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Todo el mundo dice que Alberto tiene un aire a Alfonsín, es progre, bien intencionado, no hizo todo mal, no nos endeudó con el fondo, no reventó al país, no mandó a la policía brava a reprimir y perseguir a las manifestaciones. Pero fue débil con los poderosos, dejó que la corte, los grandes empresarios y demás dueños del país se salieran con la suya, solamente se opuso a ellos de palabra. A Alfonsín le decían “caballo de estatua” no te caga pero no va a ninguna parte. El síntoma de la falta de resolución del problema de la deuda, de las concesiones a los jueces de la injusticia y de la debilidad frente a los formadores de precios, es la inflación. En un principio no era tan feroz, 4 o 5 puntos por mes, con salarios y jubilaciones que le seguían el tren o incluso le ganaban, hace unos meses que eso no está pasando. Alfonsín tenía a la CGT, en ese entonces muy poderosa, en contra, más por motivos políticos que otra cosa. Hoy en día no están contra Alberto pero parecen no tener problemas en pactar con la derecha. El peronismo resolvió sus diferencias con una interna, por un lado estaba el progre Cafiero y del otro estaba el innombrable que era gobernador de La Rioja. Los 4 politizados de siempre sabíamos que Cafiero era más o menos como Alfonsín y que el Riojano era retrógrado. El tipo nos deleitaba con patillas a lo Facundo, se paseaba a caballo con un poncho y hablaba con un acento falso, pero tenía un mérito que muchos no tienen, había sido un gobernador aceptable y se había ganado a la gente en su provincia. Más que muchos de los que andan dando vuelta ahora. Los radicales habían tenido su momento progre con Alfonsín, incluso el mismo Alfonsín se había negado a presentar su propio candidato, no me acuerdo de quien se hablaba, tal vez Freddy Storani, la cuestión es que fue electo a dedo ese tal Angeloz, un atorrante del que se decía, mengueche lo va a probar ahora que el tipo está muerto y enterrado, que había tenido que ver con la muerte de un tal Maders o algo así, que había denunciado asuntos muy sucios en Córdoba donde Angeloz era gobernador. No sé qué va pasar en una, supongo que inevitable, interna del peronismo pero es posible que sea entre un candidato progre, léase de Cristina, y alguno tipo Massa o el propio Massa, no lo sé. Hay algunas excepciones pero en general los gobernadores peronistas hicieron poco y nada para que Cristina fuera candidata, tal vez de ahí venga su renuncia a la candidatura. Quiero decir que Massa, está bien que no lleva poncho ni patillas, es candidato a ganar unas PASO del peronismo. No la veo a Cristina recorriendo las provincias con un candidato, Wado hipotéticamente, bajo el brazo. Kicillof es mejor candidato, ya gobernó una provincia, tiene carisma, todos lo conocen y un largo etcétera, sin embargo parece ser que, presentarse en la provincia, le va a llevar votos al peronismo. Por cierto que esto último parece una apuesta a que la derecha gane este año y “después volvemos”. Me hace pensar en el 55 cuando unos cuantos parecen, no me consta, haber dicho volvemos en un par de años y después, en última instancia pasaron casi 50 años como si nada. No estoy muy seguro de que en política exista el “después volvemos”, al menos no dentro del lapso de vida de una persona. En realidad uno cree saber todo de la derecha, que van a devaluar, que van a dolarizar, que van a ajustar, que van a confiscar depósitos bancarios, que van a privatizar empresas y entregar recursos naturales y que cuando la gente, cagada de hambre, salga a la calle van a reprimir. Lo misterioso es como pueden ser tan competitivos con ese lastre. Pero ahí están, una multitud que se mata viendo el canal de Macri y vivando a Pato y al Milei. Un nuevo gobierno de la derecha es muy probable que termine como en Ecuador, con golpes de estado porque nunca pueden terminar el mandato. Me viene a la mente una definición de crisis, vieja como el mundo, “la nuevo que no puede nacer y lo viejo que no puede morir”. | |
cris
Con Cristina.
sábado, 20 de mayo de 2023
La historia nunca se repite pero esto tiene cierto aire a 1989.
sábado, 1 de junio de 2013
Un canto desesperado de amor a la honestidad o de cómo la decencia de los hombres de bien ha convertido mis testículos en dos zeppelines.
