cris

cris
Con Cristina.
Mostrando entradas con la etiqueta decada 90. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta decada 90. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de septiembre de 2014

Septiembre 2014, el cacerolazo perdido.

No se si alguien de afuera de la blogosfera politizada y de los, siempre algo misteriosos, guerreros de la redes sociales, sabía que ayer, creo que era ayer, se iba a producir un cacerolazo.

Ya de por si, para la ideología liberal, movilizarse es un contrasentido. Si sos liberal todo pasa por el “libre juego” de las instituciones. En vez de salir a la calle a pedir algo, lo que tenes que hacer es votar un representante que lo lleve adelante en el parlamento. Perdiste la elección, te jodes.

El liberalismo más o menos puro pasa por el Partido Radical, el liberalismo puro es como el marxismo puro, una pura nada, por eso el núcleo del radicalismo es Ricardo Alfonsin, es nada.

El propósito de los cacerolazos es cuestionar el resultado de las elecciones. Dice: nos están jodiendo, eso, ese gobierno, no es lo que queremos. Nos han hecho trampa. Por eso las fuerzas conservadores siempre nos advierten sobre la posibilidad, más bien la certeza, de que viene el fraude.

Los caceroleros son una paradoja andante, por un lado el país mayoritario es execrable, está compuesto de una masa informe de pueblos inferiores, de indios, de bolivianos, de judíos, por otro, ellos, la gente fina, los cultos, la gente de bien son mayoritarios y las elecciones les fueron robadas.

Los liberales deberían tener serios reparos a tratar de corregir una realidad política que les disgusta por medios extra parlamentarios. Eso se refleja en la evidente incomodidad de la dirigencia y los políticos radicales o afines con respecto al cacerolazo. Tiene sentido, imagínense llegar al gobierno después de haber torpedeado al gobierno anterior a fuerza de protestas callejeras, cómo respondes cuando te protesten a vos.

La extrema derecha no tiene, no debiera tener, reparos en salir a la calle para reclamar en beneficio de una minoría que perdió las elecciones. La extrema derecha ve al parlamentarismo y a las elecciones como un juego de sombras de las fuerzas reales, igual que los marxistas revolucionarios.

La extrema derecha y sus aliados conservadores son democráticos mientras no se les presente la posibilidad de dar un golpe de estado. El gobierno M*mista empezó por un golpe de estado, es cierto que no hubo cacerolazos, ni siquiera tenían masa como para intentar algo así. Fuimos a elecciones con saqueos, hiperinflación y debacle general y con 2 candidatos ultraconservadores en los partidos mayoritarios. Los liberales decidieron competir contra los conservadores con un candidato aun más conservador.

Desde el comienzo el gobierno patillista tenía el control de los medios y los grupos obreros o barriales díscolos fueron puestos en vereda por métodos paralegales. Las leyes de excepción económicas, que posibilitaron las privatizaciones y todos los abusos que siguieron, violaban la constitución pero ninguna acción era posible. Por lo menos hasta el 97 cuando los desocupados de Tartagal empezaron a cagar a tiros a la gendarmería. Delarua sinceró la situación declarando el estado de sitio y fue derrocado por los pibes de la moto, lo que podemos definir como una insurrección o, al menos, un contra golpe de estado.

La cacerola era golpista cuando apareció, los viejos recordamos cuando en los barrios finos de Santiago de Chile, salía la gente de bien con sus cacerolas para mostrarnos que había desabastecimiento y no había que comer, Chile fue cercado no les permitían importar alimentos y los camioneros tenían cerrada la frontera con nuestro país. Algo parecido tenemos acá, los caceroleros salen a protestar contra la inflación y apoyan a las empresas y corporaciones que la generan.

Lo que era una novedad era la convocatoria, llamar a salir a la calle desde los medios hegemónicos era un poco demasiado jugado por eso se convocaba desde las redes sociales. Eso tenía algo de pasado de rosca, de disparatado.

La pregunta es cómo se daba esa particular sinergia donde el llamado de grupos, más que anónimos, impresentables, a través de redes sociales que son una especie de juguete, nadie se toma en serio Feisbuc o como se llame, podía sacar 100 mil tipos a la calle.

El ánimo de aquellas manifestaciones era negar el triunfo, bastante rotundo, de los peronistas en el 2011. Salían para decirle al mundo, el derechista es un ciudadano del mundo ahora que el derechismo católico casi se extinguió, que el resultado de las elecciones no era cierto, que los ciudadanos, que no están atados por el clientelismo, la dádiva y el chorizan, no se sabe muy bien que quieren pero que están contra la shegua, los planes y el odioso populismo.

