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Con Cristina.
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lunes, 31 de mayo de 2021

La campaña de Larreta, con la vacunación inexistente, la conectividad inexistente y el lastre para el futuro.

No hay otro resultado posible.

Si las clases presenciales siguen. Incluso por la fuerza, se pueden imaginar adónde van a parar los docentes que laburan en las privadas si no quieren ir.

Si cada día suben un poquito los contagios.

Si incluso las familias, vía el achicamiento de vacantes, son obligadas a mantener las clases presenciales.

Y si a ese panorama maravilloso le sumamos el “plan de vacunas” de Larreta con el 70 % de los docentes sin vacunar.

Es un mecanismo de depuración.

Los docenes con problemas físicos, en muchos casos desconocidos por ellos mismos, van camino al horno.

Pero, ojito, porque a lo mejor no todos “los que tienen que morir”, según un filósofo contemporáneo, estiran la pata, por cada fallecido, un montón, quien sabe qué porcentaje de los infinitos contagiados, va a quedar jodido.

Pestes diversas, pulmones colapsados, daños físicos todavía no bien conocidos, todo ese paquete, le va a tocar a un montón de gente. Por años, décadas por venir.

Es una experiencia acumulada por la humanidad y dice: “con los virus no se jode”. Enfermedades “tontas” como el sarampión y la varicela dejan a un porcentaje significativo de la gente mal, porque no el coronavirus, que es mucho peor.

Esos docentes, y el resto, claro, van a terminar en licencias por enfermedad que el estado, nosotros la gilada, va a tener que pagar. Hagan cuentas, sumen los docentes contagiados, otros también pero limitémonos a los docentes, calculen el porcentaje de los que van a quedar con problemas.

Ahora curso de matemática aceleradísimo: si en la ciudad se contagian, digamos, medio millón, el 1 % son 5 mil, si se contagian 50 mil docentes el 1 % son 500, el 10 % son 5 mil y el 20 % son 10 mil.

¿Cuánto piensan que va a costar la kinesiología, los tratamientos varios y los días por enfermedad de 5-10 mil docentes? Es una culada de guita, mis amigos.

¿No se siente maravilloso hipotecar el futuro para que un político que, sospechamos, ya va de salida, dé su pelea por unos votitos más?

Larreta tuvo un año entero para prepararse para las clases virtuales, al final es una computadora más una conexión razonable, que, de cualquier manera, un estado moderno, mínimamente, tiene que garantizar.

La ciudad de BA es una de las más ricas, no del país, del mundo. Sin embargo las últimas obras que se ven las hizo Ibarra, o peor Tellerman, hace 15 años.

¿Hasta cuándo estos tipos van a ganar elecciones solamente porque son antiperonistas? Eso está por verse.

En un distrito normal, la provincia que sea, la pandemia hubiera hecho caer al gobierno de la derecha. Les pasó a tipos mucho mejores gobernantes y en circunstancias más favorables que Larreta, pienso en Trump, en Piñera, en el propio Bolsonaro.

Los docentes, incluso los más lúcidos y combativos, no son proletarios, ya sé que eso no se usa más, pero no me digan que no es una descripción exacta, los tipos que avalan las clases presenciales a cualquier precio, se están llevando puestos a gente de clase media.

Primero se la dieron a gente en “situación de calle”, después a los villeros y ahora se llevan a los de clase media.

La democracia consiste en hacer cagar a todo el mundo, por lo visto.


El Chocobar es el único chocolatín que te mata por la espalda ¡que rico!

jueves, 19 de noviembre de 2020

Si decimos que la extrema derecha es anti ciencia ¿por qué no van a ser anti educación?

Hay 3 aspectos que merecen considerarse, la derecha, todas las derechas, incluso la derecha progre liberal, siempre pero siempre, tiene que ajustar, salvo cuando es para la guerra. 2do la ideología anticientífica de la derecha. Por último los pequeños delincuentes que ejecutan el programa de la derecha/extrema derecha.

