En la red hay centenares de sitios con biografías más o menos completas de los Pink Floyd. Para no ser menos voy a citar de memoria, y repleto de inexactitudes, cosas que sabe todo el mundo.
Érase a mediados de los 60 unos pibes ingleses que, como todos los pibes ingleses y alrededores, se mataban escuchando blues. A diferencia de otros pibes pequebu de escuela de arte los Floyd contaban con un genio entre ellos.
Era el mítico, el único, el cósmico Syd Barret.
Tengo amigos que, entre otros desastres, han sido de experimentar con el LSD. Cuentan aventuras bizarras. Descubrieron que el reloj pulsera daba un reflejo en la pared y en el reflejo empezaron a ver el arco iris. La mesa empezó a volar y, ellos, agarrados del borde no podían soltarse, finalmente la mesa alcanza la velocidad warp y parte rumbo a las estrellas. Me contaron que estuvieron agarrados de la puta mesa durante horas.
Barret grabó un disco con los Floyd llamado "The Piper at the Gates of Down", el flautista a las puertas del amanecer, todos los temas, excepto uno, están firmados por él. Dicen que lo grabó en 30 días o algo así, debía ser agotador con la tecnología de la época. Es sicodélico y espacial. Tenía el tema de apertura "Astronomy Domine" que 40 años después todavía lo tocaban en vivo, la "opera espacial" "Interstelar Overdrive" llena de disonancias y de naves espaciales atrapadas en un black hole. La mezcla de la fama de estrella pop, con las presiones, con el ácido le quemó la cabeza al pobre Syd. Uno de sus mejores trucos era contestar las preguntas de los periodistas con 20 minutos de delay. Se podía pasar un show entero tocando un solo acorde (muchos rockeros hacen lo mismo y nadie se queja). Decidieron convertirse en quinteto para tener alguien que toque algo y que no este viendo arco iris en las paredes y lo trajeron a Gilmour. Al final dejaron a Syd Barret en casa.
Barret grabó un par de discos solistas. Nunca me gustaron, son las baladas lánguidas de un bajón de ácido.
Los Floyd grabaron "A Saucerful of Secrets". A los floydianos de Barret no les gustó. Es buena música, en algunos casos muy buena música pero sin el toque del genio.
El tercer disco es la música de una película que no vio nadie, extraño destino de que la peli, no me acuerdo el nombre del director, sea inmortalizada por la banda de sonido pero el disco de los Floyd, "More", es de lo mejor. Imaginativo, amplio, experimental en el mejor sentido de la palabra, ustedes saben, dicen que un disco es "experimental" cuando el experimento falló. No es el caso.
Después de eso grabaron un álbum doble, es el disco favorito de los pinkfloydianos fundamentalistas se llama "Ummagumma" (un ingles me dijo que las "u" se pronunciaban como "a", malditos británicos) y es un sinónimo de "fifar". Tiene un disco en vivo que no contiene demasiadas novedades pero bien y un disco de estudio que tiene 4 trabajos solistas. La parte de Gilmour esta bastante bien es "floydiana" el resto es mala y la parte de Waters es una especie de joda. Te reís la primera vez que lo escuchas y no te volvés a arriesgar. Umma es el final de la primera época, podríamos llamarle la más "espacial".
Con el disco "Atom Heart Mother" (1970) comienza la edad de oro de los Floyd y del rock sinfónico. El primer lado del disco es aceptable pero no es tan bueno, es un buen ejemplo del uso de orquesta, coros y efectos varios para tocar un acorde de 4 tonos. El segundo lado tiene de las mejores canciones que han hecho los Floyd, incluyendo a los laburos con Barret y lo que sea, "If" una balada acústica preciosa, "Summer 68" donde la orquesta está usada con discreción y criterio y "Fat old sun" donde un tema suave, evanescente, termina en un solo de Gilmour que arrasa con todo. Finalmente la mini sinfonía "Alan's Psychedelic Breakfast" que tiene 3 partes, la musiquita china, el duo de guitarras del amanecer y la mañana gloriosa que es como la música de Barret pero al revés.
El disco siguiente es mejor todavía porque carece de la orquesta ruidosa. Es pura música algo rockera y progresiva. "Meddle" tiene canciones que van desde lo obviamente maravilloso como la sinfonía, que ocupa un lado entero en el vinilo original, "Echoes" hasta la dulzura de "A pillow of winds" y el tono insólito por lo triunfal de "Fearless" y hasta el tema "Seamus" cantado por un perro que sabe lo que es el blues.
Hicieron la música de otra película que nadie vio llamada "Oscured by clouds" y que es recomendable solo para coleccionistas.
Y también hicieron "Dark side of the moon" un disco que todo el mundo conoce y que no es tan bueno como los discos anteriores pero al que, por algún motivo, le encontraron la vuelta para vendérselo a todo el mundo. Es un disco de música progresiva donde le han limado alguno de los aspectos que el gusto masivo encuentra chocante o demasiado disonante. Hasta se puede, dios no lo permita, bailar. No lo intenten y si lo intentan no me lo cuenten.
El último disco realmente valioso y escuchable de los Floyd es "Wish you where here" donde, usando sintetizadores, mellotrones y dios-sabrá-que, encontraron la vuelta para alcanzar un sonido sinfónico sin usar la espantosa orquesta. Aun así lo bueno del disco es la canción larga "Shine on you crazy diamond" homenaje descarado a Barret y que cierra el ciclo. De los Floyd y de la música progresiva como fenómeno masivo ya que estamos. Los temas cortos del disco son feos y no se los acuerda nadie.
Los discos buenos de los Floyd son los discos donde los temas están compuestos por el grupo, en cuanto las ideas de Waters empiezan a predominar se va todo al carajo.
Los discos que hicieron los tipos de Pink Floyd después "Wish" se puede resumir en un comentario sobre "The wall". Ruido, furia, llantos de bebe, canciones pobres repetidas hasta el cansancio, helicópteros, el tipo que grita algo sobre el "puding", los suecos le dicen "puding" a algo que es como una morcilla con azúcar. Orquestas con violonchelos tristones, coros elefantiásicos. Parece que Waters está en contra de la guerra pero en contra de hacer un espectáculo decadente y de llevarse toda la teca, no.
Dolina decía que mezclar el llanto de un bebe con un martillo neumático podía llegar a sonar original pero que eso no creaba belleza ni sentido. Además decía que la creación artística se agota y que si un vivillo cambiaba el último tono del tango "El garrón" (otra que Pink Floyd) todo el mundo (los tangueros son muy despiertos) se iba a avivar de que ese no era nada más que el tango "El garrón".
Después Alan Parker hizo una película que refleja como es el disco: solemne y aburrido. "The Wall" fue presentado en vivo en un recital gigante, creo que al pie del recién demolido muro de Berlín.
Waters, y Gilmour también, son señores bien intencionados que viven en un castillo y que se indignan cuando leen "The Guardian", un bodrio similar al Clarín, la declinación de los Floyd y del rock progresivo es un proceso de separación entre los músicos y la gente que los escucha.
De la presentación en vivo de "The Wall" opinamos lo mismo que opinamos de todas las cosas gigantes. Que se caen fácilmente y que después no sirven para nada.
Los discos de Floyd después de "Wish" están en le mismo lugar que los discos como solista de Waters: la gente los tiene colgados del espejito del auto. |