En cierta medida ese objetivo se logró, ahora todos creen que la derecha liberal, la conservadora y la ultra son mayoritarias. Yo también lo creía, hasta que se empezó a votar.

En cierto sentido es como si los loquitos de las redes hubieran caído en su propia trampa: 650 mil tipos afirman en tuiter, o lo que sea, que la semana que viene van a salir a la calle y que se van a hacer oír, por dios, que se van a hacer oír, todos se quedan en su casa y se ríen de los 20 pelotudos que fueron.

Una cosa que a los liberales y a los demócratas de toda laya les cuesta entender es que no siempre el número es decisivo en política, si nos ponemos a hacer números los piquetes, saqueos y motoqueros que derrocaron a Chupete son menos, muchos menos que los caceroleros de alguna de las marchas del 2012.

Durante las marchas de caceroleros nos decían que la caceroleada era para que el gobierno les “prestara atención”, no es cierto, la idea del cacerolazo está más cerca del golpe ya sea militar o “constitucional” como en el Paraguay que de una protesta ciudadana. Bueno, les faltó masa crítica.

La tranquilidad de la vanguardia cacerola es también porque están convencidos de que van a ganar en el 2015, hasta los buitres, sabios como son, hacen planes para cobros jugosos en el 2016.

El único mago de verdad que reconocemos en este blog es Tu Sam y decía: “Puede fallar”, muchachos, “puede fallar”.

¿Cuándo va a dejar el frente de izquierda, o como se llame, de votar igual que el PRO? Después de todo Trotsky cometió muchos errores pero nunca votó junto con el Zar de Rusia.

lunes, 25 de agosto de 2014

Cavallo ¿quién sino? vuelve para salvar al país.

Detrás de todo gran hombre hay una leyenda. Dicen que el padre de Domingo Cavallo era un honesto inmigrante que vendía escobas. En la década del 60 y primeros 70 Domingo se convirtió en un brillante profesor en la universidad de Córdoba, fue funcionario de las dictaduras de aquella época, presidente del banco central de Córdoba en 1970. Fue becado por la OEA y obtuvo un segundo doctorado en Jarvar. Como no podía ser de otra manera, en 1981, ingresó al ministerio del interior.

A Domingo Cavallo se le atribuye la “socialización” de la deuda externa en el 82. La verdad es que varios funcionarios de la dictadura fueron en esa dirección en esa época. Empezaron siendo “seguros” que les permitían a las grandes empresas, bancos y lo que ahora se conoce como buitres recibir una compensación por la guita que perdían por las continuas devaluaciones. Las empresas estafaban al estado, a los buitres les era muy fácil robarle a un estado del que formaban parte. En 1982 los que podían quejarse y denunciar estaban bien muertos. Cavallo fue presidente del banco central durante 60 días que le alcanzaron para convertir el choreo de las empresas en una estafa enorme. Las empresas y buitres diversos simulaban tener deudas que no tenían y le pasaban la cuenta al estado. De la deuda externa de los milicos la manganeta de las empresas era la mitad unos 23 mil millones, ojo, de 1983. Empresas buitres p. ej: grupo Macri, Amalita Fortabat, Techint, IBM, Ford, Citybank y siguen las firmas.

A mediados de los 80 Delasota buscaba caras nuevas para “renovar” al peronismo, en 1987 Domingo Cavallo fue electo diputado, lo que demuestra que la afinidad entre la derecha del peronismo y los ideólogos liberales no empieza con Menem. En 1989 este último lo nombró ministro de exterior.

Para el 91 las principales directrices de la administración menemista ya habían sido fijadas: política de ajuste, recesión, desregulación, confiscación de depósitos bancarios e hiperinflación para reducir los salarios.

Con un diagnóstico claro de la situación la primera medida de Cavallo como ministro es un plan de ajuste. La huelga de ferroviarios fue declarada ilegal, eso para los que todavía dicen que el gobierno de Menem no era una dictadura. Eliminaron las retenciones del campo. A continuación surge la ley de convertibilidad. Con la austeridad impuesta para evitar el déficit, que igual siguió estando, el propio Cavallo dice que 700 mil empleados públicos quedaron en la calle. En 1992 el PBI creció 9%, interesante demostración de que se puede crecer a partir del consumo de los ricos sin que la vida de la gente común mejore para nada, la inflación fue de 18%, lo que sería poco si no fuera porque los sueldos estaban congelados, espero que esto les quede en la cabeza a todos los que leen: 18% con sueldos congelados es hiperinflación. En 1993 el 80% de lo recaudado en impuestos venía del IVA, tal vez, quien sabe, el sistema impositivo más regresivo que haya existido.

