 2 de noviembre Riabtsev se rindió. Y Rudnev, Riabtsev y los malditos cadetes, se fueron a su casa, sin que les tocaran un pelo. Quedaron libres para ir al sur a unirse al ejército blanco.

De Riabtsev no sabemos mucho, era de origen campesino, era militar de carrera y se opuso, junto con Rudnev al golpe de Kornilov en Agosto, pero, tal vez, estuvo más cerca que Rudnev, supuestamente un intelectual, de entender lo que hizo. Riabtsev reapareció en Karkhov en junio de 1919 y fue fusilado pero no por los rojos, sino por los blancos que no le perdonaron haberse opuesto al golpe de Kornilov, y también, esta gente no se iba en chiquitas, no haber hecho lo suficiente para vencer a los rojos en Moscú. Pero lo que nos interesa acá es seguir, dentro de las posibilidades limitadas que tenemos, que pasó con Rudnev. Rudnev, después de su intento abortado de contra revolución, participó de la, oportunamente dispersada, asamblea constituyente, anduvo, él también, siguiendo a los blancos, en Kiev y no se donde más, no tengo noticias de su participación en los gobiernos blancos y en masacres, ya van a ver que joyita que fueron esos "reductos de la democracia" blancos. Y terminó sano y salvo en el exilio. En Paris se dedicó a publicaciones culturales, parece que ser un gorila masacrador no está en conflicto con ser un literato, murió en el sur de Francia en el año 41 y no tengo registrado ningún acto de contrición o arrepentimiento. Al contrario, parece que los fusilados, antes de morir, miraban con mala cara, los muy zurditos.

Artículos anteriores:
1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos..
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
9.la revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20. El nuevo gobierno
La violencia con un propósito es ciertamente la cosa más terrible que existe, por eso estamos a favor de la violencia, siempre y cuando sea insensata, que esa si que esta buena.

Lean, si no lo leyeron, el artículo de Sandra Ruso en el Página, para los queridos amigos linchadores.

miércoles, 26 de marzo de 2014

26 de octubre 1917, Petrogrado. Revolución Rusa 20

La paz, la tierra y un gobierno bolchevique.


26 de octubre de 1917 Petrogrado

Ese día amaneció frío, húmedo y oscuro, la gente decente de la clase media se levantó a boludear, como lo hace siempre, los periódicos, Clarín, TN y el pelotudazo de Santo Biassati decían, reordenando sus prejuicios, que unos chiflados habían estado jodiendo en el Palacio de Invierno y que el infalible Kerensky pronto llegaría del frente con millones de soldados ansiosos de volver a poner en el poder a 4 millonarios, a 4 milicos fascistas y a la comparsa liberal. Había que disfrutar y reírse de los aventureros zurdos, durante las horas en que estuvieran al mando. Los amigos mencheviques dicen que, apartados de la sabiduría y el control técnico de la clase media, los bolcheviques se hunden inexorablemente. Para los "liberales de la bomba" los bolches no son más que agentes del Káiser Guillermo.

Pasan dos cosas, por un lado desde Petrogrado sale la orden de formar los CMR y de darle el poder a los soviets, donde sea y como sea, y por otro los milicos golpistas de Kornilov y compañía no se escaparon de la supuesta cárcel donde estaban sino que, simplemente, los dejaron ir. Estos simpáticos soldaditos del Zar van a organizar una guerra civil con 10 millones de muertos.

La huelga de los servicios públicos comienza en la central de telegrafos, el centro bolchevique en el palacio Smolni envía telegrafistas militares. Lenin propone un gobierno puramente bolchevique, los SR-istas de izquierda todavía vacilan, los nuevos ministros se llamaran "Comisarios del Pueblo". La segunda sesión de congreso de los soviets, y, tal vez, la segunda parte de la historia de la humanidad, empezó a las 9 de la noche. Entonces aparece Lenin, el mismo, para dirigirse a las tribunas, se escuchan gritos y aplausos, se hace silencio, durante unos momentos interminables Lenin juega con sus tiradores, se levanta las mangas, carraspea, se inclina como para leer, apoya los brazos en la mesa, eleva la mirada, 160 millones de habitantes del antiguo imperio esperan su palabra, Lenin dice la frase que va a marcar a fuego a varias generaciones, la frase que lo muestra como el pensador político más profundo de su tiempo. Lenin dice: "No contaban con mi astucia".

