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Grecia siguió un ciclo, casi, igual al de España. Tuvieron años buenos en la década del 80-90, para fines de los 90 se sumaron alegres al Euro. Grecia contaba con 2 grandes partidos uno de centro derecha y uno de centro izquierda que eran socialdemócratas como el PSOE o los que gobiernan Santa Fe. Los partidos “gemelos” apostaron a integrarse a Europa, lo que, hasta cierto punto, tiene sentido si sos europeo. Abandonaron sus monedas nacionales y la protección a sus industrias, como compras todo y les cobras a los turistas en euros, debes cada vez más guita. En vez de pagar la deuda, te las rebuscas para endeudarte más y te ganas la confianza de la troika, la comisión europea, el banco central europeo y el fondo monetario, con planes de ajuste. Haces lo mismo que hizo Delarua, como no podes hacer cagar las jubilaciones por medio de la inflación, las rebajas. Con todo lo demás haces lo mismo. Cuando la actividad económica se reduce, tus ingresos caen, llegado cierto punto, cuando haces el ajuste, en vez de bajar el déficit, sube. Misterio del cosmos al cual, los argentinos, vamos a enfrentarnos pronto. ¿Alguno de ustedes tuvo, alguna vez, un boliche? Para no gastar, te ahorras la guita que deberías usar en mantenimiento, comprar mercadería o poner empleados, entonces vendes menos, tus ingresos caen y tenes que ahorrar más que antes. Con los boliches y los países, pasa más o menos lo mismo, al boliche lo vendes, más o menos por lo que te den, lo que yo hice, cuando las cosas se ponen jodidas soy capaz de pensar como un capitalista, que dios me perdone, fue comprar mercadería con plata prestada y vender el boliche, lo que hacen los europeos es emigrar. Francamente no se cuantos malabarismos hicieron en Grecia cuantas combinaciones hubo de gobernabilidad, pactos fiscales, planes de ajuste, elecciones que siempre ganaban los mismos. Al final ganó SYRIZA o como se llame, un partido nuevo, con alguna similitud, piensa uno, con la reunión de partidos y grupos varios de izquierda del PT de Brasil. El nuevo partido llegó al gobierno en enero del 2015, su programa era, básicamente, el repudio de los pactos con la troika, medio año después SYRIZA ganó un plebiscito, con más del 60 % los griegos votaron contra la famosa troika, será de dios que justo ahí SYRIZA firmó el acuerdo. Ese fue el final, al principio los SYRIZA pusieron al frente de la economía a Yanos Varoufakis, un académico independiente. Aun antes de entrar a su despacho, la troika amenazó con cerrar los bancos griegos. SYRIZA negocia alguna clase de alivio. Es una guerra de nervios entre Grecia y la troika. Las reuniones siguen día y noche, se discute a muerte por una palabra. SYRISA pierde. Varoufakis constata que tiene infiltrada a su propia administración, tiene secretarios que trabajan para la troika. El jefe del banco central griego, antes de cada decisión política genera una corrida bancaria advirtiendo sobre… una corrida bancaria. Varoufakis intenta repartir unos folletos en las reuniones de la comunidad europea, le dicen que no, que está prohibido. Recibe papeles para firmar y le dicen que ya no puede hacer reclamos que el plazo se cumplió ¿Se acuerdan de los “juicios” de los buitres? Bueno es eso mismo. Hay papeles que desaparecen, parece una especie de broma. Al pobre griego, un intelectual importante aunque ingenuo, lo engañan, se reúne con esa tal Lagarde, la del fondo monetario, una virreina a la que pronto vamos a tener por acá para felicitar a los macristas por sus audaces “reformas”. Lagarde le dice que ella también está de acuerdo con una quita de deuda. Una vez reunidos los tipos de la comunidad europea, Lagarde dice todo lo contario, Grecia debe cumplir hasta la muerte los acuerdos leoninos. Los genios del neoliberalismo también usan el “dividir para reinar”, Angela Merkel hace una cita con el primer ministro griego Tsipras, a solas, Varoufakis queda afuera. Varoufakis acuerda con los chinos, les vende el puerto del Pireo, los chinos reciben una llamada desde Berlín con amenazas, los chinos se echan atrás. El tiempo para pagar un préstamo gigantesco del fondo monetario se agota. Varoufakis anuncia la imposibilidad de pagar, entonces le