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Con Cristina.
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viernes, 18 de agosto de 2023

La derecha no es como el peronismo si ganan la elección van a dar un golpe de estado y van a hacer lo que se supone que no se puede hacer.

¿Cuántos son los factores de poder? La embajada y el fondo, los europeos, las multinacionales y los exportadores.

¿Se puede gobernar sin alguna clase de enfrentamiento? Se está demostrando en la práctica que no.

La única forma de controlar la inflación es controlando a las empresas. Para empezar no se trata de la Unión Soviética, cualquier país de mierda del 1er mundo lo hace.

Yo siempre uso de ejemplo a Paris ¿Por qué va la gente a pasear allá y a todos les gusta? Porque el grueso de la ciudad está igual que hace 150 años ¿y cómo es posible eso? Porque si queres demoler te mandan a los gendarmes.

¿Hay algo en eso que no se entienda?

Para poder mandar a los milicos tenes que contar con la justicia. En el 1er mundo, no en la república socialista, el poder judicial siempre se ajusta a lo que quiere el ejecutivo y si no buscan la vuelta o bien para convencerlos o los obligan a renunciar ¡Vamos! es lo que hizo Macri.

Gobiernen en serio, basta de pelotudeces, porque si no pasa lo que está pasando ahora.

Es como una especie de castigo del cielo, por cierto que merecido, la derecha va a meter a los dirigentes que no supieron, más bien no quisieron, gobernar, en cana.

Para descolgar los precios de la comida, y un par de rubros más, de la locura del dólar hay que reducir a un mínimo las importaciones, hay industrias como las de los autos de las que salen más dólares de los que entran, si no pueden exportar van a tener que adaptarse y si no van a tener que cerrar, al menos por unos años, “reconvertirse” como dicen los macristas.

Igual las importaciones al pedo son omnipresentes, el país es como una especie de agencia importadora de basura, a eso se le llama “colonialismo”.

Para juntar dólares hay que enchufarles impuestos “confiscatorios” a los exportadores, es eso o la devaluación perpetua que te condena a la inflación. Hay muchos ricachones que van a tener que acostumbrarse a ganar en pesos.

La clase media careta deberá abandonar Cancún incluso punta del este.

Voy a repetir algo que vengo diciendo siempre y que, al parecer, nadie cree, que Macri terminó su mandato porque le dieron 45 mil millones, sin eso caía en mayo del 2018.

Recordemos que hasta entonces se dedicó a tomar deuda, fueron alrededor, probablemente bastante más, de 60 mil millones que representaba todo el crédito posible.

Porque sin dólares se venía la recontra archi ultra devaluación y la hiper inflación con un panorama similar al 2001.

Incluso los 45 mil millones apenas les alcanzaron para un año y medio. Alberto asumió con cepo cambiario y las arcas vacias.

Ya tuvimos dolarización, porque se vuelve a discutir esa insensatez, porque es necesario una solución mágica-liberal.

Con el 1 a 1 y el gobierno de Cavallo había inflación con sueldos congelados durante 10 años, recesión, desindustrialización, la desocupación se triplicó y el PBI retrocedió durante todo el 2do mandato del innombrable.

La misma receta va a dar el mismo resultado pero esta vez no porque el peluca es un genio, porque “la gente” está cansada, porque “la tenes adentro kuka” y cualquier otra boludez sin sentido que se les ocurra.

La idea de que no lo van a poder hacer porque el parlamento no-se-que-cosa o porque “los dólares no alcanzan” me parecen, a mí, otra boludez más, van a puentear el parlamento arreglando con peronistas de las provincias que transan con cualquiera, como hicieron con Macri, y si no da van a usar a la corte suprema o algún juececito ignoto en Córdoba.

En cuanto a los dólares necesarios, no sé, van a conseguir prestados en condiciones leoninas y los felices acreedores se van a quedar con, por ejemplo, la Vaca Muerta o el Ternero Vivo, o con alguna provincia que más da.

