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sábado, 2 de marzo de 2019

Judíos en la revolución, el holocausto olvidado. Revolución Rusa 51.

Antecedentes.
En el Imperio Ruso no vivían casi judíos. Eso fue hasta alrededor de 1790, en esas fechas los prusianos, los austríacos y los rusos se fumaron Polonia. Más se comieron Polonia, más judíos quedaron en el Imperio.
Para 1880 la mitad de los hebreos del mundo vivían en el Imperio Ruso.
Desde el comienzo, el Imperio impuso la “zona de asentamiento” la región en la que podían vivir judíos. La zona abarcaba Polonia, la región del Báltico y el occidente de Ucrania.
Geográficamente parece mucho pero, en general, se cagaban de hambre. Aun así la población aumentó, básicamente porque los hermanos moishes seguían los códigos de la época de la biblia, el Talmud y cosas por el estilo y tenían hijos por docenas.
La mayor parte eran pequeños comerciantes y artesanos pero no todos eran unos piojitos, algunos grandes comerciantes y empresarios eran judíos, muchos, en proporción, un cálculo somero nos da una tercera parte de los industriales y comerciantes grandes del Imperio.
La situación de los magnates judíos era claramente paradójica, se los odiaba por haber llegado tan arriba siendo de una raza inferior y, al mismo tiempo, el Imperio necesitaba de su capital y sus inversiones.
Por ese motivo los judíos adinerados empezaron a recibir permiso para radicarse fuera de la zona de asentamiento, aparecieron en gran número en las grandes ciudades: en Petrogrado, pasaron de 500 en 1855 a 35 mil en 1910.
Los rusos siempre han estado bajo la influencia de los grandes imperios de Europa occidental, en las metrópolis de esos imperios, los ciudadanos de origen judío obtuvieron los mismos derechos que todos los demás. Y también recibieron la influencia de las ideas de supremacía racial que se pusieron de moda.
El año de quiebre de la vieja sociedad es 1881, ese año fue ajusticiado el Zar Alejandro II, los pogroms, una modalidad estilo linchamiento con matanza, violaciones y crímenes varios, se prolongaron hasta 1884. Aunque el gobierno zarista ordenó el cese de los linchamientos la culpa recayó sobre las víctimas. Se acusaba a los moishes de “explotar” a los cristianos.
Un catrasca zarista encontró la solución a la “cuestión judía”: “Un tercio se va a morir, un tercio a emigrar, el tercio que quede va a ser asimilado”.
A partir de 1881 comienza la emigración, el principal destino son los states, un millón y medio, pero también la argentina. Mis antepasados, sin ir más lejos.
Los pogroms tuvieron otra consecuencia: el comienzo del movimiento sionista.
En 1897 el censo daba que eran unos 5 millones en Rusia, casi todos vivían en ciudades, el 38 % estaban en el comercio y el 35 % en la industria, por el contrario, entre los rusos étnicos el 76 % eran campesinos.
Los que vivían fuera de la zona tenían mejor nivel de vida.
Otra contradicción más era que la industrialización acelerada de Rusia había llevado a la ruina a muchos comerciantes y pequeños productores moishes. La idea de los judíos como “vanguardia del capitalismo” no se corresponde con la realidad. Para 1898 el 20% de los judíos dentro de la zona recibían asistencia caritativa.
Para 1912, en la Academia Médica Militar no querían correr riesgos, los postulantes tenían que probar que carecían de antepasados judíos por, al menos, 3 generaciones.
Para ese entonces más de la mitad de los rusos moishes, valga la redundancia, tenían al ruso como lengua materna y brillaban en profesiones como la abogacía y el periodismo. El primer partido socialdemócrata de Rusia fue el BUND, la “Unión judía de trabajadores”, fundado en 1898.
Con la llegada del siglo XX el Imperio Ruso siguió teniendo, entre otras limitaciones, un cupo para los moishes en las universidades y una liberalización ligada con el poder económico y los políticos liberales.
La exclusión de los judíos de la educación superior generó un grupo nutrido de “proletariado intelectual”, los futuros cuadros del poder soviético.
Los pogroms se volvieron más violentos al comenzar el siglo, en 1911 los states se retiraron de un acuerdo comercial porque los yanquis de origen judío eran discriminados en Rusia.

El siglo 20.
Nuevas medidas que prohibían a los moishes participar de actividades económicas estratégicas se establecieron después del fracaso de la revolución de 1905, por parte del gobierno del primer ministro Stolypin, considerado un liberal en muchos textos.
En los tiempos anteriores al 1900 no eran los hebreos la principal etnia que se oponía al zarismo, ese lugar estaba ocupado por los polacos. A medida que el cerco se fue cerrando sobre los judíos de a pie, y los ricos empezaron a tallar fuerte, creció el antisemitismo. En 1903 la mitad de los militantes revolucionarios eran moishes. En 1905 el 37 % de los exilados en Siberia lo eran. La capital revolucionaria judía era Odessa y el BUND era el partido revolucionario más grande de Rusia. Aun así el porcentaje de moishes involucrados en la revolución era ínfimo.
Había muchos judíos entre los revolucionarios pero pocos revolucionarios entre los judíos.
La revolución de 1905 concluyó con el “manifiesto de octubre” que concedía elecciones más o menos libres y cosas por el estilo, se festejó en toda Rusia con muchos pogroms. Tampoco era raro que huelgas y demostraciones terminaran con el apaleamiento de judíos. A veces los volantes de los huelguistas socialdemócratas incluían el pedido de no golpear a los moishes. En octubre de 1905 unos 400 fueran asesinados en Odessa. Se cuentan 657 pogroms entre octubre del 1905 y enero de 1906.
La visión tradicional de la izquierda es que los pogroms surgían por la pura voluntad del zarismo, hoy en día los estudiosos dicen que no es del todo cierto, además de la ideología conservadora, los prejuicios antisemitas y el simple deseo de saquear y chorear también hay un componente de desilusión en muchos obreros, las huelgas no habían dado los beneficios esperados y culpaban a los agitadores y líderes revolucionarios por eso.
En noviembre de 1915 tuvo lugar en Novgorod un congreso de organizaciones monárquicas, llegaron a la conclusión de que, todos los judíos, eran unos traidores y que eran los responsables de la inflación y la carestía.

