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Con Cristina.
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sábado, 28 de mayo de 2016

Macri y Vandor, tercera posición!

Moyano no es nadie, a su vez, cuando no se es nadie, se es muchas cosas. Tenemos los sindicatos, legados por el isabelato y la dictadura militar. Vamos a repetirlo: no son sindicatos obreros “burocratizados” son representantes, más o menos desembozados, de la patronal. Durante los 60-70 se alinearon no con Perón, ni siquiera con Perón, se convirtieron en agentes de la patronal, siguieron el camino de Rucci. Rucci, una de las últimas cosas que hizo fue solidarizarse con el paro de camioneros que ayudó a aplastar al gobierno progre de Salvador Allende, por eso, entre otras agachadas, festejamos tanto cuando se la dieron.

O de Vandor, si vamos todavía más atrás, no importa porque están los mismos tipos, Moyano, el Momo, Barrionuevo, son casi los mismos, todos cercanos a los 75 años.

Pero terminaron de definir su perfil empresario durante la dictadura militar, eso corre incluso para tipos que estuvieron en cana con la dictadura como Piumato. Ahí tuvieron el campo orégano, sin delegados molestos, sin sindicalistas decentes, nada, solamente la base indefensa y aterrorizada y los “interventores” de los milicos.

Pensar que hace unos meses atrás estos mismos tipos le hicieron paro a un gobierno progre para que 4 gatos locos no pagaran impuesto a las ganancias. Son unos fenómenos pero también es cierto que algo pasa con la base social de esos sindicatos, está bien que Moyano tiene 200 matones pagos y eso es todo, no tiene base y no puede movilizar nada pero algo pasa para que la misma parva de viejos chotos fascistas sigan al frente. Algo malo le pasa a la aristocracia obrera en este país, son como una especie de club se señores bien que ya no se mezclan con los negros. Tenés 2 mangos y ya te volvés un culo roto, chabón, ¿Qué les pasa? Igual eso tiene tradición en la Argentina, me acuerdo de los ferroviarios que le hacían la guerra a Perón, fue Evita a hablarles y la sacaron cagando, yo les hubiera metido tantos palos por el culo que todavía, después de 60 y pico de años, se los estarían sacando.

Lo que parecen no darse cuenta estos pibes es que viven, todavía, de la pesada herencia, en la medida en que el proyecto liberal se profundice, la recesión se los va a ir comiendo, lo que quede de la recesión se lo va a comer la inflación, que no hace falta que sea una guasada como ahora, con un 5% anual, que sale del tarifazo, es suficiente para cagarte un sueldo congelado.

Quedaron sueldos más o menos altos y sectores que están de pie pero todo eso se va a empezar a hundir. Te vas a comprar un par de zapatillas de Taiwán recién bajadas del barco y esa va a ser tu última movida, van a costar 10 dólares y no las vas a poder pagar.

Y lo que todavía no entendió la clase media, aristocracia obrera o lo que carajo sea, es que los pobres pueden hacer cosas que ellos no pueden. Pueden poner una olla y comer entre todos, pueden chorear comida o colgarse de la luz o lo que haga falta.

El otro día González Fraga nos ilustró sobre los hechos de la vida, los boludos de clase media no pueden comprarse una moto, un auto o irse de vacaciones, esas cosas no pasan en los “países normales”. La clase media, incluso la aristocracia obrera, especialmente la aristocracia obrera, tiene todo para perder. Ya en los 90 les dieron una cagada pero no les alcanzó, se olvidaron de los malos tiempos, les hicieron creer, Moyano, entre otros, que no iba a pasar nada. Pensaron que el gran problema era el impuesto a las ganancias. Y lo mejor es que esto todavía no empezó, esto es el precalentamiento.

Sin los Moyano y su claque, esta última categoría incluye al, desaparecido, piquete trosko y a los loquitos empleados del estado, tal vez el peronismo podría haber seguido.

Tampoco hubiera sido una fiesta, lo que venía con Scioli era más bien lamentable pero no hubiéramos tenido medio país cagado de hambre después de 5 meses.

Porque lo que está pasando en la Argentina es una especie de venganza.