Que el pueblo en la calle derribe a un gobierno con todo a favor, recién electo es improbable.

Ahora a mí no me interesa la derecha, son todos más o menos iguales, representan al imperialismo tipo Zelenski o como se llame, me preocupa la gente que los vota.

Son dos clases, literalmente, los pobres están abrumados por su situación y optan por quien les ofrece una salida individual, por cierto que los pobres están para el culo a propósito, podrían estar mejor hay recursos de sobra pero la clase dominante asegura su dominio teniéndolos al límite.

Distinto es el caso de los votantes de clase media, intentan hacer feliz al imperialismo autodestruyéndose.

Recuerdo a los votantes de Delarua huyendo del país despavoridos en el 2001.

lunes, 15 de febrero de 2021

M*em siempre estuvo a favor del país, aunque no de este.

Un poco estúpido, un poco pícaro, todo él socarrón. Son los mesías del 3er mundo. Así como siempre tuvimos un peronismo leal, nacional y combativo, siempre tuvimos a los que Evita llamaba los “vendepatria”. Hubo un peronismo de la tranza que pactó privilegios y negocios con Aramburu y Rojas, con Ongania.

Estaba cerca de la JP en el 73, a medida que la JP quedó más y más enfrentada con Perón el zorro riojano se fue abriendo.

Para el 76 el peronismo complaciente quedó, más o menos, donde está hoy el radicalismo, las ideas que reclama no tienen nada que ver con la práctica. Están aliados con los sectores más jodidos del capitalismo depredador.

Lo interesante del caudillo riojano era el circo, la payasada, las celebridades. Un país con la economía “abierta”, integrado al mundo y queseyoque, no necesita mayormente gobierno, salvo para distraer.

Como puede ser que eso funcione, que los distraídos terminen cagados de hambre y que no sepan ni que fue lo que pasó.

Es interesante observar cómo se hundió el 1 a 1, como los dólares fueron desapareciendo, se iban en remeras baratas que bajaban en los barcos, se iban en “inversiones”, un sector de la clase media cumplía el sueño del pibe: Disneylandia.

No me digan que eso no es cómico, unos descerebrados hunden a su país para ir a sacarse fotos con un boludo disfrazado de ratón Mickey.

Como todo eran dólares y todo entraba libremente, el supermercado estaba lleno de queso francés, de cerveza belga, de salchichas alemanas y de fideos italianos, si eso no es la felicidad, entonces no sé qué es.

Las empresas del estado que, bien o mal, habían prestado su servicio, que contaban con personal preparado que tenían tecnología, planes y futuro, fueron entregadas a grupos internacionales o los macris de siempre.

Hay gente, hay gente para todo, que por ser muy joven o por carecer de criterio o por sufrir de disonancia cognoscitiva, cree que no hubo inflación en esos años de playas doradas de Miami.

Vaya uno a saber qué clase de mecanismo perverso hace que gente, en apariencia normal, mienta patológicamente.

Por ejemplo ¿Cuánto valía un boleto de colectivo cuando empezó la convertibilidad? 30 centavos ¿Cuánto valía en 1999? 80 centavos. Ustedes dirán que es un caso extremo y que el resto de los precios no se fue tan arriba, más vale pero…

La inflación durante “la época en la que no había inflación” rondaba el 10 % anual, ustedes dirán que es poquito, casi nada en comparación con el gobierno revolucionario de Macri.

A ver si nos entendemos 5 años, fueron más, con un 5% de inflación, seamos generosos, y salarios congelados equivalen a una caída del 25 % del salario. Yo recuerdo perfectamente haber vivido en esa situación.