Judíos en revolución.
A diferencia de 1905 en febrero/marzo de 1917 la revolución resultó ser tan de base que la presencia fue casi nula, en el comité ejecutivo del soviet de Petrogrado había un solo moishe. El día 22 de marzo de 1917 todas las restricciones contra las nacionalidades y las religiones terminaron.
De los 29 audaces que acompañaron a Lenin en el “tren precintado” 17 eran moishes.
Al verse liberados los periódicos, asociaciones culturales y sociales judías florecieron. Surgieron muchos partidos políticos que representaban al judaísmo, los principales eran sionistas, aunque con el correr del tiempo ganaron peso los partidos socialistas como el BUND y los partidos de izquierda ya conocidos, mencheviques, SR y bolcheviques. Entre la burguesía judía siguieron teniendo peso los KDT, el partido demócrata constitucionalista, liberal.
La revolución de febrero vino acompañada de pogroms. En Elizavethgrad una multitud arrasó con el cementerio buscando el oro que, supuestamente, los moishes habían escondido ahí. Muchas veces los pogroms sucedían en lugares donde la presencia de moishes era mínima.
En septiembre de 1917 en Tambov hubo saqueos de negocios de judíos primero, de cualquiera después, hubo juicios, probablemente haya sido el soviet, de los 48 acusados 43 eran soldados.
La retirada del ejército ruso en julio de 1917 terminó con una serie de pogroms.
Lo que tuvieron en común todos los partidos judíos o con influencia judía fue oponerse a la revolución de octubre. La política no es solo el arte de los posible, puede ser también el arte del delirio, por eso hubo grupos, no tan menores, que saludaron a la revolución de Lenin como un golpe contra los “judíos”. En parte era debido a que muchos de los opositores a los bolcheviques, como el SR Gotz, resultaron ser judíos.
A Kerensky, en su caída, lo acusaban de ser moishe, se dice que un graffiti en el palacio de invierno decía: “Fuera el judío Kerensky, larga vida a Trotsky!”.
En las elecciones de la constituyente de 1918 de los alrededor de 500 mil votos por partidos hebreos más de 400 mil fueron para los sionistas.
En el 6to congreso del partido bolchevique de los 21 miembros del comité central 6 eran moishes. El hecho de que en muchas partes de Rusia, fuera de la zona de asentamiento, candidatos judíos hayan ganado elecciones muestra que los antisemitas no eran tantos como se supone.
Al mismo tiempo desde el verano de 1917 los pasquines antisemitas florecían. Los pequeño burgueses de siempre, en BA serían los taxistas, denunciaban al “judaísmo bolchevique”.
En principio no fueron pocos los moishes que se alzaron en armas contra el poder soviético. Algunos de los oficiales que defendieron el palacio de invierno contra los rojos eran judíos.
Como habrán leído los que soportaron otros capítulos de esta saga, la toma del poder por Lenin y sus muchachos desencadenó una huelga total en casi todos los niveles de la administración. Fueron convocados voluntarios y aparecieron un montón, muchos de ellos moishes. Que otra cosa es la revolución sino eso, darles el poder a los perseguidos y los marginados.
Hay un tema del cual no nos ocupamos cuando revisamos la 1ra guerra mundial: los refugiados, en este caso los judíos. Para agosto del 1915 el Zar levantó las restricciones sobre la zona de asentamiento, alrededor de medio millón de ciudadanos rusos judíos escaparon hacia el interior de Rusia, la ayuda les llegó mayoritariamente de organizaciones internacionales, en general las autoridades locales no aceptaron a los refugiados que, en muchos casos, aparecieron dando vuelta por las grandes ciudades.
En mi opinión tiene cierto aire a lo que está pasando ahora en europa, los europeos armaron las guerras en medio oriente y cuando la población abrumada por el caos la guerra, busca asilo en la metrópoli, se lo niegan. Para 1917 había 50 mil moishes en Petrogrado.
Alrededor de 250 mil moishes, ante el avance alemán, fueron deportados.
Los matrimonios entre judíos y goim casi no existían antes de la revolución, para 1920 son el 34 %.
A los moishes evacuados se les prohibía comprar tierra y cuando los rusos recuperaban territorio les prohibían volver a su propia tierra. No era nada raro que muchos judíos se pusieran al servicio de la revolución y del poder soviético.
Para 1920 en el consejo superior del soviet eran 15, un polaco, un georgiano, un letón, 3 judíos y 9 rusos de Rusia. A los ministros del poder soviético se los llamaba “comisarios del pueblo”, eso venía de la revolución francesa, un 20% eran moishes.
Los abogados que trabajaban para el soviet eran, literalmente, todos moishes. Más o menos como si alguien se diera el gusto de hacer una revolución socialista en BA.
En cuanto al Partido Comunista en sí, los moishes representaban el 2.5 %, el mismo porcentaje que representaban en la población en general.
Los bolches en el poder crearon 2 organizaciones que representaban al “proletariado judío”, las 2 acabaron por fusionarse, la organización se llamaba “EVKOM”.
En abril de 1919 Stalin, comisario para las nacionalidades investigó a la dirección de las asociaciones judías y concluyó:
1_ que las asociaciones y el buró central de estas están aliados con enemigos de los intereses de la clase trabajadora judía y la revolución de octubre.
2_ que estas asociaciones están orientadas a oscurecer la conciencia de clase de los obreros judíos.
3_ En el campo de la educación estas asociaciones están brindándole a la juventud judía una orientación anti proletaria. Se decreta el cierre permanente de estas organizaciones.
Si uno no fuera un argentino judío, que conoce a organizaciones como la DAIA y AMIA, uno podría pensar que el decreto es excesivo.
Sorprende la clarividencia de los soviets respecto al sionismo, ya en 1919 identificaban al sionismo con el imperialismo, afirmaban que los sionistas crearían su república teocrática matando campesinos árabes. En septiembre del 19 las organizaciones sionistas fueron allanadas y sus dirigentes a la cárcel. El líder de la EVKOM, Dimanshtein, afirmaba que los sionistas no estaban preocupados por los pogroms, que estos servirían para reunir más judíos para la causa. Se parece bastante a las posturas de la dirigencia judía en la argentina durante la dictadura militar. En 1920 se efectuaron juicios contra líderes sionistas, varios fueron condenados y amnistiados de inmediato.
En junio de 1919 el idish, no el hebreo, fue reconocido como el idioma de la colectividad.
Uno de los infinitos problemas que el soviet tuvo que afrontar fue la existencia de un fuerte antisemitismo dentro de las masas, de organismos del poder soviético e incluso dentro de la militancia del partido. Cuando el soviet abandona Ucrania, después de la paz de Brest-Litovsk, los judíos fueron acusados de apoyar a los alemanes. En algunos casos hubo pogroms rojos que terminaron en ejecuciones sumarias, ¡vamos! un balazo en la cabeza, de oficiales y soldados responsables por los abusos. Hay que recordar que en 1918 el Ejército Rojo prácticamente no existía como tal y en muchos casos se trataba de milicias improvisadas y autodefensas varias, no es de extrañar que se mandaran cagadas. También tuvieron lugar pogroms en la zona cosaca.
Al principio de la revolución los partidos judíos, como el BUND, se opusieron al soviet, incluso participaron de operaciones armadas contrarrevolucionarias, cuando en el verano de 1918 atentaron contra Lenin y mataron a Uritsky y otros, la policía secreta del soviet, la CHEKA, sospechaba de las organizaciones judías.
En resumidísimas cuentas la historia del antisemitismo es simple, los auténticos antisemitas son gente de escasas luces, por no decir que son tarados, en cambio muchos políticos, sumamente, demasiado, inteligentes, ellos, usan el antisemitismo para sus fines. En lugar de tratar de servirse del antisemitismo y del racismo en general, los malvados bolcheviques decidieron terminar con los prejuicios. Impusieron la idea de que la propaganda antisemita era una actividad contrarrevolucionaria. En un documento de abril de 1918 establecieron la necesidad de educar a las tropas.

Judíos en el ejército del Imperio.
Desde 1874 hasta 1917 solamente 9 moishes llegaron a ser oficiales de ejército ruso, de esos 9, 8 pertenecían a familias de millonarios. Se suponía que carecían de patriotismo. Tenían prohibido ser telegrafistas, paramédicos, incluso revistar en las fronteras. La mayoría de los oficiales con mando deseaban una lisa y llana prohibición de reclutas moishes. Aun así había alrededor de un 5% de soldados moishes, era debido a que, muchas veces, necesitaban gente con mayor nivel de educación que los campesinos rusos.
Los que tuvimos la dicha de vivir los buenos tiempos, en argentina, tenemos un dulce recuerdo de la conscripción, llamada “colimba” que, siempre me dijeron eso, significa “corra, limpie y barra”, no importa, lo interesante son los esfuerzos que hacían los pibes para eludir la colimba, había muchachos que se contagiaban enfermedades terribles, sífilis, por ejemplo, o pasaban a la clandestinidad o se iban del país o se hacían pasar por locos. Será de dios que los judíos de Rusia hacían lo mismo. Más de 100 mil moishes emigraron de Rusia en 1914.
En cuanto al rendimiento de los soldados moishes, tenemos la opinión de Brusilov, el único general ruso que salió con prestigio de la 1ra guerra mundial, cuenta que la mayor parte cumplía con su deber y que había judíos que habían ganado medallas por actos heróicos. Brusilov se preguntaba cómo les había ido a los judíos en los ejércitos de los imperios alemán y austro-húngaro, donde eran ciudadanos de pleno derecho. En febrero de 1915 la censura prohibió seguir publicando los nombres de soldados judíos que hubieran ejecutado actos heroicos. Se prohibió, oportunamente, publicar la foto de un soldado moishe que había perdido los brazos en combate.
Después de la revolución de febrero, en marzo, de 1917 más de 2500 judíos fueron admitidos en las escuelas de oficiales.
Para sorpresa de muchos, resulta que vivía una comunidad judía importante en el territorio del Don, donde estaba el más fuerte de los focos contrarrevolucionarios. Hasta 1888 estaba dentro de la zona de asentamiento. Para la época de la guerra civil había más de 20 mil moishes en Rostov. Los médicos, por ejemplo, eran todos hebreos. Para 1918 estaba claro, para los burgueses judíos, que había que estar con los blancos y los cosacos, para aquel momento los blancos no habían emitido ninguna orden contra los moishes. El millonario judío Alperin había declarado que era mejor “salvar al país con los cosacos que destruirlo con los bolches”. Este Alperin llegó a dirigir grupos armados blancos. Una gran parte de los primeros aportes de guita para el ejército blanco vinieron de judíos burgueses, en mayo de 1919 moishes de la alta burguesía de Siberia le donaron fortunas a Kolchak.
Por lo que van a leer más adelante esto suena como si ricachones judíos hubieran bancado a Hitler. Hablando de Hitler, he leído por ahí testimonios que afirman que el Führer no era, él personalmente, antisemita, era todo política, no era una cuestión personal. Bueno resulta que con Denikin, Führer de los blancos en Rusia, sucede lo mismo. En la famosa “marcha en el hielo” del ejército blanco había al parecer oficiales judíos, estos fueron, más o menos rápidamente desplazados, se dice que Denikin y otros jefes blancos intentaron impedir la discriminación, pero no resultó.
En septiembre de 1918, nuestro amigo Alperin reaparece para protestar contra la prohibición de judíos en el ejército blanco, los mandos blancos le responden que ellos no discriminan pero que “que se puede hacer frente al peso de la historia”. La respuesta de porque los líderes blancos necesitaban mentir y aparentar ecuanimidad viene por el lado del apoyo de los aliados.
Lo paradójico era que mientras el imperio reclutaba judíos los altos mandos veían en cada moishe un espía. Por otra parte no hay registro de juicios contra “espías judíos”, si había sospechas se los colgaba de un árbol.

OSVAG.
En Rostov los judíos habían estado representados durante el gobierno provisional, después pasó lo mismo con el soviet, cuando llegaron los blancos perdieron toda representación. Sin embargo los blancos permitieron que organizaciones religiosas y culturales florecieran, las organizaciones sionistas, prohibidas en el soviet, aparecieron por todas partes.
En septiembre de 1918, fue creada la agencia que se ocupaba de la propaganda blanca, era llamada OSVAG, un acrónimo de… “oficina de propaganda”. Los ideólogos detrás eran del partido KDT, liberales. Tenía su sede en Rostov, la verdadera capital de los blancos. Para el verano de 1919 contaba con 255 empleados. En algunos libros figura como que la OSVAG era sumamente inefectiva como propaganda, no les crean. Se dice que la oficina estaba controlada por extremistas de derecha, sin embargo hubo acusaciones de que estaba manejada por los judíos. Hubo una primera denuncia contra algunos judíos que trabajaban en la oficina, para agosto de 1919 uno de los generales de Denikin efectuó la limpieza final.
La base de la propaganda blanca era la lucha de nacionalidades, ellos eran Rusia enfrentando a los extranjeros, los extranjeros no eran los “aliados” o, por su lado, los alemanes y austro húngaros que habían invadido Rusia, eran las minorías dentro de Rusia. Difundían imágenes y poemas que mostraban a los judíos persiguiendo a los cristianos. Del OSVAG vienen esa imágenes de un Trotsky judío feucho y gigantesco surgiendo desde el kremlin.
La biblia del antisemitismo: “Los protocolos de los sabios de Sión” fue distribuido y publicado en nuevas ediciones en la zona de los blancos. Por cierto que casi todos los antisemitas saben que se trata de una falsificación, les pasa como a los tipos que leen el Clarín que saben que es mentira pero que tienen el goce perverso de refregarte por la cara una truchada. Una versión ligeramente cambiada de los protocolos, algo así como “el informe de Rapoport” fue creado por la OSVAG como “documento interno” era una especie de declaración ideológica de los mandos blancos, no para ser usado como propaganda. Hay un par de kioscos en BA que, por algún motivo, se especializan en “literatura nazi” seguro que pueden encontrar el informe, si no la pasan bien leyendo eso es porque son unos amargados.
Había más de una OSVAG, al parecer cada caudillo blanco tenía una propia, una de las principales ocupaciones de estas organizaciones era la publicación de pasquines antisemitas. Algunos oficiales del ejército blanco empezaron a temer que tanta agitación llevaría a pogroms, durante 1919, prohibieron algunas publicaciones más fachas que lo conveniente, terminaron siendo desplazados. Y, aunque parezca increíble, había también organizaciones subterráneas para “aplastar a los moishes”.