El primer punto es indiscutible, el presupuesto para educación del gobierno de la ciudad se reduce año por año, se han vendido edificios, recuerdo los de Catalina Norte, con la excusa de que las sumas, del orden de los cientos de millones de dólares, eran para construir nuevas escuelas ¿Ustedes vieron las nuevas escuelas? Yo tampoco.

La caída real del presupuesto me resulta difícil de medir, porque la guita se desvía no solamente con el ajuste de presupuesto, también hay contrataciones y obras que o bien son por completo inútiles o bien son, lisa y llanamente, una estafa.

En algunos casos el material que el ministerio de la ciudad compra existe y es real, pero se paga con sobreprecios, el presupuesto se divide en puchitos para eludir el control o vaya uno a saber que tramoya. Las reparaciones en las escuelas de la ciudad se han reducido al mínimo.

Como las reparaciones son insuficientes, las escuelas van achicándose, literalmente.

El otro efecto del ajuste eterno es la caída de los salarios, no menos de un 40 % durante los años de Macri, eso obliga a los docentes a defender su bolsillo tomando más y más horas, además, ya que te pagan 2 mangos, deberían existir cursos de perfeccionamiento en horario de clase ¿Ustedes los vieron? Yo tampoco.

Los resultados no van a mejorar, al menos no masiva y notoriamente, sin poner plata.

Como los docentes están mal pagos, renuncian y se buscan trabajos en los privados, o se quedan en su casa. Esa caída se compensa con el aumento de la deserción, cuando un curso tiene menos de cierto número de alumnos lo cierran, de ese modo se da el milagro de que faltan vacantes mientras se cierran divisiones.

Además la ciudad tiene un desarrollo desparejo, en la zona sur están los alumnos pero las escuelas están en zona norte.

Los cursos del primario con 40 alumnos, por buena voluntad que se ponga, dan una formación débil, los pibes, son todos candidatos a desertar.

Ponen 35 pibes de 14 años en una piecita, a veces no alcanzan los bancos, y cuando el nivel es paupérrimo le echan la culpa a los docentes.

En primarios de zonas de clase media hay cooperadoras fuertes y las aulas tienen aire acondicionado, el gobierno de la ciudad les hace la guerra a las cooperadoras, no sea cosa que la clase media pobretona levante cabeza.

Tengo compañeros que han dedicado su vida a estudiar estas cosas, quise nada más que poner hechos que no pueden ser negados.

Ahora viene la parte en que uno se pregunta cuál es la ideología que está atrás del ajuste en educación.

La extrema derecha ya no cree en la educación, la cultura y esas cosas. Por eso promocionan beber lavandina en vez de vacunarse.

De alguna manera han vuelto a las ideas originales del primo nazi de Darwin un tal Galton, garchón o algo por el estilo. Decía que los pobres tienen que morirse porque hay demasiados.

En el último sentido, la educación y la ciencia sirven para que la gente no se muera. Para que la gente no sea sometida e ignorante.

Para empezar para que se supone que sirve tener un montón de gente con alto nivel de formación en un país que no se industrializa, en un país con la gente común cada vez más pobre.

Para que te hagan la guerra sirve, cuando menos sepa tu enemigo, mejor.

Para que vas a educar a la gente en algo si la ciencia no aporta soluciones, si la salvación está en la autoayuda, la brujería o el gurú.

Cuando menos acceso tengan los pobretones al conocimiento más segura va a ser la posición de las clases dominantes.

En una época no era así, el primer mundo necesitaba gente calificada para dominarnos a los del 3ero, ahora, en cambio, el primer mundo compra la inteligencia. Por eso les conviene que subsistan centros de conocimiento en países como este, pero hasta ahí nomás.

Y por último nos quedan los políticos lumpenes de la derecha, aventureros como esta Sra. Acuña. No leí sobre los curros concretos pero es la mujer de ese tal Kravetz.

Kravetz es del tipo “político profesional” esos que se dan la gran vida vendiéndole buzones al estado. Seguro que él y ella tienen, por decir algo, una consultora que vende cursos/promociones/vistas guiadas para management, coaching y fist-fucking, movidas así.