Hubo un acuerdo con la banca acreedora llamado “plan Brady” y después de ese acuerdo la deuda pública creció y creció sin que los pobres que vivíamos en esa época viéramos inversiones, ni empleos, ni producción de nada. Como se puede tener tanta deuda sin que hayamos recibido nada es una especie de milagro. El milagro argentino de Cavallo. Los argentinos cumplimos nuestro sueño, viajar por Europa derrochando dólares y volver para encontrarse desocupado. Después vinieron las crisis, la de México, la de Tailandia, la de La Isla de la Fantasía. En el 96 con el triple de los desocupados y un 40% de población en la pobreza Cavallo abandonó el gobierno de Menem.

Pero nuestro pueblo nunca olvida a los que le sirven con amor y lealtad, en las elecciones de 1999 Cavallo obtuvo el 10% de los votos. El gobierno de Menem se retiró con una gestión inolvidable que solamente la habilidad de Delarua nos haría olvidar: retroceso del PBI, recesión galopante, déficit creciente, endeudamiento imparable e impagable y niveles de pobreza e indigencia africanos.

El gobierno de Delarua tiene algo de revolucionario, es una especie de indagación en los límites, es una tentativa de resolver una pregunta ¿Siempre se puede ir más abajo? La gestión de Machinea, las 48 horas de Lopez Murphy y el gobierno de Delarua en general son para algún otro artículo. Pero lograron algo que parecía imposible: que volviera Cavallo.

Todavía es objeto de debate como le volvieron a vender a Domingo a la clase política, para mi fue el Clarín, el Clarín los convenció de que la convertibilidad había sido un éxito y que, con la mano invisible, más invisible que nunca, del mercado, la recesión, la hiperdesocupación y la miseria generalizada desaparecerían por si solas, en 2 o 3 generaciones, como mucho. Cavallo empezó su segunda gestión con todo. Habría grandes rebajas impositivas para la industria, que mejor que debilitar el estado para combatir la recesión, después de todo. En julio del 2001 puso su ley de “déficit 0” pero ¿Cómo es la cosa? ¿No era que con la privatización de todo y 700 mil empleados públicos en la calle, se termina el déficit? Ah, si, nada mejor que un ajuste para combatir la recesión. Eso le enseñaron en Jarvar a Domingo, nada de sentido común que es cosa de zurdos y populistas. Para ese momento, hasta yo, que soy un boludo cualquiera, sabia que venía la noche y saque hasta el último peso del banco, cerré la cuenta directamente. Además del infame corralito estuvo el descuento de 13% a los jubilados, averigüen, porque el descuento era para los perejiles de clase media, los sueldos y jubilaciones de ellos recibieron un descuento de solo 1%.

Mi opinión es que Cavallo vino solamente para hacer el megarcanje, la deuda aumentó en 55 mil millones, los bancos recibieron 150 millones de comisión, eso dicen pero debe ser más, el “amigo” de Cavallo, ese tal Mulford, cobró 20 palos verdes y nadie sabe bien porque. Pero… ¿Para qué están los amigos eh?

Desgraciadamente llegó el 20 de diciembre y les dieron una patada en el culo, y es una pena porque hubiese sido interesante saber cuál era la próxima medida, como seguía el ajuste, como se privatizaban las escuelas primarias, como subía aun más el IVA y como venían un segundo y tercer megarcanje y como se vendían islas, como están haciendo en Grecia.

El otro día unos, no se si taraditos o provocadores pagos, lo cagaron a huevazos al ex ministro. Me llamó la atención la risita, tirando a sicótica, que ostentaba, cuando se levantó. Me pregunto si no estamos en presencia no de un político fracasado o de un loco economista liberal, me pregunto si detrás de la máscara no hay un actor, un mal actor dicho sea de paso, que hace de Cavallo. Quiero decir que el propio Cavallo no está realmente al tanto de lo que hizo y de lo que representa, no se como le llaman los sicólogos a eso ¿Disociación?

Es posible, entre tantas cosas siniestras, que Domingo Felipe no exista que sea una especie de títere pago que repite discursos que resisten todo análisis, como para distraer a la gilada, mientras un Mulford cualquiera o un Paul Singer se entretienen haciendo cabecear a los muñequitos.

