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Con Cristina.
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sábado, 31 de octubre de 2009

Escape del primer mundo. Suecia parte IX

Donde nos congratulamos por no ser brillantes. Cae la dictadura. Alfonsin gana las elecciones. Conocemos al MAS y al maldito líder polaco gay. Apoyamos al terrorismo.Y, finalmente, escapamos de la felicidad de muchos.


suecia I
suecia II
suecia III
suecia IV
suecia V
suecia VI
suecia VII
suecia VIII

Con estas notas nos hemos propuesto develar el enigma del exilio. Y eso, claro, no se puede hacer. Probablemente, solo valga la pena escribir sobre cosas que no se pueden hacer. El problema del aprendizaje es que el saber de verdad no se puede explicar. Uno puede explicar como hacer tal y tal cosa pero no la verdad última. A mi entender el drama de los que se quedaron allá no es lo que ellos mismos piensan. El drama es que la lección del exilio solamente se puede aprender volviendo. Y volver implica joderse un poquitin la vida. También es cierto que la mejor manera de dejar de recordar y de vivir en el pasado es enfrentarse con él. En lo personal mi duelo con el pasado fue fácil, la década del 70 nunca me pareció muy bonita que digamos. Una de los peores desastres que encontré al volver fueron algunos pibes muy brillantes con el bocho limado. Es una suerte no haber sido nunca un tipo brillante.


A mediados del '83 se veía que la dictadura estaba en franco descenso. La revista humor se animaba a mostrar dibujos de Videla como presidiario y a hacer denuncias que, hasta poco antes, venían solamente de parte de las Madres de Plaza de Mayo. Sin embargo parecía que Luder iba a ganar las elecciones, lo que ponía todos los avances bajo signo de interrogación, al menos para los que padecen de desconfianza congénita hacia los peronistas, como yo que vote a una peronista, por primera vez, en el 2007 y gracias a las quejas y los agravios de los gorilones de la clase media. Pero ese es otro tema.
Por esas fechas empecé a ponerme cocorito y a declarar públicamente que me iba para BA. No es el tipo de decisión que se tome a la ligera.
El retorno, parafraseando a Galeano, es un viaje con más náufragos que navegantes. Para empezar, en unos cuantos lugares del interior de país, la gente, buena y sencilla, estaba a favor de los milicos, no me pregunten porque. De modo que hubo cumpas que volvieron a lugares donde, en vez de ser bien recibidos, tuvieron que ocultar su condición de exiliados. Otros cumpas volvieron y se encontraron con la, indescriptible, hiperinflación de Alfonsin. Otros descubrieron que ya no podían buscar laburo en su oficio porque este había desaparecido. Otros se habían acostumbrado a ganar unos buenos mangos y fueron a la lona. Me acuerdo que cuando volví tenía puestos unos Levis. Me miré las piernas y dije: "Este es el último par de Levis". No se dan una idea de lo que se sufre. Es un chiste, pero lo de las casas con buena calefacción y los baños bien hechos es cierto. He sufrido más el frío en BA que en Estocolmo.
Hubo casos en los que los exiliados se volvieron y los hijos se quedaron y otros en los que los jóvenes se volvieron. Y muchos en los cuales algún criollo, después de cagarse soberanamente de hambre, se volvió para las tierras nórdicas.
Yo también, en tiempos de la rata, así le dice Aliverti, pensé varias veces en tomar el avión y rajar. Con el tiempo y haciendo terapia (dos botellas de vodka) me di cuenta de que, no es donde uno esté, sino donde tiene uno puesto sus intereses.
El problema es simple. Si tu objetivo en la vida es ganar unos manguitos, por cierto que no tanto, irte de vacaciones a alguna isla griega y tener una casa con todos los chiches, ni hablar. Si tu objetivo en la vida es hacer el mayor despelote posible, ni hablar. Aunque no quieras, si vivís en el primer mundo, formas parte de la comparsa universal. Te podes ir a vivir a una cabaña en el bosque y, sin embargo, cuando mirás por la ventana… ahí está la murga. Para zafar de esa, tenés que hacerte musulmán y poner un caño en el subte de Londres. No se, digo yo, por joder.
Cuando me estaba yendo del paraíso me encontré con un cumpa, uno que ya mencioné, era canillita y tenía 7 hijos, me dijo que, él también, quería volverse. Le dije que esperara que íbamos a hacer un país donde él, con los pibes, pudiera vivir. Yo ya me hice viejo y el cumpa debe ser un anciano. Y el país ese, todavía no ha sido descubierto.
La verdad es que, sin ir más lejos, nunca me quedó en claro que pasó con el PRT. Cuando volví no encontré el país tan cambiado. Los mismos giles de la tele batiendo la misma gilada. La gente con miedo, ya sin que quede muy claro de que. Los políticos trepando con cualquier discurso en cualquier partido. Me acuerdo que Patricia Bullrich era la jefa de la JP y planteaba el no-pago de la deuda.
Uno de los dislates que me sorprendieron fue ver como el MAS (¿Se acuerdan?) tenía tanta gente. Durante todos los '80 el MAS tuvo más votos que lo que ahora tienen el PO y el PTS juntos y muchísima más militancia. Me pasó, que me vino a ver gente, que me conocía de los colegios secundarios, para entrar al MAS junto conmigo. El MAS usaba el logo de "solidaridad" el partido de ese bigoton polaco. Se hubiera existido la JG de mi época los hubiéramos cagado a tiros. Le tengo fobia patológica a ese puto bigote de putazo polaco. No me pregunten porque.
Los del PRT que "hicieron algo" fueron los de la banda de Gorriaran. En un principio,
los tipos que crearon el MTP, eran militantes que, me parece tampoco soy un especialista, habían estado (en 1973) con el FAS, que fue una tentativa frentista frustrada del PRT. Deben haber sido algunos de los comandos de Gorriaran que "los infiltró". Tengo la impresión de que los dirigentes primigenios se dejaron desplazar, sin defender la línea que tenían, que era tipo "frente nacional y popular". No se porque no lo hicieron, tal vez su línea era no defender su línea y dejarle el grupito a Gorriaran que, como todos sabemos, la tenía clara. No se, pregúntenles a ellos.
Yo estuve, atención brigada antiterrorista, por constitución en el local que tenía el MTP, fue para la época de las elecciones del '87. Casi toda la charla que tuvimos fue sobre criterios de seguridad, lo que me dio la pauta de que pensaban en la lucha armada. Lo que no me parece mal, si alguien tiene una propuesta por ese lado, nos podemos comprar una pantalla gigante y uno de esos jueguitos de pistolones para la compu, que por algo se empieza. Entonces me dijeron que pensaban llamar a votar al partido intransigente. En aquel momento, y desde hacía bastante, era sabido que el PI estaba "desplazando" a todos los tipos de izquierda pero al MTP lo que le pasara a esos pequeños burgueses izquierdistas le importaba poco y nada. Más o menos como les importaron sus propios militantes un poco más adelante.