llega una llamada del banco central griego: encontraron una suma enorme en una cuenta olvidada. El fondo monetario depositó la guita y se pagó a sí mismo. El tema nunca fue la deuda, mantienen a Grecia a flote con respiración artificial, salvan a los bancos de la unión europea, que prestaron guita sin ton ni son y llevan a Grecia a una política de shock. Unos meses después Tsipras empieza a sonar desmoralizado, Varoufakis quiere sacar a Grecia de la unión europea pero Tsipras no quiere hacer enojar a Angela Merkel, hay que cooperar. Cualquier parecido entre esto y lo que se lee en los diarios de hoy en BA no es una coincidencia. Grecia se compromete a un superávit del 3.5 %, imposible por completo. Varoufakis pregunta que obtuvieron a cambio, Tsipras le dice que les prometieron un alivio de las deudas. Una promesa vacía, de la que nunca más se oyó hablar. Llega el plebiscito, 61 % votan no al acuerdo, Varoufakis está feliz, es el único, el resto del gobierno lo mira para otro lado, están rojos, si, pero de vergüenza. La troika logró desmoralizar al gobierno griego, infiltrarlos, los líderes de SYRIZA no estaban preparados para la lucha. Creyeron, incluso Varoufakis, que podían convencer a la troika con argumentos y buena conducta. SYRIZA no contaba con dirigentes con experiencia sindical, de esos que negocian duro y que conocen los trucos del poder. Sindicalistas experimentados saben que no es la colaboración sino la amenaza de huelga lo que da resultado en las negociaciones. Las trampas y las infiltraciones de la troika se usan a todos los niveles, entre iguales, entre países y en los juicios. Una enseñanza de la capitulación de SYRISA es que no alcanza con tener razón, uno tiene que poder imponer su punto de vista. Como castigo por haber intentado rebelarse los griegos tuvieron el peor acuerdo de la historia. | |
cris
Con Cristina.
lunes, 20 de noviembre de 2017
Donde volvemos a Grecia. Las sirenas de Europa derrotan al astuto Varoufakis.
sábado, 10 de junio de 2017
Locos izquierdistas que les hacen perder las elecciones a tipos sensatos, hoy: Corbyn.
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En el 97 el Labour ganó la elección pero fueron tiempos de Tony Blair, que es como decir que en el año 95 ganó el peronismo, es mentira aunque usted quiera creerlo. A partir de ahí fue desinflándose, retrocedió en el 2001, y el 2005. En el 2010 el Labour sufrió una de sus peores derrotas de la historia y en el 2015 también perdió aunque más a causa del sistema de elección británico, es por distritos y se elige un diputado por distrito. Los conservadores, aparentemente, venían sin ningún problema, habían ganado por un campo, y por los ajustes se les echaba la culpa a la comunidad europea. Los ajustes siempre generan protestas y las protestas, si no toman dimensiones apocalípticas, siempre quedan en nada. Por eso aun las leyes más injustas suelen pasar. Los ajustes siempre están dirigidos contra los mismos grupos, familias obreras con niños, viejos pobretones, inmigrantes y negros varios, minorías de cualquier clase. Algo de eso empezó a volverse insoportable, al parecer también influye que muchos conservadores querían salir de la Comunidad Europea, en muchos casos con argumentos xenófobos y disparatados. Por algún motivo Cameron llamó a un plebiscito para determinar si Gran Bretaña iba o no a salir de la CE. Visto desde acá, la idea de que los británicos iban a votar en masa a favor de la CE es incomprensible. Distinto es en países que o bien están en la parte superior de la cadena alimenticia como alemanes y holandeses y que, obviamente, se benefician y los países que están muy abajo, en mi opinión los griegos, por dar un ejemplo, están contra viento y marea con la CE porque les dan un pasaporte para emigrar. En definitiva en los países que están cagados cualquier esperanza de limosna es bien recibida, aunque este comentario sea cruel y hasta algo discriminatorio. A los ingleses, y, ya que estamos, a los franceses no les conviene competir “mano a mano” con los alemanes, y a los obreros no les conviene integrarse en un mercado con salarios inferiores al de ellos. Aparte de la propaganda y de los dudosos testimonios de estudiantes de clase alta que querían ir