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Ustedes dirán, que no hay pruebas, que tiene que haber garantías, que no se puede destrozar la honra de las personas así. Bueno, parafraseando al dictador podemos decir que si, que se puede. Ya están haciendo el laburo fino, ya salieron a hablar los juececitos, fiscalitos y manyapapeles varios, a explicarnos que no, que nadie está acusado. También salen los kirchneristas democráticos y a favor de la legalidad a explicarnos que el Fantino, TNbaum, incluso Edu Feinmann, merecen respeto y que se sepa la verdad. Les voy a decir una cosa, compañeros, democráticos, populares y peronistas, no, no es así, es hora de que, al menos simbólicamente, reciban la justicia de ellos. Al menos en nuestros medios y nuestra propaganda deberían quedar pegados. Me dicen que hay que tener ojo que esas cosas, ciertamente terribles, pueden ser usadas para manchar a nuestra gente y en contra de los intereses del pueblo. Pero, muchachos, eso ya sucedió, ya tuvimos a los inenarrables crímenes de morsa, denunciados en horario estelar 48 horas antes de las elecciones. Y tuvimos muchas otras cosas más, por el estilo, la campaña contra Milagro, que todavía sigue y que no se frena nunca, los trolls siguen en sus call center y mandan mensajitos y los alienados siguen repitiendo. Y la campaña contra D’elia, en el caso de D’elia incluso se llegó a la condena por haber ido a la comisaría de la Boca a tranquilizar a la gente y evitar violencia y desastres. Y la campaña contra De Vido por haber usado a la UTN para auditar en Río Turbio. Y muchos casos más, que no fueron simples campañas de difamación sino que culminaron en denuncias y juicios que son vergonzosos. Las denuncias mediáticas contra los pedófilos de los medios tienen 2 posibles orígenes, puede tratarse, no sería la primera vez, de una simple maniobra de distracción ante la avalancha de denuncias a las off shore, a los ministros testaferros y a los ministros que benefician a las empresas de las que siguen formando parte, y miles de matufias por el estilo. La otra posibilidad es que es una más de las oscuras maniobras de Stiuzo, en contra de tipos, como es el caso de Pagni, con los que tuvo mucha relación y que ahora se le alejaron. Por ahí dicen que esa tal Jaitt o lo que sea es parte del “personal” de Stiuzo, tampoco es mucho más que una prostituta cara, lo único inexplicable en esto es que, una señora mayor que es un bagayo, logre sacarles la guita a los loquitos. Hay que felicitarla. En los blogs y afines dicen que es por Odebrecht, los yanquis (Stiuzo) quieren que la empresa sea definitivamente aniquilada, junto con todos sus socios, favorecedores y lo que sea, en cambio el macrismo (Arribas y su troupe) quiere tapar el asunto porque quedan pegados. Volviendo al tema inicial no es muy difícil creer que, un individuo al que no se le conoce familia y que vive, aparentemente, en la clandestinidad y que es, él también, un señor grande peinado a la caramela y de ideología fascista, sea pederasta. Ustedes dirán que esto último son una serie de prejuicios, bueno, tenemos que reconocer que si, que fascistas que andan por la vida disfrazados nos generan sospechas. Como de costumbre cuando hablamos de fascistas, todos los días, vamos a acordarnos de Hitler, en realidad no de él, el führer era, como individuo, un tipo bastante normal pero tenemos a un tal Ernst Röhm, uno de los tipos que conducía las SA que era un grupo de combate del partido Nazi, este tal Röhm era terrible pederasta, ustedes dirán como puede ser, se supone que los gay iban a campos de exterminio igual que los judíos, comunistas o discapacitados, bueno a los nazis les molesta el amor gay que es algo sano y les gusta la pederastia que es una violación perversa. Aunque no te lo van a decir. En muchos casos los esbirros fascistas carecen de toda convicción, les pagan y ellos ejecutan. Las campañas mediáticas que nuestra gente del campo popular tuvo que aguantar son mucho más graves. Incluyen meses de cárcel, años de cárcel en el caso de Milagro Sala. De modo que, que tengan que probar, un poco, de su propia medicina no es mala idea. Además de que se lo ganaron con su abyecta sumisión a un proyecto destructivo, cometieron el error de hacerse ver demasiado, además, vamos a repetirlo, no nos consta que no sean unos pedófilos. Esto último es particularmente divertido puesto que no es posible probar que algo no ocurrió. Nadie puede probar que los platos voladores no existen. | |
Después de un vasto y confuso recorrido, le llega la hora a la hormiguita Ocaña, de cualquier manera no se preocupen, no se le va a poder probar nada, la plata es del boludo del marido que nunca trabajó pero que encontró petróleo en el patio.