Si hubiera sabido que, al volver, iba a estar de moda el MAS, lo hubiera pensado mejor.

Me encontré con un viejo cumpa de la JG militando en la Democracia Cristiana, creo que fue el único sobreviviente de la JG que militaba. No se si recuerdan que Augusto Conte llegó como diputado, creo que con el 4% de los votos, con la bandera de los derechos humanos. Los pibes de la DC "Comunión y Liberación" o algo así, aunque tenían mi edad, eran eso: un grupo de pibes. Si los milicos no te secuestran, no te meten en cana, no te exilian y no te matan… ¿Ese es el resultado? ¿Sos un pibe para siempre?
Me encontré con un grupo de cumpas que militaban en la asociación de ex-detenidos desaparecidos. Eran gente macanuda pero, no se, como puedo explicarlo, la onda de la nostalgia, la dosis de paranoia, la campera verde, el discurso zurdo, el endiosamiento de la década del 70 y el sentimentalismo no se me dan. Me iban a terminar cagando a trompadas y hubieran tenido razón.


Bueno todo eso encontré al volver pero ni rastro del PRT.


Para fines de de '83 me dieron laburo fijo en la planta eléctrica, hasta entonces cobraba un seguro de desocupación. Nunca gané, ni volveré a ganar, tanta guita en mi vida. Con lo que junté los últimos meses me compré un depto en BA, se agrandó Chacarita, no un depto sino una pieza con un baño. Para mediados de los '80 te comprabas un depto tipo casa por 12 mil dólares en BA.

Una cosa que advertí releyendo estos artículos es que no dan, una idea exacta, del nivel de vida del que estamos hablando.

Los obreros que laburaban conmigo, eran técnicos del colegio secundario, tenían autos de lujo, casas de campo y algún que otro yate. Lo del yate no es tan extremo como suena, de cualquier modo, navegar por los lagos y y el archipiélago de la zona de Estocolmo es un berretín bastante común entre los nativos. Lo que no solían tener era las viviendas propias, era porque el estado o cooperativas casi-estatales te alquilaban los deptos sin problemas.


Los laburantes tenían 5 semanas de vacaciones en verano y un par de semanas en invierno. Gastaban fortunas incomprensibles en andar haciendo ski en el


hielo, algo que, para los que no nacimos ahí y/o no somos tilingos, es una terrible boludez.El deporte favorito de esta gente no es el fútbol, aunque juegan bien, sino el hockey sobre hielo. Es una especie de combate donde vikingos inmensos se pegan con rusos inmensos y le dan un palazo a una bocha microscópica. Para ver un gol tienen que usar un zoom y una cámara lenta. Si estas en la cancha no lo ves. El espectáculo consiste en ver como se chocan los monos en patines a 100 km/h.


Me acuerdo que no teníamos obra social. No existía, había un seguro gratuito, universal y cualquier hospital tenía mejores instalaciones que la clínica más cara de BA. Yo iba seguido a al Karolinska, un hospital famoso en el mundo, le hacía de traductor a cumpas que venían con enfermedades raras de Centroamérica. Los teníamos jodidos a los médicos suecos con esas pestes tropicales. Y eso que todavía no se conocía la bailanta.


En cuanto a como la pasaban los laburantes de la planta, bueno, si quieren creer que, con ese nivel de vida, estaban todos tristes y deprimidos, bien por ustedes, no hay nada mejor en la vida que una mentira bienintencionada, revolucionaria y virtuosa.
La generación más joven de los que laburaban en la planta ya no eran como los veteranos. Se notaba que les importaba bien poco quien gobernaba. El sindicato era leal pero burocrático. Hugo Moyano en sus peores momentos. Igual, las noticias que tengo yo, son de hace 25 años, dicen que el nivel de vida ha retrocedido para los trabajadores menos calificados. Se veía venir.
Una vez que la empresa de electricidad me dio trabajo fijo pasé a tener estabilidad, como tenían, en otras épocas, los empleados estatales. Podía, por ejemplo, estudiar en la Universidad y que la empresa me bancara. Cosas así que ni siquiera me puse a averiguar.


Rinti: "Lo de Michael Jackson fue una tragedia, me acuerdo cuando filmamos "Bailando con Rin-tin-tin", en un descuido se le cayó la nariz y, sin querer, me la morfé."

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La asignación universal o salario familiar ampliado es otra medida progresista más. La tomamos casi con naturalidad, deberíamos recordar como eran las cosas cuanto radicales y m*mistas gobernaban. Comparado con eso, parecemos Cuba socialista.

Hablando de milagros argentinos, estoy escuchando a Piazzolla, dice que nació en BA, se crió en Nueva York y que su familia vino de Italia.

Hay gente progre que cree que la derecha gana en el 2011 pero que después viene "el progresismo". Creen que una derrota del campo popular los va a beneficiar a los Pino-Lozano-Degenaro. No hay nada más berreta que una utopía berreta, la palabra es Quimera.

Jujuy, como nos gustaría ir a vivir a Jujuy.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Un recuerdo de los nazis europeos. En Suecia parte VIII.

Donde disfrutamos del racismo. Entendemos a Luca Prodan. Develamos el enigma de la superpoblación en China. Peleamos contra los albaneses y, finalmente, hacemos amistad con los nativos de la planta eléctrica.