Las causas contra Cavallo son unas 90, contrabando, sobresueldos, la venta a precio vil del predio de la Rural, estatización de la deuda privada, el megarcanje y un largo etcétera pero a Domingo Felipe no se lo puede meter preso, el es invencible, invulnerable, intocable porque muchos piratas y buitres varios, muchos con palanca en el poder judicial, la levantaron en pala con él y los amigos no se olvidan.

Que Cavallo no este preso es un acto de violencia terrible.

domingo, 19 de agosto de 2012

La década del 90 cuando fuimos, jóvenes, talentosos, ricos y con departamento en la costa del sol o devuélvanme los dólares, putos!

Me agarró la nostalgia, me acordaba de los buenos tiempos de Mendez y Delarua. No como ahora que no hay dólares para valorizar los ahorros.

En aquel entonces vendías un departamento, dejabas 100 mil dólares en el banco y te daban casi 1000 dólares por mes de intereses. Con 1000 dólares ganabas más que la mayor parte de los trabajadores. Eran 5 jubilaciones mínimas. Y todavía te quedaban los verdes en el banco. ¿Cómo no se nos va a quejar nuestra querida clase media culorroto? El verde valía lo mismo que el Euro ¡Juntabas un par de meses y te ibas a caretearla a las Uropas!

Ningún profesor de secundaria llegaba a más de mil pesos de sueldo ni que trabajara un millón de horas. Y si querías un crédito para comprar un lavarropas se te cagaban de la risa. No eran tiempos de lucha y queja como estos.

Charlie o Chupete no andaban haciendo discursos largos, Charlie tenía dos o tres frases cancheras. Era impresionante el tono, por un lado era de joda, es el primer tipo que dijo que, si la gente hubiera sabido lo que iba a hacer, no lo votaba, por otro lado era un discurso de amenaza, decía que “no le iba a temblar el brazo” y cosas estilo “al que no le guste que se vaya”. Chupete era solamente patético, no se atrevía a decir nada que no lo hubieran puesto en un papelito. Quien sería el hijo de un camión de putas que le tiraba letra.

A propósito del tema de la inflación todavía no encontré ningún comentario sobre como nos iba cuando no había inflación. Hice un cálculo simple, supuse que un laburante común ganaba 400 dólares y calcule que pasaba si el boleto de colectivo aumentaba 10 centavos y si la luz, el gas y alguna otra boludez aumentaban un 20% en un año. Eso da un 12 % de inflación anual. Si, parece poco sino fuera porque tenías el sueldo congelado y porque se te iba acumulando cada año. El boleto de colectivo pasó de 30 a 90 centavos con los muchachos en el gobierno y que la luz, el gas, impuestos y teléfonos aumentaron por encima del 20% anual en ese periodo (maomeno 91-2001). La inflación te hacía bien mierda cuando no había inflación y el INDEC modelo de aquella época te promediaba la luz y el colectivo con los viajes al caribe y tenías deflación. Pero todo el mundo parecía creerle al INDEC que había sido “reestructurado” por Cavallo.

Para el 95 el Patilla no debiera haber ganado, al menos no debiera haber ganado como ganó pero los medios hicieron una campaña genial donde se denunciaba a los peluqueros, las pavadas de Gostanian y los abrigos de visón de Maria Julia. Eso sumado a la clase media que terminó perdiendo pero que no va a aprender nunca.

Yo recuerdo haber votado por Bordón, el candidato era como para pegarse un tiro en las pelotas. Le había ganado una interna al Chacho Alvarez. Al Chacho recuerdo haberlo visto en el obelisco pidiendo por los pingüinos empetrolados, supongo que un acto de proto Kirchnerismo, salía por Telenoche de canal 13, diariamente. Y Lanata tenía boletas de alfombras que había comprado Maria Julia o podía ser Kohan o, ¿Por qué no?, Luisito Barrionuevo el líder sindical.

En esos tiempos los hombres eran hombres y nadie te daba laburo en relación de dependencia. Todos éramos pequeños empresarios. Recuerdo haber trabajado sábados a la noche, si tenías suerte te daban unos pesos ahí mismo, sino te pagaban con un cheque con fecha diferida, 45 días porque “no había inflación” y si tenías algún problema los intereses de las deudas, la de luz por ejemplo, eran los de la época de la hiperinflación, alguien se había olvidado de actualizarlos.