También tenía, el tío patilludo, una especie de oposición liberal, eran los radicales de siempre y se le sumaba el periodismo “progresista”, Lanata aparecía por canal 2, creo que era, con Verbitsky. De esa época y de ese grupo, nacen las denuncias interminables, que las alfombras, que los escritorios, que los peluqueros en los aviones y una sarta de giladas por el estilo. Nadie cuestionaba el esquema de fondo, el liberalismo era la verdad de la vida, el único problema que restaba eran los “inescrupulosos”. Si el me*nemismo hubiese tenido un mínimo de medios opositores, C5N, Navarro y un par de radios, el corralito hubiese llegado mucho antes, la noticia de que los bancos no eran sólidos y que había que sacar, ya, los dólares hubiese bastado, porque ya nada sostenía la ilusión.

Una pregunta relevante sería saber en qué momento empezó la recesión, en mí, muy limitada, experiencia había menos laburo ya en año 94. Suele ser así, la primavera dura un instante y las deudas quedan para siempre.

Hay una clase media que o bien tiene recursos muy sólidos, uno piensa en tipos que poseen un montón de tierras, o bien una habilidad enorme para acomodarse, por cierto que, llegar a funcionario, no era tan difícil, los “nuevos argentinos”, los ganadores, los chantas, los importadores, los privatizadores.

Y a no olvidar que otros sectores, más numerosos, de la clase media recibieron su caramelo, apareció el crédito y fue posible endeudarse para conseguir el lavarropas que uno siempre soñó. Con ese pretexto lo votaron masivamente, en el 95 cuando ya se veía venir la noche.

Después hay un sector, sigue habiendo, del pueblo que es infantil en política, si ve a un, notorio, pelafustán siendo festejado por usar pantalones que le quedan grandes, un módico Chaplin provinciano, y a los señores serios, aquellos comunicadores, como Morales Solá hoy en día, que dicen que está todo bien, entonces, el incauto va y lo vota.

En el 95 todavía tuvieron votos los radicales, estaba ese tal Massacheci ¿dónde está? ¿ya se murió él también? en todo caso ¿falta mucho? El otro candidato era un tal Bordon, otro caído en combate, un peronista gris onda Luder. Era difícil no ganar esa elección, tampoco le echemos toda la culpa a los votantes. Yo creo que vote por Patricia Walsh y/o Vilma Ripoll, si vas a tirar el voto, hacelo bien.

Uno de los problemas graves es que a la gente, muchos clasemedieros informados, le gustan las novelas policiales, a lo mejor, si, el putillo riojano tuvo que ver con la voladura de la AMIA, con la, otra voladura, de río tercero y casi seguramente con todos los negociados horribles que se mandaron en las privatizaciones pero frente a la “apertura”, el 1 a 1, los sueldos congelados y etcétera quedan como adornos.

Es más, creo que se busca oscurecer la esencia de la colonización del 3er mundo con discursos morales.

Dentro de las anécdotas lo más significativo fue la abolición del servicio militar, era de cajón que, después de la locura de Malvinas, nadie se bancaba el poder militar, los colimbas son la carne de cañón, pensándolo es increíble que mandaran a los pibes a morir a las islas. Igual la colimba murió porque ya no había guita para mantener a 300 mil pendejos jugando con escopetas.

Me interesa más el otro punto de vista, el de los sobrevivientes, los tipos que se fueron a vivir al monte y vivían de la caza y de la pesca, no los estoy jodiendo, sé de gente que lo hizo. Me interesa recordar a los beneficiados con esas jubilaciones anticipadas, empleados de empresas del estado con décadas de experiencia que recibieron la gracia de una indemnización de miles de dólares, se compraron un kiosco y un taxi y al año estaban cagados de hambre.

Me interesan, es más o menos una lectura simbólica, los tipos, los clase media, como uno mismo que perdieron los negocios, los emprendimientos, las pymes que podrían haberlos hecho felices, producir hace feliz a la gente, y que perdieron todo, se defendieron como pudieron, se atrincheraron en empleos sin esperanza, y todo eso para conocer a un desocupado de allá haciendo de Pato Donald.

lunes, 25 de agosto de 2014

Cavallo ¿quién sino? vuelve para salvar al país.