El, recién nacido, gobierno bolchevique propone una tregua de 3 meses y conversaciones de paz inmediatas, sin condiciones. El llamamiento es no solo a los gobiernos de las principales potencias sino a la clase obrera y el pueblo de todos los países. Para ubicarse, recuerden que en ese momento, Rumania había sido invadida y aplastada, Italia había perdido una gran batalla, los submarinos alemanes le daban a todo lo que se movía y se preparaban para bombardear Paris desde 100 kms de distancia. Créase o no, el documento que, de hecho, saca a Rusia de la guerra y que va a determinar una lucha política brutal dentro del partido comunista, es aprobada por unanimidad. Y eso sin contar con que es una ruptura de los tratados con los imperios Británico y Francés y con los yanquis. Con el paso de los días y de los meses se va a hacer cada vez más claro que, la "declaración de Paz", refleja el deseo de los soldados campesino. Más adelante seguimos con eso.

El siguiente paso de Lenin en el congreso es, si cabe, todavía más grandioso, la propiedad terrateniente es abolida. Esta ley viene del congreso de los soviets campesinos en agosto, establece que las tierras de los nobles y diversos garcas son de los campesinos y que los soviets, que no son más que las antiguas comunas, se harán cargo de la distribución y el reparto, los vienes y herramientas de los terratenientes y afines son confiscados, es decir sin indemnización. La ley surgió de un resumen de una bocha de mandatos de los soviets campesinos y formaba parte del programa del partido SRista. Lo que prueba que no era un mandato para ser cumplido sino un sueño bonito como si dijéramos un romance con Angelina Jolie. De modo que las tierras de los terratenientes que eran gente sana y trabajadora que se levantaba temprano para ver crecer la cebolla fue robada por esa brutal manga de negros sucios que viven de subsidios, que quieren que el estado les de y que hacen el pasito de los wachiturros, una vergüenza, señora, una vergüenza. Por otra parte esto si que es una confiscación y no boludeces. Lo pior, lo más pior es que el objetivo de la ley no era hacer felices a los campesinos, y a los niños ya que estamos, era para joder a los terratenientes, a los bancos que quedaron de rodillas sin las hipotecas y a la contra revolución que nunca volvió a tener base en el campo. Al último proclaman el nuevo gobierno, el consejo de comisarios del pueblo.

Sujanov

Por suerte tenemos el testimonio de un, casi pongo bloguero de centro izquierda para contarnos como fue el día 26 de octubre, el día 1 por así decirlo, de 1917. La gente como uno se reunía para juramentarse en resistir a los intrusos que se habían apoderado del país, los diarios, esos maravillosos que leen los perejiles en el colectivo, habían sido cerrados o las ediciones secuestradas y el CMR los estaba quemando en la calle, ante la vista azorada de los vecinos, que ya no se enterarían de las ofertas en el COTO. Nuestro comentarista replica azorado que “el zarismo nunca aplicó estas represalias masivas contra la prensa”. Nuestro corresponsal nos cuenta que Martov, el menchevique decente, se apareció, la noche del 26, para pedir por los ministros del Palacio de Invierno que estaban presos, en apariencia, los bolcheviques no le hicieron caso pero los ministros fueron puestos en arresto domiciliario. En toda su sencillez, esto nos dice más sobre la voluntad de diálogo de los terroristas bolcheviques que kilómetros de libros de cháchara política. Ahora Lenin lee el decreto de la paz, nuestro amigo suspira, “es lo debiera haber hecho el gobierno provisional hace meses”, nos dice. Además ve claramente que Rusia ya no tiene ejército, ya no, la proclama es una rendición incondicional disimulada. Los SR-istas de izquierda y aun los chupatintas del diario de Gorky avalan la declaración. Llega el decreto de confiscación de la tierra, Sujanov dice que, no solo está de acuerdo sino que él mismo ha estado insistiendo y peleándose, con otros mencheviques, a favor de la propuesta pero resulta que la propuesta conlleva, por ejemplo, la abolición del trabajo asalariado en el campo y en eso no está de acuerdo porque “un decreto no puede cambiar las realidades económicas”, salvo los decretos del capitalismo, claro. Ahora hay debate ¿Deben los bolcheviques gobernar en soledad? Por supuesto que no. Incluso los propios bolches insisten con una coalición, buscan a los SR-istas de izquierda que, después van a ver, en muchas provincias donde casi no hay bolcheviques, han hecho la revolución por su cuenta. Pero los SR quieren un gobierno de coalición con los mencheviques y la derecha SR. No quedan, en el congreso de los soviets, representantes de la derecha de los SR y de los mencheviques de modo que el que habla es un representante del sindicato ferroviario. Tiene un ultimátum para el Congreso, si no se forma un “gabinete multipartidario”, es decir con los derechistas que han abandonado el congreso, que están organizando un “comité de salvación” junto con los liberales y que están apoyando a Kerensky que ronda el cuartel general del ejército buscando tropas, si no están esos, el sindicato ferroviario va a paralizar todo el transporte, con una huelga “por tiempo indeterminado”.