La comida era re barata y los almacenes y los supermercados se fundían. Y los comercios. Pero había cola en los restaurantes de lujo, era la época del sushi. El jamón importado era barato y además podías disfrutar del sabor de cómo se jodían los giles que producían jamón en el país.

Las villas miseria se iban despoblando, los desesperados se volvían a sus provincias, se iban a vivir a lugares abandonados y se internaban en el monte a cazar bichos. Tal vez ese regreso al monte era como la recuperación de la utopía.

Conocí pibes de la facultad que ya tenían el laburo en el primer mundo antes de recibirse. Las idische mames o las mammas italianas iban a llorar al aeropuerto. Los pibes ranas de la baja clase media dejaban el taxi y, a los pocos meses, estaban en un bar de tapas, poniéndonos la tapa y ganando 2500 euros en Valladolid, Badajoz o dios sabrá donde.

Los bichos chicos, esa industria nacional cara e ineficiente, lucharon lo que pudieron contra el invencible mundo globalizado hasta que terminaron de descubrir que en Taiwán fabricaban lo mismo pero más barato que el costo. Algunos, muchos, terminaron con dignidad, pagando lo que debían y en paz con el mundo. Otros tomaron el camino del éxito, vaciaron lo que pudieron, hicieron guita lo que pudieron y se las tomaron. Sospecho que en Grecia, al menos ahí, deben estar haciendo lo mismo. Uno puede decir que son unos hijos de puta pero la verdad es que tampoco se les dejó demasiada alternativa.

El problema es que la mentalidad de los burgueses criollos todavía no pudo superar esa etapa. Están clavados en la crisis para siempre. Los que somos, vamos a decirle así, disidentes de la burguesía tenemos unos parámetros complejos, medimos nuestra vida por como cambia la sociedad o, que más no sea, por lo bien que la pasamos. A mi pasar una noche de verano en una pelopincho tomando cerveza con los amigos me parece genial.

Pero los burgueses miden su vida de acuerdo con la guita. Cuando ahorran en dólares y pierden guita se quieren pegar un tiro, no entienden lo que está pasando. No siempre es conveniente seguir en la misma.

Y en cuanto a los griegos y españoles, por lo menos si pudieron disfrutar de las dulzuras del primer mundo. Un boludo que atendía el bar de tapas se compraba la, ¡autentica!, 4X4 alemana, japonesa que-se-yo-que y un departamento en Torremolinos o lo que carajo sea.

Pero a nosotros nos tocó pagar una fiesta en la que ni siquiera estuvimos. Vimos la foto en la revista “Caras” nada más. No solamente se quedan en el pasado sino que se quedan en un pasado de mierda.

No se, digo yo.

El 0800-buchón para denunciar a la Cámpora es un anticipo de la clase de dictadura que se viene cuando la clase media revolucionaria, los que estaban el otro día festejando el cumpleaños de la FAA, termine con el gobierno populista. Que nadie diga después que no le avisaron.

Hizo bien Assange en no dejarse llevar a Suecia, la cama que le están haciendo no tiene nombre, la antigua independencia, las antiguas garantías, las antiguas libertades del primer mundo están pasando a la historia. Para uno que estuvo exilado por esos pagos es casi incomprensible.

¿Dónde está Castells, carajo? así no se mata a un valiente!

martes, 26 de julio de 2011

Este blog es puro pueblo…Vamos Miguelito! Vuelve la felicidad!

Es que el pueblo votó por Miguelito porque no da más.
Hay tantos votos castigo. No es raro viendo a tantos pedir castigo por tantos desaguisados. Todo es un desastre. Antes se vivía mejor. Antes éramos felices.


Los pequeños propietarios están cansados. Si es necesario hundirse para salvarnos de la corrupción entonces vamos a hundirnos. El pequeño propietario es victima de una sociedad enferma, paga impuestos sin parar, cada vez más. Solamente para sostener a los políticos que nada hacen sino hablar. El pequeño propietario no quiere que el estado se meta.


¿De que carajo es propietario el pequeño propietario?


El pequeño propietario le quiere pasar el trapo a sus parientes europeos ¿Cómo puede ser que un francés, un francesito de un país de mierda que tiene 60 centrales nucleares gane más que yo que soy un pajerito sojero de la pampa wacha?


No hay nadie que exprese mejor los reclamos y las aspiraciones de los pequeños propietarios que una empresa monopólica. Nadie expresa mejor a la clase media que los recontra-millonarios.


El pueblo humilde, los "vagos", no se sienten representados por ese hato de sinvergüenzas politiqueros reformistas. Los vagos no necesitan ni escuelas, ni caminos (para ir adonde después de todo).