a estudiar a no sé dónde, no había nada en el Bremain que fuera atractivo. A la campaña le dio color la lucha, “mi lucha” para el caso, de los grupos xenófobos que, en Europa occidental, son una especie de decoración de época como eran, en tiempos mejores, los punks. Lo bueno para los británicos de pie es que gracias al Brexit se libraron de James Cameron. Cameron era ciertamente un político de los de antes, bien vestido, verba inflamada, ajuste pero no sin cierto glamour. Vieron, esos tipos que siguen la misma mierda de siempre pero que le hacen creer, a boludos que quieren creer y que son muchos, que en cualquier momento, si, en cualquier momento patean el tablero y ¡paf! Se vino el cambio. Hay peronistas, aparentemente gente normal que anda por la calle y hasta tiene permiso de conductor, que le ve algo “peronista” a la Sra. Vidal. La realidad es, apenas, una sola y muy limitada, la fantasía es infinita y, como dijo un poeta, alcanza para todos. Después de la derrota del 2015, decorosa en los números, estrepitosa en las bancas, del Labour, la situación era desesperada aunque no muy seria, cuando eso pasa los labouristas eligen a algún tipo de izquierda, por ejemplo después de que Tatcher ganara la guerra de las Malvinas, con la inestimable colaboración del ejército de ocupación que teníamos en la Argentina, los labouristas presentaron de líder a Michael Foot, probablemente el dirigente más izquierdista de la historia del Labour. En las elecciones del 83 el Labour hizo la peor elección en todo el siglo XX. Y se acabó la izquierda labourista. En una situación similar, los dirigentes “sabios y prudentes” decidieron dejar pasar a Corbyn. Desde el comienzo una gran parte de los líderes y parlamentarios del Labour buscaron moverle el piso. Todo le jugaba en contra, era un señor mayor con perfil, para la media europea, muy izquierdista, cuando asumió la dirección del partido lo saludaron los griegos de Syriza, los comunistas de Portugal y… Cristina. A Corbyn lo llevó a la conducción la “juventud maravillosa” jóvenes zurdos, antiguos dirigentes sindicales y los muchachos labouristas de toda la vida que le ganaron una elección al partido. Los fanáticos corbynistas eran puro veneno piantavotos para los modernos políticos pragmáticos del “focus group”. El núcleo duro con el cual no se puede ganar nunca porque “lagente está en otra”. No solamente eso, si no que Corbyn quedó de culo con el “progresismo mediático” y con la mayor parte de los dirigentes del Labour adoptando una postura muy tibia, mejor sería decir que no le dio bola al asunto, con respeto al Brexit. A Cameron los substituyo una tal, sospechamos que va rumbo a un rápido olvido, Theresa May. La Sra. May tenía mayoría propia en el parlamento y su principal preocupación era, como siempre, el tan meneado Brexit. De nuevo los conservadores estaban divididos, por algún motivo May y los conservadores decidieron llamar a nuevas elecciones, no había necesidad, los conservadores tenían mandato para varios años más. En abril los encuestólogos o como se llamen esos magos modernos presuponían una victoria aplastante para May, con ese mandato reforzado el Brexit iba a ser no se que cosa e iba a llegar la misma lluvia de inversiones que pasó por el Río de la Plata. Para los enemigos de Corbyn entre el laborismo era la ocasión perfecta, la izquierda tan odiosa quedaría en terapia intensiva hasta el siglo XXII. Pero, como decimos, tal vez un poco chicaneramente, algo pasó. A los conservadores la inminencia de un gran triunfo se les subió a la cabeza y tuvieron, atención trolles macrianos, un sincericidio. El suicidio asistido cobró la forma de “dementia tax”, impuesto a la demencia, este, parece una propaganda inverosímil, era un impuesto que permitiría embargar las casas de los ancianos que recibieran asistencia del estado por estarse muriendo o algo por el estilo. El Reino Unido ha sido definido muchas veces como un país de propietarios, quedarse con las casas de los viejitos es una propuesta disparatada. El discurso de Corbyn es el mismo de siempre: hay demasiada pobreza y demasiadísma desigualdad, hay que cobrarles impuestos a los ricos y estatizar servicios públicos, no demasiados, solamente algunos esenciales. Por