El honestismo revolucionario le ha dado los mejores momentos a este país. Alfonsin, sin ir más lejos, se fue del gobierno más pobre de lo que llegó. Los tipos comunes de clase media perdimos nuestros ahorros, nuestros hogares, nuestros laburos y nuestra vida en general pero ¿qué importa? Si Alfonsin se fue pobre. Y los garcas del Clarín se fueron más ricos que antes. ¿Eran realmente los funcionarios de Alfonsin tan honestos? El candidato radical en el 89 ¿cómo se llamaba? ¿Era honesto ese? ¿Si? A Angeloz le decían Aloé Vera, todos los días le encontraban una propiedad nueva. ¿Delarua era honesto? ¿Honesto con quién? ¿Por qué no le preguntan a los familiares de las víctimas de la represión del 20 de diciembre? El reviente del menemismo, de los ruralistas o de los economistas serios, me exime de cualquier comentario. Los periodistas, o como quieran llamarles, que difunden, indignados, los informes honestistas son famosos, son famosos por haber tranzado con quien venga, por plagiarios, por mentirosos, por cobrar coimas de tipos siniestros, como los ministros del turco puto o ese tal Desantibañez que era jefe de la side. Un tipo que le vende a la gilada libros de historia con material sacado de wikipedia ¿Ese es honesto? Un ciudadano modelo. Nos hacen el verso de la honestidad tipos que eran funcionarios de la dictadura militar, lo que los convierte en cómplices de asesinos y ladrones. Porque cuando los milicos te secuestraban se llevaban todo lo que había en la casa, por si alguno no se enteró. Los paladines de la honestidad son todos millonarios ¿De dónde sacaron la guita? ¿Cómo puede ser, que tipos que escriben artículos que parecen redactados por un nene de 8 años, sean millonarios como si hubieran escrito los cuentos de Borges? ¿Cómo puede ser millonario un tipo con un programa de cable que tiene rating bajo cero? Las empresas les pagan fortunas por publicidad en programas que no mira nadie ¿Por qué lo hacen? ¿Es alguna clase de beneficencia? Y los testimonios. Esos tipos truchos de esa especie de farándula inexplicable de lumpenes con plata, y la secretaria despechada que cuando va a la justicia se desdice. Y el circo barato hecho de cartón y que tiene, según la medidora de Clarín, más rating que la selección con Messi. ¿Los medidores de rating, que son una ridiculez, son honestos? Y los honestos de la clase media que te hablan de los niños pobres ¿Cuándo carajo les han importado los niños pobres y los pobres en general a la clase media? ¿Cuándo fue? ¿Cuándo trajeron dos teles de Miami? ¿Cuándo depositaron la guita en el Uruguay? ¿Cuándo pagaban con pesos los hoteles en Niuyork? Los mismos pelotudazos que se conmueven con los niños pobres mandan a sus propios hijos a escuelas privadas, porque aman a los pobres, si, pero de lejos. Y los revolucionarios honestos que luchan para que los tipos que ganan 15-20 lucas zafen de pagar 400 mangos de impuesto a las ganancias, ese egoísmo miserable es una educación bárbara para la clase obrera. A ver, por ejemplo, los tipos que quieren hacer ajustes en la ciudad y para ahorrar guita, con el propósito de gastar en propaganda y montones de obras sospechosas, deciden construir un centro cívico en el Borda y, cuando los loquitos y sus doctores se quejan, los cagan a palos ¿Esos vendrían a ser honestos? No me dejen así, contéstenme ¿Esos son los honestos? | |

