En el fondo la CONADEP era como una comisión que debía investigar si la tierra era redonda. No podían haber elegido una persona mejor que Sábato para averiguar algo que era por completo obvio. Sábato como cualquier otro tipo minimamente informado sabía en el 76 lo que estaba pasando. ¿Por qué eligió hacerse el pelotudo? El miedo no es sonzo. Es más, quisiera aceptar de buena gana esa explicación. Pero se que no es cierta. Aunque me regocija pensar en que un pescado que se pasó toda su vida chachareando sobre la muerte, oscuridad y que-se-yo-que no fuera más que un vulgar cagón. Pero culo tenemos todos. Cagarse nos cagamos todos. Y este demonio no se merece tanto. La verdad es que Sábato no denunció, en 1976, a la dictadura porque a los tipos de la clase de él no les hubiera gustado. Yo conocí a tipos de clase media, clase media grasuna como uno, que habían sido zurdos y todo eso y que festejaban cuando lo mataron a Santucho. Es cierto que estaban desinformados pero tampoco carecían, los pequeños demonios, de cierta mala leche. Porque si, en vez de festejar, hubieran usado algo de su influencia en denunciar, esclarecer. Si no hubieran sido tan cómplices. Dejo la frase incompleta a propósito. Al final un gobierno reformista más o menos coherente mandó en cana a los milicos. Tuvo sus complicaciones pero no resultó tan imposible después de todo. Se jodieron los demonios. La historia va a decir que, en los 80-90, no juzgaron a los milicos porque tenían lazos de complicidad. Después de todo más oscuro y pesimista que estar a favor del genocidio no se puede pedir. Siempre hemos creído que la CONADEP, el juicio a las juntas, la obediencia debida y el punto final eran una serie de sucesos independientes entre si y yo estoy seguro de que atrás de eso había una planificación. Para seguir favoreciendo a los milicos sin levantar la perdiz. Pero no me hagan caso, soy un paranoico. En el 55 Sábato jugó un rol muy parecido. Condolerse de las víctimas de los golpes de estado que él mismo apoyaba. Es como para cagarse de la risa, a eso le llamo yo tropezarse dos veces con la misma piedra. Apoyar el golpe del 55, semi-arrepentirse y terminar apoyando el golpe del 76 y almorzando con Videla. Eso si que es trágico, dos veces la misma garompa. ¿Se acuerdan las denuncias de malos tratos en las cárceles donde los yanquis los tenían/tienen a los iraquíes? Siempre aparecen los exorcistas de demonios que se conmueven con las torturas a los presos. Se puede invadir Irak, aplastarlo, robarle el petróleo y sumir el país en la miseria pero, a los presos, ni se te ocurra tocarles un pelo. No señor, la invasión debe ser con mucha honradez y con la ley en la mano. Hay que estar siempre a favor del más fuerte, ¿no es lo natural?, pero, eso si, que el más fuerte respete la ecología, a los gay y, si me apuran, a los pueblos originarios. Supongo que tienen razón y que la resistencia es inútil. Pero lo que es por mi se pueden ir a la concha de su madre. |