Torturar por el miedo.
En junio de 1919 Kolchak se entrevistó con un dirigente del judaísmo yanqui, un tal Rosenblatt, Rosenblatt encontró propaganda antisemita por todos lados, la explicación de Kolchak es antológica, dijo que los pasquines antisemitas eran para hacer propaganda dirigida al ejército rojo. En septiembre 1919 Kiev cayó en manos del ejército blanco de Denikin, hubo un gran pogrom. Un tal Shulgin, no precisamente un extremista, escribió un artículo famoso: “Torturar por el miedo” este demócrata afirmaba que a los judíos les quedaban 2 caminos, aceptar su culpa por la “destrucción del estado” o atenerse a las consecuencias.
De los líderes blancos más renombrados, el único que intentó frenar en serio los pogroms fue Wrangel, no porque fuera buen chico sino porque su gobierno dependía por completo del apoyo del imperialismo, y el antisemitismo abierto no era bien visto. A pesar de las buenas intenciones, el jefe de prensa de Wrangel era un agitador del pogrom.
La fuerza antisemita de Crimea eran algunos, unos cuantos, patriarcas de la iglesia ortodoxa. El más famoso de los pastores del Holocausto era un tal Vostokov, en 1917 había acompañado a la revolución al punto de haber dado una misa especial en honor de la revolución de Febrero llevando una sotana roja, en septiembre de 1918 los bolches mataron a su hija de 21 años, a partir de entonces desarrolló el discurso conspirativo contra “judíos y masones”. Predicaba en Simferopol cada domingo, sus discursos era fanáticos y articulados, Vostokov salía de la iglesia, la calle estaba repleta de gente, había mujeres que gritaban histéricas y se escuchaba el rugido de la multitud pidiendo: “aplástenles el cráneo a los moishes!”. Uno de los que participaba de las misas antisemitas era un tal Bulgakov, era un intelectual, economista que se había convertido en cura en 1918 y cuyos libros, uno sospecha que llenos de palabras de amor y dulzura, todavía circulan.
A lo mejor en el infierno me los dejan a mí, nunca se sabe.
En cuanto a la extensión de los pogrom, en Ucrania solamente, se cuentan alrededor de 1500 en 1300 ciudades y pueblos, con entre 50 y 200 mil muertos más otros 200 mil heridos. Miles de violaciones, 50 mil viudas y 300 mil huérfanos.
Durante 1919, el gobierno nazionalista de Ucrania, conocido como directorio, es responsable del 54 % de los asesinatos, grupos sin identificación política 25 % y los blancos el 17 %. Por ejemplo el 15 de febrero de 1919 en la ciudad de Proskurov fuerzas al mando del ataman, líder, Ivan Semesenko, masacraron 1650 judíos en 4 horas. A veces el pogrom era más bien un simple saqueo con pocas víctimas pero en otros casos los judíos eran enterrados vivos, cocinados en grandes ollas o pasados por arriba con un tren. Investigadores han armado una lista con 16 mil víctimas, un 25 % resultaron ser mujeres y un 11 % menores de edad. El así llamado ejército voluntario, el núcleo que seguía a Kornilov y después a Denikin, ejecutó los pogroms más violentos y con más víctimas.
¿Por qué? Muchos especialistas sugieren que el movimiento blanco no solo estaba en contra de la revolución bolchevique sino también contra febrero y contra la igualdad de derechos, era un movimiento de restauración.
Muchos creen que los pogroms ocurrieron casi exclusivamente en Ucrania y no es cierto, también en distintas partes de Rusia sufrieron los ataques de los blancos. Por ejemplo Mamontov, general cosaco que efectuó un famoso ataque hacia el interior de la zona roja, mató todos los judíos que pudo. No solamente eso, de no haber sido porque ya no podían cargar todo lo que se estaban afanando, la ofensiva de estos cosacos, hubiese provocado mucho más daño al poder soviético.
Peter kenez, un historiador, para nada simpatizante del soviet, opina que la presencia de dirigentes de origen hebreo en la dirección bolchevique no alcanza para justificar los niveles de odio antisemita de la guerra civil. Kenez dice que el antisemitismo de los blancos era su manera de entender lo que estaba pasando.
Esa explicación no sirve para explicar los crímenes de los ucranianos nazionalistas que eran favorables a la revolución de Febrero y se decían socialistas.
Lo que es cierto es que la palabra pogrom se refiere usualmente a ataques espontáneos cometidos por paisanos más o menos enloquecidos y no a la acción, como es el caso en la guerra civil, de un ejército regular.
Los nazionalistas ucranianos explicaban sus derrotas ante los rojos por la existencia de supuestos “batallones judíos” que resultaban ser comerciantes o simples moishes laburantes. Masacrar gente del pueblo no les resultaba contradictorio con sus ideales republicanos. De igual modo los blancos referían ataques judaicos con aceite hirviendo y violaciones, como si dijéramos los árabes en los países europeos de hoy en día. No faltó gente que investigó las acusaciones y las encontró carentes de sentido, los blancos afirmaban que los judíos tiroteaban a los soldados desde los balcones de sus casas. Es interesante que muchos moishes que terminaron violados, mutilados o muertos escapaban de la zona roja, es, al menos en parte, porque a los rojos el comercio no les causaba ninguna gracia.
Los pogroms en Ucrania alcanzan su mayor extensión cuando entran en escena los blancos en septiembre del 19 y también cuando están en retirada en el invierno 19-20. Cada vez que los blancos entran a una ciudad hay un pogrom, la impresión que dan es la de estar quebrados no solo militarmente.
Hubo más testigos del pogrom de Kiev que en otros casos. Resaltan el “profesionalismo” en la ejecución, grupos armados ingresaban en las viviendas, demandaban dinero y joyas, si la suma era satisfactoria se iban, sino fusilaban a la familia entera, todo eso en medio de la noche y el silencio. Para un argentino es imposible no identificar esto con la dictadura militar es la “tortura por el miedo”. Se supone que las víctimas llegaron a las 300. Para Ilia Ehrenburg este pogrom prefigura al nazismo, es el holocausto pero sin la tecnología industrial de las cámaras de gas. Los cosacos le ponen una soga al cuello a alguien, le preguntan por el dinero, lo arrastran ahorcándolo hasta que se desmaya, lo despiertan y lo vuelven a arrastrar.
Sucedió entre el 17 y 20 de octubre de 1919.
Grigoriev, un cosaco que supo estar del lado de los rojos en algún momento, mató 200 pasajeros de un tren, muchos de ellos, poseedores de “cara de judío”.

Denikin y los pogroms.
Para julio de 1919 todos, incluso los judíos más obtusos, estaban al tanto de los pogroms de los blancos, organizaciones diversas, insospechadas de sovietismo, dirigieron peticiones a Denikin, dictador de la zona blanca, por la vida y la seguridad de los moishes. Por un lado Denikin y sus colegas reconocen la situación y la explican con las condiciones brutales y la miseria de la guerra civil, por otro lado, no puede dejar de observar la enorme cantidad de moishes que están con los rojos. Es interesante, de algún modo es uno de esos argumentos que se muerden la cola, los moishes son asesinados y robados porque están con los rojos y están con los rojos porque los blancos los matan. En septiembre Denikin recibe los reclamos de Winston Churchill, líder de un imperio que es antisemita en todas partes menos en la metrópoli. En octubre, una nutrida delegación de dirigentes judíos, pide el fin de los pogroms, Denikin y, por su parte, el líder de los nazionalistas ucranianos Vinnichenko prometen poner fin a las atrocidades, sin ningún resultado. Denikin emite una orden, dice que “…no se puede liberar a Rusia con las manos sucias…” y así por el estilo, es a fines de enero del 1920, los blancos están al borde de la derrota total. Ya en el exilio, el comandante blanco reconoce que la codicia era uno de los factores fundamentales que llevaba a los blancos adelante, lo que quiere decir que los crímenes ni siquiera se cometieron para defender una idea o imponer una ideología, por perversa que fuera, sino para robar. En algunos casos los generales blancos intentaron tomar medidas contra el pogrom, por ejemplo el general Dragomirov intentó llevar a juicio a algunos saqueadores y pogromistas, entonces su propio ejército amenazó con rebelarse. La base de apoyo a Denikin estaba formada por la dirección del Partido Liberal, en febrero del 17 e incluso después de octubre los intelectuales, pro europeos y etcétera eran favorables a la igualdad de derechos entre las nacionalidades, después, poco a poco, empezaron a dominar entre ellos las teorías conspirativas, la masonería judía y el retorno del anticristo. Los liberales se aliaron con la extrema derecha. Las publicaciones liberales llamaban abiertamente a retirarles la nacionalidad y a que los judíos abandonen Rusia. Siempre hay que recordar, más tratándose de caballeros liberales, las teorías del equilibrio y del “punto medio”: si los antisemitas masacraban a un bebé, reventándolo contra una pared, el padre del niño, el abuelo o yo, que estoy sentado escribiendo 100 años después, algo habremos hecho, en algo andaríamos. Porque nadie va a aplastar a un bebé sin un motivo razonable ¿No es cierto?