otra parte les cuento que estoy cansado de leer como les va para el orto a los pobres en Gran Bretaña, es cierto que acá les va peor pero no vayan a creer que hay tanta diferencia. Además Corbyn incluía alguna que otra golosina para la clase media. A que no saben a quien me hace acordar. Pero hubieron otras cosas, como la propia imagen de los candidatos, uno sospecha que Corbyn es como a los británicos les gustaría verse y Theresa May como realmente son. Vale la pena aclarar que el Labour no ganó las elecciones, pero es la primera vez que aumenta su representación desde 1997, mientras los conservadores perdieron 13 bancas, siguen siendo la primer minoría y necesitan aliarse con alguien para mantener el gobierno, ese alguien son los, bastante ultraderecha ellos, unionistas de Irlanda del Norte. ¿Y Corbyn? Ahora tiene la oportunidad de armar algo interesante con el Labour, en los comentarios se dice que una nueva elección se ve venir en el horizonte. Al fin y al cabo el Labour siendo un partido menos ligado a la socialdemocracia podía resistir mejor a la caída de la socialdemocracia europea, se esta cumpliendo. ¿Y los amigos neonazis? El UKIP perdió mal en todos lados, en Europa se están empezando a enterar que detrás del nacionalismo xenófobo y la grandeza racial del hombre blanco se ocultan los mismos liberales de siempre. ¿Y el Brexit? ¿No les importa a los británicos y me va a importar a mí? |
domingo, 26 de junio de 2016
Nace una nueva esperanza, Gran Bretaña abandona la Unión Europea. Por culpa de José López!
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Primero hay que explicar quien ganó y quien perdió. Ganó la extrema derecha xenófoba y perdió la socialdemocracia. El resultado da varias cositas que comentar: los jóvenes votaron en masa a favor de la UE pero no son tantos en la vieja Inglaterra. Los laboristas estuvieron a favor de la UE aunque históricamente muchos del ala izquierda, como el propio Corbyn, estaban en contra. Londres y Escocia votaron por la UE, lo de Escocia es interesante, se prefigura un futuro de países pequeños Cataluña, los Valones, y quien sabe que más asociados a la UE. Al parecer esos países están “voluntariamente” siendo llevados al lugar de Grecia. Bienvenidos al tercer mundo, mis queridos. Sin Escocia los laboristas no pueden ganar una elección en lo que queda de la Gran Bretaña, ni aunque resucite Margaret Tatcher. En el norte de Inglaterra, Manchester por ejemplo, votaron en masa contra de la UE. Los políticos que encabezaron la campaña del brexit, la salida de la UE, oscilan entre ultra conservadores y la derecha xenófoba, es decir son macristas. Para un criollo es como si el partido de Macri le hubiese ganado una elección a los socialistas de Santa Fe, la Sra. Stolbizer y Vicky Donda. Dicho esto hasta los nenes chicos saben porque ganó el brexit, raro que no haya ganado por más. Aunque parezca mentira, sobre todo si uno es de esta pampa salvaje, la campaña se centró en los inmigrantes. Es que hay cosas que en BA no se saben, por ejemplo que Tony Blair, el M*em británico como no, firmó una especie de cláusula según la cual los “ciudadanos europeos” podían entrar en las islas británicas sin limitaciones, dicen allá que llegaron un millón de polacos, de los cuales maomeno la mitad se aquerenciaron. Además, en contra de lo que uno piensa, el reino británico no es un lugar donde haya buenos censos y registros de las personas, según parece, para la media europea, en las islas, no se usa ni el DNI. La incertidumbre que conlleva esto último ayudó, como de costumbre, a confundir al electorado, los británicos estás convencidos de que más del 30% de la población es inmigrante, el número está por el 13%, y que todos los inmigrantes son árabes terroristas o the queen sabrá que. Después está también Cameron que llamó a un plebiscito, seguro, tan seguro, de que ganaba de taquito, uno sospecha que las corporaciones de siempre le prometieron apoyarlo y le mostraron cifras de que ganaba caminando, también puede ser que, simplemente, se haya vuelto loco. A mi en lo personal me sorprende lo fácil que parece haber sido, en estos años, inmigrar a esos países, cuando a mi me tocó vivir allá, no dejaban entrar ni al loro. Reconozco que no