suecia I
suecia II
suecia III
suecia IV
suecia V
suecia VI
suecia VII

Cuando veo que, criollos de clase media, piensan que los racistas, xenófobos o como les llamen, son esos gordos pelados que hacen el saludito, me causa gracia. La opinión está cambiando, cuando vimos a "la gente" con carteles en contra de "los negros" o cuando un energúmeno insultaba al cumpa D'elia, vimos que los nazis no son unos loquitos. Los nazis están entre nosotros, en circunstancias normales no los vemos, los empleados, pequeños ejecutivos, abogados correctos que denunciaban a los obreros durante la dictadura militar, son invisibles. Nadie los tiene junados, esperan su momento para volver.
Los suecos que conviven en los barrios pobres con los inmigrantes son de dos tipos, los obreros con problemas y los bohemios.
Un obrero gringo que es bebedor o se falopea o esta loquillo o, simplemente, no le da el balero, y que hace laburos de mierda por dos mangos, ve a los inmigrantes como una competencia desleal. Hace lo mismo que vos pero no se emborracha. Si el inmigrante hace un laburo de mierda todo el mundo lo aprecia por ser tan trabajador y luchador, si lo hace un gringo es un fracasado. A los gringos los crían con la idea de que tenes que trepar y tener una carrera y ganar fortunas y que vivis en un país maravilloso porque sos mejor que los negros. Después de todo… ¿Qué les van a decir? ¿Qué son unos hijos de puta imperialistas? Y si estas para el orto en el paraíso es tu culpa. El Clarín no puede estar equivocado. Una ventaja que tenemos acá es que le podemos echar la culpa de todos nuestros fracasos al país.
Encima los tipos que vienen tienen costumbres chocantes, los criollos hacíamos asados en los balcones, era genial porque le llenabas la casa de humo a tus vecinos. O hacíamos fiestas toda la noche y los gringos no hacen fiestas en su casa y, en general, se acuestan temprano.
Para que no vean que, por ahí, un boludo, como es uno, de clase media del tercer mundo vive mejor que un gringo, les dan documentales donde ves a la gente en un basural de Haiti y te hacen creer que estamos, todos, igual. Lo mínimo que logras, repitiendo eso, es que lo gringos piensen que sos un retardado mental criado en la basura. Del menosprecio a la discriminación hay un solo paso.
Cuando viví allá, lo que me tenía sorprendido era que, con toda esa mierda, no hubiera más movimientos de fachos.
Los verdaderos fascistas no son los gorditos pelados, aunque maten gente, ni los obreros hechos mierda, aunque sean muchos. Si queres ver a los nazis andate a una oficina donde haya tipos que tienen poder, intenta alquilar un depto o preséntate para algún laburo piola. Los gorditos nazis, terminan por adelgazar y se consiguen una chica negra. Con los laburantes fachistones pasaba que carecían de una dirección que los oriente. Los políticos de la derecha populista son como Narquito Narvaez y Chiche Duhalde. Odian a sus propios votantes, al punto que estos terminan por entenderlo. La derecha populista tiene una contradicción fundamental que es la que tienen las soluciones autoritarias con el liberalismo económico. Tener cagando a la clase media, matar de hambre a los obreros y, al mismo tiempo, ganar elecciones, todavía, es difícil.
Cuando bajé del avión en BA creía que había dejado a los racistas detrás, que los milicos eran unos invasores de Marte y que éramos todos democráticos en este país. Al único tipo que oí hablar de "basura blanca" era a Luca Prodan. Recién en el 2008 me quedó claro lo que, el pelado, quería decir.


En un país como Suecia la gran herramienta de discriminación es el dominio del idioma. La segunda es el nivel de escolaridad. Supuestamente, una vez

superados esos obstáculos, tenías que poder acceder a los laburos interesantes y bien pagos del primer mundo.


Hay excepciones pero, en mi experiencia, esta, la que tengo en la mano, es lo que conseguís.


El tema del idioma, no se, no todos aprendemos del mismo modo. La mayoría de los extranjeros en Suecia aprenden a hablar bien pero, a veces después de 20 años, no son capaces de leer el diario. A mi no me pasó, hablaba para el orto pero escribía como un nativo. Una vez me devolvieron plata de los impuestos. Al tiempo me mandaron carta diciéndome que se habían equivocado y que devolviera la guita. Entonces les mandé una nota yo, obvio que no me acuerdo lo que puse, pero me había gastado hasta el último centavo pensando que venía de arriba y devolver la mosca me iba a dejar culo pa'arriba. Será de dios que la oficina de impuestos me dijo que estaba todo bien, que no hacía falta devolver la tarasca. Nunca subestimen el poder de la palabra escrita, salvo que sea la de un blog de estos.
No se si hay una conclusión final sobre el tema de la discriminación. Salvo que los que viven allá y dicen que nunca los discriminaron, viven dentro, no de una nube, de una nebulosa de pedos. Y los que creen que acá esas cosas no pasan es porque son cómplices.


Al final, ese verano, el único trabajo que conseguí fue en una pizzería. El boliche tenía algo de las Naciones Unidas. Los dueños eran un par de albaneses retruchos, al principio, no se que les había agarrado, pero me hinchaban las pelotas, después de unos días, tal vez fue el hecho de que los mandara bien a cagar, terminamos haciéndonos amigos. Vaya uno a entender a los albaneses. El cocinero era un chino, su sabiduría oriental consistía en reclamar la superioridad china a la hora de fifar, debido a su inmensa población. El Imperio Chino sigue siendo un misterio. El mozo era turco, de lo único que hablaba este cotur era de cómo se deglutía a una sueca tras otra. Así mismo el Imperio Otomano. Había una moza sueca, cuya actitud oscilaba entre la burla y el absoluto desprecio para con todos, a excepción de mí. Por contraste me debe haber visto como un tipo civilizado.
Con la guita que gané en la pizzería, se estarán imaginando, me fui de vacaciones. Mi amigo el Negro, si está leyendo esto me va a matar, salía con una brasilera, no se de donde la sacó, pero haya sido de donde haya sido, hizo bien en devolverla. No debiera quejarme porque yo fui con la uruguaya. Mercosur my ass.

De última, resolví el problema mandando una carta.
Me recibieron tipos que eran funcionarios de la municipalidad de Estocolmo, al fin y al cabo era lo mismo que hablar con algún tipo del gobierno pingüino. Yo estaba estudiando la línea de mecánica en la escuela secundaria, de modo que les dije que me dieran laburo de mecánico. Discutimos con el gringo, porque son así, hay que tenerles paciencia. Al final me dio un papel y me dijo que me presente en tal lado, al día siguiente, a las 7 de la mañana. Por supuesto me insistió en que llegara a horario, los gringos están obsesionados con eso, pero, en este caso, tenían razón. Un laburo de responsabilidad no lo podes hacer a cualquier hora.
Cuando empecé ahí, creí que no iba a durar. El lugar era una planta eléctrica del carajo, no por las dimensiones sino por que era moderna. El primer día se tomaron un par de horas para dejarme entrar. En seguida me di cuenta del porque de la desconfianza, el único extranjero que trabajaba conmigo era un finlandés que llevaba 20 años en Suecia. Los demás eran unos gringos que no hubieran desentonado en la trouppe de 100 X 100 % lucha. Me acuerdo que al jefe de la planta le decían algo así como "byfånen", es una expresión que traducida quiere decir "boludazo atómico" y que no he vuelto a ver en ningún lado, tal vez fuera algún tipo de dialecto provinciano o tal vez no exista, en la libre tierra nórdica, otro pelotudazo igual. Vaya uno a saber. A mi no me parecía ni tan boludo, ni tan nefasto… ¿Pero quién era yo para venir a cuestionar a los nativos? El jefe, aparentemente, tenía pasado como milico, cuando todos terminaban de putearlo, yo levantaba la cabeza de mi sándwich de churrasco, que los llenaba de asombro, y decía: "Milicos hijos de mil putas!" en sueco. Eso los ponía a todos de buen humor. El capataz había sido uno de esos mecánicos de barcos que habían recorrido el mundo y conocía BA. La ciudad que describía parecía surgida de alguna peli de Tita Merello, con putas, peleas de marineros y piringundines de aquellos. Pero no era como esos suecos progres que creían que BA era como Jalisco o vaya uno a saber que. Había dos personajes contrapuestos en esa planta eléctrica, el tornero comunista y el delegado socialdemócrata. El tornero era un tipo grande y contaba como habían comprado todos los vidrios de colores del capitalismo y habían resignado la posibilidad de alcanzar el socialismo, aunque más no sea, la versión soviética del socialismo. Los zurditos de clase media, les garanto, no dicen esas cosas. El delegado sosse (así les dicen a los socialdemócratas), en cambio, avalaba al gobierno y al sistema, con la medida de hoy muy avanzado, en que vivían. El delegado era uno más y trabajaba a la par de todos. Hay que entender que el laburo era exigente físicamente y esa planta era como un compendio de todo lo que es dañino, había máquinas gigantes con ejes y calderas que estaban a mil grados y una especie de lago subterráneo de petróleo y unos depósitos con ácido y bombas de agua que pesaban toneladas. Al principio se hicieron un picnic conmigo y me mandaron a lugares que estaban bajo un metro de grasa. Después descubrieron que me podían usar para entrar en lugares donde ellos no llegaban. Las cosas más jodidas que hice fueron, primero una vez que querían que reparara la tapa de una caldera encendida, la manera que encontré era laburar empapado, y una vez tuve que limpiar una caldera chica y se me metió el azufre en los ojos. Trabajábamos de 7 a 4 de la tarde, los viernes terminábamos al mediodía nos juntábamos en el sauna, en el sauna no hay putas, afortunadamente, si no que es un lugar, ya saben, seco donde hace 50 grados. La idea es que te circula la sangre y te sentís bárbaro en un lugar frío. En BA podes lograr lo mismo viajando en subte en verano.
Las únicas mujeres que laburaban ahí eran las pibas que hacían la limpieza, que buenas que estaban las finlandesas. Yo había aprendido tres o cuatro cosas en finlandés pero se ve que era peor que para el sueco, lo que es mucho decir. Para los jóvenes en busca de aventuras les advierto que se cuiden de las finlandesas, no por ellas sino porque los tipos del país de los lagos, aparte de escuchar tango y de poseer una melancolía inexplicable, Racing debería ir de gira por Finlandia, son muy guapos. Todo lo contrario de nosotros los porteños que somos puro blabla. Los finlandeses te cagan bien a piñas. Otra que: "¡Agarrame que lo mato!".