Judíos en el ejército rojo.
A mediados de 1919, el soviet organizó el reclutamiento de judíos, 1ro porque necesitaban soldados y 2do porque estaban combatiendo en la antigua zona de asentamiento. Los pogroms de los blancos y, muy especialmente, los de los nazionalistas ucranianos habían volcado a los partidos judíos y similares hacia los bolcheviques. En particular bajo el directorio ucraniano estaba prohibido mencionar los pogroms y se les prometía, a los moishes, que habría investigación y sanciones. En realidad la prohibición del comercio y de la ganancia por parte del soviet era bastante intolerable para el pueblo hebreo pero del otro lado estaba el pogrom. El BUND llegó al punto de organizar milicias y apoyar al Partido Comunista. El soviet formó una comisión específica para reclutar a los moishes en Ucrania. Se veían divisiones enteras de soldados rojos judíos, particularmente desde zonas donde había habido pogroms. Uno de los partidos sionistas demandó la creación de cuerpos exclusivamente judíos pero prevaleció la línea de un ejército rojo integrado. No hay una cifra final, se estima que cientos de miles de moishes estuvieron en el ejército rojo. No por eso debe creerse que el ejército rojo se volvió inmune al antisemitismo. Los rojos hicieron propaganda contra los antisemitas además los ataques y pogroms figuran en sus publicaciones, fíjense como es la vida, que los partidarios de la libertad de expresión no denuncian las masacres contra los judíos pero los partidarios de la dictadura comunista sí. Al menos una división formada casi exclusivamente por moishes peleó en la guerra con Polonia. Los cosacos podían reclutar a soldados rojos que se rindieran, salvo en el caso de que fueran judíos, comunistas o marineros, estos eran fusilados en el acto. Sobre todo, los blancos veían soldados judíos por todas partes. Algunos moishes hicieron grandes carreras en el ejército rojo, pienso, por ejemplo en Rodion Malinovsky uno de los generales que entraron en Berlín y ministro de defensa del soviet después de la 2da guerra. De cualquier manera el grueso de los oficiales, en un 80 %, venían del antiguo ejército del Zar. En la invasión polaca de abril de 1920, los partidos judíos, sionistas o no tanto, le declararon la guerra a los polacos, esta vez se la vieron venir. Sin embargo a los líderes soviéticos les parecía que no había suficientes moishes en las filas del ejército rojo. Aparentemente aun el apoyo de estos les jugó en contra a los rojos, en esa guerra, porque muchos campesinos polacos eran antisemitas.

La represión del antisemitismo.
Ya habíamos hablado de Budennyi, líder de la caballería roja, cuando los rojos se retiran, después de fracasar en el intento de tomar Varsovia, en 1920, los especialistas del soviet encuentran que algunos cuerpos del ejército están desmoralizados, roban a la gente por el camino y hacen discursos antisemitas. Budennyi, un tipo con mucha influencia, rechaza las acusaciones, en parte justifica las “requisiciones”, después de todo, como mantenés un ejército de un millón de tipos en esa situación sin chorear a los civiles, en parte afirma que todo es un “complot de la burguesía”. El ejército rojo constaba de un 70-80 % de campesinos, un 15-20 de obreros y menos de 5 de intelectuales, representaba bien a la república pero no a la vanguardia de la clase obrera. Peor que eso: el ejército rojo ya no era tan rojo, divisiones enteras estaban formadas por blancos con oficiales y todo, en principio todo blanco que fuera hecho prisionero podía pasar al otro bando, excepto aquellos que fueran responsables de crímenes más o menos terribles, pero anda a saber en que andaba un tipo en medio de la guerra civil, en parte se debía al hecho de que el ejército rojo había ido mutando, de “formaciones especiales”, dijera Perón, autodefensa y agrupaciones varias, a un ejército de clase primero y a un ejército nacional después. Muchos reconocieron que el único ejército nacional ruso que había era el ejército rojo. Para colmo el “primer ejército” de Budennyi era un cuerpo de caballería, una reminiscencia de la edad media. No es nada raro que este “ejército rojo” de campesinos, lleno de soldados y oficiales blancos mantuviera prejuicios antisemitas. Hubo casos de oficiales arrestados por haber participado en pogroms que fueron liberados por los soldados. Y también oficiales que fueron asesinados al intentar frenarlos. El pogrom arrasó varias poblaciones en Ucrania. El soviet reaccionó desbandando una división entera, de esos, cerca de 400 soldados fueron ajuicio alrededor de 180 con 19 oficiales fueron encontrados culpables el primer día de los juicios. A algunos oficiales con antecedentes heroicos se les conmutó la pena de muerte, el resto fueron al paredón. La represalia masiva funcionó, los soldados y oficiales rojos se dejaron de joder con el antisemitismo. Por cierto que el total de víctimas judías de los pogroms de la guerra civil no se conoce con exactitud son más de 200 mil, el único motivo por el que no se los recuerda tanto es porque quedaron opacados por el holocausto nazi.


En la imagen Natalie Portman, muchacha moishe (lloran los goims!) que se negó a recibir un premio de manos de ese carnicero que tienen de primer ministro en Israel.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La gran esperanza blanca.
49.Las aventuras británicas en la revolució rusa.
50.La inimaginable victoria.
La historia es eso que está por verse.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Hablar de cosas imposibles, la victoria roja 1920. Revolución Rusa 50.

Prólogo.
Para los primeros días de octubre del 19 los blancos llegan al límite de su avance. Para ese momento el ejército blanco está desordenado, alejado de sus bases y, después de haber hecho desastres con los civiles, por completo desprestigiado. Sin embargo, de algún modo, en octubre del 19, Denikin tenía todo para ganar, más de 60 tanques, una brigada aérea pilotada por oficiales británicos, y ocupaba un territorio enorme y mucho más rico que Sovdepia con más de 40 millones de habitantes. Sin embargo los blancos no tenían mucho que ofrecer, los mismos viejos jerarcas zaristas de siempre, los mismos burócratas de siempre y la dictadura militar. El ejército blanco había crecido pero a partir de incorporar campesinos que no querían luchar, era como el ejército del gobierno provisional de 1917. El ejército blanco no pudo tomar Astrakhan en mayo-junio, y también fracasó en Ucrania, donde los polacos, en junio, expulsaron a los “nacionalistas” de Petliura, y, a su vez, Petliura luchaba contra los blancos en Kiev. Hemos hablado de la “Directiva Moscú” de julio del 19, establecía como objetivo la toma de la capital roja, pero Moscú era algo más que eso, era la respuesta a todos los problemas de los blancos. Una especie de pensamiento mágico.

Octubre 1919.
La caída de Orel puso a Lenin y sus muchachos en un estado de desesperación, al nivel de los días de abril-junio de 1918. Incluso en agosto una contraofensiva de Kolchak hizo pensar que los blancos de Siberia reabrirían el frente. Pero fue una ilusión pasajera. En septiembre el general Yudenich con 20 mil soldados atacó Petrogrado desde Estonia, en octubre, al mismo tiempo que Denikin alcanzaba sus mayores triunfos Yudenich tomó Gatchina a 50 Km. de Petrogrado. El 21-23 Trotsky defendió Petrogrado con éxito, el 3 de noviembre Yudenich evacuó Gatchina y el 13 su ejército terminó internado en Estonia. El Partido Comunista era, aunque parezca increíble, capaz de conseguir nuevas tropas para el frente, entre septiembre y noviembre 100 mil nuevos soldados se incorporaron a los ejércitos rojos del sur. En octubre Moscú mandó 14 mil nuevos reclutas. Los rojos reorganizaron sus tropas y promovieron a nuevos oficiales. Para mediados de octubre del 19 los rojos contaban con 160 mil soldados de infantería, 26 mil de caballería y 4500 ametralladoras. Si uno fabrica suficientes ametralladoras el triunfo llega solo. Los blancos contaban con 63 mil de infantería, 48 mil de caballería y 2300 metras. El 18 de agosto el general Mamontov, al frente de 9 mil cosacos a caballo, cruzó 200 km detrás de las líneas de los rojos en Tambov. A partir del ataque los bolches comprendieron la importancia de la caballería en la guerra. De ahí surge la consigna de Trotsky que nunca va a dejar de ser actual: “Proletarios, a los caballos!”. Un poco más seriamente, no fue que, en general, los obreros aprendieran, en un par de meses a ser eximios jinetes, sino que, los campesinos de las regiones cosacas, se sumaron a los rojos. La idea de los rojos era atacar directamente la provincia del Don, lo que se mostró en la práctica no ser una buena idea, era la tierra de los cosacos que la defenderían hasta el final, uno de los pocos lugares en el que los rojos jugaban de visitantes. Mientras los rojos se emperraban con el Don, los blancos aprovechaban la debilidad de Ucrania y avanzaban desde ahí. El 27 de septiembre los bolches dividieron sus ejércitos en dos grupos, el del sudeste para el lado de Tsaritsyn y el del sur en la cuenca del Don. A su vez los blancos estaban divididos en 4 grupos. En Kiev, es decir al occidente, un tal Dragomirov tenía 9 mil soldados, en el centro el, ya conocido, Mai-Maevsky con 20 mil veteranos del “Ejército Voluntario”, al este 15 mil cosacos del General Sidorin y en Tsaritsyn otros 15 mil al mando de Wrangel. Una de las sorpresas, bastante terribles, que se llevaron los blancos fue Nestor Makhno y su Ejército Insurgente, Makhno tomó ciudades y llegó a amenazar al cuartel general de los blancos. En ese momento lo razonable hubiese sido retroceder pero simplemente Denikin no podía hacer eso. Los blancos habían tomado Orel, el próximo objetivo era Tula, de hecho el principal arsenal de los rojos y la última ciudad importante antes de Moscú.