estoy especialmente al tanto y que el tema de la inmigración excede a este post pero “la libertad de viajar“y “un mundo sin fronteras” me dan mucha desconfianza. Por ejemplo es raro que se insista tanto con recibir a refugiados de Siria cuando lo más lógico, y lo más barato, sería ayudar a que se establezcan en países árabes. Miren, tengo amigos que se quedaron a vivir en el primer mundo y, si me preguntan, no se lo recomiendo a nadie, salvo gente que se caga de hambre, no se me ocurre como haría para viajar, y personas discapacitadas, que, si, reciben ayuda importante de los, cada vez más averiados, estados de bienestar, tienen un apoyo considerable. Quiero decir que los hijos de mis amigos o bien están por completo integrados y no hablan el castellano lo que no quiere decir que dominen el idioma local, no me pregunten como se llega a eso, o bien viven todavía en el guetto y van a peñas folclóricas y añoran un país que no conocen y que, básicamente, ya no existe. Los muchachos han vivido 40 años en Estocolmo y los gringos de a pie todavía los miran con cara de culo, como diciendo: “Ojo que yo soy el dueño de todo”. Desde ese punto de vista, lo raro, lo inexplicable es lo que pasa en BA, donde la evolución ha obligado al partido xenófobo a ocultar su racismo y donde a los árabes se les dice turcos y se casan con señoritas judías. Pónganse en la cabeza que lo nuestro no es normal aunque, dejémonos de joder, ser un poco más evolucionado que los nazis no es un mérito tan grande. En ese sentido he leído por ahí las quejas de los jóvenes globalizados, decían que habían perdido la posibilidad de trabajar y radicarse en no-se-cuantos países, esos son los muñecos que se pasean por Puerto Madero, les tengo una noticia, lo que la abrumadora mayoría de los seres humanos quiere es vivir en su propio país, vivir en paz, con trabajo y un sueldo razonable. Las ciudades industriales votaron por el Brexit en masa. Lo que pasa en Europa tiene poco o nada que ver con el racismo o con el terrorismo, para el caso, tiene que ver con una economía en crisis, los amigos británicos temen por sus puestos de laburo y por la debilidad del estado para garantizar unos servicios decentes a los que, para colmo, estaban acostumbrados. Está por verse si la salida de la UE sirve de pretexto para más ajuste, posiblemente si, si profundiza la “grieta” entre locales e inmigrantes, también si y, lo más importante, si debilita a la UE, probablemente si. Que la UE se debilite y que, diosito nos oiga, se haga mierda es bueno para todos, a largo plazo. Es más fácil derrocar una dictadura local que una democracia global. ¿Dije democracia? Perdón, se me escapó. Hay varios sindicatos grosos de las islas que votaron por salir de UE. El Labour perdió, en las últimas elecciones, casi 1 millón de votos que se fueron con el UKIP, un partido ultra derechista. Si uno escarba en lo que dice Moyano, por nombrar a uno muy notorio, encuentra que también tiene un discurso xenófobo aunque lo disimule. El discurso anti inmigrante es el discurso anti pobre, anti choripanero y anti planero, es el corrimiento de la exclusión, separando a los “negros” con laburos que el régimen necesita como los camioneros, y a los cuales hay que cuidar, de los “negros” que son descartables. Las organizaciones obreras pueden muy bien ser parte de movimientos de extrema derecha y lo estamos viendo. Por cierto que Moyano y todos esos dirigentes o boludos de a pie, que se las tiran de zurdos, no quieren que tipos que ganan 2 mil dólares o más por mes paguen impuestos, bueno, les tengo una noticia: ustedes también son de la ultra derecha, pescados. Por otra parte solo los misterios de la socialdemocracia nos acercan a una explicación de porque la UE era tan importante, parece que la socialdemocracia perdió su relevancia en el movimiento obrero o el frente territorial de los movimientos sociales, en vez de eso, se orienta por encuestadores y expertos con sus “focus groups” o lo que sea por el estilo. Una cosa más… ¿Se dan cuenta de que el gobierno del payaso quiere entrar a un lugar del que todos quieren salir? Y, una más y no jodemos más, el Brexit va a servir para responder a algo muy interesante ¿Existe algo peor que la Unión Europea? |