Por una cuestión de contaminación, yo quería ver a Yes y a King Crimson, terminé yendo a recitales de muchos artistas latinos. Me acuerdo de Silvio Rodríguez, Los Jaivas, Viglietti. A la Negra Sosa la vi en, creo que era algo así como, la catedral de Estcolmo o el consejo deliberante. No es mi onda pero reconozco que era una cantante única. Además era una artista reconocida en serio, recuerdo que se le escuchaba seguido en la radio sueca y que todos sabían quien era. Los gringos que eran amplia mayoría en el recital estaban enloquecidos, la Negra era una diosa a nivel Bob Marley, al final del recital los argentinos la fuimos a saludar, como no podía ser de otra manera, le contamos las penas del exilio. La Negra se abrazaba con la gente y llorábamos todos.


Rinti: " Mi amigo John Wayne me decía siempre: "Aunque seas un perro comunista, Rinti, sos el único actor de Hollywood que no es un intelectual marica y que se le entiende lo que dice" ".

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Las denuncias mediáticas contra las organizaciones populares… ¿Son pura chicana? ¿ O son golpistas?

Macri ya tiene su GESTAPO parapolicial, tiene sus servis espias y ahora, como frutilla de la torta, va a tener su policía anti-piquetes. Va a estar lindo… ¿No?

La policía de Macri no va a pescar un chorro ni aunque se lleven tu casa al hombro. Durante el 2002 cuando D*de preparaba su maniobra anti-piquetera se afanaban hasta el agua de los floreros.

Cerrar los boliches a la 5:30 va a servir para que la gente ande al pedo de noche y la afanen. ¿Qué va a pasar con los bingos? No los dejaran abiertos como cuando estaba D*de… ¿No?


La verdad no es fácil encontrar porque la serie de Dr. House es tan buena. Hay tipos que son artistas y la embocan. Es así.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Aventuras de un criollo en Suecia parte VII

Donde, en nuestro triunfal avance sobre Europe, conocemos gallegos, etarras, y a los tramposos divorciados. Napoleón falló, Hitler falló, la Unión Soviética falló pero los argentinos

suecia I
suecia II
suecia III
suecia IV
suecia V
suecia VI

Durante mi primer verano en Estocolmo no conseguí trabajo, fue la única vez que me pasó, cinco años de gobierno de derecha estaban dando sus frutos. No era tan grave, la guita que había sabido amarrocar en momentos de bonanza me permitían pagar el alquiler, comer, cosa que en realidad no necesitaba demasiado, y ninguna otra cosa más. Lo que si me quedaba era un montón de tiempo para pasear y no hacer un carajo. En realidad. tenía una fuente extra de ingresos, en mi depto funcionaba el club de los divorciados. De los "falsos divorciados". Los muchachos habían descubierto que, si tenías, digamos, cuatro pibes y te separabas, tu mujer cobraba como madre soltera con cuatro pibes, lo que, para hacerla corta, te permitía vivir sin trabajar.


Ahora, además de hacer los papeles del divorcio, necesitabas fijar un domicilio legal en otra parte, los gringos, que ya se habían dado cuenta de

la hábil maniobra, te controlaban y te caían por sorpresa. Igual lo único que tenía que hacer era decirle, a los burócratas, que fulano vivía ahí pero que no estaba. Lo demás era cuestión de poner un cartelito en la puerta. Ya por aquel entonces, la trampa, me parecía ligeramente deleznable pero conviene recordar que, no es lo mismo, estar en desacuerdo con algo que convertirse en un buchón. En fin, que se arreglen ellos.

Los divorciados estaban agradecidos y siempre me dejaban alguna botella o exquisiteces como dulce de leche casero y cosas así.

Ese verano me vino a visitar un amigo mítico desde Paris, el tristemente celebre Negro. El Negro vino con dos valijas grandes que parecían pesar toneladas. Pensé que, si era un muerto, había viajado demasiado lejos para deshacerse de él. En las valijas había dos remeras y 20 botellas de alcohol. Nos fuimos a Dinamarca, a Roskilde, supongo que todavía lo hacen, es el último festival jipón que queda en Europa.

A la vuelta me llamaron de la oficina de empleo y me pusieron a cortar árboles. El trabajo carecía de sentido en si, estaba pensado para que la muchachada estuviera entretenida y se ganara unos mangos. Muchos de los jóvenes desocupados eran inmigrantes, los suecos que estaban ahí eran uno bichos raros. Me acuerdo de uno que era satanista y lo pescaron en el cementerio bebiendo sangre de chancho. El pibe decía que, el diablo, era un tipo piola, que le iba a decir si yo siempre fui de Boca, espero que la haya ido bien, la existencia del demonio me parece más creíble que la de dios de cualquier manera.