Lo que necesitan con urgencia es alegría.


Acaso alguien ha visto un estadista más feliz, más alegre que el Lole, cuando la ciudad del pecado (o del pescado, que más da) quedó bajo el agua. Y Lole que se paseaba con ese piloto gris. La verdad que Lole daba más lástima que los inundados. Porque por algo se inundaron, dios no le hace eso a la gente buena. Y Lole que mataba a los sumbersivos en diciembre del 2001. Y Lole que siempre se quedaba sin nafta en el final. Y la ex de Lole que amenaza con mostrar la foto de cómo se la traga el Lole. Porque el Lole es muy macho pero se la remorfa.


Y el gran Carlitos, Carlitos basquetbolista, Carlitos futbolista.
Carlitos y la odalisca.
¿Ustedes creen que, mientras tanto, gobernaba Cavallo?
Gobernaba Snoop Sing y Terminasian y la sra. Kruger.


Si no sos feliz con eso entonces sos un amargo. Le queres cagar la fiesta al pueblo, le queres.


Y Palega Ortito? Que me dicen de ese gran artista. Porque los verdaderos peronistas no son los que fueron en cana, y se rompieron el orto en la Unidad Básica y salieron casa por casa a tocar el timbre y ganar el voto. Y los que administraron. Y los que de veras son peronchos, y se saben la marcha y tienen, bien o mal, un pasado.


Miguelito es el verdadero peronista. Y si lo dice el diario La Nazión debe ser así.


Ahora, dice Miguelito, parece que vuelve a su brillante carrera artística. Y si Trom pudo. Y si Fel pudo. ¿Cómo no va a poder Miguelito?


Miguelito es un artista completo, del estilo de los que cuentan chistes en los asados.
Yo hinchaba por Miguelito, en serio, quería que el vago fuera gobernador. Nadie como él para darle felicidad a la gente.
Además nosotros, los 4 de siempre, sabemos que Miguelito está con D*alde.


Y no se engañen, olvídense del D*alde moderado y componedor del 2002. No. Ahora se viene el plan castigo, el plan revancha. ¿Así que vos sos estudiante? Mirá como te arancelo el orto, pelotudo. ¿Así que sos docente? ¿Sos obrero calificado? ¿Sos un peón? ¿Sos villero? ¿Movimientos sociales? ¿Minorías? Si Trom pudo…


Que bien que la hicieron, todavía andan por ahí los que le niegan a Miguelito su carácter de artista. Miguelito está con D*alde pero se nos hizo bien el boludo. Y los medios, que bien los medios. Que piolas que son. Te lo esconden y listo. La libertad de ocultar información.
Lo votaron sin saber con quien estaba Miguelito.
Pero, a quien le importa.


Los medios te cagaron bien cagado. Y nadie se enteró porque eso tampoco sale en los medios.
Voceros del pluralismo, que nunca te contaron que la gestión de Mauricio, de empresario fracasado a payaso bailarín, es un desastre.


Se viene Miguelito, el gobierno de la alegría. Con el mago Coria piensa gobernar y con Cufaro Ruso. Lamentablemente creo que Mr Chassman, y tal vez Chirolita, se murieron. Y Martín Karadagian, y Firulete, bueno este último no iba porque creo que era peronista en serio.


¿Es que no entienden el mensaje?
Gobiernan Kung Fu, Fumanchu o el Soldado Chamame. Es el fondo monetario.
El fondo monetario no delibera ni gobierna, solo a través de sus representantes.
Ese es el plan.


Vos igual careta de zona norte, vos que sos tan vivo y te reís de la gilada, ni se te ocurra olvidarte de pagar el seguro del auto, y si tenes un negocio, vendelo. A vos también te va a tocar y ni siquiera tenes la disculpa de que el payaso te engañó bailando o con el cartel que decía que estábamos bárbaro.


Miguelito es auténtico, te baila la cumbia. Así es él. Un vago.
Hay que rendirle a Miguelito el homenaje que se merece. Cuando vuelva al teatro hay que llenárselo bien llenado.
Que Miguelito vea que el pueblo está con él.
Vamos la Tota carajo!


Y vos que te crees un vivo bárbaro y que crees que el retorno de los payasos no te va a perjudicar: cuidate, nene. No sabes a cuantos como vos fuimos a despedir a Ezeiza en la época de Carlitos y de "dicen que soy aburrido" y del que te jedi.


Y ahora ni siquiera tienen Ezeiza, pichón.