Una nueva pesadilla roja.
En la segunda mitad de octubre los bolcheviques contraatacaron en 2 puntos distintos, caballería ucraniana y fusileros letones atacaron Orel el día 20, los blancos de Mai-Maevsky retrocedieron en orden. El otro ataque se produjo cuando Budennyi, el cosaco rojo, desobedeció órdenes, y se enfrentó con la caballería blanca de Shkuro y Mamontov, los derrotó y liberó Voronezh el 24 de octubre. Si lo más importante de la historia humana es la revolución rusa, y lo más importante de la revolución rusa es la guerra civil, la batalla por Voronezh y su continuación, con la caída de un nudo ferroviario en un lugar llamado, iba a poner “La Mancha”, Kastornoe, el 15 de noviembre es el acontecimiento individual más importante de la historia del mundo. Por lo menos es el comienzo del fin de los blancos. En noviembre Denikin y Wrangel acusan a los cosacos del Kuban por las derrotas, el día 12 un ejército blanco se retiró del Volga, rodeó la capital Ekaterinodar y colgó a un jefe cosaco. El general Dragomirov evacuó Kiev el 2 de diciembre. El General Schilling se retiró a Odessa. Para principios de diciembre, Denikin, hace cambios en su estrategia, intenta concentrar sus fuerzas en el centro del frente. Para eso le quita el mando a Mai-Maevsky y le entrega el mando del Ejército Voluntario a Wrangel, este último un oficial de caballería. Wrangel ya no tiene generales capaces como Shkuro o Mamontov y la caballería cosaca se niega a enfrentarse con Budennyi. Ahora los cosacos dejan de ser una ventaja para ser una carga, los blancos están obligados a defender el territorio cosaco, el 24 de diciembre Denikin despide a Wrangel, en realidad el dictador blanco sospecha que Wrangel le quiere dar un golpe de estado. Para el 6 de enero de 1920, los rojos llegan al Mar Negro, los blancos quedan cortados en 2. Para mediados de enero Denikin cuenta con 81 mil soldados, 54 mil de los cuales están en la región del Don, todo lo conquistado en 1919 se ha perdido. Desde el 20 de octubre al 9 de enero los bolches han avanzado más de 700 km. están cansados y sufren una epidemia de tifus pero los blancos ya no son un peligro. En medio de la derrota Denikin intenta un, último, cambio de timón político, el parlamento de Denikin es abolido el 29 de diciembre es sucedido por un “gabinete de expertos”, esas bobadas con las que siempre insiste la derecha y que a nadie le importan. Siempre que los rojos se aproximaban a territorio cosaco, los cosacos redoblaban su determinación de luchar pero esta vez no. Habían pasado “cosas” entre el ejército voluntario, los blancos, y los cosacos, durante esos meses de 1919 los blancos les habían negado todo derecho a sus aliados cosacos, incluso muchos líderes cosacos habían partido al exilio o habían “desaparecido” misteriosamente, Lo único que buscan los cosacos es un chivo expiatorio, que resultó ser Denikin o cualquiera de los generales blancos, los cosacos del Don, estaban desesperados por librarse de la ocupación bolchevique, los cosacos del Kuban, habían dejado de creer en la victoria, votaron a un líder que era enemigo de Denikin. Y tenían a un socialdemócrata que quería crear una tercera fuerza entre los blanco y los rojos. El 18 de enero los del Don tuvieron mayoría en el parlamento cosaco y apoyaron a Denikin, aunque, ahora, el Ejército blanco era mayormente cosaco, los voluntarios estaban todos muertos.


La caída de los blancos.
El 29 de enero de 1920 Denikin preparó un discurso para el parlamento cosaco donde prometía Asamblea Constituyente, autonomía cosaca, derechos para los obreros e incluso tierra para los campesinos. El proyecto de Denikin fue aprobado el 4 de febrero. Y nadie le creyó. Uno de los que apareció en el nuevo gobierno Blanco fue Chaikovsky sobre el que ya hemos escrito cuando estaba en el norte de Rusia y a quien dábamos en París. Las últimas promesas de Denikin recuerdan a las promesas de los SR-mencheviques de Samara en 1918, tampoco a ellos les sirvió de mucho. Igual, para ese momento, los que mandaban eran los británicos. A comienzos de 1920 Denikin peleaba en 3 frentes, el este de Ucrania, la entrada a la península de Crimea y el Cáucaso Norte. Denikin quería retirarse a Crimea pero los ingleses y franceses se lo prohibieron, la caída de Odessa sería una catástrofe para la opinión pública. El comandante de Denikin, Schilling, dividió sus fuerzas. Los esfuerzos para movilizar colonos alemanes que vivían en la zona, fracasaron y bandas de ucranianos lo volvieron loco. Para fines de enero del 20, los blancos solo conservaban Odessa y sus alrededores. La evacuación improvisada resultó un desastre. Los rumanos no dejaron entrar a los blancos que tuvieron que seguir camino a Polonia donde fueron detenidos. El 7 de febrero los bolcheviques entraron en Odessa. Quedó el comandante Slashchev que tuvo más suerte y logró defender la entrada a Crimea, en parte con la ayuda de Makhno que, ahora, estaba contra los rojos. Quedaba la batalla en el Cáucaso Norte. Denikin contaba con casi 50 mil soldados en la zona, contra el 8vo, 9no y 10mo ejércitos rojos con más o menos la misma fuerza, en otro momento, los blancos, hubiesen tenido mucha ventaja. Los rojos cruzaron el río Don el 19 de enero pero tuvieron que retirarse. Para mediados de febrero los blancos todavía tuvieron ofensivas, el 20 de febrero Kutepov derrotó al 8avo ejército y tomó Rostov. Todavía el día 25 de febrero un tal Pavlov con lo que quedaba de la caballería cosaca derrotó a la caballería de Dumenko, fue en relación con el saqueo de Rostov, Dumenko fue al paredón y Pavlov fue, a su vez, vencido por los rojos. Estas victorias y otras similares tuvieron gran impacto en la opinión pública pero fueron las últimas. El día 12 de febrero los blancos se enteraron que Budennyi, con sus caballeros rojos, estaba en marcha hacia el cuartel general de los blancos Tikhoretskaia. Sserá de dios, que, los mejores soldados, la caballería de Denikin tuvo que cruzar la estepa, se encontraron con una ola de frío, acuérdense que es Rusia, muchachos, y los que sobrevivieron al frío quedaron fuera de combate. Si hace frío, hace frío para todos, uno se pregunta porque los rojos no fueron afectados. El día 23 Denikin tuvo que mudar su cuartel y abandonar Rostov.

Los verdes.
En los primeros días de 1920 en el Cáucaso Norte aparecieron bandas de partisanos, atacaron a los blancos y además de controlar las zonas rurales, se quedaron con abastecimiento vital. Se hacían llamar los verdes porque era el color de los movimientos campesinos. Muchos eran cosacos que escapaban del reclutamiento. El grupo de verdes más poderoso apareció en la provincia del Mar Negro en Sochi, un distrito donde los rusos étnicos eran la mitad de la población, a consecuencia de la guerra civil la crisis económica se los estaba llevando puestos. En 1918 el distrito estaba gobernado por los mencheviques de Georgia, había caído en manos de los blancos a principios de 1919. Al principio los armenios estaban a favor de Denikin. Los blancos, como hicieron en todas partes, se pusieron a todas las etnias en contra. Junto con los blancos reaparecían los “legítimos dueños” de la tierra para recuperarla. Había ingenuos que habían recibido su parcela del gobierno provisional y que se creían a salvo, pues no, a esos también les quitaron la tierra. Los que habían estado con los georgianos escaparon a las montañas, cuando intentaron reunirse los metieron en cana, los que escaparon iniciaron la guerrilla. En noviembre del 19 se reunieron en Georgia aunque el gobierno menchevique temía irritar a los ingleses y el congreso fue secreto, además rehusaron darles armas o asesores militares. La conferencia adoptó una línea antibolche y antiblanca y también anticiudades, un poco a la manera de Makhno, querían liberar el distrito antes de que llegaran los rojos. Nombraron como líder a un tal Filipovsky que había estado en Samara en el 18. Lograron reclutar un ejército, 2 mil soldados con 300 rifles. Los campesinos estaban con ellos, como estuvieron con Makhno o Emiliano Zapata. Eso frente a un ejército que cada vez tenía menos soldados. La insurrección de Sochi comenzó el 28 de enero de 1920. En castellano no tenemos una palabra para diferenciar el asombro que nos causan cosas terribles del asombro porque ha ocurrido algo maravilloso, el ejército blanco, con oficiales de verdad y tanques británicos, colapsó y los campesinos heredaron la tierra y muchas armas. El gobierno SR-campesino luchó para sobrevivir, intentó resolver las disputas étnicas, aliarse con los cosacos del Kuban y, en Georgia, se reunieron con el cuasi-virrey británico un tal Keyes, el general Keyes siguiendo la sabia orientación de los aliados intentó unir a los verdes con Denikin. Finalmente el gobierno verde se desintegró. Cuando los verdes capturaron la ciudad de Tuapse, los pro-bolcheviques crearon un soviet revolucionario, que otra cosa hacen los bolcheviques, después de todo, se llevaron todas las armas que pudieron y se adentraron temerariamente en el Kuban, en el Kuban los esperaba el general Shkuro con sus cosacos, una vez más, poco pudieron hacer las guardias rojas contra un ejército regular. Los verdes volvieron a las montañas. Los rojos derrotaron a Shkuro a fines de abril de 1920, muchos de estos cosacos terminaron detenidos. Los blancos podía ser derrotados por los verdes porque carecían de apoyo entre los campesinos a su vez los verdes no tenían idea de cómo gobernar, un poco a la manera de… Makhno.
Orlov es uno de esos personajes de la revolución, de la contrarrevolución en este caso, al que le hemos tomado cariño. Orlov organizó una serie de rebeliones entre los oficiales blancos en Crimea, su postura política era estar “a la derecha de los SR de izquierda y a la izquierda de los SR de derecha”. El 4 de febrero los rebeldes de Orlov se apoderaron de Simferopol en nombre de los líderes blancos, duró 2 días y escapó llevándose el tesoro de la ciudad, el 19 capturó Yalta y se proclamó favorable a Wrangel, ese tal Slashchev envió tropas confiables y Orlov se rindió, fue enviado, junto con sus tropas, de nuevo al frente, el 20 de marzo se amotinó de nuevo, esta vez los cagaron a balazos, Orlov escapó.