Cuando llegué a Estocolmo venía precedido de mi fama como "militante" en el sur, de modo que la gente del PRT me recibió bien. Por esa época, más o menos, se armó la fracción de Gorriaran, a quien le decíamos "el pelado". Los que conocí de la banda de Gorriaran me parecieron más precarios aun, políticamente, que el resto de los que andábamos dando vueltas por el mundo. Se fueron a Nicaragua y se convirtieron, eso dicen, parezco Clarín, en una especie de comandos de la revolución. Me parece que estos pibes con una dirección política, el gobierno sandinista, no eran tan dañinos pero bajo su propia dirección… Igual los sandinistas no estaban reclutando gente, creo que el caso del PRT de Gorriaran fue una excepción. Los de la banda del pelado parece que eran de la falange guerrillera del PRT, el resto éramos tipos de clase media o de obreros que, en el fondo, también eran de clase media. Hubiéramos tenido problemas para acampar un fin de semana en el Tigre. A mi me mandaban, de vez en cuando, la revista humor y cartas que me contaban, un poco, de cómo estaba la cosa, no mucho, porque la gente tenía miedo de que, los milicos, le leyeran las cartas. Y con eso, estaba más al tanto de lo que pasaba en la argentina que la dirección del PRT. Faltaban unos meses para que se terminara la dictadura y el PRT analizaba que los milicos iban a estar 20 años. Las consecuencias de ese análisis eran interesantes. Para empezar, que había que volver al país con una organización recontra preparada, hacían falta millones de dólares para comprar armas y visores laser para la noche y un tanque. Para conseguir esas fortunas había que asaltar algunos bancos. Ya se que suena que los estoy jodiendo pero, más o menos, eso fue lo que hizo, al menos un grupo, de los muchachos en México. Para colmo México que tiene una cana terrible y que tiene unos servicios buchoneriles del carajo. Como no podía ser de otra manera, después de una serie de operativos de "recuperación", fueron a parar a la gayola pero mal.
Además de la necesidad de millones de dólares para comprar misiles tierra-tierra, había que tener el apoyo del mundo socialista. No bastaba con que los cubanos, y los sandinistas para el caso, te ayudaran dándote entrenamiento y cosas por estilo. No, necesitabas tener la ayuda del coloso soviético, al que, por cierto, le fue tan bien. Para eso tenías que tener una política de "acercamiento". Aclaremos que no es cierto que los soviéticos sostuvieran o fueran cómplices de la dictadura y movidas así. Pero si es cierto que tenían un comercio importante y que los milicos les vendían el trigo. Y, ya que estamos, también vamos a iluminar los misterios del socialismo. Los Tovarich necesitaban trigo porque las cosechas que tenían eran un desastre y porque no permitían que la gente se cague de hambre, que es lo que hacen en Rusia ahora que ha llegado la libertad. Bueno, no importa, la cuestión es que un argentino no podía esperar mucho de las repúblicas socialistas.
Ahora hete aquí que en esta historia, que no es nada más que ficción, claro, los dos puntos se juntan. Hubo una reunión de grupos latinoamericanos y cuando pedí que nos solidarizáramos con los cumpas presos en México, que la estaban pasando mal, los muchachos del PRT me sacaron cagando. Cuando les pregunté porque, me dijeron que eso podía ser usado para criticar a la URSS por tipos que estaban presos en Polonia y que-se-yo-que. Esta relato ficcional tiene final feliz porque los muchachos del PRT todavía están, bebiendo sangre de Chancho, en Estocolmo.
Si me di cuenta yo, es porque todo el mundo se dio cuenta de que el PRT se estaba desintegrando. El único grupo al que, de verdad, he pertenecido en la vida es la JG y, cuando nos hicieron pomada, estaba demasiado preocupado escondiéndome como para pensarlo.
Hay gente que tiene problemas con esas cosas. Edgar tenía problemas. Cuando le tocó rajarse de sus pagos era muy joven, perdió familiares con la represión. Aparentemente es mejor estar exilado con la familia que estar solo. Pero, no se, si es tan así, cuando tenes dos nenes chicos y una mujer con la que no estas bien. Edgar compartía las jodas con nosotros que éramos sus pares, andábamos dando vueltas por la ciudad en un auto destartalado que él tenía. Con los desastres que hacíamos con el espantomóvil, nunca nos metieron en cana.
Para mi Edgar era el único que compartía el espíritu de la JG, por ese lado hay que entender que, la extinción del PRT, era el fin de la perspectiva revolucionaria. Habría retorno, democracia y todas esas cosas pero ya no habría una república socialista. Y no habría compañeros del partido para contenernos.
En los últimos días que vi a Edgar, me venía a visitar, era obvio que estaba divorciándose, en serio, con sus hijos y se quedaba, cosa rara en él, callado escuchándome. Yo estaba preocupado por mi novia, una persona horrenda que también debe estar bebiendo sangre de lechón.
Después de eso, las cosas nunca volvieron a ser iguales para ninguno de los integrantes de aquella agrupación latinoamericana.

Los argentinos estábamos en un club, no era originalmente un club argentino, ni siquiera latinoamericano. Era un club, al parecer, fundado por españoles, se llamaba, tal vez esté ahí todavía, albergando a los nietos de los exilados, "El club de los cronopios". Hace, por lo menos, 30 años que no leo a Cortazar, de modo que, no recuerdo que catzo era un cronopio. Pero estoy seguro de que éramos unos cronopios. Teníamos un equipo de fútbol, este no era como los del sur de Suecia que jugaban bien sino, más bien, un rejuntado. Cuando empezó la guerra de Malvinas llevé el diario al vestuario y les dije a los pibes que estábamos en guerra, que la argentina estaba en guerra con inglaterra. Nadie me dio pelota.
El comité argentino se reunió, lo que creo que pasaba una vez por año, y los muchachos decían que se iban a ofrecer de voluntarios.
Yo no soy nada valiente pero me hubiera gustado ir, para matar oficiales enemigos y no precisamente ingleses.
Nuestro sentimientos eran contradictorios puesto que cuando hundieron, creo que era, el Sheffield estábamos todos felices. Igual, como no leíamos Clarín, sabíamos que la guerra estaba perdida antes de empezar.