Detrás de todo gran hombre hay una leyenda. Dicen que el padre de Domingo Cavallo era un honesto inmigrante que vendía escobas. En la década del 60 y primeros 70 Domingo se convirtió en un brillante profesor en la universidad de Córdoba, fue funcionario de las dictaduras de aquella época, presidente del banco central de Córdoba en 1970. Fue becado por la OEA y obtuvo un segundo doctorado en Jarvar. Como no podía ser de otra manera, en 1981, ingresó al ministerio del interior.

A Domingo Cavallo se le atribuye la “socialización” de la deuda externa en el 82. La verdad es que varios funcionarios de la dictadura fueron en esa dirección en esa época. Empezaron siendo “seguros” que les permitían a las grandes empresas, bancos y lo que ahora se conoce como buitres recibir una compensación por la guita que perdían por las continuas devaluaciones. Las empresas estafaban al estado, a los buitres les era muy fácil robarle a un estado del que formaban parte. En 1982 los que podían quejarse y denunciar estaban bien muertos. Cavallo fue presidente del banco central durante 60 días que le alcanzaron para convertir el choreo de las empresas en una estafa enorme. Las empresas y buitres diversos simulaban tener deudas que no tenían y le pasaban la cuenta al estado. De la deuda externa de los milicos la manganeta de las empresas era la mitad unos 23 mil millones, ojo, de 1983. Empresas buitres p. ej: grupo Macri, Amalita Fortabat, Techint, IBM, Ford, Citybank y siguen las firmas.

A mediados de los 80 Delasota buscaba caras nuevas para “renovar” al peronismo, en 1987 Domingo Cavallo fue electo diputado, lo que demuestra que la afinidad entre la derecha del peronismo y los ideólogos liberales no empieza con Menem. En 1989 este último lo nombró ministro de exterior.

Para el 91 las principales directrices de la administración menemista ya habían sido fijadas: política de ajuste, recesión, desregulación, confiscación de depósitos bancarios e hiperinflación para reducir los salarios.

Con un diagnóstico claro de la situación la primera medida de Cavallo como ministro es un plan de ajuste. La huelga de ferroviarios fue declarada ilegal, eso para los que todavía dicen que el gobierno de Menem no era una dictadura. Eliminaron las retenciones del campo. A continuación surge la ley de convertibilidad. Con la austeridad impuesta para evitar el déficit, que igual siguió estando, el propio Cavallo dice que 700 mil empleados públicos quedaron en la calle. En 1992 el PBI creció 9%, interesante demostración de que se puede crecer a partir del consumo de los ricos sin que la vida de la gente común mejore para nada, la inflación fue de 18%, lo que sería poco si no fuera porque los sueldos estaban congelados, espero que esto les quede en la cabeza a todos los que leen: 18% con sueldos congelados es hiperinflación. En 1993 el 80% de lo recaudado en impuestos venía del IVA, tal vez, quien sabe, el sistema impositivo más regresivo que haya existido.

Hubo un acuerdo con la banca acreedora llamado “plan Brady” y después de ese acuerdo la deuda pública creció y creció sin que los pobres que vivíamos en esa época viéramos inversiones, ni empleos, ni producción de nada. Como se puede tener tanta deuda sin que hayamos recibido nada es una especie de milagro. El milagro argentino de Cavallo. Los argentinos cumplimos nuestro sueño, viajar por Europa derrochando dólares y volver para encontrarse desocupado. Después vinieron las crisis, la de México, la de Tailandia, la de La Isla de la Fantasía. En el 96 con el triple de los desocupados y un 40% de población en la pobreza Cavallo abandonó el gobierno de Menem.