El largo adiós de Denikin.
En un par de libros casi ni se lo menciona pero a partir de las derrotas de noviembre del 19 y febrero del 20, empieza a crecer la leyenda, diríamos, del Barón Pyotr Wrangel. Wrangel media 2 mts de estatura, tenía carisma e, incluso, tenía un cierto programa político, digamos que era el populista de los blancos. Ya antes de las derrotas Wrangel andaba por ahí cuestionando, o algo más, a Denikin, el caso es que no sabemos si las críticas del “Barón negro” como le decían, eran justificadas, lo importante era que, a diferencia, de casi todos los otros generales blancos, Wrangel era de la nobleza, por cierto, por fin un blanco que, de verdad, es un oligarca, estamos podridos de los pequeño burgueses del orto que joden al pueblo del cual provienen. Ya en diciembre del 19, cuando era sabido que estaba conspirando, Wrangel recibió el encargo de crear una fuerza de caballería en el Kuban, en vez de eso, se dedicó a la intriga en Novorossisk. Fue nombrado jefe de la región de Odessa, cargó que nunca asumió porque los rojos llegaron antes. Para el 21 Denikin “renunció” a Wrangel. Wrangel dejó una carta de despedida llena de insultos contra Denikin. La carta se difundió por todas partes. Para ese momento los rojos avanzaban casi sin oposición, ya estaban en el Kuban, les quedaba el último puerto en Novorossisk, ahí se daba cita todo el “país blanco”, terratenientes, políticos y boludos que habían estado con los blancos porque estaban seguros de que iban a ganar. Los voluntarios y los cosacos se cagaron a tiros para subir a los pocos botes que quedaban. El 24 de marzo los ingleses dijeron que podían llevarse solamente 6 mil soldados, pero prometieron llevarse más si los blancos resistían. Los últimos 2 días 25-26 de marzo fueron catastróficos. Los voluntarios embarcaron con armas mientras los cosacos dejaron todo su equipo. Los rojos capturaron 22 mil blancos. Denikin, cada vez con menos poder, estableció sus cuarteles en Crimea, contaba con 10 mil cosacos, 25 mil voluntarios y 5 mil que estaban en Perekov, 100 cañones y 500 ametralladoras. Los bolches no los fueron a buscar y se perdieron la oportunidad de terminar la guerra civil. Denikin depuso al “gabinete de expertos” y redujo su estado mayor. El 2 de abril dispuso reunir a los generales blancos para elegir un nuevo comandante. Muchos se opusieron a elegir, un verdadero comandante blanco se impone por la fuerza. A fin de cuentas el único candidato era Wrangel. El mismo día Denikin, junto con un general inglés y un tal Romanovsky que era su mano derecha huyó a Constantinopla. Muchos generales blancos la ligaron estando en el exilio, a Romanovsky lo mataron, aparentemente uno de sus propios oficiales, en Constantinopla. En muchos casos la ligaron por su participación activa en los pogroms antisemita de 1919, de eso también vamos a hablar en capítulos futuros. En el caso de Denikin o el tipo estaba muy bien protegido o a nadie le importó. Los soldados de Denikin cometieron incontables e inenarrables masacres pero no fueron por orden directa del dictador. Mucho se especula, hay que llenar los libros con algo, sobre los errores de Denikin, especialmente la idea de julio de 1919 de atacar en todos los frentes e ir hacia Moscú ¿Les hubiera ido mejor a los blancos si en vez de atacar con todo, se conformaban con menos territorio y trataban de hacerse fuertes ahí? Denikin vivió en Francia y después de la guerra mundial se fue a vivir a los States, murió en 1947.


100 años no son nada.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
1919
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La invasión blanca 1919.
49.Soviet e Imperio.

La verdad (histórica) nos hará libres.

sábado, 25 de agosto de 2018

La guerra colonial británica contra el soviet. (1919-20) Revolución rusa 49.

La guerra civil.
La contrarrevolución en el sur de Rusia ya estaba caminando en los primeros meses del año 18. Durante el verano de ese año el soviet recibió sucesivos golpes, la invasión aliada del norte, la dictadura de Kolchak en Siberia, la rebelión de los checos, el golpe de los SR de izquierda, el gobierno SR-menche de Samara, la rebelión de los cosacos y de los pueblos del Cáucaso, la intervención francesa y etc. De a poco el soviet fue venciendo a esos enemigos uno a uno, a partir de marzo de 1919 la acción se centra en el sur.

Historia.
Durante todo el siglo XIX el Imperio Británico había estado mezclado en las guerras del sur de Rusia, sin ir más lejos en la guerra de Crimea en el 1854-56. Las inversiones francesas en la Rusia de los zares eran cuantiosas, eso explica, al menos en parte la alianza de los británicos, franceses y rusos contra Alemania. Uno de los motivos, sino el principal, de la caída del gobierno liberal de Kerenski fue la continuidad de Rusia en la guerra. Los ingleses apoyaron, a través de sus diplomáticos y asesores militares, el golpe de Kornilov. En diciembre de 1917 Francia y los británicos se dividieron el sur de Rusia, Ucrania y Crimea para los franchutes y el Cáucaso y los territorios cosacos para los británicos. Los británicos intentaron mantener alguna clase de “diálogo” con el gobierno de Lenin pero, al mismo tiempo, ofrecer ayuda de todo tipo a cualquiera que se les opusiera. Para comienzos del 18 el cosaco Kaledin, por ejemplo, recibió algunos millones de libras, Kaledin se pegó un tiro, lo que viene a querer decir que el dinero no hace la felicidad, no contra los bolcheviques, al menos. Parte de las acciones de los agentes aliados estaban dirigidas contra los alemanes y austrohúngaros que entonces ocupaban Ucrania. Para agosto del 18 se produjo el famoso “Complot de Lockhart”, una tentativa de asesinar a Lenin y a Trotsky y de dar un golpe de estado.

La idea imperialista.
Los países imperialistas no tienen una orientación o una ideología coherente de nada, Trump puede ser un gran líder de la democracia si bombardea Siria y un dictador populista si protege la industria yanqui. Los bolcheviques eran enemigos del occidente cristiano y agentes de Alemania, que, según parece, era un país oriental y ateo. Tampoco importa demasiado que los alemanes se hubieran rendido y que la guerra hubiera terminado. El jefe del estado mayor de los ejércitos del Imperio británico estableció 3 diferentes políticas aliadas con respecto a Rusia:
1_ Las tropas aliadas se retiran dejando al país rodeado de un “cordón sanitario” cosa que les dejaba a los bolches la iniciativa y obligaba a usar recursos para proteger a los países del “cordón”.
2_ Atacar a los soviets con toda la fuerza de que se disponga, imposible por falta de recursos.
3_ Apoyar a los blancos.
Con el 3 todos estaban de acuerdo. La iniciativa establecía mantener tropas tanto en el norte de Rusia como en Siberia, demorar la retirada de las tropas checas y armar a los estados del báltico. A fines del noviembre de 1918 partió una flota con armas para el báltico. En diciembre, tropas británicas, 40 mil soldados, desembarcaron en Transcaucasia. Indirectamente la ocupación británica causó la derrota de los rojos en el Cáucaso Norte.

Los británicos.
Para no extenderse demasiado la política británica en la intervención de Rusia estuvo determinada por el primer ministro Lloyd George que mantenía, o aparentaba tener, una línea de “no intervención”, estaba presionado por el Labour e incluso algunos liberales que habían comenzado una campaña “manos fuera de Rusia”, que es lo que hacen siempre. El líder de los intervensionistas era, quien si no, Winston Churchill, en enero del 19 fue nombrado secretario de estado para la guerra o algo así, Churchill era un fanático enemigo de los bolches. Lloyd George no quería mandar soldados pero si mandarles armas a los blancos, en enero del 19 una conferencia en Paris llamó a una reunión de todas las partes de la cuestión rusa en una isla llamada Prinkipo, la reunión nunca se celebró. No debe olvidarse que, para cuando Churchill llegó a ministro de guerra, los británicos estaban interviniendo en toda Rusia. Mientras los rojos estaban avanzando en todas partes, el estado mayor británico evaluaba que el estado de ánimo de las tropas no era el mejor para intentar la conquista de Rusia. Al parecer Lloyd George quería negociar y darle largas al asunto.