En vez de ir a la guerra me fui de vacaciones. En Paris no hace calor casi nunca, al menos no para un porteño, pero el titulo de "ciudad luz" se lo dieron los nórdicos que


fueron de visita. No se como será ahora pero me acuerdo que en el tren francés íbamos en una cabina para nosotros solos, con aire acondicionado.
El tren del país vasco, creo que tuvimos que pagar, porque el pasaje que teníamos no lo cubría, databa del siglo XIX y marchaba a paso de hombre. Aun así el tren vasco era mejor que el que iba de Barcelona a Vigo que era una mugre y un hacinamiento como no he visto en mi vida. Cuando llegamos a Bilbao nos metimos en un bar que era igual al bar "La Coruña" que está en San Telmo. El idioma de los vascos es por completo incomprensible pero si te putean en chino te das cuenta igual. Además los vascos son todos morrudos, el deporte nacional es agarrar una piedra como las que levantaba Sanson, antes de Dalila, y tirarla lo más lejos posible. Al final uno de los vasquitos se comidió y nos preguntó si éramos franceses. Cuando, muy enojado, les dije que éramos argentinos, lo que no era del todo cierto puesto que un amigo era chileno y yo venía con novia uruguaya, los vascos se levantaron y nos empezaron a saludar. Preguntaban sobre parientes que tenían en San Justo y no llegaban a penetrar el misterio de que, en San Justo, debían vivir como un millón de vascos. Aunque no lo decían, Bilbao estaba como en toque de queda y se parecía bastante a nuestros pagos con dictadura, eran todos partidarios de la ETA. Ir ahí, es el modo más fácil de no estar en Europa, sin salir de Europa. Fuimos a visitar a un amigo que vivía en un pueblito llamado Zaraus, o algo así. El pibe se había conseguido una novia vasca y se había ido a vivir con ella a una casa que quedaba a un par de horas de caminata del pueblo. La casa estaba como en la cima de una colina, era de piedra, de una antigüedad incalculable. No me extrañaría que la hubieran usado los árabes cuando invadieron España. La casa carecía de luz eléctrica y de agua, de modo que la entrada estaba llena de bidones. Nadie me saca de la cabeza que ese pibe era el "anarco peronista", tiene que ser. En invierno se iba al bosque, cortaba leña, un toque de querosén y listo, tenía cocina, calefacción y agua caliente para bañarse. El pibe y la novia trabajaban en el pueblito de algo, pero creo que ni ellos sabían bien que era. Cobraban alguna clase de seguro de desempleo español que eran, siguen siendo, dos mangos. Como será que nosotros, ningunos privilegiados por cierto, compramos un montón de cosas y se las dejamos, hay que contar que, por aquel tiempo sin UE, España era barato.
Si hubiera conocido a la vasca de mi vida, como el amigo anarco, me hubiera quedado ahí. Sin duda.
El tren ese, tipo Auschwitz, nos llevó hasta Vigo. Fuimos a visitar a un amigo, obviamente gallego que conocían los muchachos de Paris. Algún día, que no vamos a llegar a ver, vamos a tener una clase media como esa. Vivían en una casa hermosa, rodeada de parque y de cosas lindas para divertirse. Eran cultos sin la boludez sobradora, eran considerados, respetuosos y con un sentido de humor genial. Criticaban al sistema pero sabían que les estaba yendo bien. Esto último es muy importante, si tipos de clase media que tienen casa y un auto asumieran su bienestar, en vez de compararse con el jeque de Oman, estaríamos todos mucho mejor. Es más, creo que hasta los pobres estarían mejor. Nos prestaron un depto, pensábamos que estaría vacío y nos íbamos a tirar en las bolsas de dormir. El depto era de lujo y estaba todo amoblado. El pibe gallego nos mostró la bodega y nos dijo que la aprovecháramos. El problema de Vigo era que, aun con una playa fantástica, hacía demasiado frío para meterse al agua. El lugar es así. Si, como se habrán dado cuenta, uno se puede bañar sin problemas en un lago sueco pero no en el norte de España.
Nos llevaron a un boliche de esos, como había en Valencia, donde se comía al aire libre. Comimos una mariscada infernal con un vino patero que te dejaba la boca morada. Una genialidad. Salimos a reventar la noche a la disco, estaba de moda un disco de The Police. Nos fuimos de madrugada a comer más mariscos a un boliche que quedaba en un muelle, dios sabrá donde carajo.

De Vigo nos tomamos un tren al sur de Portugal. La región se llama Algarve, es seca como el desierto del Sahara. Tiene playas de océano, son todas

playas chiquitas, si queres caminar un poco te conseguís una playa para vos solo. En Portugal las coronas suecas valían más que en España. Nos íbamos, todos roñosos de la playa, a comer a un restauran careta. Cuando se enteraban de que éramos argentinos todos me preguntaban si era desertor. Lástima que fui con una piba, a eso del desertor, me parece que se le podía sacar el jugo. Cuando les decía que no era desertor, se me quedaban mirando y no me creían.

Evidentemente tenía cara de apátrida desertor, como Martín Fierro.



Dice Diego: "Conocí a Rinti en aquel partido contra Francia, quería hacer una película de mi vida"

rr

Los periodistas esos, que la pueden seguir chupando, no son periodistas, son opinólogos y operadores. Hablan de más y no saben nada de fútbol.

Me parece a mi… o Cobos esta empezando a parecerse a Reu(te)man? (Chapa)

Están en campaña contra aerolíneas. Ojo.

viernes, 9 de octubre de 2009

Estocolmo en el corazón, exilado en Suecia VI.

En este artículo, recorran la exótica ciudad de Estocolmo sin bajarse de sus sillones. Lugares donde la civilización, el choripan y el colectivo 60 aun no han llegado.Anteriormente:

http://elhombre3.blogspot.com/2009/09/misterios-argentinos-hoy-el-exilio-en.htmlhttp://elhombre3.blogspot.com/2009/09/misterios-del-exilio-hoy-en-suecia.htmlhttp://elhombre3.blogspot.com/2009/09/epopeyas-nacionales-hoy-exilio-en.htmlhttp://elhombre3.blogspot.com/2009/10/memorias-de-un-gaucho-en-suecia-parte.htmlhttp://elhombre3.blogspot.com/2009/10/un-criollo-en-estocolomo-suecia-parte-v.html

Estocolmo como yo lo recuerdo.Vamos desde el sur hacia el norte. Lo más al sur que había para mi, era la casa de los amigos de cuba. Lo que me quedó, de ese local, era la existencia de gringos progres, creo que esa ingenuidad ha desaparecido del mundo. Me pregunto si harán todavía esos viajes, a Cuba claro, creo que para participar en la zafra. O lo que sea que hacían por allá. Era bárbara la ropa mitad hippie mitad militante que usaban. Los militantes sudacas usaban los jeans doblados en la botamanga (?), una botas marrones de gamuza, camisas a cuadros (dios no lo permita) y unas horrendas camperas verdes, onda Guevara. En la JG no usamos nunca esa moda, era, como decíamos en aquella época, "fatosa" y la idea era que un militante se mantuviera oculto. Las chicas progres de Suecia usaban unos pantalones de una tela rara, como si le hubieran robado la cortina a la vieja, lo que no me extrañaría. También andaban con unos vestidos grandotes como de embarazada.

A un par de kilómetros se encontraba la escuela donde estudiaba, un edificio funcional de la década del 60. Probablemente el mejor edificio escolar que he visto en mi vida. Estaba lleno de ventanas, de tal modo

que, había luz natural, aun en el invierno, lo que es mucho decir. Tenía una habitación con sillones por si te pudrías de estudiar y te querías dormir una siestita. Tenía canteros con flores y cuadros en las paredes.