Pero nuestro pueblo nunca olvida a los que le sirven con amor y lealtad, en las elecciones de 1999 Cavallo obtuvo el 10% de los votos. El gobierno de Menem se retiró con una gestión inolvidable que solamente la habilidad de Delarua nos haría olvidar: retroceso del PBI, recesión galopante, déficit creciente, endeudamiento imparable e impagable y niveles de pobreza e indigencia africanos.

El gobierno de Delarua tiene algo de revolucionario, es una especie de indagación en los límites, es una tentativa de resolver una pregunta ¿Siempre se puede ir más abajo? La gestión de Machinea, las 48 horas de Lopez Murphy y el gobierno de Delarua en general son para algún otro artículo. Pero lograron algo que parecía imposible: que volviera Cavallo.

Todavía es objeto de debate como le volvieron a vender a Domingo a la clase política, para mi fue el Clarín, el Clarín los convenció de que la convertibilidad había sido un éxito y que, con la mano invisible, más invisible que nunca, del mercado, la recesión, la hiperdesocupación y la miseria generalizada desaparecerían por si solas, en 2 o 3 generaciones, como mucho. Cavallo empezó su segunda gestión con todo. Habría grandes rebajas impositivas para la industria, que mejor que debilitar el estado para combatir la recesión, después de todo. En julio del 2001 puso su ley de “déficit 0” pero ¿Cómo es la cosa? ¿No era que con la privatización de todo y 700 mil empleados públicos en la calle, se termina el déficit? Ah, si, nada mejor que un ajuste para combatir la recesión. Eso le enseñaron en Jarvar a Domingo, nada de sentido común que es cosa de zurdos y populistas. Para ese momento, hasta yo, que soy un boludo cualquiera, sabia que venía la noche y saque hasta el último peso del banco, cerré la cuenta directamente. Además del infame corralito estuvo el descuento de 13% a los jubilados, averigüen, porque el descuento era para los perejiles de clase media, los sueldos y jubilaciones de ellos recibieron un descuento de solo 1%.

Mi opinión es que Cavallo vino solamente para hacer el megarcanje, la deuda aumentó en 55 mil millones, los bancos recibieron 150 millones de comisión, eso dicen pero debe ser más, el “amigo” de Cavallo, ese tal Mulford, cobró 20 palos verdes y nadie sabe bien porque. Pero… ¿Para qué están los amigos eh?

Desgraciadamente llegó el 20 de diciembre y les dieron una patada en el culo, y es una pena porque hubiese sido interesante saber cuál era la próxima medida, como seguía el ajuste, como se privatizaban las escuelas primarias, como subía aun más el IVA y como venían un segundo y tercer megarcanje y como se vendían islas, como están haciendo en Grecia.

El otro día unos, no se si taraditos o provocadores pagos, lo cagaron a huevazos al ex ministro. Me llamó la atención la risita, tirando a sicótica, que ostentaba, cuando se levantó. Me pregunto si no estamos en presencia no de un político fracasado o de un loco economista liberal, me pregunto si detrás de la máscara no hay un actor, un mal actor dicho sea de paso, que hace de Cavallo. Quiero decir que el propio Cavallo no está realmente al tanto de lo que hizo y de lo que representa, no se como le llaman los sicólogos a eso ¿Disociación?

Es posible, entre tantas cosas siniestras, que Domingo Felipe no exista que sea una especie de títere pago que repite discursos que resisten todo análisis, como para distraer a la gilada, mientras un Mulford cualquiera o un Paul Singer se entretienen haciendo cabecear a los muñequitos.

Las causas contra Cavallo son unas 90, contrabando, sobresueldos, la venta a precio vil del predio de la Rural, estatización de la deuda privada, el megarcanje y un largo etcétera pero a Domingo Felipe no se lo puede meter preso, el es invencible, invulnerable, intocable porque muchos piratas y buitres varios, muchos con palanca en el poder judicial, la levantaron en pala con él y los amigos no se olvidan.

Que Cavallo no este preso es un acto de violencia terrible.