Armas para los blancos.
El 25 de noviembre un teniente coronel de la inteligencia británica se entrevistó con los líderes blancos en Ekaterinodar. Los blancos informaron que necesitaban asistencia de inmediato, entre otras cosas pedían 18 divisiones de infantería y 4 de caballería. El informe de inteligencia es favorable a Denikin y su “ejército voluntario”. En el mismo barco en que partió el oficial de inteligencia llegó el general Poole, que había estado en el norte de Rusia y al que habían echado por su “estilo colonialista”. Poole fue recibido con desfiles y multitudes exultantes, si el Imperio Alemán no había podido contra los británicos que iban a poder hacer los bolcheviques. Poole, por su parte, pidió a Londres el envío de toda clase de armas y de un par de brigadas, una parte del efecto de la misión de Poole fue el desplazamiento del jefe cosaco Krasnov, pro-alemán, y de la sumisión de los cosacos al mando de Denikin, porque, entre otras cosas, los bolcheviques habían vencido a los cosacos en todas partes. En Londres no le creyeron a Poole, que sobreestimaba groseramente la cantidad de tropas de Denikin, y fue desplazado después de unas semanas. En unos cuantos días de enero del 19, Churchill y la “oficina de guerra” embarcaron armas para abastecer un ejército de 100 mil hombres, además de 50 aviones y 12 tanques, que en principio eran para Kolchak. Unas semanas después el estado mayor británico decidió que enviarían armas para 250 mil soldados que incluía gas venenoso, los bolcheviques aprenderían lo que es la civilización cristiana. El material saldría de Salónica, Alejandría y puertos del mediterráneo, solamente los tanques y algunos aviones saldrían directamente de Gran Bretaña. En febrero otro teniente coronel fue enviado a Ekaterinodar, el teniente se encontró con que la política de los británicos en la práctica era contradictoria, apoyaban a los estados de la zona, en principio a Georgia, y también a los blancos que eran enemigos de los georgianos. En Ucrania pasaba lo mismo, los aliados apoyaban a los nacionalistas ucranianos y a sus enemigos los blancos, del fracaso de la intervención francesa ya hablamos. En marzo el soviet todavía estaba más preocupado por Kolchak en Siberia que por Denikin, el general que dirigía el principal ejército blanco, ya mencionado, Maj-Maevsky, pudo expulsar de la región del Don, a los rojos, en mayo, en junio avanzó hacia Ucrania. A parte de eso los cosacos del norte de la región se sublevaron. En el este los blancos, en realidad, cosacos del Kuban, conducidos por Wrangel derrotaron a los rojos en mayo y marcharon 300 Km. Hasta Tsaritsyn, los rojos resistieron hasta que Wrangel recibió tanques y aviones británicos, los blancos lograron su mayor triunfo de la guerra civil, capturaron 70 cañones, 300 ametralladoras y 40 mil prisioneros. Los amigos británicos consideraron que la batalla había sido parecida a las de la guerra mundial, Wrangel había ordenado a sus soldados atacar de frente una y otra vez, y había perdido muchas de sus mejores tropas, los tanques y los aviones británicos le habían dado la victoria. Pero a que precio. Ahí proclamo Denikin la famosa “directiva Moscú”. Apoyados por la flota británica los blancos avanzaron por las costas del mar negro, tomaron Crimea y Odessa, Kiev cayó a fines de agosto.

Informes británicos.
Los británicos enviaron mucha información sobre la guerra en el sur de Rusia, las batallas se resolvían con cargas de caballería como si fuera la época de Napoleón, con lanza y sable. Los cosacos, el grueso del ejército blanco, tampoco estaba entrenado para hacer otra cosa. Por lo demás contra un grupo de campesinos mal armados era más que suficiente. El discurso de los blancos no significaba nada para los cosacos, los cosacos peleaban para conseguir un botín. Los blancos disponían de cuerpos de elite compuestos por oficiales y suboficiales, a medida que avanzaba la guerra estos cuerpos se volvieron cada vez más pequeños y los blancos reclutaron al ejército campesino de siempre, en las ciudades ocupadas por los blanco reaparecieron los carteles, en las plazas y sitios públicos, que decían “prohibidos los perros y los soldados”. No se porque se la agarraban con los perros. Los soldados campesinos iban a la batalla casi sin entrenamiento y sin que supieran bien porque estaban luchando. Las principales armas de la guerra civil eran el fusil Moisin Nagant M91 y la ametralladora Maxim, ambos usaban cartuchos 7.62 mm, requerían cuidado y atención, a veces el problema era que se despilfarraban las cargas y se quedaban sin balas. La artillería nunca cumplió un rol importante, faltaban preparación y tácticas modernas. Además había serias dificultados para transportar los cañones. Casi no hubo casos de victorias aplastantes, en general las batallas se ganaban cuando el enemigo se retiraba, en caso de victoria el saqueo era más importante que la persecución del enemigo. Los blancos hacían un culto de la muerte, pensaban que no era de valientes cavar trincheras. Se refieren casos donde los blancos no se agachaban cuando estaban siendo baleados. Muchos de los mejores oficiales blancos cayeron en estas demostraciones de coraje inútiles. Los oficiales blancos mantuvieron la misma actitud que tuvieron en la guerra mundial e igualmente perdieron. Aparentemente los bolcheviques reclutaron a oficiales rusos con una mentalidad más avanzada, por ejemplo, combinaban artillería con ametralladoras. Los británicos sospechaban que detrás de los rojos estaba la mano alemana. En los meses de junio-julio del 19 Churchill estaba eufórico, cuando empezaron a llegarle informes no tan alentadores, por esos días el ejército de Kolchak había colapsado y los rusos reclutados en el norte de Rusia se habían amotinado matando a los oficiales aliados, la evacuación del norte se completo a fines de agosto del 19. Eso puso todo el peso de la campaña en Denikin, Kolchak había recibido enormes cantidades de material y de nada había servido, excepto para que los rojos combatieran con uniformes británicos. Para esos días enviaron 56 tanques pesados y 18 livianos desde Francia y Gran Bretaña a Novorossiisk.

Curzon vs. Churchill.
El 4 de julio Churchill hizo un discurso en una reunión del gabinete, según él, el ejército de Denikin contaba con 600 mil hombres y que las atrocidades que se le atribuían a los blancos eran falsas y que la región del Mar Negro pronto estaría disponible para el comercio. El gran opositor a Churchill era un tal Curzon, no porque tuviera la más mínima simpatía por los rojos, sino porque no veía la ventaja de volver a tener un Imperio Ruso, que era lo que los blancos representaban. Algunos autores, no solamente aquellos a los que se suele considerar como simples propagandistas de la guerra fría y post- guerra fía, minimizan el monto de la ayuda británica a los blancos. Acá van algunos números… 1200 cañones con 2 millones de balas, 6100 ametralladoras, 200 mil rifles con 500 millones de cargas, 629 camiones y autos, 279 motos, 74 tanques, 6 autos blindados, 200 aviones, 12 hospitales de 500 camas, 25 hospitales de campaña. Esto es suficiente para un ejército de 250 mil hombres, mucho más de lo que Denikin podría haber necesitado nunca. Los primeros barcos llegaron a Novorossiisk en marzo del 19. Recordemos que, que en ese momento los rojos estaban de campaña contra Kolchak. Una vez equipado su ejército Denikin avanzó sobre la cuenca del Don. La logistica de los blancos era inexistente, los depósitos fueron asaltados varias veces, por Makhno entre otros. La primera prioridad fue armar a los “voluntarios” de Denikin, recién en junio las nuevas armas les llegaron a los cosacos. En junio los británicos pusieron al frente de su misión al Mayor-general Holman, un experto en administración y logística que conocía Rusia y hablaba fluidamente ruso. A partir de ese momento los británicos se ocupan de abastecer directamente a los blancos. Holman se estableció en Novorossiisk y empezó reemplazando oficiales ingleses que no fueran los adecuados y obligando a los rusos a aceptar su mando, a partir de septiembre del 19 los británicos se encargaban de recibir el material y hacerlo llegar al frente en un tren especial y el material era entregado por oficiales británicos. Además de suministrarle los fierros la “misión británica” tenía que entrenar a los blancos en el uso de las armas que entregaban. Los blancos en general no estaban interesados en armas, ni tácticas modernas. Las ametralladoras británicas eran más complicadas que las rusas y terminaban por deteriorarse rápidamente. En septiembre llegaron más expertos británicos, la artillería de Denikin mejoró mucho. En marzo del 19 el gabinete de guerra había prohibido explícitamente enviar tropas al combate. Los tanques fueron desde un comienzo tripulados por oficiales británicos. Estos tanques tomaron Tsaritsyn considerado como uno de los mejores ejemplos acción de combate del Real Cuerpo de Tanques. Parecido ocurrió con oficiales de artillería y de las ametralladoras. El propio Holman aparecía por el frente con frecuencia, incluso abordaba bombarderos para mandarles algunas bombas a esos malditos bolcheviques. Por su parte los malvados bolcheviques prometieron tortura y ejecución a estos nobles caballeros británicos. El universo es un sitio injusto por eso un acto de justicia brilla como un relámpago en la oscuridad, el capitán Frecheville y el teniente Couche eran instructores de ametralladoras en el ejército cosaco cuando fueron capturados por los rojos en Rostov en diciembre del 19, los pobres, que no habían hecho nada, fueron asesinados a palazos y atados a caballos que los llevaron a pasear por la ciudad. Mientras Churchill negaba la participación británica en los combates, muchos oficiales recibían medallas y muchos recibían su merecido, en el cementerio militar británico de Estambul se recuerdan 41 militares muertos. El gran total da, sumando la intervención en el Cáucaso, cerca de 300 muertos. El escuadrón 47 de la RAF arribó a Novorossiisk en mayo del 19. Fue reforzado con varios aces de la aviación. Los ataques contra los rojos se efectuaban diariamente, los vuelos de reconocimiento ayudaron mucho a la ofensiva de los blancos. Hasta llegaron a realizar atentados contra jefes bolches. En la captura de Tsaritsyn varios pilotos recibieron medallas. Los bolcheviques tenían algunos aviones, en los textos que tengo se mencionan pilotos alemanes como “mercenarios”, lo más probable era que fueran internacionalistas. Demás está decir que los británicos dominaban el cielo y que los ataques eran devastadores. Los rojos intentaron retomar Tsaritsyn contaban con una flotilla en el Volga, de los 40 barcos 15 fueron hundidos por la RAF. Ante la presión de la opinión pública la Oficina de Guerra ordenó desbandar el escuadrón 47 en octubre, era mentira. Sin embargo a los pilotos se les dio la posibilidad de quedarse como voluntarios y muchos se retiraron pero más voluntarios arribaron. El escuadrón siguió en Rusia hasta la retirada final de Denikin en marzo del 20.