A la vuelta de la escuela estaba el teatro, tipo café concert, de unos argentinos que se llamaba, tal vez todavía se llame, "el tábano". No me acuerdo si estos eran los mismos que habían armado el grupo de teatro latinoamericano "Sandino", el grupo ese, estaba por encima de los espectáculos, tipo guitarreada, de las peñas y de los grupos militantes. Creo que algunos andan haciendo teatro por estas pampas. En el tábano cantaba, a veces, tangos un cumpa que lo hacía muy bien. Me pregunto si aun endulzara las noches interminables con su voz. Los que son tangueros de alma son los finlandeses. Han inventado su propio tango, que suena horrendo, o debo decir sonaba porque, por lo que se, en los últimos años, empezaron a llegar las orquestas de acá y a enseñarles algunas cosas. Igual un tango cantado en finlandés, es demasiado canyengue. Que Tita Merello nos perdone.Entre la escuela y la ciudad vieja, está la parte que más me gustaba de la ciudad. Uno de los problemas de los suecos es el exceso de piripipi, si vos tenes un edificio del año del pedo, dejalo ser. Dejalo que se le caiga un poco el revoque, que se le oxide el metal de la puerta, que se haga un poquitin pelota la madera. Así hacen en Paris. Pero los suecos te pintan y te revocan y te hacen no-que-mierda en un edificio que tiene 500 años. El resultado es Mirtha Legrand. La cuestión es que los edificios de la ciudad vieja son así pero los de la zona sur, aunque no son tan antiguos, se ven verdaderos. En ese barrio había boliches inexplicables, como si dijéramos, constitución de otra época. Vendían, no se, instrumentos musicales usados, disfraces, antigüedades berretas y toda clase de fruslerías que uno relaciona, con el cambalache latino, y no con la severidad nórdica.Si uno se animaba, los suecos estaban convencidos de que la zona era peligrosa, pensaban que era la villa "Carlos Gardel", al caminar unas cuadras más, arribaba a la Maria Torget, la plaza de Maria, un lugar triste, como toda la ciudad, por cierto pero también un escenario cinematográfico. Estuve a punto de conseguirme un depto, microscópico y carísimo, frente a la plaza, pero nunca lo ocupé, porque ya no estaba más en pareja, y no me quise mudar solo. Y otra cosa más, me alquilaban el depto porque el dueño era un cumpa, de no me acuerdo que país, africano, si no, ni a palos. Más allá todavía estaba el "cine de barrio" un cine chiquito, también claramente a contramano de lo que es esa ciudad, donde daban, al parecer eternamente, películas de Fellini.

Y acá se me trulan un poco las cosas porque los lugares no están en línea si no de costado. Había un bolichon tipo "Cemento", el de Chaban, donde íbamos a bailar. En el verano boreal, entrábamos a bailar de día y salíamos de bailar de día. Recuerdo que, al menos

una vez, fuimos a la disco con las mochilas yen la madrugada soleada nos fuimos en un micro y después en unbarquito, como los del tigre, a una isla.

Acampamos y las chicas latinas habían aprendido de las suecas y tomaban sol con la pechuga al aire. En la isla había un camping que contaba con un local, ahí pintó una banda de gringos con sombreros de paja que tocaban una música bailable similar a la música country. A la noche llovió y nos acostamos mojados, como corresponde.Después de la disco hay un lugar con casitas como de campo, solamente que están en un acantilado, esa gente, desde su jardín, ve toda la ciudad.

Uno baja del acantilado, no me pregunten como, y ya se encuentra con la ciudad vieja, la Gamla Stan. Ahí tienen una profusión de maxikioscos con mesas y sillas y te podías tomar un cafecito, cerveza, como muestran algunas fotos, ni hablar, era una cerveza sin alcohol, detestable. Espero que eso haya cambiado. El lugar esta piola para caminar pero, en una hora, ya te recorriste todo y terminas del otro lado de la islita, donde está el castillo del rey, que es una especie de fortaleza inmensa a la que nunca entré. Que rey ni que mierda, Maradona es el único emperador. Al final estaba, supongo que todavía debe estar, los suecos tienen sus defectos pero no destruyen sus cafés como hacemos acá, en esta pampa bárbara, un boliche llamado "Grå munken" (los cagué con la å). Nos gustaba porque era todo madera, si uno tenía paciencia y estaba al pedo a la mañana, como podía llegar a ser mi caso, lo veían pasar al primer ministro: Olof Palme. Muchos de los cumpas, que están ansiosos, de conocer más sobre los misterios del pingüinismo, progresismo, peronismo, populismo y esas vainas, deberían tomarse el laburo de leer algunos de los discursos y reportajes de Palme. Vamos a volver con esto, ya van a ver donde.

Una vez que lo veías pasar al primer ministro, era un señor mayor, solo, sin custodia, abrazado a una valija. Te convenía tomarte un chocolate, te servían una taza tipo escupidera y la crema le caía para el costado. Eso, más unas galletitas, salía fortunas pero te

dejaban tomarte una segunda taza y, a veces más, si te ponías hincha pelotas y amenazabas pelar el termo y el mate, acuérdense que siempre teníamos algún uruguayo a mano, en caso de urgencia. La cana nos paró un par de veces, habrán pensado, gringos brutos, que la yerba era fumo. Lo mejor era la cara de horror que ponían cuando les ofrecíamos probar. Después van y se morfan el pescado podrido.

Una vez pasado el "Grå munken" había un puente. No era raro ver, en esas mañanitas camperas de 10 bajo cero, pero antes de que se congele, a los tenaces gringos pescadores, si, ahí mismo, no solamente podes pescar, en verano tienen un balneario en medio de la ciudad. Cuando se congela, los suecos van con una máquina y convierten todo en una pista de patinaje, posta. Igual, a mí me daba fobia caminar arriba de un lago congelado, así que dejaba que patinaran ellos.Cuando uno cruzaba ese puente, estaba ya en lo que sería el microcentro. El punto donde convergían todos los subterráneos. Estocolmo es como el delta del tigre, para llegar a cualquier lado tenes que o usar un barco o cruzar 25 puentes, de modo que los tipos hicieron una red de subtes que, en relación con la población de la ciudad, es disparatada. Montevideo tiene los mismos habitantes y de pedo tiene micros. Al lado de la central de subtes estaba el edificio provisorio del parlamento, íbamos ahí para algo pero no tengo idea de que podía ser.Si uno seguía para el sur había un par de hipermercados a los que nunca entré. No tenían alcohol, no tenían carne, de hecho ni siquiera tenían pan. Más adelante pintaba una plaza, había como un mercado donde, si, había cosas interesantes. Descubrí que, si hacías un trámite, en vez de comer en la escuela, si vienen leyendo, sabrán que la comida no era recomendable, te daban vales para comer en cualquier lado. Será de dios que, en ese mercado, los podías usar para comerte una Kebab, que es como si dijéramos el chivito al pan de los yoruguas. Además te vendían yerba y dulce de leche que venía en una lata de lo más pituca. A la vuelta estaba un café bastante horrible pero, era como que, quedaba cerca de todo, no se como se llamaba. Frente al café corría una avenida ancha como la 9 de julio pero, oh! milagros del primer mundo, todavía más fea. Un par de cuadras delante estaba el cine donde lo mataron al, ya citado, Palme. Al asesino de Palme nunca lo encontraron, lo que es una payasada porque es un país chiquito super organizado y donde, si te robas un caramelo, te levantan como sorete en pala. Me acuerdo un pibe que se zarpó y se afanó un televisor, al rato sonó el timbre y era el encargado del boliche con un tipo de acción social y un cana. Cuando constataron que el chabon tenía hijos chicos, le hicieron firmar algo, le dejaron el televisor y le dijeron que, la próxima vez que precisara algo, lo pidiera. A Palme se la dieron los yanquis y fue por que, el sueco, quería crear una zona libre de armas nucleares en Escandinavia. A la OTAN no le gustan ni las zonas libres de bombas nucleares, ni el pacifismo. Tampoco le gustamos nosotros, los sudacas, para el caso. Cuando lo boletearon a Palme el progresismo sueco murió, de muerte violenta.

