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Uno elije un chochan no necesariamente el más gordo o el más flaquito. Un chancho. Entonces le ruega, le pide, lo increpa, decide esperarlo, vuelve al mes siguiente, al año siguiente. La fe mueve montañas, nos convierte en invencibles. Se sacrifica, se desespera. Invoca a los dioses, le reza al chancho. Pero el puto chancho no despega. O si no uno intenta agrandar algo, el que están pensado los varoncitos, y para eso lo achica. Y cuando se achica, se achica, no crece. Ustedes quieren que el país crezca y para eso lo achican. Si la gente gasta menos esa plata va a ir para inversiones ¿no es cierto?
Si el pueblo, esa masa de personas comunes, ni demasiado lindos ni tan feos, ni rengos, ni genios como Mozart, gana cada vez menos se viene un proceso de pobreza y decadencia. Pero eso no tiene porque ser malo para todos, no señor, a lo mejor usted es un vivillo y vende alguna cosa que todavía se vende o que, incluso, se vende más que antes porque de ninguna manera algo es absoluto en este mundo. Hay tipos que se dedican a importar chucherías y están haciendo plata. Pero eso no es crecimiento de nada. Los que ganan la guita ¿quiénes van a ser? son los (chinos) que fabrican las chucherias. Por otra parte los “importadores” son 4 gatos locos ¿cuántos pícaros vendetutti puede haber? Puede ser que uno mismo tenga la culpa de ganar cada vez menos, uno puede enfermarse, volverse vago, tener familiares a cargo y cosas así. Pero en general uno gana cada vez menos porque desde arriba decidieron eso. La mayoría entiende esa verdad simple: el problema son los de arriba. Pero no todo el mundo, mucha gente, no tanta pero mucha, cree que gana menos por culpa de los inmigrantes, no se rían porque en Europa se ha predicado hasta la saciedad esa ridiculez y les viene funcionando. Un montón de chiflados, expresión desnuda y pura de la decadencia, anda por ahí agarrándosela con los morochos que les quitan el empleo y si los negros resultan ser rubiecitos les pegan por ser musulmanes. Yo conocí argentinos que vivían en España y trataban de disimular su acento. La gente gana bien cuando hay industrias, no siempre, no en todos los casos, pero las industrias suelen producir cosas valiosas.
Y cuando la gente gana bien, compra, invierte y lo que ustedes quieran. El mundo es al revés de lo que ellos dicen y los chanchos no vuelan, los ricos cuando se hacen más ricos no invierten, invierten cuando tienen que pagar más impuestos y hay más subsidios y los laburantes ganan mejor. No sé qué piensan exactamente los burgueses, los burgueses son un misterio para mí, tenes una fábrica que vende cada vez menos y eso te parece bien porque pagas menos impuestos. Cuando tu fábrica cierre no vas a pagar más impuestos, vas a ser feliz.
En realidad esto último no es así, vas a seguir pagando porque, creo que fue el genio de Cavallo o algún otro científico iluminado, pagas el impuesto al consumo. Los únicos que se salvan son los faquires que cultivan su propia comida ¡qué linda que era la edad media! El impuesto al consumo, que nadie cuestiona, ayuda a que los pobres se caguen de hambre.
Y algo que no te está contando nadie, aunque es obvio: la caída de la obra pública y la desindustrialización son inflacionarias. Por eso, algo tan estúpidamente simple que hasta un tipo limitado como es uno se dio cuenta, hay inflación y está creciendo.
Como pasaba con Macri, no es una casualidad, por supuesto, el “país”, si el de ellos, se ha unido. Los gobernadores, incluso unos supuestos peronistas, son antiperonistas de Perón, apoyan el ajuste, los diputados, los medios hegemónicos. Si no fuera que la gente se caga de hambre sería un espectáculo gracioso, esos tipos, recontra electos todos ellos, que le votan todo al gobierno, que gobiernan igual que los chicos libertarios pero que pretenden que no, que nada que ver. Incluso hay una izquierda liberal que se queja pero que, en el fondo, está de acuerdo con que “era necesario” terminar con el estado elefantiásico que con su trompita arruinaba al país. ¿Quieren un país sin estado y sin impuestos? Vayan al Paraguay, nada más parecido al paraíso en la tierra. Y el ajuste, mis queridos, nunca termina porque el ajuste hace que baje la recaudación entonces volves a ajustar y así hasta llegar al Paraguay. Después me tiene las bolas llenas el discurso demagógico de la izquierda donde el pueblo, así indiferenciado, está compuesto por compañeros y somos todos hermanos. Fíjense en los vecinos del barrio, barrios de clase media para abajo, que festejan o poco menos vivir cada vez peor. Vivir en la miseria te hace mejor persona, según parece. |
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cris
Con Cristina.
lunes, 2 de febrero de 2026
Los chanchos no vuelan y la inflación no te baja, piskui.
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