Los voluntarios.
Puede ser de interés indagar en quienes eran estos voluntarios, según los informes de Holman y otros. Un grupo eran los “profesionales” tipos que querían avanzar en la carrera militar, algunos había pasado la guerra en campos de prisioneros o en hospitales, o simplemente se aburrían si no podían meter algunos tiros. El segundo grupo eran desocupados o tipos con dificultades para adaptarse a la vida civil después de haber estado en la guerra. Un tercer grupo eran tipos que habían trabajado, o lo que sea por el estilo, en Rusia y querían hacer negocios. La campaña de los medios mostrando a los rojos como monstruos resultó muy eficiente, los que buscaban ser reclutados recibían un folleto donde se afirmaba que los bolcheviques estaban “socializando a las mujeres”, una buena idea que, lamentablemente, nunca pusieron en práctica. Un aspecto que complicó a la generosa intervención en el sur, fue la mentalidad de los rusos, los oficiales británicos corresponden a la mentalidad de la clase media, esa a la que “nadie le dio nada” y que “se hizo trabajando” los oficiales zaristas rusos lo veían, como suelen ver al trabajo los privilegiados del tercer mundo, como una deshonra. Los pilotos rusos no solían cumplir con su entrenamiento y unos cuantos terminaron matándose. Los oligarcones rusos odiaban a esos pequeño burgueses británicos, más de un inglesito terminó cagado a latigazos por parte de un garca justiciero. Y más de una vez ingleses y rusos blancos dirimieron sus diferencias en los cabarutes. El paraíso es el infierno visto desde el otro lado. También nacieron maravillosos romances, condesas en desgracia fueron rescatadas por aguerridos caballeros británicos, tengan cuidado con las historias románticas, no es nada raro que esas historias de amor sean a costillas nuestra. Entre los campesinos los intervencionistas eran odiados, como lo sería cualquier putito de esos que asomara por nuestro país. Los oficiales británicos que llegan a Rusia vienen alimentados de una propaganda feroz que señala a los rojos como monstruos, asesinos y torturadores, en cuanto llegan pueden ver que los de su propio bando son los que matan y torturan. La realidad es exactamente al revés de lo que ellos postulan, las ejecuciones sumarias y las torturas ocurren solo por excepción entre los rojos y son una práctica corriente entre los blancos, lo que pasa es que son distintos los sujetos, los blancos son señoritos y los rojos son obreros, soldaditos o, peor aun, judíos. Hubo casos en que los rojos, ante la derrota, se suicidaron en masa. La reacción de estos nobles guerreros es ejemplar, condenan a ambos bandos. Y siguen sirviendo a los masacradores. En cuanto a los pogrom tanto la sociedad británica como sus ejércitos eran antisemitas. La relación entre los bolcheviques y el judaísmo figura en los periódicos del Imperio. Holman niega los pogrom y se los atribuye, en su totalidad, a los nacionalistas ucranianos y a ese tal Petliura. En definitiva las limpiezas étnicas y la aniquilación de pueblos enteros no son ninguna novedad para el Imperio. Chuchill explicaba la participación judía en las atrocidades de los bolcheviques.

El punto de inflexión.
En octubre del 19 la ofensiva blanca alcanzó su punto máximo, Tula, el principal arsenal del soviet estaba a 130 km. y Moscú a 300, pero, esta vez, los rojos habían logrado formar un ejército y equiparlo, para el 20 de octubre pasaron a la ofensiva, el 24 los blancos abandonaron Orel. La batalla por Kursk duró semanas y cayó el 17 de noviembre. En Ucrania Makhno peleaba su propia guerra contra los blancos, en cierto momento los instructores y mecánicos británicos fueron puestos a luchar contra el anarco. A principios de diciembre Denikin intentó reagrupar sus tropas, Mai-Maevsky fue reemplazado por Wrangel. Para principios de septiembre del 19 el gabinete británico había decidido suspender la ayuda a los blancos, se instituyó un “paquete final”, el valor de este regalito es de mil millones de dólares al cambio actual. La misión británica debería retirarse en abril-junio del año 20. El 8 de noviembre el primer ministro Lloyd George declaró que “el bolchevismo no puede ser suprimido por la espada”, los blancos habían recibido material por 7 mil millones de dólares al cambio actual y la “deuda de honor” de los aliados había sido pagada. Churchill, sin embargo, no quería darse por vencido, declaró que los blancos pagarían sus deudas con el Imperio en caso de vencer. El motivo de la retirada británica no es otro más que el costo intolerable de la intervención. Churchill dirige una última y conmovedora carta a Denikin, alentándolo a que siga la lucha, le promete venderle munición barata y lo conmina a reunir todo lo que pueda de recursos para pagar esas sumas. En la conferencia aliada del 11 de diciembre del 19 se impone la idea del “cordón sanitario”. La nueva esperanza del occidente cristiano va a ser Polonia.

La ayuda en 1920.
A pesar de los nuevos lineamientos, los británicos siguieron asistiendo al ejército de Denikin y los oficiales llegaron a ser 2000 en febrero del 20. Aun en la derrota los blancos siguieron bien equipados. Y cada vez más los británicos se ocuparon de dirigir al ejército. El escuadrón de aviones fue a parar a Crimea. En Kharkov los tanguistas británicos intentaron pasar a la ofensiva pero ya muchos tanques habían caído en manos de los rojos. En otros casos los oficiales blancos desertaban dejándoles el mando a los británicos. La situación era caótica y, en la retirada, tenían que destruir los aviones antes de que se los quedaran los rojos. En una última carta, ya en febrero del 20, Holman critica a los blancos y exige la dimisión de algunos oficiales blancos, un tal Shilling que le entregó Odessa a los rojos sin luchar y de un tal Kravtshevich, jefe de la fuerza aérea blanca y que estaba mayormente interesado en “vino, mujeres y canciones”, bien por él. Es obvio que Wrangel, el sucesor de Denikin, le debe su puesto a los ingleses. Los británicos querían desarrollar un gobierno de “contrarrevolución democrática”, en los últimos días de su dictadura Denikin reconoció la autonomía de los cosacos y de las repúblicas del Cáucaso y les cedió tierras a los campesinos, después van a ver como le fue a Wrangel que hizo lo mismo. Los intervencionistas concentraron sus fuerzas en Novorossiisk donde instalaron puestos de defensa. Churchill ordenó también evacuar a los civiles, se supone que para levantar la moral de los blancos. Enviaron una flota de barcos de batalla y a un batallón de escoceses que anduvieron por Novorossiisk tocando la gaita. Los blancos que se retiraban eran hostigados no solo por los bolches sino también por las guerrillas locales, los “verdes”. Para evitar los ataques de franco tiradores los británicos ejecutaron represalias, por ejemplo, pulverizaron una aldea sospechosa. Novorossiisk era defendible pero nadie quiso hacerlo. La evacuación fue desastrosa y solamente el fuego de los barcos evitó la entrada de los rojos. Supuestamente el gobierno de su majestad exigía la rendición de los blancos y un acuerdo de paz con los soviéticos, en realidad la misma ayuda en material y asistencia para Denikin la recibió Wrangel. La misión británica se estableció en Crimea 171 oficiales y 458 varios. Wrangel pidió 2 meses para tratar el tema de la paz y los usó para reorganizar su ejército. La presencia de la flota imperial impidió que los bolcheviques entraran en Crimea y terminaran la guerra. A fin de cuentas la evacuación de Novorossiisk no fue un desastre total, 50 mil soldados blancos, además de artillería y otro material, fueron evacuados a Crimea. Wrangel recibió tanques, aviones, combustible y armas hasta el 20 junio del año 20. Si se toman el trabajo de leer los libros que los propios imperialistas escriben sobre el tema, van a encontrar que la ayuda de los aliados a los blancos fue mínima y no tuvo ninguna importancia, es todo mentira, la ayuda de los británicos a Denikin fue enorme, sin los aliados, en particular los británicos, ni Denikin, ni Wrangel, ni sus ejércitos ni la guerra de 1919-20 hubieran existido.


La revolución cumple 200 años dentro de 100 años.


1.Con el Zar estábamos de fiesta, estábamos.
2.Los 4 zurditos de siempre.
3.El ascenso revolucionario.
4.La revolución en el descenso.
5.El país oscuro.
6.El retorno.
7.La guerra es el mejor negocio, 1914.
8.La retirada interminable
1917
9.La revolución de febrero
10.Lo que dejó la revolución de febrero.
11.Lenin, el mismo, en Rusia.
12.La renuncia del ministro liberal
13.La gran ofensiva desastrosa
14.Semi insurrección semi bolchevique
15.El golpe de estado
16.Infiltración bolchevique
17.El Comité Militar Revolucionario contraataca
18.Del palacio de invierno al congreso de los soviets
19.El 25 de octubre
20.El nuevo gobierno
21.La batalla de Moscú
22.La despedida de Kerenski y la derecha SR
23.El poder a los soviets
24.La elección de la constituyente
1918
25.El fin de la constituyente
26.Se proclama la República Socialista
27.La paz infame
28.Contra en el sur round 1
29.Ucrania, Finlandia y el Caúcaso.
30.Cosacos al ataque
31.Los Checos, los SR y Samara
32.Sovdepia!
33.El denso verano de 1918
34.El Terror Rojo ¡Uy! ¡qué miedo!
35.Interludio Alemán.
36.El golpe de Kolchak.
37.Kolchak se despide.
38.Makhno, la guerrilla anarquista
39.El final de Makhno.
40.Siberia antes de 1919.
41.La contrarrevolución levanta la cabeza.
42.El 5to ejército rojo en Omsk!
43.De regreso a la URSS.
44.Un inglés en Moscú. 1919.
45.La segunda parte del reportaje del inglés.
46.El soviet de Hungría.
47.Los franceses en Odessa y Crimea.
48.La invación blanca 1919.
La historia es eso que está por verse.