La última batalla de Palme era sorprendente, no conozco los detalles porque yo ya no estaba en Suecia, y aclaro, por si no se dieron cuenta, que no volví nunca más. El tema de la última batalla se llamaba: "fondos de asalariados" y se trataba de que los laburantes pagaran una especie de "jubilación extra" y usar esa guita para invertir. De esa manera los sindicatos iban a tener una participación creciente, sobre todo, en las grandes empresas. Lo interesante era lo que decía la oposición de derecha, decían que los fondos iban a llevar a la "libre tierra nórdica" a la órbita soviética.De Palme decían que era autoritario y corrupto y que estaba loquito y que era comunista/fascista. ¿Les hace acordar algo?

A la vuelta de donde bajaron al líder socialdemócrata estaba "Casablanca" un boliche propiedad de un argentino, un pibe que era emigrante y que no tenía nada que ver con el mundo político. Sin embargo, ese flaco, ayudaba a cualquier criollo por el solo hecho de serlo. Le mando un abrazo, dondequiera que este. Casablanca vendía artículos indispensables para el argento, que se precie de tal, chorizos, salamines, queso con gusto a algo y dulce de batata.A una cuadra estaba "ComuSal" o algo por el estilo, era una agencia de noticias de los cumpas salvadoreños. Yo trabajaba ahí, nos ocupábamos de hacerle llegar noticias, fotos y testimonios de la guerrilla salvadoreña. El trabajo consistía en atender el teléfono y armar material. A veces venía algún salvadoreño y armábamos una conferencia de prensa. Recuerdo al menos un caso en que un cumpa vino de allá hecho un colador, los suecos lo emparcharon y, en cuanto se sintió mejor, se volvió. Yo, por mi parte, donaba mi sueldo, es posta. Cuando los guerrilleros salvadoreños entregaron las armas me quería apretar los gobelinos con una morsa. No por la revolución sino por haber invertido mal la guita. Tendría que haberles pedido recibo. En el local estaban todo el día unos cumpas que hacían artesanía "salvadoreña" y que la vendían en ferias y eventos, obvio que la mosca iba para la revolución.Una vez en ese local, no puedo precisar la fecha, resucitó el comité argentino que, en realidad, jamás se reunía. Me acuerdo que estaban unos peronistas a los que apodaban "la banda de los cuatro", que hacía referencia a la mujer de Mao, pero que eran cuatro atorrantes. Los cuatro peronistas nos manejaban la reunión como querían a los 50 zurdos que estábamos ahí. Uno de los cuatro, no voy a poner el nombre, llegó a ser funcionario de M*em, bastante famoso. Terminó quemado, tal vez injustamente, porque era, ahora me doy cuenta, un tipo piola. Una vez, años más tarde, me lo encontré en la calle corrientes. Me dijo: "Changuito…", por aquel entonces todavía era pendex,"…dejate de joder con el zurdaje. Venite que te llevamos al PJ". Era una oferta generosa. No la rechacé porque previera para donde iban con M*em sino porque uno no es peronista y listo, con esas cosas, los tipos de mi generación, no jodemos. Es como cuando un amigo, queridísimo, me pidió que me bautizara para que fuera padrino de su nene. Me dio pena pero, participar de un rito católico sin serlo, es una ofensa para los católicos.Nuestro periplo rumbo al norte continúa. Más allá del local y, sobre esa avenida espantosa que les dije antes, estaba otro puesto de Kebab. Pero estas no eran como las de antes, eran parecidas a la que te venden unos muchachos africanos en la calle lavalle, vayan que es riquísimo y, de paso, pueden impresionar a sus novios/as como gente de mundo, con un pan finito y, cosa rara en Estocolmo, con culadas de picante. Lo bueno de ese local era que, aunque te cagaras de frío, podías sentarte en la vereda, que estaba abierto hasta bastante tarde a la noche y que podías elegir que salsa ponerle a tu sándwich. En aquellos tiempos había muy pocos lugares para salir de noche, dicen que eso cambió pero, cuando anduve por allá, la ciudad era un desierto, había boliches en los que no dejaban entrar a los extranjeros. Uno de los pocos boliches que había era un pub muy de cuarta que era donde paraban los taxistas. Una vuelta apareció un pibe, no se de donde era, argelino, tunecino o algo así, después de contactar a todos los grupos posibles consiguió crear una discoteca cooperativa de los grupos juveniles. El lugar estaba muy bueno pero era para escuchar rock y para bailar. El rock si, pero me temo que bailar no era lo nuestro.Por último, pasando el boliche de las Kebab estaba la biblioteca central. Así como extrañar, extraño a los amigos que se quedaron o que se dispersaron por el mundo. Fuera de eso, hay dos cosas más, en primer lugar las bibliotecas increíbles que hay en todas partes, te traen el libro que vos quieras, en el idioma que vos quieras y te podes llevar el libro a tu casa. Y extraño los locales que había por todos lados con piletas de natación, climatizadas claro, y con gimnasios del puta madre, la entrada era, prácticamente, gratis.

En nuestras pampas, la edad de los libros ya nos pasó de largo y, muchos, hacen la gimnasia, corriendo la coneja que es un ejercicio estupendo.

Rinti: "Murió Paul Newman, supongo que eso me deja como el último actor carismático de Hollywood"

rr

No se si dieron cuenta pero la oposición quiso juntar diputados para votar contra el aumento de tarifas y no pudo, no van ni sus propios diputados.

Los buchones de Clarín están totalmente loquitos, pensar que ya no vamos a poder seguir "montaña rusa" por Volver.

No hay acuerdo posible con el FMI, es razonable que el gobierno lo busque pero el fondo no ha cambiado su política de siempre. http://elhombre3.blogspot.com/2009/10/otro-pais-destruido-por-kirchner.html

Sigue la invasión criolla a Suecia, tiembla el gringaje.