Trotzky quedó como comisario de relaciones exteriores, de eso nos vamos a ocupar (¡Ay! de los trotskistas) cuando lleguemos a la paz de Brest-litovsk. Stalin quedó como comisario de las nacionalidades y también va después. Vamos a escribir sobre los bolcheviques “menores” del consejo de comisarios del pueblo.

Educación: Lunacharski, hombre de cultura, crítico de arte y periodista, bolchevique de siempre pero apartado, en 1917 pertenecía al grupito de Trotzky, se le atribuye responsabilidad en los avances enormes que hizo la joven república socialista en alfabetización, intentó defender a dios, alegando demencia, en el juicio que le hicieron los soviets en enero de 1918, finalmente el todopoderoso fue declarado culpable y fusilado por cien salvas de cohetazos dirigidos hacia arriba, lo que viene a querer decir que ni dios se salvo del terror rojo. Se convirtió en diplomático y murió en Francia en 1933.

Interior: Rýkov, bolchevique desde el comienzo tuvo posturas a favor de un entendimiento con los mencheviques, formaba parte de la “fracción moderada” de Moscú, no estuvo cerca de Lenin en abril de 1917 y tampoco en la insurrección de octubre, la semana que viene más sobre Moscú. Estuvo en el grupo de “bolcheviques disidentes” en noviembre del 17. Ocupó muchos cargos en el área de economía. Y se alineó con la derecha (Bujarin,Tomski) en los años 30, cuando Stalin se inclinó hacia la izquierda, Rýkov terminó en el pelotón en 1938.

Comercio e Industria: Noguín, bolchevique pero del ala conciliadora desde el comienzo, uno de los líderes bolcheviques de Moscú se opuso a casi toda la política leninista del año 17, hizo la autocrítica se ocupó de la industria textil, en los 20 negoció tratados comerciales con el Imperio Británico y con los yanquis, murió en 1924.

Trabajo: Shliápnikov, en el ‘17 presidía el sindicato metalúrgico en Petrogrado, formó parte de la oposición obrera en año ‘21y terminó en el pelotón en el ‘37. Shliápnikov es como el Cipriano Reyes de Lenin y ahora que los viejos peronistas les expliquen a los pibes, y a los zurdos aliados, quien era Cipriano Reyes y el Partido Laborista.

La lista de funcionarios soviéticos menores, continuara.

Artículos anteriores:
1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos..
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
9.la revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.el 25 de octubre
¿Por qué tanto odio? Seamos amigos, tontito.

Massot es una rata pero además es una rata imbécil que se la creyó, en vez de apoyar a los milicos y esconderse, que es lo que debe hacer un roedor, salió a matar zurdos. En fin tiene que venir Larrata para defender a esta rata.